Mesón Froilán

Mesón Froilán

¿Buscas un plan chido en Burgos? Mesón Froilán es tu sitio. Este restaurante, especializado en tapas riquísimas, está en C. Sombrerería, 25, a solo 2 minutos de la Catedral. Aquí tienes un ambiente acogedor y una selección de platos caseros que te van a dejar con ganas de más, desde las clásicas patatas bravas hasta el crocante de queso de Burgos. Además, si buscas dónde aparcar, tienes parking cerca en Plaza Mayor. Ya sea para un pinchito rápido o una cena completa, ¡este mesón es una parada obligada!

Mesón Froilán

Restaurante especializado en tapas
Valoración media: 4
Opiniones: 171 Reseñas
Dirección: C. Sombrerería, 25, bajo, 09003 Burgos
Teléfono: 947 27 97 90

Horarios Mesón Froilán

DíaHora
lunes11:00–16:30, 19:30–23:30
martes11:00–16:30, 19:30–23:30
miércoles11:00–16:30, 19:30–23:30
jueves11:00–16:30, 19:30–23:30
viernes11:00–16:30, 19:30–23:30
sábado12:00–16:30, 20:00–24:00
domingo12:00–16:30, 20:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Froilán

Cuál es el nombre del restaurante especializado en tapas en Burgos

¡Oye, colega! Si andas por Burgos y te apetece un buen bocado, tienes que pasarte por Mesón Froilán en C. Sombrerería, 25, bajo. Este sitio es un clásico para clavarte unas tapas ricas a precios normales. Tienen una oreja que flipas, croquetas de morcilla y la empanada ni te cuento, ¡es recomendable 100%! La camarera joven es un sol, súper maja y siempre con una sonrisa. Tienes una mesa en la terraza, así que puedes disfrutar del rollo del centro. El bar es más largo que ancho, pero se deja hacer. Si vas con un grupo de 3-4 colegas, prepárate a rascarte el bolsillo, porque por persona la cuenta suele estar entre 30-40 €.

Ahora, si buscas algo más espectacular, este lugar tiene su magia en el aire. La peña que está ahí siempre dice que tanto el trato como la comida son de 10. Los precios son la bomba y la ubicación, ¡ni te cuento! Te puedes plantar allí solo o con dos o tres colegas y no te rascarán el bolsillo, porque se habla de 1-10 € por persona. La comida es un 5, al igual que el servicio y el ambiente. Puedes charlar tranquilamente sin que el ruido te moleste. Ah, y no tienes que esperar, ¡la comida llega al instante!

Pero, ojo, no todo es oro lo que reluce. Algunos han tenido experiencias para olvidar. Si te pasas por las casetas de fiestas del museo, la cosa se puede tornar una vergüenza. La peña se queja de que no tienen ni la mitad de lo que ofrecen, y los que están trabajando… ¡bueno, mejor no hablemos de su actitud! El servicio puede ser de locos, y menús como un perrito frío a 6,10 € son un timo en toda regla.

Así que, en resumidas cuentas, si buscas un buen sitio para picar tapas en Burgos, Mesón Froilán es la opción que tienes que probar. A veces puede haber sorpresas, pero ¡quién no se arriesga!

Dónde se ubica el Mesón Froilán

Y hablando del Mesón Froilán, si hay un sitio donde se te hace la boca agua al instante, es este. Con un par de estrellas a sus espaldas, ya sabes que no es por nada. Si eres amante de los perritos y las bravas, te va a encantar. Puedes elegir el perrito que más te mole y personalizarlo con salsas que van desde el alioli hasta la salsa brava, ¡y todo lo preparan al momento! Pedí una salsa picante y me sorprendieron con una Chimay que hacía age… ¡gran detalle! Las patatas bravas están de locos, con una salsa casera que no lleva tomate, como debe ser. Y lo mejor de todo, ¡precios muy económicos! Un 10/10 en mi libro.

El sitio tiene un aire familiar, y aunque el local es pequeño, eso le da un encanto especial. La carta no es la más extensa, pero no hace falta. Los platos recomendados son las patatas bravas y cualquiera de sus variantes de perrito caliente. Me atreví a probar una tapa que parecía un bocadito gourmet: una tortilla de queso y morcilla en forma de saquito ¡y ganó un premio! Estaba espectacular, y a un precio que no te hará llorar. A pesar de que estaba a tope, logramos encontrar un hueco para cenar tranquilo.

