
¡Hola, colegas! Si andáis buscando un lugar acogedor donde pegaros un buen homenaje cerca de un parque natural, no busquéis más: El Rincón de las Hoces en Burgomillodo es la movida. Aquí la cocina es 100% casera, con especialidad en carnes a la brasa y asados que son pura delicia. Además, tienen opciones vegetarianas y una barra de ensaladas para que no os falte nada. ¡Ah! Y si lo que queréis es comer en casa, también ofrecen comida para llevar. El ambiente es chill y el personal un 10, así que dadle una oportunidad y disfrutad de un buen rato con amigos bien comidos. ¡Os esperamos!
Restaurante El Rincón de las Hoces.
Página web
Horarios Restaurante El Rincón de las Hoces.
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:30 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Rincón de las Hoces.
Dónde se encuentra El Rincón de las Hoces
¡Tío, tienes que probar El Rincón de las Hoces! Está en Agregado Burgomillodo, 2, 40331 Burgomillodo, Segovia, y es un verdadero tesoro. Si buscas donde comer bien y pasar un buen rato, este sitio tiene todo lo que necesitas. 5 estrellas de pura experiencia: el lugar es grande, con un montón de mesas donde puedes acomodarte a gusto. La comida es un 10, especialmente esas carnes que saben a leña, ¡tienes que probar el cochinillo en su punto! Además, el servicio es rápido y la gente es súper amable, te hacen sentir como en casa.
Otra cosa que mola es que, a pesar de lo popular que es, ¡se puede aparcar fácil en el pueblo! Y el paisaje... no te digo más. Perfecto para que vayas con tus colegas o con la familia. Si planeas ir, más vale que reserves porque suele llenarse. El precio está de lujo, entre 30-40 € por persona. ¿Y los postres? Las torrijas y el ponche segoviano son cosa de otro mundo, créeme.
Una vez fui con un grupo de amigos y en un comedor pequeño y precioso, con paredes de piedra y ventanales que dejan entrar luz. La camarera fue un encanto, hasta nos puso música para soplar las velas. Y el cordero y el chuletón estaban en su punto. Si te mola comer bien y disfrutar de una buena atención, este es tu sitio.
Si tienes peques, no te preocupes, tienen tronas y eso siempre se agradece. La última vez cenamos con nuestro perrito y pedimos un cuarto de lechal, ¡buenísimo! La atención del personal fue excelente, el ambiente íntimo y tranquilo, ideal para charlar. No olvides dejar un hueco para el flan, está brutal.
En resumen, que si estás buscando donde comer en Burgomillodo, no busques más: El Rincón de las Hoces es el plan. Te vas a ir contento y con ganas de volver. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina se ofrece en El Rincón de las Hoces
Así que, en serio, si te decides a ir al Rincón de las Hoces, prepárate para una experiencia un poco agridulce. La otra vez fuimos un grupo de 7 amigos y, aunque el lugar tiene su encanto, el servicio dejó bastante que desear. Pedimos varias raciones para compartir y, aunque el camarero nos recomendó unos platos que sonaban buenos, no supo asesorarnos sobre las cantidades. Consejo: si vas en grupo, asegúrate de que hay suficiente comida en cada plato o te vas a quedar con hambre, y eso no está cool.
De hecho, mientras estábamos ahí, vimos a la mesa de al lado disfrutando de un chuletón de 1 kilo que se veía de lujo. Así que decidimos pedir dos, ¡pero al llegar fue una decepción total! Uno de ellos estaba lleno de huesos y grasa, como si nos estuviesen timando, y casi nos clavan 40 euros por eso. Pero después de quejarnos, nos trajeron un chuletón de verdad. Lección aprendida: quejarse a veces tiene su recompensa.
