La Parrilla de San Bartolo

La Parrilla de San Bartolo

Si estás por Ucero, no puedes dejar pasar la oportunidad de pasar por La Parrilla de San Bartolo, un sitio que huele a leña y donde las carnes y los pescados están en su punto justo. Ojo, que aquí hay que reservar en uno de sus dos turnos: a las 13:30 o a las 15:30. Pero ya sabes, si llega un contacto, tendrás que hacer cola. Lo mejor es que el ambiente es súper distendido y familiar, perfecto para disfrutar con los tuyos. Y recuerda, si cancelas, hazlo con al menos dos días de margen para que te devuelvan la pasta de la reserva. ¡No te lo pienses y lánzate a probar!

La Parrilla de San Bartolo

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.096 Reseñas
Dirección: Calle Carr. de San Leonardo, S/N, 42317 Ucero, Soria
Teléfono: 975 00 32 25

Horarios La Parrilla de San Bartolo

DíaHora
lunes12:30–17:30, 20:30–23:30
martes12:30–17:30, 20:30–23:30
miércoles12:30–17:30
jueves12:30–17:30
viernes12:30–17:30, 20:30–23:30
sábado12:30–17:30, 20:30–23:30
domingo12:30–17:30, 20:30–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Parrilla de San Bartolo

Dónde se encuentra La Parrilla de San Bartolo

Si estás buscando un sitio top para comer en Ucero, tienes que probar La Parrilla de San Bartolo. Este lugar es una joya y tiene unas 5 estrellas bien ganadas. Desde que llamas para reservar, hasta que te sientas en la mesa, la atención es de primera. Te reciben con una sonrisa y se nota que saben lo que hacen. La coordinación del equipo es espectacular, lo que hace que tu experiencia sea súper agradable.

La comida es otro rollo, hermano. La ensalada de ventresca es un bicho enorme y cada bocado está en su punto. Los chipirones son una delicia, si te gusta el marisco, te van a flipar. Y el rodaballo a la brasa te deja sin aliento de lo fresco y bien asado que está. Para cerrar la comilona, la mousse de limón es un postre que simplemente no puedes dejar pasar. En cuanto al precio, por persona rondas entre 50 y 60 €, que está bien para la calidad que ofrecen.

Otra vez fui con unos amigos y quedamos encantados. El chuletón, la cecina y el solomillo estaban de 10, y los postres, ni hablemos, ¡llevamos un par de ellos y salimos con la panza llena! Y el ambiente genialmente relajado, ¿sabes? Por lo que respecta a la atención, los camareros son un amor, siempre súper atentos y con buen rollo. Aquí el precio se sitúa entre 30 y 40 € por persona y, sinceramente, vale cada céntimo. ¡Nosotros repetimos seguro!

Si visitas en grupo, no te preocupes, tienen sitio de sobra, con comedor interior y un patio exterior chido para disfrutar del aire libre. Eso sí, asegúrate de reservar, porque este lugar se llena rápido. La única pega que vi es que el refresco nos salió un poco más caro de lo que esperábamos, ¡pero nada que no se pueda perdonar! Así que, básicamente, si quieres comer bien, te recomiendo que vayas a La Parrilla de San Bartolo, que está en Calle Carr. de San Leonardo, S/N, 42317 Ucero, Soria. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de comida ofrecen en La Parrilla de San Bartolo

Mira, si has estado por el Cañón del Río Lobos y no te pasas por La Parrilla de San Bartolo, la verdad es que te has perdido de algo grande. Yo fui un día con mi hijo después de darle a la caña por ahí y, te lo juro, quedamos súper satisfechos. Aquí las porciones de carne son generosas, así que prepárate para salir rodando. El servicio fue muy agradable, en especial de Alicia, que nos atendió de lujo. Y no te olvides, si vas, reserva antes porque se llena. El ambiente es acogedor, perfecto para ir en familia o con amigos.