Por cierto, he de decir que la croqueta de morcilla es un must. Aunque no es solo para cañas y tapas, aquí disfrutas de raciones. Y ya que hablamos de raciones, el perrito estaba buenísimo: pan Bimbo, salchicha tipo frankfurt, y una salsa que no sabes si es ketchup o mostaza, pero combina de maravilla. Aparte, tienen otras cosillas como pimientos de padrón y verduras en tempura. ¡No te lo pierdas!

Entonces, ¿dónde se ubica el Mesón Froilán? En C. Sombrerería, 25, bajo, en Burgos. Ya sabes, un lugar que merece la pena visitar si quieres disfrutar de una cena rica y a buen precio. ¡Hazte un favor y ve pronto!

A cuántos minutos está el Mesón Froilán de la Catedral

Si estás buscando un lugar para tapear en Burgos, el Mesón Froilán es la bomba. Aquí todo es excelente, tanto el servicio como la comida. Y ojo, los precios van de 1 a 10 € por persona, una ganga total. No puedes dejar de probar las piparras en tempura, ¡están espectaculares! La verdad es que salimos encantados, 5 estrellas y sin esperar nada en la fila, ¡así se hace!

En cuanto a la atmósfera, es un local pequeñito y agradable, perfecto para un par de tapas y vinos en el centro. A pesar de que el trato puede no ser siempre el más amable (algunos dicen que el servicio varía), las bravas y los perritos están de lujo. Es un clásico que nunca falla, y aunque hay opiniones mixtas sobre la atención, siempre vale la pena. Este sitio tiene un ambiente que permite conversar sin problemas, así que es genial para ir con amigos.

Claro, no todo es perfecto. He oído alguna que otra queja sobre la higiene en la cocina que no suena muy bien. Uno comentó que el que hacía las salchichas no usaba guantes y, de las bravas, parecía que servían más plato que ración. Pero en general, el Mesón Froilán sigue siendo un sitio en el que se puede comer rápido y bien, y con esa relación calidad/precio, merece la pena visitarlo.

Y ya para cerrar, si te interesa regresar al caer en el centro, estás a solo 10 minutos caminando de la Catedral. Así que nada, te haces un tour por Burgos y terminas en el Froilán a recuperar fuerzas con unas tapas. ¡Un planazo!

Qué tipo de ambiente ofrece el Mesón Froilán a sus visitantes

Ya te digo, el Mesón Froilán tiene sus momentos. Por un lado, tienes a la gente que se vuelve loca por sus bravas, que, según dicen, son posiblemente las mejores de Burgos. Eso sí, si quieres probarlas, prepárate porque la salsa rollo que las acompaña va a llevártelas al siguiente nivel. De verdad, eleva hasta el perrito más simple a los cielos. Sin duda, no te puedes perder los perritos calientes, ¡esos son must! El precio no está mal, entre 10-20€ por persona, lo que en Burgos sigue siendo bastante asequible.

Pero, ¡ay!, no todo es perfecto. Hay que hablar del servicio, porque ahí es donde la cosa se pone fea. La camarera (o dueña, no sé) parece que se ha tragado un limón. Si sonríe, creo que va a recibir una multa. Te atiende como si te estuviera haciendo un favor, incluso se hace un poco la sorda a la hora de pedir algo. Y si se te ocurre pedir pan, prepárate, porque puede que te traigan un par de rebanadas tan finas que no te vas a enterar de que están ahí. Vamos, que en comparación con otros bares de la zona, la atención deja bastante que desear.

En cuanto al ambiente, el Mesón Froilán tiene un aire anticuado, pero eso a algunos les gusta, les da un toque de nostalgia. A otros, les recuerda que el lugar necesita un lavado de cara y hasta un poco más de limpieza. La verdad es que hay mucha competencia en Burgos y no siempre se pueden ganar puntos solo por estar bien situado.

Así que, ¿qué tipo de ambiente ofrece? Bueno, mezcla un poco de encanto clásico con un servicio que puede dejarte frío. Si buscas un trato amable, probablemente no sea tu sitio, pero si quieres degustar unas tapas ricas y no te importa el servicio, aquí tienes un plan. ¿Tú te animarías a probarlo?

Qué tipos de platos se pueden encontrar en el menú del Mesón Froilán

Ya te conté un poco sobre el Mesón Froilán, así que sigamos. Básicamente, los perritos calientes son la estrella del lugar. A la peña les encantan, aunque no todo es color de rosa. La verdad es que el servicio puede ser un desastre. Te puede tocar esperar un montón, y en ocasiones incluso se olvidan de lo que pediste. Pero, oye, si tienes el estómago preparado para un barullo de estos, puede que valga la pena.