A pesar de esos tropiezos, otra ocasión fuimos un grupo de 8 y la cosa cambió la historia. Todo estuvo buenísimo, especialmente las berenjenas con parmesano y la torrija de postre. El chuletón de ese día fue la gloria, ¡y a un precio más que razonable! Así que, si vas, asegúrate de probar esos platos; no te arrepentirás!
Y mira, no solo se come bien, también es un lugar genial para desconectar. Está cerca de rutas de senderismo y el personal es muy amable, especialmente Elsa y Raúl. Los desayunos son un buffet estupendo, y siempre están reponiendo. Para los que tienen perretes, este sitio los acepta, así que no hay excusa para dejar a tu amigo peludo en casa.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece El Rincón de las Hoces? La respuesta es bien sencilla: cocina tradicional con un toque casero. Tienes desde chuletones y pimientos rellenos hasta las famosas croquetas, todo bien preparado y a precios bastante accesibles. Así que, si buscas un sitio donde disfrutar buena comida y un ambiente tranquilo, ya sabes a dónde ir. ¡No te lo pierdas!
El Rincón de las Hoces tiene especialidad en algún tipo de plato
Mira, si estás buscando un sitio chido para comer en Burgomillodo, El Rincón de las Hoces es el lugar. Cinco estrellas, un sitio precioso y acogedor, ideal para relajarte y disfrutar de buena comida. Con Raúl y su equipo, te vas a sentir como en casa. La carta es una locura; tienen entrantes riquísimos, carnes a la brasa y el famoso cochinillo y cordero lechal que tienes que probar. En cuanto al precio, normalmente te gastas entre 50 y 60 euros por persona, pero la experiencia lo vale.
La otra vez fuimos sin reserva y, aunque el restaurante estaba a tope, nos buscaron una mesa. Eso sí, teníamos que comer rápido, pero ni modo. Nos trajeron un tartar de salmón y pulpo a la brasa con una crema de patata que no puedes dejar de probar. Te lo digo, ¡es una delicia! El servicio fue súper rápido y, aunque estábamos justo de tiempo, todo estuvo delicioso. La próxima vez, iré con una reserva, no quiero quedarme sin mesa.
Ahora, de verdad, si no te has pedido el lechazo o el cochinillo, te vas a quedar con ganas. El resto de los platos no son nada del otro mundo, un poco normalitos si quieres que te diga la verdad, aunque la torrija se lleva el premio. Los precios en general están entre 20 y 30 euros, así que no es una ruina, pero puedes salir con el estómago más lleno si eliges lo correcto.
Y no puedo dejar de mencionar que el sitio es perfecto para los que quieren llevar a sus peludos. Admiten perros, así que no hay problema si quieres salir a cenar con tu mascota. Además, la terraza es perfecta para echarte una cerveza fresquita y disfrutar del murmullo del agua en la presa. Todo esto sumado al trato increíble del personal, que siempre está con una sonrisa, hace que quieras volver una y otra vez. En resumen, si te preguntas si El Rincón de las Hoces tiene especialidad en algún plato, definitivamente hay que hacer espacio para el lechazo y cochinillo, que son lo mejor de lo mejor. ¡No te arrepentirás!
Hay opciones vegetarianas en el menú
Y, la verdad, si estás buscando un sitio donde comer bien, El Rincón de las Hoces es una buena opción. Te atienden como si fueras de la familia, y eso siempre se agradece. Hablando de la comida, la carne está tierna y bien sabrosa, ¡en su punto! Los postres caseros son una delicia, y todo esto lo puedes disfrutar por un precio que ronda entre 20 y 30 € por persona. ¡Vamos, que más de uno se irá satisfecho!
El ambiente es increíble, tienes varias opciones para sentarte: comedores interiores, terraza al aire libre y hasta barra. La relación calidad-precio no se queda atrás, ya que también tienen menú del día que, por lo que vi, la gente devoraba. Hablando de comida, tiene una puntuación de 5 en todo: comida, servicio y ambiente. Y sobre todo, ¡nada de esperas! Entras, te sientas y a disfrutar.
