
¡Ey, gente! Si andáis por C. Embajadores, 7, 40100 Real Sitio de San Ildefonso, tenéis que pasar por el Restaurante Posada de los Embajadores. Este lugar tiene un ambiente acogedor y familiar, perfecto para compartir un buen rato con amigos o familia. Su carta está llena de platos tradicionales, desde judiones de La Granja hasta una hamburguesa de buey con queso de cabra que te hace la boca agua. Y no olvidéis probar las tapas, que son un auténtico bombazo. En fin, si queréis disfrutar de buena comida y un trato excelente, este es el sitio. ¡No os lo perdáis!
Restaurante Posada de los Embajadores
Página web
Horarios Restaurante Posada de los Embajadores
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:30–23:00 |
| martes | 10:30–23:00 |
| miércoles | 10:30–23:00 |
| jueves | 10:30–23:00 |
| viernes | 10:30–24:00 |
| sábado | 12:00–1:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Posada de los Embajadores
Dónde se ubica el Restaurante Posada de los Embajadores
¡Ey! Si estás buscando un buen lugar para comer, tienes que probar la Posada de los Embajadores. Este bar restaurante es un verdadero hallazgo en C. Embajadores, 7, 40100 Real Sitio de San Ildefonso, Segovia. Te lo digo porque siempre que voy, salgo feliz y con la barriga llena. Con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, es un sitio donde todo está bien cuidado. Y los postres... ¡madre mía! Tienes que dejarlos para repetir. Hoy tuvimos la suerte de que nos atendiera Ajelo, un profesional de diez, súper simpático y atento. ¡Volvemos seguro! Prepara unos 30-40 € por persona y te vas a casa con una sonrisa.
Eso sí, no todo es perfecto en la vida. Un grupo pidió judiones y sopa castellana, y la verdad es que se llevaban una decepción. Ni sabor ni nada, y los precios estaban a otro nivel. Lo único salvable fue el cochinillo. Pero si eres de los que prefieren asegurarse una buena comida, aquí la mayoría de las críticas son positivas, así que no te lances al vacío sin preguntar primero.
Sin embargo, en el lado bueno, hay quienes no pueden dejar de recomendar este sitio. Muchos han probado el menú de cordero lechal y han salido encantados. Desde el primer plato hasta el postre, todo delicioso. Un salmorejo con helado de parmesano; te lo ponen y te dan ganas de llorar de felicidad. Todo por un precio muy razonable de 30-40 € por persona. Además, el ambiente es tranquilo, perfecto para chatear y disfrutar de la compañía.
Y si ya has estado, sabes que las camareras son siempre unas profesionales, atentas y educadas. Y si vuelves, no olvides reservar porque ese lugar se llena. Así que ya lo sabes, ¡no lo pienses más y ve a Posada de los Embajadores!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante
La Posada de los Embajadores es un lugar que vale la pena visitar si andas por Real Sitio de San Ildefonso. Estuvimos allí ayer, cinco colegas, y la verdad que la comida estaba bastante bien, aunque hubo un pequeño contratiempo con el servicio. Pedimos los cafés y la cuenta y ¡vaya que se hicieron de rogar! Casi nos agarramos un par de horas esperando, pero claro, entre tantas mesas y la fiesta del pueblo, los paisanos tienen preferencia. Al final, tuvimos que esperar 25 minutos, y mira, que pagué 160€ que me costó lo mismo que a cualquier otro, ¿no?
Cuando hablamos de la comida, no hay quejas. El cochinillo bien servido para dos fue una delicia, y los judiones no estaban nada mal, aunque no fue nada del otro mundo. La tía que nos atendió al llegar estaba un poco molesta, pero luego la camarera que nos atendió fue un encanto y nos compensó. La atmósfera del lugar, con un nivel de ruido bastante alto, donde costaba hasta charlar, le resta un poco, pero le da un toque animado. Ojo, si buscas un plan tranquilo, quizás no sea lo mejor.
La mayoría de las veces que hemos ido, la relación calidad-precio ha estado bien. A veces han olvidado un plato o ha habido algún error, pero se han disculpado con bastante amabilidad. Todos cometemos errores, y lo importante es que el servicio siempre ha sido agradable. En general, el ambiente es bastante concurrido y vivo, ideal para cualquiera que busque comer raciones o pasar un buen rato con amigos.
