Quiosco de Jacinto

Quiosco de Jacinto

¡Oye! Si estás por Sepúlveda, no puedes dejar de parar en el Quiosco de Jacinto. Este lugar es un auténtico tesoro con una calificación de 4.4 de 5 en Restaurant Guru, así que ya sabes que no te vas a arrepentir. Aquí puedes disfrutar de unas hamburguesas brutales, bocadillos que te harán querer más, y unas patatas bravas y nuggets que son la caña. Perfecto para recargar energías antes de seguir explorando los senderos del río Duratón. Además, el ambiente es súper acogedor y el equipo es un encanto. Y si quieres un plato especial, ¡pregunta por los arroces! Dale un vistazo a su Insta, @jacinto.bar, y ¡no te olvides de sacar unas fotos!

Quiosco de Jacinto

Bar
Valoración media: 4,4
Opiniones: 155 Reseñas
Dirección: SG-V-2418, 6, 40317 Sepúlveda, Segovia
Teléfono: 685 72 78 67

Página web

Horarios Quiosco de Jacinto

DíaHora
lunes10:59–23:00
martes10:59–23:00
miércoles10:59–23:00
jueves10:59–23:00
viernes10:59–23:00
sábado10:59–23:00
domingo10:59–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Quiosco de Jacinto

Dónde se encuentra el Quiosco de Jacinto

¡Oye! Si andas por el campo y necesitas hacer una pausa, tienes que pasarte por el Quiosco de Jacinto. Este bar es un verdadero descubrimiento, ¡más de 40 años dándole caña! Está en SG-V-2418, 6, 40317 Sepúlveda, Segovia, justo en medio de la nada, y, créeme, se agradece un lugar así. El ambiente es súper tranquilo y se nota que no hay masificaciones, al menos cuando fuimos. Ideal para desconectar.

Los precios son buenísimos y, aunque no probamos la comida, ¡los helados estaban de lujo! Ah, un detalle importante: el datáfono no funciona aquí, así que prepárate a llevar efectivo. Pero no te preocupes, el servicio es 5 estrellas y el personal siempre está con una sonrisa. Te cuentan historias sobre la zona, un rollo muy cercano que se agradece.

¿Te gusta el senderismo? Desde el quiosco, tienes dos senderos, uno que lleva a una zona de reserva donde hay que pedir permiso en ciertas épocas, y el otro es libre y también mola un montón. Puedes ir con niños y no hay problema, el lugar es ideal para disfrutar en familia. Las raciones son generosas y la comida, aunque sencilla, siempre es rica y bien hecha. Y si llevas a los peques, hay un montón de espacio y sitios para aparcar.

Recuerda, el Quiosco de Jacinto es el sitio perfecto para terminar después de una buena ruta por el río Duratón. Así que si estás en Sepúlveda, no dudes en hacerle una visita. ¡Te va a encantar!

Cuál es la calificación del Quiosco de Jacinto en Restaurant Guru

Ya te digo, el Quiosco de Jacinto es un lugar que no puedes perderte si estás por Sepúlveda. Con sus 4 estrellas, es un sitio ideal para parar un rato, tomar algo y disfrutar de unas vistas de escándalo. Pero ojo, que hay dos zonas: en una no nos atendieron ni bien ni mal, pero en la otra, donde había un músico tocando en directo, la cosa cambió. Allí nos trataron de lujo y hasta nos sirvieron un aperitivo con la bebida. ¡Eso siempre se agradece!

Si buscas un buen plan de comida, este sitio es perfecto para reponer fuerzas después de una ruta. Jacinto y Elena son un par de cracks, y la hamburguesa Arca que sirven es simplemente espectacular. Por unos 30-40 € por persona, comes bastante bien y a gusto. Las patatas grandes están de p*** madre también. Te diría que el ambiente es bastante agradable, con buena música y gente simpática.