Pinta por aquí, caldo de cocido por allá, y si eres de los que se mueve rápido, te va a gustar que no hay mucha espera si vas bien acompañado. En general, el ambiente es de lo más tranquilo, y puedes hablar sin gritar. Las patatas bravas dan la talla, y la morcilla no se queda atrás. Pero si buscas buena higiene, tal vez te sientas un poco incómodo… hay opiniones muy fuertes al respecto, y no me extraña.

¿Que si es un bar de toda la vida? Totalmente. Se siente como en casa, y eso es un plus para muchos. La atención es familiar, lo que siempre suma. Puede que sea un poco corrientón, pero para cañas y pinchos es un sitio ideal. Y si tienes un perro, ¡también puede venir contigo!

Ahora, en cuanto al menú, además de los ya mencionados perritos, lo que más destaca son las patatas alioli y esas bravas que son pura gloria. También tienes el caldo de cocido, que es una opción reconfortante. En resumen, si te apetece un picoteo típico de bar, con un toque de familia y mucha informalidad, Froilán es tu sitio.

Cuáles son algunas de las tapas más destacadas del Mesón Froilán

Y mira, después de tantos años, vuelvo a entrar al Mesón Froilán y, sorpresa, ¡no ha cambiado nada! Este sitio sigue siendo un clásico. Ubicado en C. Sombrerería, 25, bajo, 09003 Burgos, es el lugar perfecto para ir a tapear en el centro. 4 estrellas se llevan sin problema, porque la comida y el ambiente mantienen su esencia.

Ahora, no todo es miel sobre hojuelas. He oído a algunos que dicen que el lugar es un soso y que si hay mucha gente, se tardan un montón en atenderte. Las patatas bravas, según esas voces, no están a la altura, así que cuidado si esperáis algo top. 1 estrella para esos que se llevan chasco como yo. Pero vamos, que si te gusta lo tradicional y sin lujos, es tu sitio.

Y si hablas de servicio, hace tiempo que Miguel está ahí a tope. Eso sí, el chaval se la juega solo en horas punta, y aunque eso es un faenón, se las apaña como un campeón. 5 estrellas para él. Y de raciones… pues son muy ricas, aunque algunos dicen que a veces los perritos salen un poco secos.

Si hablamos de lo destacado, aquí las tapas más míticas del Mesón Froilán son el perrito caliente, que es legendario y un must, y las bravas que son de campeonato. También hay morcilla y tortilla que no te puedes perder. El precio no es nada del otro mundo, y están a un nivel de calidad que vale cada euro. ¿A qué esperas para darle una oportunidad a este lugar?

Se pueden encontrar opciones vegetarianas en el Mesón Froilán

Y volviendo al Mesón Froilán, a ver, la cosa es que este sitio tiene sus altibajos. Las tapas y raciones son de muy buena calidad a un precio muy asequible, entre 10€ y 15€. Es un buen plan salir de allí y no sentir que te han sacado el hígado por la cuenta. Todo es casero y te hace sentir como en casa, ¿sabes? Perfecto para picar algo sin que se te suba el precio a las nubes.

Los perritos calientes son la bomba, con esas salsas que hacen en casa. La verdad es que si pasas por allí, son de lo mejorcito, un gran tirón de orejas a la competencia. La atención también juega a favor, sobre todo si tienes la suerte de que te atienda el chico ese joven, moreno y con gafas que parece que tiene el don de hacerte sentir especial. Es un crack, siempre con una sonrisa y listo para lo que necesites. Un servicio de 5 estrellas sin duda.

Ahora, no todo brilla como el oro. Esos calamares a la andaluza, que supuestamente deberían volar, son una decepción total. No compensan para nada el precio, ¡y cuidado, que la dueña está tan liada que puedes acabar pagando más de la cuenta! Así que, si tienes la mala suerte de cruzarte con ese plato, mejor ni te lo pienses.

En cuanto a las opciones vegetarianas en el Mesón Froilán, pues no hay mucha variedad, la verdad. No he visto nada que resalte en la carta, así que si eres veggie, tal vez te cueste un poco más disfrutar. Pero si te animas a probar lo que hay, a lo mejor te llevas alguna sorpresa. ¡Pero ya te digo, si eres purista, mejor busca otro sitio! En fin, el ambiente en general es buen rollo, así que vale la pena un vistazo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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