Si te animas a ir, el ambiente es una mezcla de mucha vida y un poco de ruido, pero con un servicio que suele ser amable y buena comida. Allí se puede esperar un sitio animado donde la gente se divierte y comparte. ¿Te animas a probarlo?
Es el Restaurante Posada de los Embajadores ideal para grupos grandes
Mira, después de lo que vivimos en el Restaurante Posada de los Embajadores el 25 de agosto, no puedo más que decir que fue una experiencia horrible. Éramos nueve personas y la atención fue catastrófica. Entramos con ganas de tomar algo y nos dejaron plantados. Lo de los pinchos ni siquiera se menciona, ya que ni tenían. Las malas caras y las malas formas del servicio, en serio, penoso. Conclusión: nosotros no pensamos volver, y por lo que hablábamos entre nosotros, seguro que muchos más se piensan un par de veces si ir o no. En Segovia merecemos un trato mejor, ¡estoy seguro de que hay sitios que saben atender a sus clientes!
Ahora, no todo fue malo, porque he oído de las buenas experiencias. Otros han comentado que la carta de picoteo y las raciones están bastante bien. Hay un comedor tradicional que mola para comer a gusto. Gente que ha ido dice que el cochinillo y cordero están de muerte y han disfrutado de las empanadillas de perdiz y judiones. Eso sí, el postre del volcán de chocolate y el ponche segoviano parecen estar un poco inflados de precio. Un refresco pequeño a 3,30€... un poco excesivo, ¿no crees?
La verdad es que el ambiente también ha jugado a su favor. Tienen un sitio bonito y agradable, ideal para comer. La atención, en este caso, es lo que marca la diferencia. Algunos lo han descrito como espectacular, y eso siempre suma. Hay que darle un aplauso a los camareros que realmente han estado a la altura.
Ahora, ¿es el Restaurante Posada de los Embajadores ideal para grupos grandes? Bueno, eso depende. Si lo que buscas es buen ambiente y una atención decente, hay opciones, pero con nuestra experiencia de 1 estrella, parece que hay que tener mucho cuidado. Si quieres salir con tu grupo y comer bien, quizás sería mejor mirar otras recomendaciones antes de arriesgarte aquí. ¡Segovia tiene mucho que ofrecer y seguro que hay mejores lugares donde celebrar con amigos!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante
Mira, si buscas un sitio chulo para comer, la Posada de los Embajadores es el plan ideal. Te hablo de un lugar en C. Embajadores, 7, en el Real Sitio de San Ildefonso, Segovia. Tienen un menú para dos que sale por unos 46 euros, y el cochinillo es una de sus estrellas. Las porciones son grandes, aunque a veces te deja con ganas de un poco más. Eso sí, hay que probar la sopa castellana, ¡está de lujo! Y los judiones, ni te cuento, son un manjar que no te puedes perder. La atención es rápida y acertada, así que ni te preocupes por quedarte esperando.
Este sitio se llena de gente, así que si vas en grupo como nosotros—tres parejas y unos peques—puedes organizarte de lujo. Pedimos un cuarto de cochinillo y un cuarto de cordero, más unos entreco para los niños. Todo bien, la verdad, y esos judiones… espectaculares. Al final, salimos a unos 42 euros por persona, pero cada bocado valió la pena. El ambiente es muy familiar, ideal para disfrutar en un sábado cualquiera.
Ahora, si estás buscando algo dulce después, no te olvides del ponche segoviano que ofrecen. Es el toque final perfecto. La combinación de platos es buena y el ambiente te hace sentir a gusto. El servicio, en general, fue ágil y amable—sin peros aquí.
Para que lo tengan claro: la cocina de la Posada de los Embajadores se especializa en comida tradicional castellana. Vas a encontrar judiones, cochinillo, cordero y hasta hamburguesas de buey, todo preparado con cariño. ¡Así que vayan y saquen el mejor provecho de lo que tienen para ofrecer!
Cuáles son algunos platos destacados del menú
Ya te digo que la Posada de los Embajadores es un sitio que sorprende. Con 4 estrellas de media, llegamos a las 22:45, y no nos pusieron pegas para cenar. Pedimos la típica sopa castellana y el cochinillo, y, madre mía, ¡menudo acierto! La camarera que nos atendió esa noche fue un encanto, amable y paciente hasta el final. Total, que al día siguiente, no dudamos en volver. La fachada no le hace justicia; cuando entras, todo cambia.