La comida, ¡vaya maravilla! Los torreznos son un must, crujientes y con pan recién hecho. Además, no puedes dejar pasar los pimientos rellenos y chipirones a la plancha, ¡una locura! Para el postre, la leche frita es espectacular. Todo esto lo puedes disfrutar por un precio muy moderado, entre 20 y 30 € por persona. Así que si te dicen que es caro, no te lo creas, ¡la calidad está a la altura!

El sitio tiene un rollo auténtico y un equipo que va al grano. Perfecto después de un día de aventuras, como en el Cañón. Y ojo, que suelen tener muchas plazas de aparcamiento gratuitas. Y sí, admiten niños, así que no hay excusas si vas con la familia.

Así que, ¿qué tipo de comida ofrecen en La Parrilla de San Bartolo? Pues, platos típicos de la zona, muy bien cocinados, desde carnes a la brasa, hasta opciones vegetarianas. Lo que importa es que todo está súper bien y es un sitio donde siempre puedes contar con buena comida y un buen trato. ¡Te lo recomiendo a ojos cerrados!

Es necesario hacer una reserva para comer en este restaurante

Si estás cerca del Cañón del Río Lobos, la Parrilla de San Bartolo es una parada obligatoria. Te juro que aquí se come estupendamente. El menú está lleno de opciones que no te van a dejar indiferente: embutidos de primera, costillitas de lechal a la parrilla que son puro amor, pimientos rellenos que te harán el día y un bacalao que está a otro nivel. Y para cerrar con broche de oro, no te puedes perder la tarta de queso.

El ambiente que se respira es increíble. Aunque suele estar lleno, especialmente en verano, la vibra aquí es alegre y cercana. El equipo se hace notar, siempre atento y súper simpático. A pesar de que a veces están a mil por hora, mantienen esa sonrisa y te hacen sentir como en casa. Y mira, el precio es más que correcto; por unos 30-40€ por persona, sales satisfecho y con ganas de volver.

Así que si piensas ir, te aconsejo que hagas una reserva. La verdad es que se llena de gente, y no querrás quedarte sin probar esos platos tan buenos. De hecho, para grupos de todos los tamaños está genial, ya sea en el patio, la terraza o en el comedor interior. Si decides ir sin reserva, puedes llevarte una sorpresa y esperar menos de 10 minutos, pero ¡mejor asegurar el tiro!

Cuáles son los horarios disponibles para hacer una reserva

La Parrilla de San Bartolo es un buen sitio para comer. Los platos están ricos y, aunque no son la bomba, tienen sus matices. Te hablo de un sitio con 4 estrellas en general. Pero ahí va mi pequeño “pero”: no incluyas la bebida en el menú, que no tiene sentido. Se siente un poco raro, ¿no? Aun así, tienen un buen queso y la picaña está rica, todo en general está bien, pero no es algo que me haga saltar de la emoción.

Si buscas algo más top, ese mismo lugar, el que está junto a la carretera en el pueblo de Ucero, cerca del Cañón del Río Lobo, se lleva 5 estrellas sin despeinarse. La carta tiene entrantes y carnes a la brasa bastante variada, y la calidad del producto es buena. Además, la relación calidad-precio está muy equilibrada. El personal es atento, lo que siempre se agradece. ¡Ah! No te olvides de la ensalada de ventresca.

La cena que tuve allí fue fantástica. Fue un completo acierto que María y Celia nos atendieran, siempre atentas a cualquier cosa que necesitaras. Las zamburiñas que probamos estaban riquísimas, y las kokotxas de bacalao al pil pil, ¡uff! La salsa estaba perfectamente ligada y las kokotxas eran súper tiernas. Para el postre, el helado de mantequilla que nos recomendó María fue un cierre perfecto. Un 10 en servicio y ambiente.

Si te das una vuelta por el Cañón del Río Lobos, no dudes en parar aquí. El menú por 26€ nos dejó satisfechos; los pimientos rellenos de bacalao y el chuletón, ¡gente! Todo bien cocinado. El único 'pero' es que recomiendo reservar, sobre todo si vas en agosto; suele estar hasta arriba. El aparcamiento es un poco complicado, pero a la vuelta del pueblo suele haber sitio.