Lo más top es que, para celebrar un aniversario de club, fuimos unas 25 personas y nos prepararon un festín: calamares, patatas con una salsa secreta, croquetas y una paella espectacular que estaba de muerte. El vino casero y la cerveza de tirador sin límites. Si vas con peques, tienen espacio para que jueguen y se bañen en el río, totalmente seguro. A mí, personalmente, me encantó disfrutar del vino y echarme una siesta. ¡Eso sí, el detalle de la paella vegana por parte de Chori fue un golazo! Con precios por persona entre 20-30 €, no hay queja: comida, servicio y ambiente, todo un 5 estrellas.

En resumen, el Quiosco de Jacinto es un acierto seguro, ya sea para un tardeo con amigos o una comida familiar. Las patatas bravas caseras son un must y la paella ni te cuento, un concurso de sabor. Así que ya sabes, para tu próxima parada, este sitio tiene la calificación de 5 estrellas en Restaurant Guru. No te arrepentirás.

Qué tipos de comida se ofrecen en el Quiosco de Jacinto

Si buscas un lugar que tenga buena onda y mejor comida, el Quiosco de Jacinto es el sitio. A solo un tiro de piedra de la SG-V-2418, en Sepúlveda, este bar es un auténtico hallazgo. Te vas a encontrar con un ambiente que huele a naturaleza y relax, ideal para olvidarte del estrés. La atención es de 10, la familia que lleva el quiosco son unos campechanos de primera, ¡te hacen sentir como en casa!

Hablando de comida, tienes que probar las hamburguesas, ¡son una locura! Pedimos una que estaba simplemente brutal. También tienen bocadillos, perritos calientes y esa famosa paella para grupos que, si vas con hambre, te va a dejar a reventar. Además, es todo muy casero, así que sabes que te están dando lo mejor. Recuerda preguntarles si tienes dudas, que están encantados de ayudarte.

Y si lo tuyo es un buen paseo después de comer, aquí hay río y un paisaje que quita el hipo. Te puedes montar en una barca y disfrutar mientras te cuentas la vida con los amigos. Ni hablar de la cerveza fría y los platos buenos, es genial para reponer fuerzas. El precio es super decente, entre 10-30 € por persona, dependiendo de lo que elijas. Sin duda, se lleva un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Así que, en resumen, en el Quiosco de Jacinto encontrarás hamburguesas, bocadillos, perritos, paella y una variedad de platos, todos riquísimos y con un trato excelente. Es el plan perfecto para disfrutar después de una ruta o simplemente para pasar un rato en buena compañía. ¡No te lo pierdas!

Son recomendables las hamburguesas del Quiosco de Jacinto

Tienes que saber que el Quiosco de Jacinto es un 5 estrellas de pura cepa. La comida aquí es de otro nivel, con unas hamburguesas que te dejan flipando. No te miento, son tan buenas que no tienen nada que envidiar a las mejores hamburguesas de esos restaurantes pijos. Además, si te lías con unos bocadillos, no vas a querer dejar nada en el plato. ¿Has probado sus bravas? ¡Increíbles! Y si tienes hambre de algo más contundente, los arroces que hacen por encargo son de primera. Es el sitio ideal para relajarte y dejar volar los sentidos.

Ya sea que estés en modo sabadete con amigos o disfrutando de un día de campo, aquí no te falta de nada. Te sientas al lado del río, que en verano es una pasada, y si te apetece, ¡te pegas un baño! Puedes pescar si te va la movida, pero lo mejor es hacer un brindis con un buen tinto de verano mientras te comes una paella. La experiencia es absolutamente de 10; te pones el cenador a tu espalda, rodeado de plantas y disfrutas de una comida que, cuando pides la cuenta, te sorprende lo barata que es.

Y para no repetir la misma historia: cada vez que voy, el trato es magnífico. La gente que lo lleva es encantadora y no te aburres escuchando las historias de la zona que sueltan mientras disfrutas de un cervecita fresquita. Los precios son más que asequibles, así que si haces senderismo por la zona y pasas por aquí, en serio, no te lo pienses. Puedes gastar entre 1 y 10 € por aperitivo, y si te das un buen homenaje, entre 20 y 30 € por persona ya comes de lujo.