La segunda noche fue otro rollo. Pedimos costillar, presa y, por supuesto, un postre casero para terminar. Estaba todo de lujo. Además, llevamos un Ramón Bilbao con agua Magna, que sube el nivel de la cena. Lo mejor de todo, el ambiente: bajo y tranquilo, perfecto para una buena charla entre colegas. ¿Y el precio? Entre 40 y 50 € por persona, de lo más razonable. Definitivamente, repetiremos.
Ahora, no todo es perfecto. También escuché historias de peores experiencias. Un grupo de ocho personas fue a tomar café y acabaron pagando 41 euros por un trato que dejó mucho que desear. Se sintieron abandonados, con varios camareros a la vista y ninguno atendiendo. La experiencia no fue nada agradable, y ya sabes cómo nos ponemos con esas cosas. Y claro, a algunos les tocó lidiar con una camarera chula que no estaba para tonterías. La atención puede variar bastante, y hay que tener eso en cuenta.
Si te preguntas por los platos destacados del menú, aquí van: cochinillo, sopa castellana, costillar y presa. Es lo que mejor funciona. De hecho, si te apetece una buena cena y un lugar tranquilo, ya sabes a dónde ir.
Qué son los judiones de La Granja
Si estás pensando en darle una oportunidad a la Posada de los Embajadores en Real Sitio de San Ildefonso, prepárate para una experiencia un tanto mixta. Por un lado, el cochinillo asado se lleva todas las palmas, está realmente bueno, un espectáculo. Pero la comida en general no deja admirado; algunos dicen que es un sitio con buena relación calidad-precio, pero otros no lo ven tan claro, más bien lo ven sobrevalorado. Comimos en la terraza exterior, donde hasta las bebidas se calentaron rápido, como si estuviéramos al sol de agosto. En cuanto al servicio, ya te aviso que no es una maravilla, más bien dejaron mucho que desear.
Una de las mejores cosas de este sitio es el menú que te sacan por 35 euros, con ofertas como judiones o sopa castellana y, claro, el cochinillo. Ah, y no te olvides del ponche segoviano con helado de canela; eso es un clavo ardiente, ¡literalmente para perder el sentido! Sin embargo, la lentitud del servicio es un tema que ha hecho que más de uno se rasque la cabeza. Trato amable, sí, pero el tiempo para recibir nuestra comida... un desastre.
De lo que menos te vas a alegrar es de lo que te cobran por el agua y el pan. Un litro de agua a 3,70€ y un trocito de pan que parece que lo compras en el chino a 1€. ¡Menudo robo! Y si de verdad quieres asegurarte de que el ambiente no sea un asco, mira que la limpieza no es su fuerte, eh. Eso sí, si buscas buen cochinillo, aquí lo encuentras.
Ahora bien, sobre los judiones de La Granja; si no sabes qué son, son unas alubias grandes que están de lujo, típicas de la zona. Se cocinan con cariño y se sirven en guisos riquísimos, así que si quieres algo auténtico, no dudes en probarlos. En resumen, es un sitio para reflexionar bien antes de ir; si eres fan del cochinillo, puedes arriesgarte, pero el resto puede que te deje pensando en si has acertado o no.
La hamburguesa de buey con queso de cabra es un plato popular en el menú
Y siguiendo con el tema del Restaurante Posada de los Embajadores, ¡vaya lío que nos encontramos! Por un lado, intentamos tomar algo rápido y nos dieron unas tostas que, sinceramente, eran para llorar. El camarero, que parecía más perdido que un pulpo en un garaje, ni sabía cómo anotar el pedido. Menos mal que la chica que estaba con él le echó una mano, porque si no, todavía estamos ahí a la espera. ¡Y para completar la faena, le pedimos el aperitivo que servían a las otras mesas y tuvimos que insistir! Las tostas eran carísimas y estaban de pena; el queso azul del solomillo no era más que un tranchete derretido. En fin, para dos cervezas, dos cocacolas y esas tostas, nos dejamos 35 euros. Un timazo. Eso sí, el lugar estaba petado, probablemente por el concierto que había.
Sin embargo, no todo es tan horroroso. En otra visita, escuchamos recomendaciones de otros y fuimos a cenar algo más interesante. ¡Y qué descubrimiento! El sitio tiene unas gastrotapas que son un puntazo, bien elaboradas y a buen precio. No me voy a olvidar del huevo cremoso con foie, que estaba buenísimo. Además, la atención de la chica que nos atendió fue un verdadero 10. El ambiente del restaurante es siempre animado, así que la experiencia fue bastante buena, salimos con una sonrisa y, sinceramente, por entre 10 y 20 euros por persona, está genial.
