El Lagar de Isilla

El Lagar de Isilla

Si estás por Aranda de Duero, no te puedes perder El Lagar de Isilla, un restaurante que es prácticamente un tesoro escondido en C. Isilla, 18. Con su decoración típica castellana y mesas de trillos, aquí te vas a sentir como en casa. Prueba el lechazo asado en horno de leña o disfruta de un buen cordero frito, ¡te van a hacer la boca agua! Y si quieres, alucina con su selección de vinos de la Ribera del Duero mientras saboreas una ronda de tapas. Además, ¡puedes visitar su antigua bodega subterránea! Perfecto para descansar después de una caminata por la Plaza del Trigo. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad?

El Lagar de Isilla

Restaurante de cocina española
Valoración media: 4,5
Opiniones: 8.941 Reseñas
Dirección: C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos
Teléfono: 947 51 06 83

Horarios El Lagar de Isilla

DíaHora
lunes10:30–17:30, 19:30–23:15
martes10:30–17:30, 19:30–23:15
miércoles10:30–17:30, 19:30–23:15
jueves10:30–17:30, 19:30–23:30
viernes10:30–23:15
sábado10:30–23:15
domingo11:30–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Lagar de Isilla

Dónde se encuentra El Lagar de Isilla

¡Tío, si estás por Aranda de Duero y buscas un buen sitio para comer, tienes que pasarte por El Lagar de Isilla! Este lugar tiene 5 estrellas y es de esas joyas donde puedes ir con colegas, picar unos pinchos o simplemente tomarte algo en un ambiente agradable. La barra está llena de pinchos que ni aparecen en la carta, así que la variedad no te va a faltar. Además, te atienden rápido, todo está de muerte y los precios son muy, muy asequibles. Eso sí, si se te ocurre ir a comer, mejor llama y reserva, porque se llena como una lata de sardinas.

La verdad es que los pinchos son una pasada. Tienen una oferta increíble y, si eres de los que prefieren picar antes que comer a lo grande, ¡te va a encantar! La tapa de tarta de queso es mítica, no te la puedes perder. ¿Y el ambiente? Aunque suele haber bastante gente, se puede charlar sin problemas. Para que te hagas una idea, si vas en plan a dos o tres, no esperas más de 30 minutos.

Si estás de paso y decides hacer una parada en tu camper, escucha esto: no puedes dejar de probar el lechazo. Mi pareja lo hizo, mientras yo me pasé por la iglesia cercana. El chico de la cafetería Palo Santo le recomendó El Lagar, y acertó de lleno. Aunque pedimos a la carta, ¡espectacular todo! Chorizos, mollejas y una merluza al horno que no olvidarás. De postre, una bodega bajo el restaurante que es toda una experiencia.

Por cierto, te cuento, si estás en modo gourmet y quieres algo típico castellano, El Lagar de Isilla es el sitio para comer lechazo al horno de leña. Y no olvides probar el vino de su propia bodega, ¡que están de escándalo! Así que, ya sabes, si quieres disfrutar de la buena comida en un ambiente agradable, El Lagar de Isilla está en C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos. ¡Hazte un favor y ve!

Qué tipo de decoración tiene El Lagar de Isilla

Te cuento que El Lagar de Isilla es un sitio que siempre está a tope. Al entrar, el lugar ya te choca con el ruido; la sonoridad te hace sentir que te has metido en el corazón de Aranda de Duero. El ambiente es algo caótico, pero eso también le da un toque especial. La barra está sobre explotada, lo que significa que aquí se viene a disfrutar de buenos tragos y buena comida. Eso sí, prepárate para un tiempo de espera de menos de 10 minutos; son rapidísimos en llevarte la comida, y siempre hay opciones riquísimas.

Hablando de la comida, si te apetece un lechazo asado, este es el lugar. Lo hacen realmente bien, y te aseguro que es uno de esos platos que no puedes dejar pasar. Si pides el plato de lomo de bacalao, boden que no es exactamente lo que imaginabas, pero en general, todo correcto. Los precios son razonables: por unos 40-50€, te pones las botas. El servicio está bien, y aunque el ambiente es bastante ruidoso, no te preocupes, que no te va a costar demasiado encontrarte con tus amigos, aunque no será fácil a gritos.