Y para los que preguntan por las reservas, puedes llamar durante el horario habitual de comidas y cenas, aunque es mejor que lo confirmes antes de ir, porque pueden estar a tope. ¡No te quedes sin tu mesa!

Qué pasa si llego tarde y hay contacto

La Parrilla de San Bartolo es un sitio que no se puede dejar pasar si estás en Ucero. Ya desde que entras, se siente el buen rollo. El tal Bartolo es un legionario total, siempre al pie del cañón, con su copita de vino en la mano. Si el dueño está así de relajado, ya te imaginas que lo que te van a dar de comer va a estar de muerte. Y hablando de la comida, la carta da para un buen festín. Te recomiendo que empieces con la ensalada fresquita, sobre todo si has estado de ruta y tienes un hambre de calambre.

Ah, y no te olvides de la tabla de embutidos. Correcta, está bien, pero lo que de verdad destaca es la carne. Esta no decepciona; tiene un sabor que flipas, y te deja con ganas de más. El ambiente es muy acogedor, y la camarera que nos atendió, super maja. Te hace sentir en casa desde el primer momento. ¿De postre? Aunque al principio dijimos que no, nos recomendaron la tarta de queso... ¡y claro! No falló, estaba riquísima. Un sitio así se merece un 10/10.

Eso sí, mejor haz la reserva porque se llena. Como hay tanto movimiento, a veces es un poco complicado encontrar sitio. Si llegas tarde y hay cola, no te preocupes tanto, pero probablemente tengas que esperar un poco, ya que aunque se organizan bien, no colocan a los comensales por orden de llegada. Las mesas están pegadas, así que si prefieres más espacio, te va a costar un poco. Pero sí, el lugar merece la pena, y con los precios entre 20 y 40 €, vas a salir más que satisfecho. Eso sí, ten cuidado sobre todo en verano; tienen un problemilla con las moscas... así que, en meses calurosos, mejor estar preparado.

Debo hacer cola

Mira, si estás pensando en darte una vuelta por La Parrilla de San Bartolo, te cuento que es un sitio que se siente como en casa, sin tonterías. Tienen brasa a la vista y eso ya dice mucho. La comida es sencilla pero bien hecha, y lo mejor de todo es que el trato de la camarera es de lo más agradable, te hace sentir como en familia. Aquí no te vas a quedar con hambre por unas 30-40 euros por persona, y la relación calidad-precio es brutal. Las 5 estrellas que le dan son merecidas, lo que se traduce en un ambiente de pueblo, acogedor y sin pretensiones.

Ahora, también te digo que no todo es perfecto. Hay quienes han tenido experiencias de vergüenza ajena. Por ahí he escuchado que el menú puede ser un verdadero timo. Por 26 euros no te incluyen ni la bebida, y para colmo, a veces el plato estrella, como el lechazo al horno, está agotado. La comida puede ser un desastre, con costillas secas y alubias recalentadas. Y si no consigues un sitio tranquilo, olvídate de disfrutar, porque el ruido en la zona de bar es de locos. Vamos, que hay quien prefiere evitar el lugar por experiencias similares.

Si dudas sobre hacer cola, pues mira, no hace falta que reserves, así que puedes ir sin problema. Pero ya sabes, si pillas un día a tope, igual te toca esperar un poco. En resumen, si te lanzas, puede ser un acierto y una buena comida, pero no esperes un lujo, que aquí lo que hay es comida de la buena, sin más. ¡Suerte si decides ir!

Cómo es el ambiente en La Parrilla de San Bartolo

De buena onda, si estás cerca de Ucero y buscas un sitio donde comer, tienes que probar La Parrilla de San Bartolo. He estado allí un par de veces y siempre es 5 estrellas. Te aviso, siempre necesitas hacer una reserva, porque está a tope. Las camareras son un encanto y el servicio es de lo mejor. Si decides ir, no te puedes perder el lagarto, el chuletón y el solomillo. Los chipirones de entrante son la bomba. Perfecto después de dar un paseo por el cañón, ¡te aseguro que no te vas a arrepentir!