Y si hablamos de reservaciones, otro acierto. Reservamos el mismo día y, aunque no era temporada alta, nos encontramos con que había mesa. ¡Eso sí, pedimos un asado porque lo queríamos sí o sí! De primero, la ensalada de tomate fue un placer y el lechacito que nos trajeron para dos estaba para chuparse los dedos. Por el precio que pagamos, estuvimos bastante contentos, aunque los baños dejaban un poco que desear, pero eso ya es otro tema. En general, muy buena comida y nada que envidiar a otros sitios de La Granja.
Y ya hablando de la hamburguesa de buey con queso de cabra, la verdad es que no tengo muchos datos de ella. Pero con la variedad que tienen de platos, me da la impresión de que está en el menú y puede que sea popular, sobre todo si has visto a más gente disfrutando de sus platos elaborados. Si te apetece probar algo diferente, ¡déjate llevar y dale una oportunidad!
Qué tipo de tapas se pueden encontrar en el restaurante
Ya te digo, este sitio en la C. Embajadores, 7, 40100 Real Sitio de San Ildefonso, tiene su rollo. Te encuentras con opciones que, la verdad, están bien. Por ejemplo, los huevos rotos con langostinos y gulas son un gran acierto, y si te dices “quiero algo crujiente”, los crujientes de pollo no van a fallar. Pero, ojo, el bacalao gratinado nos dejó fríos, un poco decepcionante. El ambiente es súper agradable, con un toque acogedor que invita a quedarse un rato más, pero en cuanto al servicio, nos tocó una camarera un tanto seca, como si le hubieran robado el café de la mañana.
Hablando de servicio, he oído historias que dan un poco de miedo. Un amigo se quejó de una experiencia de cena que fue casi un desastre. Esa camarera que ni los miró y les hizo esperar por algún milagro. 'Madre mía qué panda de anguilas,' decía; al final terminaron yéndose. En Google hay comentarios que apuntan a lo mismo, el servicio parece ser el talón de Aquiles del lugar, así que mejor ve preparado para esa parte.
Por otro lado, también hay quien dice que el ambiente y el servicio estuvieron de lujo en su visita. Un grupo se sentó a compartir platos ligeros y disfrutó de una buena atención. Ellos elogiaron la decoración moderna y un servicio que les orientó bien. ¡Qué paradoja, no? Por un lado, un desastre y por el otro, un buen rollo total.
Y ya que hablas de tapas, aquí puedes encontrar de todo un poco. Tienen gastrotapas que merecen la pena, como el magret de pato con salsa de ciruela que no te dejará indiferente. Así que si decides probar, no dudes en lanzar una pregunta para que te ayuden con el tema de las tapas. Un amigo me contó que con la primera consumición les dieron unos colines caseros que estaban de vicio. En fin, si decides lanzarte, ya sabes lo que te puede esperar, ¡suerte!
Se recomienda hacer una reserva antes de visitar el restaurante
Si te pasas por la Posada de los Embajadores, te aseguro que no te vas a arrepentir. Este bar restaurante en C. Embajadores, 7, en pleno Real Sitio de San Ildefonso, es una joya. La decoración tiene ese rollo acogedor que te hace sentir como en casa desde el primer momento, y la gente del lugar, súper maja. Ya sea que vayas con amigos o en pareja, es el sitio perfecto para disfrutar de buena comida y un ambiente tranquilo.
Ahora, hablemos de la comida. Aquí no hay trampa: los platos están bien cargados y saben de lujo. Desde tapas que te hacen agua la boca hasta platos principales que son un festín. No te pierdas los asados. Te van a dejar con ganas de repetir. Y si eres de los que disfruta de un buen traguito, el bar tiene una selección de bebidas que maridan a la perfección. Tómate un buen vino de la zona y acompáñalo con una bandeja de quesos. Es una combinación ganadora.
Un consejito que no te puede faltar: si tienes la ocasión, mejor reserva antes de ir. A veces se llena más que una fiesta, y no querrás quedarte sin mesa. Es uno de esos lugares en los que rápidamente se vuelve un “todo el mundo quiere cenar aquí” y lo entiendes en cuanto pruebas un bocado. Así que, ya sabes, si no quieres arriesgarte, haz esa reserva y disfruta del festín sin problemas. ¡No te vas a arrepentir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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