Y si buscas algo más ligero, los pinchos que tienen son de lo mejorcito de Aranda de Duero. Te dejas aconsejar por la camarera, y te va a sorprender la variedad que tienen. Todo tipo de sabores, y lo mejor: cada pincho está buenísimo. Por unos 10-20€, llenas el estómago y te vas con una sonrisa como un pepino. Eso sí, a la hora de aparcar, ¡ta de la guerra! Mejor busca un buen sitio antes de meterte a tapear.

En cuanto a la decoración de El Lagar de Isilla, te vas a encontrar con un ambiente cálido y tradicional. Las bodegas subterráneas añaden ese toque de historia que lo hace todo más interesante. Así que terminarás visitando un lugar que no solo es gastronómico, ¡sino que también cuenta con mucho carácter! Si pasas por Aranda, no puedes dejar de verlo.

Qué especialidades culinarias se ofrecen en El Lagar de Isilla

Mira, si estás en Aranda de Duero y no has pasado por El Lagar de Isilla, te estás perdiendo un auténtico tesoro. Este sitio tiene 5 estrellas en comida casera que te hará sentir como en casa, pero con un toque de lujo que lo eleva. Hice el menú de 51€ y, déjame decirte, es más que suficiente para que salgas rodando. El cordero asado es la estrella, jugoso y con ese sabor que solo se consigue al cocinarlo a leña. Además, empezamos con una sopa castellana, que te calienta el alma, y un buen pincho de morcilla y chorizo para abrir boca.

El servicio es un 10; rápido y atento, siempre listos para ayudarte con una sonrisa. Y el local tiene ese rollo acogedor que te hace sentir en familia. Eso sí, no esperes precios de hamburguesería porque, como siempre digo, la calidad vale lo que vale. La zona es peatonal, así que encontrar aparcamiento puede ser complicado, así que ve preparado para dar unas vueltas antes de arrastrarte a comer.

Ya hemos ido un par de veces y nunca decepciona. La cocina tradicional es su fuerte; no inventan la rueda, pero lo que hacen es soberbio. La última vez pedimos una ensalada de marisco, unos boletus con foie y huevo frito, ¡buenísimo! Eso sí, el pulpo un poco corto y con mucha patata, pero pa’ gustos, colores. El ambiente es tranquilo, se puede hablar sin levantar la voz, así que es perfecto para una cena en familia o con amigos.

Te recomiendo que reserves mesa porque este lugar siempre está lleno. Si vas en plan a lo grande, prueba el lechazo, el arroz de boletus y guarda espacio para los postres, especialmente el brownie con helado de violeta. Los postres son generosos, así que mejor compartir. Y no olvides darte una vuelta por su bodega; es gratis y hay varias galerías que son un paseo interesante antes de salir a la calle.

En cuanto a las especialidades culinarias de El Lagar de Isilla, el foco está en el lechazo al horno de leña, que se corta como si fuera mantequilla, las chuletillas, las croquetas finísimas, y la tabla de ibéricos y queso. La carta es amplia y la bodega, impresionante. ¡Vas a querer volver una y otra vez!

Cuál es una de las opciones más populares del menú

Ah, El Lagar de Isilla, ese sitio que no puede faltar en tu listado de lugares para comer en Aranda. Cinco estrellas por su cocina española de calidad que te dejará boquiabierto. Aquí no hablo de comida de relleno, sino de pinchos tradicionales con un giro innovador que están para chuparse los dedos. Y lo mejor de todo es que no te vacían el bolsillo; con un precio medio de 10-20 € por persona, puedes disfrutar de un festín sin que se te atragante la cartera.

La experiencia es completa, porque además de devorar esos platillos riquísimos, puedes hacer una visita gratuita a su bodega subterránea. Imagínate ahí, rodeado de historia y buen vino, todo en un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Y sí, el servicio es rapidísimo, así que no tendrás que esperar eternamente para que lleguen los manjares.

Claro, hay algunos detalles a tener en cuenta. El comedor puede estar un poco más ruidoso de lo deseado, y de verdad, evita sentarte justo debajo de una gotera. Pero, ¿quién se va a quejar? Con el lechazo al horno que preparan aquí, se te olvida el ruido. Es de los platos que hay que probar sí o sí, al igual que la cecina y la morcilla, todo de primero.