Si lo que quieres son opciones deliciosas, este lugar es un must. Los chipirones a la plancha son exquisitos, las mollejas y el entrecot también destacan. La leche frita, ojo, no es nada empalagosa y tiene un sabor… ¡buenísimo! Aquí la comida es de 4 estrellas y el ambiente igual. Puedes contar con platos abundantes y un buen rollo general.

Además, si hay algo que se dice por ahí, es que la calidad de la comida es superior. Prueba esos judiones locales si tienes la oportunidad y el bacalao que también es un acierto. Todo esto a un precio razonable, 30-40 € por persona. ¿Una pasada, verdad?

Y claro que sí, el ambiente en La Parrilla de San Bartolo es tan acogedor como un buen abrazo después de un frío paseo. Es tranquilo, con un servicio amable que te hace sentir como en casa. Además, tienes aparcamiento gratuito para que no te preocupes por el coche. ¿A qué estás esperando? ¡Tienes que ir!

Es un lugar adecuado para ir en familia

Tienes que conocer La Parrilla de San Bartolo si andas por Ucero. Este sitio es un gran restaurante de comida castellana que realmente no decepciona. La camarera nos atendió de maravilla, super atenta y con buena onda. Pedimos el menú que incluía paletilla de cordero y, la verdad, fue un acierto. La ensalada estaba bien, pero lo que realmente se lleva la palma es el cordero: jugoso y bien hecho. Los peques también se pusieron las botas con el plato de judías pintas y lomo de cerdo. ¡Y no te olvides del postre! Esa tarta de queso estaba brutal, perfecta para cerrar la comida.

Ahora, si hablamos de calidad-precio, este lugar está on fire. La comida es fresca, de calidad, y el servicio va como un rayo. Pedimos varias cosas: calamares, cocochas, oreja, alubias y zamburiñas, y todo estaba de lujo. En plan, por unos 30-40 € por persona te comes un festín que vale cada céntimo. El ambiente es bastante agradable y, si te toca la chica de la barra que parece la encargada, te va a tener en todo momento atendido como un rey.

Lo mejor de todo es que aquí, si vas en familia, la atención es top. Te aseguro que los niños se lo pasan pipa y tienen opciones que les van a gustar, desde la ensalada mixta hasta esos platos de carne que se deshacen en la boca. Así que, tanto si buscas un plan familiar como si vas con amigos, La Parrilla de San Bartolo es una opción que está más que aprobada. ¡Siempre que estemos por aquí, pensamos repetir!

Pueden cancelarse las reservas

Y bueno, si estás pensando en darle un tiento a La Parrilla de San Bartolo, te cuento que la cosa está muy bien. Le han puesto 4 estrellas, así que ya te haces una idea de que la comida está muy rica y abundante. Yo probé el bacalao y tienes que saber que estaba de lujo. Mis amigos se atrevieron con el lechazo y se fueron con una sonrisa en la cara. No puedes dejar de pedir la ensalada mixta; va que vuela en la mesa.

El servicio, pues, la verdad, un poco irregular. La cocinera es un amor y sale a ayudar a la camarera, que, bueno, no es la más simpática del mundo, digamos. Ten cuidado al pedir porque tiene ese aire de “no molestes”, pero una vez que llegas a la bebida y los primeros, todo se acomoda. El ambiente es tranquilo y agradable, así que eso ayuda.

Hemos estado en un par de ocasiones y siempre está a la altura. La comida es de 5 estrellas, el trato algo más bajo, con un 3 en servicio, pero el ambiente está bien, un sólido 4. Eso sí, si vas en plan grupo, un consejo: mejor reservar porque este sitio se llena y por alguna razón, están dispuestos a hacerte un hueco sin reserva, pero te conviene asegurar tus asientos.

Sobre las reservas, la respuesta es sencilla: sí, pueden cancelarse, así que si algo se complica, no te preocupes, es bastante flexible en ese sentido. Pero ya sabes, mejor que no te lo pienses mucho y vayas a disfrutar de todo lo que ofrecen. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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