Además, si buscas un sitio tranquilo, este es ideal. Te encuentras rodeado de naturaleza y, para aparcar, no hay problema porque hay plazas libres y es gratuito. Así que, perfecto para esa velada que tanto buscabas. La carta de vinos también está bien; hay opciones locales que sorprenden.
Ahora, si eres vegetariano y te lo preguntas, te cuento que hubo buenas opciones en el menú, aunque no puedo asegurar que haya un montón de platos solo vegetarianos. Pero igual vale la pena preguntar al camarero, que son majos y te pueden guiar en lo que mejor se adapte a tu rollo. ¡Anímate a probarlo!
Se puede comer en El Rincón de las Hoces si tengo restricciones alimenticias
Si buscas un sitio top para pasar el finde con tu perro, El Rincón de las Hoces es la bomba. El lugar es super acogedor, los detalles son de primera y el servicio es, sin duda, lo mejor. La dueña, que es un encanto, se mueve por el sitio atendiendo a todo el mundo y tiene un montón de paciencia con los peludos. Y la comida, mis amigos, es de las que te dejan con ganas de más. Platos caseros bien elaborados y carne de nivel, aunque, ojo, la tarta de queso no llevaba base de galleta, un punto en contra. Pero vamos, que no te impide volver mil veces.
Hablando de volver, los precios de los menús son bastante ajustados, entre 10-20 € por persona, así que no hay excusas. La estancia está limpia y moderna, perfecta para relajarte después de disfrutar de la naturaleza. Además, la ubicación tiene su encanto; y si te gusta el piragüismo, ¡estás de suerte! Así puedes darte un buen chapuzón, que la vida es corta.
Y ya que mencionamos a los trabajadores, un saludo especial a Elsa y César. Siempre atentos y gestionando todo rápido. Si me pudiesen dar más de 5 estrellas, ¡se las daría! El ambiente es genial, lo que hace que te sientas en casa desde el primer momento. Si quieres disfrutar de un buen menú degustación, el de carne que ofrecen es recomendadísimo y, además, puedes llevarte a tu mascota, lo cual es un gran plus.
¿Tienes restricciones alimenticias? No hay problema, aquí se adaptan a tus necesidades. Te van a ayudar a encontrar opciones para que puedas comer a gusto. En resumen, si te pasas por El Rincón de las Hoces, prepárate para pasártelo genial, comer delicioso y, por supuesto, ¡volver!
Ofrecen servicio de comida para llevar
No te imaginas lo que es comer en El Rincón de las Hoces. Si buscas comida buenísima y un trato de diez, este es el lugar. El ambiente es superchido, con una estética cuidada y detalles que hacen que quieras quedarte más tiempo. Y lo mejor, el servicio está a otro nivel. Te atienden como si fueras de la familia, y eso siempre se agradece. Por todo esto, no es sorpresa que les den 5 estrellas en todos los aspectos.
Hicimos una parada ahí un lunes y salimos encantadas de la vida. Te recomiendo probar el revuelto de boletus y la sopa castellana. La madre de mi amiga se volvió loca con los judiones, decían que estaban de muerte. Y no puedo dejar de mencionar el rabo de toro, que se deshacía en el tenedor; ¡espectacular! Ah, y esos postres... ¡la torrija-brioche con helado es obligatoria! La amabilidad del dueño es otro punto a favor; te hace sentir como en casa sin que tengas que pedir nada. Así que, claro, volveremos para disfrutar todo eso de nuevo, especialmente en primavera después de un paseo en piragua.
La experiencia no se limita solo a la comida. Si decides quedarte a dormir, el hotel también es lo más. Camas cómodas y hasta un patio que invita a sentarse y leer un rato. Aparte, la elección de vinos de Valtiendas es sorprendente. Jamás había probado unos tan buenos. El desayuno no se queda atrás, con un pan de hogaza alucinante y ingredientes de calidad. Si te gusta el senderismo, el entorno es un paraíso. Eso sí, lo más destacado siempre será el trato del personal; siempre están pendientes de ti para que tu estancia sea perfecta.
Y por si te lo preguntas, sí, tienen opciones de comida para llevar. Así que si no te apetece comer allí o simplemente quieres llevarte un poco de esa delicia a casa, no te preocupes, que lo tienen cubierto. ¡No hay excusas, ve y disfruta!
Cuál es el ambiente en El Rincón de las Hoces
Y mira, lo de El Rincón de las Hoces no es un lugar cualquiera, aunque al principio puede que te sientas un poco invisible. Te miran, sí, pero no se acercan. Inicialmente, la atención dejó que desear, y eso siempre juega en contra. No obstante, una vez que se ajustan las cosas, todo fluye. La calidad de la comida es top, de verdad. Si te decides a probar, la atención mejora incluso si no arranca de 10.
Si vas en grupo, mejor que reserves, porque el lugar suele estar siempre lleno. La atmósfera es acogedora, gracias a ese ambiente rural que invita a relajarse tras un día de senderismo por las Hoces del Duratón. Puedes darte un capricho con su menú y, sobre todo, no te olvides de probar esas croquetas y el flan.
Ahora, no todo es color de rosa. Escuchar que solo sirven a lugareños o a los que han reservado no va a hacer que quieras quedarte, y es entendible. La actitud del dueño a veces puede ser un poco áspera y eso reduce el interés. Pero una vez superas eso y esperas el platillo, la experiencia mejora a mil. Lo que realmente se destaca aquí es la calidad de la comida, ¿te imaginas un buen chuletón de un kilo para compartir?
Sobre el ambiente, si buscas un lugar donde relajarte con un buen grupo de amigos después de un día en la naturaleza, El Rincón de las Hoces tiene lo que necesitas. Es un sitio que combina esa calidez rural con un trato directo y amigable, sobre todo cuando la cosa se pone en marcha. Ideal para un finde con tu gente y, si te animas, ¡llevas a tu perro también!
Qué tipo de bebida se puede encontrar en la barra de ensaladas
La verdad es que he oído muchas cosas sobre El Rincón de las Hoces en Burgomillodo y, aunque depende de a quién le preguntes, hay un poco de todo. Para empezar, hay opiniones de todo tipo. Hay quien dice que la comida y el servicio son muy buenos, pero alerta con las mesas que están en el pasillo de acceso a las habitaciones. Te imaginas lo incómodo que es comer mientras entra y sale gente, ¿verdad? En serio, no entiendo por qué esas mesas están ahí. Una sugerencia sería tener el comedor un poco más alejado de esa zona de paso.
Ahora, si buscas un sitio donde quedarte a cenar bien y que te traten con amabilidad, parece que este lugar es una opción. Un par de colegas han sacado 5 estrellas a la experiencia. Dicen que te sirven comida excelente y el personal es de lo más amable. Con esos comentarios, es difícil resistirse a visitarles. ¡Eso sí, no te olvides de reservar!
Por otro lado, no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido experiencias bastante malas, sobre todo en la parte de la comida. Un amigo se quejaba de que los judiones estaban bien, pero los piquillos rellenos de lechazo no sabían a nada y eso ya es para echarse a llorar. Y ni hablar del chuletón que les trajeron; lo que pidieron no tiene nada que ver con lo que recibieron, y encima de mala calidad. No es cool ir a un sitio y que te den gato por liebre.
En fin, lo que importa es que, si decides pasar un buen rato allí, puedes arriesgarte, pero elige bien lo que pides. Y ya que estamos en el tema de las ensaladas, ¿qué puedes encontrar en la barra? Pues lo habitual: seguro que tienen unos buenos refrescos y alguno que otro vino local para acompañar las comidas. Así que si te decides a ir, ¡disfruta y cuéntame después!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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