Y si de tapas se trata, El Lagar de Isilla es la bodega ideal. Su atención al cliente es de 10 y, aunque no hemos probado el comedor, seguro que no defrauda. Bajar a la cueva lagar es casi un ritual; te va a impresionar. El ambiente es bastante animado, pero puedes hablar a gusto. Aunque ten en cuenta que hay que ir andando, porque el aparcamiento es complicado. Al final del día, ¿quién se puede resistir a una tapa de tarta de queso después de todo? Una auténtica delicia que cierra la velada de la mejor manera.

Qué bebida recomendada se puede disfrutar en El Lagar de Isilla

Y si hablamos de El Lagar de Isilla, no hay vuelta de hoja. Este sitio es un mesón de toda la vida, y cuando dices “comida española”, te lo dicen todos: aquí no hay grandes artificios. Hacen una cocina tradicional que es, sin duda, de lo mejor para comer. Tienen un menú extenso y todo se siente como hecho con amor. Además, hay pinchos que parecen salidos de un sueño, ¡con solo verlos da ganas de hincarles el diente! Te aseguro que no puedes dejar de probar esas mollejas de cordero o los boletus con foie y huevo frito. Para chuparse los dedos, amigo.

El trato que nos dieron fue de 10. También hay que decir que el ambiente es agradable y acogedor, algo que se agradece un montón. Aunque cuando estuve, había bastante ruido, pero eso no impide que te eches unas risas mientras disfrutas de la comida. El servicio magistralmente rápido, y ojo, ¡sin esperar casi nada! Lo que sí, el postre nos quedó un poco flojo, así que te recomiendo pedir la cuajada en lugar de la copa de nata. Te va a encantar.

Y si buscas un sitio pintoresco, este es tu lugar. Ellos tienen su bodega subterránea, que es un puntazo y le da un toque especial al ambiente. Es ideal para picar, y aunque siempre hay gente, con un pelín de paciencia te aseguro que disfrutarás de unas tapas deliciosas. Se recomienda para grupos de todos los tamaños, ¡así que no dudes en ir en pandilla!

Ahora, si te preguntas qué puedes beber, ya sé que hay mil opciones, pero no te olvides de probar su selección de vinos de la tierra. En un lugar con tan buena cocina, siempre hay un buen vino que acompaña. Los precios van desde 10-20 € para picar y 40-50 € para una buena comida, así que venga, que no se diga que no hay pasta. El Lagar de Isilla es un must si andas por Aranda de Duero. ¡Te va a flipar!

El Lagar de Isilla ofrece opciones vegetarianas

Aquí vamos. El Lagar de Isilla es uno de esos sitios que no puedes dejar pasar si quieres comer auténtica comida castellana. Un 10 en todo: comida, servicio y ambiente. Si decides ir, no olvides reservar, sobre todo si quieres probar el famoso lechazo. El precio ronda entre 50 y 60 € por persona, pero lo que te llevas a la boca lo vale. La sopa castellana y los pinchos son un must, así que prepárate para disfrutar.

La otra vez fui con mi pareja, y aunque nos dijeron que estaba bien, lo de los calamares fritos nos dejó un poco fríos. Pero no te preocupes, que al probar el bacalao con pisto y el solomillo se nos pasó el “pero”. La carne era de alta calidad y el postre, ¡madre mía! Una tarta de hojaldre que nos voló la cabeza. El ambiente es chido, perfecto para charlar, y el precio se mantuvo en esos 60-70 €. Además, tienen una carta de vinos extensa que te hará querer probar de todo.

Hablemos del lechazo, porque si no lo pruebas, de verdad, te estás perdiendo algo grande. Como no soy fan, me lo pensé, pero al final me dejé llevar y fue lo mejor que pude hacer. El lechazo estaba increíble; los bombones de morcilla estaban bien, aunque un poco empalagosos, y los ibéricos eran de otro mundo. El sitio tiene su encanto, una mezcla de antiguo y moderno que lo hace especial. Eso sí, aparcar puede ser un dolor de cabeza, así que ve con tiempo.