Y sí, las hamburguesas del Quiosco de Jacinto son más que recomendables. Si eres de los que disfruta comiendo bien y en un entorno natural, este es tu lugar. No te lo pienses más, hazte un favor y pasa por allí. ¡No te vas a arrepentir!

Qué otros platillos destacan en el menú del Quiosco de Jacinto

Mira, si estás buscando un buen plan, el Quiosco de Jacinto es donde tienes que ir. Está ubicado en SG-V-2418, 6, 40317 Sepúlveda, Segovia. Con unas 3 estrellas, este lugar tiene todo lo necesario para pasar un día de lujo en medio de la naturaleza. Te pones a caminar por el río, disfrutas de las cuevas y terminas reponiendo fuerzas entre árboles, con una Estrella Galicia bien fría en mano. El ambiente es tan chill que es como si estuvieras en un pequeño paraíso del que no quieres decirle a nadie, ¡casi exclusivo para ti!

En cuanto al servicio, la atención es de 5 estrellas. La comida es riquísima, recién hecha y las raciones son abundantes. Todo a precios muy decentes, ¡de 1-10 € por persona! Te sientas rodeado de árboles y te topas con pajaritos y mariposas que están dando vueltas. Lo mejor es que los niños se lo pasan genial. Si tienes chavales, ¡aquí estarán entretenidos!

Tuvimos una celebración de peña con mis amigos y la experiencia fue brutal. Elena y Jacinto, los dueños, son gente encantadora. Después de dar un paseíto por la zona, regresamos y nos tomamos unas cervezas fresquitas. Me pedí una de las hamburguesas de la casa y, bro, ¡espectacular! Sin duda volveremos más veces.

Si tocas el río Duratón, pegarte un baño después de disfrutar de una pella FANTÁSTICA en pleno parque natural es un lujo. En el menú está incluido todo, desde bebida hasta café y postre. El servicio fue genial, aunque hay que mencionar que no todas las experiencias son perfectas. Algunos dicen que la señora puede ser un poco seca con los turistas, pero su hijo sí es más amable.

Y ahora que mencionas la comida, pregúntate: ¿qué otros platillos destacan en el menú del Quiosco de Jacinto? Bueno, la hamburguesa Arca es imperdible, y también se habla de raciones muy buenas que hacen el día más sabroso. En definitiva, si no has estado, ¡tienes que hacerlo!

Qué se puede decir sobre el ambiente en el Quiosco de Jacinto

Si estás buscando un buen plan, el Quiosco de Jacinto es el lugar ideal después de una paliza a caminar por los senderos de por ahí. Con 4 estrellas, este sitio es simple pero efectivo: cerveza fría, bocadillos y hasta paellas por encargo. Ojo, que aquí no hay baño y sólo se acepta efectivo, porque la señal de móvil está en su mundo. Pero una vez que llegas, lo olvidas todo.

Es un 5 estrellas en comida, y no es solamente hablar por hablar. La comida está de categoría, y las hamburguesas son una auténtica locura. Pero lo que realmente se lleva el premio es el trato; los dueños son encantadores y siempre están ahí para hacerte sentir como en casa. Con un precio de entre 1 y 10€ por persona, no se le puede pedir más.

Al estar en medio de la naturaleza, el ambiente es simplemente fantástico. El quiosco te ofrece una terrazita fresquita junto al río, perfecta para reponer fuerzas después de una caminata. Recomiendo las patatas fritas grandes con piel y, claro, una hamburguesa, que no se arrepentirán. Y no te olvides de que aquí son bienvenidos los niños; hay una zona verde ideal para que corran y se diviertan mientras tú disfrutas del paisaje y de la buena compañía.

El ambiente en el Quiosco de Jacinto es todo lo que se puede pedir: tranquilidad, buen servicio, y rodeado de naturaleza. Es un chiringuito que parece de esos que están en peligro de extinción, así que no te lo pierdas. Jacinto, el dueño, se asegura de que todo funcione a la perfección, así que ven a disfrutar de este lugar y desconectar de la rutina.

Es un lugar apto para familias y grupos de amigos

Así que, vamos al lío. El Quiosco de Jacinto es ese tipo de lugar que se vuelve una parada obligada cuando te plantas por las Hoces del Duratón. Imagínate, después de recorrer la zona, te puedes lanzar a por unos tercios de Mahou bien fríos, un bocata que está de vicio y un cafecito en una máquina de las de antes. Todo esto mientras estás en la sombra de los árboles, al lado del río. Es un rinconcito acogedor que te hace sentir como en casa, y los dueños son super amables.

Claro, no todo es perfecto. Hay quienes han tenido malas experiencias. Por ahí se escucha que la limpieza deja un poco que desear y que hay sitios mejorcitos si te importa comer con ciertas garantías. Pero, hey, si solo buscas un sitio donde hacer un alto y llenar el estómago tras una buena ruta, aquí te vas a llevar una gran sorpresa. Después de un buen paseíto, unas hamburguesas riquísimas te van a caer de lujo. Además, tienen cerveza sin gluten, que eso siempre se agradece.

En cuanto a la autogestión energética, es un puntazo. Que un sitio mantenga su propia energía, eso habla bien de ellos. Lástima que no tengan muchos servicios y la gente tenga que buscar donde aliviarse. La verdad, eso termina ensuciando el entorno, y es una pena porque el lugar tiene su encanto y merece la pena cuidarlo.

Entonces, ¿es un lugar apto para familias y grupos de amigos? Sin duda. Aunque siempre habrá un par de opiniones disconformes, la atención, la comida rica, y el ambiente al aire libre hacen que sea un sitio ideal para pasar un buen rato. Si vas con peques o colegas, después de una buena caminata, sentarse a tomar algo y disfrutar de un buen bocata se convierte en un planazo. Así que, ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Qué actividades se pueden realizar después de visitar el Quiosco de Jacinto

Así que, justo cuando pensabas que tu ruta por el parque de las hoces no podría mejorar, ¡te topas con el Quiosco de Jacinto! Este lugar es la fruta prohibida del camino. Con esa terracita cañera justo al lado del río, rodeada de árboles, es el sitio perfecto para hacer un alto y recargar energías. Con un 5 estrellas, no hay duda de que es un must. La brisa y el sonido del agua te hacen sentir en el paraíso, ¿verdad?

Pero ojo, no todo es color de rosa. Me cuentan que les pidieron un bocadillo de jamón y, en un arranque de pereza, les dijeron que nanay. El camarero más joven, un poco chungo, fue irrespetuoso y maleducado. Pero bueno, no dejes que un mal momento empañe lo demás. La mayoría de las cosas están de diez. De hecho, los botellines vienen bien fríos, como debe ser, y esa hamburguesa... ¡uf! Si le das un bocado después de la ruta, sientes que has alcanzado el Olimpo de la comida.

Después de ese chapuzón en el río, ir al quiosco es un planazo. Ya sea para tomar algo fresco, un café o un helado, siempre están con una sonrisa. Y, si te animas, puedes hacer un encargo por teléfono, que no está de más. Además, hay paellas que dan ganas de probar. La relación calidad-precio es brutal, y esos señores del bar son un encanto. Te cuentan un montón de cosas interesantes de la zona.

¿Y después de visitar el Quiosco de Jacinto, qué puedes hacer? Pues te puedes dar un bonito paseo por el río, tomar esa senda larga desde Sepúlveda, disfrutar de un buen rato charlando con los locales o incluso, si te animas, darte otro chapuzón. Las opciones son muchas, y todas te dejarán con una sonrisa. ¡Así que ya sabes, no te lo pienses tanto y dale caña!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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