Desde Madrid, viajamos aposta para degustar lo que consideran el mejor cordero y, sinceramente, no nos decepcionó. Pedimos el menú degustación y salimos rodando. Te recomiendo que si vas, lleves hambre.

Sobre si hay opciones vegetarianas, la verdad no está muy claro. Aunque hay varios platos ricos, no he oído nada específico de platos vegetarianos en el menú. Así que, si eres veggie, mejor llamar antes y preguntar. ¡No te quedes sin probar todo lo demás!

Es necesario hacer reserva en El Lagar de Isilla

Y qué te digo de El Lagar de Isilla, un sitio que no se puede dejar pasar si andas por Aranda de Duero. Fuimos por recomendación y, ¡madre mía, qué acierto! La carta está para chuparse los dedos; la sopa exquisita y el chuletón que te hace sentir en el paraíso. La verdad es que es un lugar que debes visitar sí o sí. Ah, y no te olvides de su selección de vinos, ¡brutal! Todo por unos 50-60€ por cabeza, y saldrás rodando, eso te lo aseguro.

La otra vez nos sentamos cerca de la barra a probar unas tapas que estaban increíbles. La tostada de bacalao era de otro planeta. Y, mira, el servicio fue tan rápido y eficiente, que te sientes como un rey. Si te animas con unas tapas, puedes hacerlo todo por unos 20-30€ por persona, así que es una opción fantástica y más que recomendable. El ambiente es muy acogedor, ¡te va a encantar!

Además, si lo tuyo son las carnes, El Lagar es un asador como Dios manda. Disfrutamos de las morcillas, el asado de lechal y las torrijas. Y no menos importante, cuentan con unas bodegas subterráneas visitables a 12 metros de profundidad. ¡Perfectas para refrescarse en verano! Por unos 40-50€ cada uno, salimos supercontentos y con la tripa llena.

El local está en el casco antiguo de Aranda, siempre está a rebosar tanto de día como de noche, perfecto para probar alguno de sus pinchos de gran calidad. Además, la bodega histórica que tienen en el subsuelo le añade un toque especial al lugar. En resumen, es un sitio que se lleva un 5 estrellas de mi parte en todo: comida, servicio y ambiente.

Y ya que estamos, ¿tienes que hacer reserva en El Lagar de Isilla? La verdad, como suele estar bastante concurrido, es mejor que reserves. Así te aseguras un buen sitio y con menos riesgo de quedarte fuera. Pero si te decides sobre la marcha, nunca se sabe, a veces hay suerte y encuentras mesa. ¡Pero mejor asegurarte, que la vas a querer disfrutar!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Lagar de Isilla

Ya sabes, he vuelto a El Lagar de Isilla, y como ya lo sabes, estos chicos tienen su fama. La cocina española es su rollo, y en mi segunda visita, el lechazo sigue siendo un espectáculo. Pero, ojo, que creo que está un poco subido de precio, y eso no se puede pasar por alto. Deberían ajustar esos precios, porque uno quiere disfrutar sin dejarse un riñón.

Eso sí, tengo que decir que la fama que han cosechado se está notando. Ya no es lo que era, y te haces la pregunta: ¿realmente vas a encontrar calidad similar en otros sitios? Pues sí, hay buenas opciones en los alrededores. No quiero desmerecerles, porque el lechazo es un tiro, pero hay que tener expectativas realistas.

Y hablando de decepciones, las patatas del Burger King que ofrecen son otra cosa. ¡Vamos, en serio! Necesitan mejorar eso, porque no pegan ni con cola en un sitio que se pinta como un referente. Y ya que estamos, los postres son correctos, pero nada que te vuele la cabeza. En general, la comida se lleva un 3, el servicio también se queda en 3, pero el ambiente, pues eso sí, se lleva un 4 porque es acogedor y te hace sentir a gusto.

Así que, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en El Lagar de Isilla? Pues un lugar donde te sientes cómodo, con un toque de buena onda, pero sin dejar de lado que se siente un pelín la presión de ser famoso. Ideal para compartir con amigos, pero no te esperes un ambiente de lujo; aquí la cosa es más de disfrutar de la compañía y pasar un buen rato.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados