
Si estás pensando en hacer una parada en El Palomar de Calatañazor, déjame contarte que, a pesar de su encanto y esa terraza bonita que tiene, nuestra experiencia fue una decepción total. Fuimos este junio y la comida y el servicio nos dejaron fríos. Claro, tienen cosas ricas como su tarta de queso y la piel del café de puchero que se hace notar, pero no fue suficiente. Si quieres probar un buen asado o una carne a la brasa bien hecha, quizás haya sitios mejores por ahí. La onda es que, aunque es agradable y tiene un ambiente hogareño, yo no lo recomendaría a ciegas. Apunta la dirección si quieres: C. Tirador, 9, 42193 Calatañazor, Soria. ¡Suerte!
El Palomar de Calatañazor
Página web
Horarios El Palomar de Calatañazor
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| martes | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Palomar de Calatañazor
Por qué se menciona que El Palomar de Calatañazor tiene un encanto especial
¡Oye, si estás por Calatañazor, no puedes dejar de pasar por El Palomar! Este bar restaurante en C. Tirador, 9 tiene 4 estrellas y es una estupenda opción para comer. Lo primero que te va a flipar son los exteriores: ¡tienen un jardín-terraza precioso! Con un montón de árboles y buena sombra, es el lugar perfecto para relajarte y disfrutar de una buena comida al aire libre. Pero el interior no se queda atrás; tiene una barra y un comedor privado que son una pasada, todo con ese rollo medieval que tiene el pueblo.
La carta es sencilla pero lo mejor es que hay variedad. Y te digo, todo está bien presentado y está riquísimo. Desde entrecot hasta secretos ibéricos, no hay fallos. Eso sí, prepárate a dejarte unos 40-50€ por persona, pero vale cada céntimo. Los 5 en servicio y ambiente son totalmente merecidos, y lo mejor es que no te van a hacer esperar. Si vas con unos amigos, ¡puedes ir de 3 a 8 personas sin problema!
Ahora, no todo el mundo queda satisfecho. Hay quien dice que la carta es un poco limitada. Por ejemplo, a una amiga vegetariana le dieron algo de gazpacho y pastel de boletus, pero dice que el gazpacho estaba ácido y ella no se quedó muy contenta con las cantidades. Aunque los camareros fueron majetes, no les convenció del todo. Y ojo, si te pones a mirar precios, alguna gente siente que es un poco caro para lo que ofrecen.
Entonces, ¿por qué se menciona que El Palomar de Calatañazor tiene un encanto especial? Pues, además de la atención cercana y profesional que te dan desde el primer momento, está el ambiente único. La decoración medieval, el jardín en plena naturaleza y ese trato familiar hacen que la experiencia sea más que solo comer... es disfrutar de una buena dosis de localismo, historia y buena compañía. ¡Así que, si pasas por allí, no lo dudes y pruébalo!
Cuál fue la experiencia general en El Palomar de Calatañazor según el autor
Te cuento que El Palomar de Calatañazor es un sitio que no te puedes perder. Aunque el pueblo es pequeño y no tiene cobertura, vale la pena hacer el esfuerzo de llegar. La comida y el trato son brutales, y la terraza tiene un rollo de cuento que te transporta a otro mundo. Si te gusta cenar en un entorno mágico, esto es lo tuyo. Me quedé encantado y, si tengo la chance, vuelta a por más.
La zona del jardín es un sueño, ideal para que tanto los niños como las mascotas corran y disfruten. La verdad es que lo pasamos genial en una de las mesas, ¡mientras que en otras sólo estábamos cinco! El servicio fue de lujo, sin esperas y si llegas tarde no te echaban, lo que se agradece, especialmente con toda la buena onda que hay. Te recomiendan ir al primer piso si llueve, pero incluso ahí, la atmósfera es auténtica y la experiencia 5 estrellas en todo.
Sobre la comida, lo que probamos estaba 100% casero y se nota que la dueña, Begoña, lo prepara como para su familia. Desde la sopa castellana hasta el solomillo de buey, todo brutal, pero os digo que el solomillo fue de otro nivel, de lo mejor que he comido en la vida. Y no me olvido del arroz con leche, que estaba para tirarse de cabeza en el plato. En cuanto al precio, 20-30 € por persona está más que bien por la calidad que ofrecen.
Así que, la experiencia general en El Palomar de Calatañazor fue de lo mejor. Comida deliciosa, un ambiente auténtico y un trato que te hace sentir como en casa. Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y un buen rato con amigos o familia, aquí tienes el sitio ideal. Sin duda, ¡repetiría sin pensarlo!
Qué aspectos de la comida quedaron insatisfechos durante la visita
La verdad, El Palomar de Calatañazor es un sitio muy chulo para echar un buen rato. La terraza es una pasada, llena de sombra y con un ambiente muy acogedor. Eso sí, las sillas son como probar un chiste malo, un poco incómodas, pero bueno, ¡no todo puede ser perfecto! Lo que vale realmente la pena son los precios económicos y la comida que no está nada mal. El pastel de boletus es para quitarse el sombrero, se nota que es casero. Las migas pastoriles también están a otro nivel, a la altura de lo que esperas de un buen restaurante en Soria.
El secreto ibérico y las chuletas están muy bien, pero el lomo me pareció un poco seco, ya sabes, esas cosas que pasan. Y la ensalada de escabechados… pues sí, mucha lechuga, pero encontrarte con huesos de perdiz en la ensalada no es lo que más me atrae, aunque tampoco estaba mala. De postre probamos la tarta de queso y el queso con membrillo. Todo casero, de verdad que estaba rico.
Sobre el servicio, nada que criticar, son súper amables y profesionales desde que entras. Te hacen sentir como en casa, siempre con una sonrisa. Pero eso sí, un detallito que no me gustó tanto es el tiempo de espera. Cuando el lugar está lleno, el reloj se detiene un poco, y aunque entiendo que la comida casera requiere su tiempo, un poco más de organización no estaría de más.
En resumen, El Palomar es un sitio muy recomendable si estás de paso por Calatañazor. Pero, compis, como nota informal, para la próxima ya sé que hay que tener paciencia y reservar antes, porque el lugar no es gigante y se llena rápido. Así que, si la comida tiene sus altibajos, no me voy a quejar, porque la atmósfera y el trato son de diez. ¡Así que ya sabéis, no os lo perdáis!
Cuáles son algunos de los platillos destacados que se mencionan en el artículo
Y ya te digo, El Palomar de Calatañazor es un lugar que no te puedes perder si andas por ahí. Comimos en el piso alto, y la verdad, el sitio tiene un rollo muy curioso y agradable. Aunque estaba lleno, el servicio fue rápido y amable, lo cual siempre se agradece. Si te mola comer dentro del palomar, mejor reserva porque las mesas son escasas. Nos dejamos caer por allí con un presupuesto de 20-30 € por persona, y no salimos decepcionados.
Begoña, la dueña, es un encanto, siempre ha estado pendiente de nosotros y eso se nota. La comida, déjame que te diga, es espectacular y a precios muy ajustados. ¿Y el ambiente? Pues es como estar en otro mundo, lleno de historia y belleza, especialmente en un pueblo tan pintoresco como Calatañazor. Sin duda, si volvemos a pasar por allí, repetiremos sin pensarlo.
El sitio en sí es pequeño, pero eso le da su toque, ¿no? Me flipó la idea de un palomar antiguo rehabilitado como restaurante. La carta, aunque no es muy extensa, tiene opciones que satisfacen. Desde sopa castellana que quita el frío, hasta chuletillas de cordero y bacalao que están para chuparse los dedos. Eso sí, recomendable reservar porque hay pocas mesitas.
Y ya te voy diciendo algunos platos que no puedes dejar de probar: pastel de boletus, lomo enajado, tarta de queso, y la famosa crepe de compota de manzana. La sopa castellana también vale su peso en oro, pero hay que tener en cuenta que las opciones vegetarianas son algo limitadas. En resumen, un pedazo de lugar al que le tienes que dar una oportunidad si andas por Soria.
Qué postre se destaca como uno de los buenos en El Palomar de Calatañazor
Así que, hablando de El Palomar de Calatañazor, la cosa está un poco agridulce. Por un lado, tienes esas críticas de 5 estrellas donde la gente alucina con el ambiente y la comida. La terracita con sombra es un punto a favor total, ideal para relajarte y disfrutar de la buena atención del personal. Begoña, la dueña, parece ser un crack y siempre están súper atentos, lo cual es un puntazo. Pero por ahí, también escuchamos que hay restaurantes cercanos que pueden darles pelea, así que ojo con la competencia.
Ahora, no todo es color de rosa, porque hay experiencias de una estrella que suenan desastrosas. Gente que llegó lista para disfrutar y acabó frustrada por el servicio lento. Más de media hora para que les preguntaran qué querían beber, y luego terminaron yéndose sin probar bocado. Ahí ya uno se plantea si realmente vale la pena arriesgarse, ¿no? Imagínate que te hacen esperar tanto y, al final, ni café en el jardín. O sea, ¡qué bajón!
En cuanto a la comida, hay opiniones divididas. Mientras unos se vuelven locos con las croquetas, otros se quejan de raciones pequeñas y platos quemados. En particular, las chuletillas de cordero parecen ser un verdadero fiasco. Así que, no sé si ese bajón de calidad y precio elevado es un problema puntual o si es una tendencia. Desde luego, 90-100 € por persona es un dineral si la comida no está al nivel.
Al final del día, si hay un postre que destaca, ¡ese es la tarta de queso! Según los que lo han probado, eso está de lujo y parece que es un must si decides darle otra oportunidad al sitio. Así que, si te atreves a probar El Palomar, no olvides dejar espacio para esa tarta que parece que vale la pena. ¡Suerte y buen provecho!
Cómo se describe el servicio durante la visita a El Palomar
Te cuento que El Palomar de Calatañazor había sido un sitio que guardaba buenos recuerdos. Yo lo recordaba con 3 estrellas por su comida y ambiente, pero esta vuelta, me he quedado un poco chafado. Pedimos dos entrantes para compartir, una carne por cabeza y un postre. Las raciones eran muy limitadas, así que, si eres de buen comer, mejor búscate otro lugar. En cuanto al servicio, no estaba mal, pero tampoco era para tirar cohetes.
La cosa fue mejorando cuando volví el 20 de agosto con un grupo. Todo el rollo del sitio es chido, un antiguo palomar rehabilitado que han convertido en un bar-restaurante. El patio/jardín es lo más, ideal para una cena de verano. Aunque, ojo, las sillas y mesas vintage son un poco incómodas y, de verdad, inestables. Pero la comida de la zona, como las alubias, migas o cordero, es buena, aunque fuera de carta unas croquetas de tres sabores nos sorprendieron.
El menú tenía sus altos y bajos. La ensalada de queso de cabra se quedaba corta, y la de escabechados también, pero el escabeche estaba tan rico que no merecía queja. La pipirrana terminó levantando el ánimo, aunque un poco escasa. Hablando de las raciones, el chuletón de buey estaba bien, pero queda claro que las patatas no equivalen a la cantidad de carne, y eso duele. ¿Y qué decir de las croquetas? Buenas, pero las 3€ cada una suman un buen pico al final. A pesar de todo, la experiencia fue fija de 8/10 y salí satisfecho, aunque con la sensación de que tendrían que dejarse de raciones “pequeñas”.
En resumen, el servicio fue correcto y agradable, pero había cierta demora con el chuletón y las croquetas. Estaba bien, y aunque no fue perfecto, tampoco me decepcionó por completo. Así que ya sabes, si pasas por Calatañazor, date una vuelta por El Palomar y forma tu propia opinión, pero ve con un hambre moderada.
Es recomendable probar el asado o la carne a la brasa en este restaurante
No te puedes perder El Palomar de Calatañazor, el bar-restaurante que regenta Begoña, la dueña de la casa rural de la Villa. Aquí la comida está de lujo y el precio está bastante bien, así que no te romperás la cabeza mirando la carta. Con una cena para dos que nos costó unos 40 € ya te haces una idea de que no se va a disparar la cuenta. Tienes que probar la sopa castellana, recomendadísima; es un clásico que no te puedes saltar.
El lugar es una pasada, ¡de verdad! Comimos en el jardín, rodeados de árboles y con un ambiente genial. La atención fue de 10, los camareros son super simpáticos y hacen que la experiencia sea aún mejor. Todo estaba tan rico que en un sitio así, se convierte en un plan imperdible. Los precios por persona suelen estar entre 30-40 €. Así que, si buscas un sitio donde relajarte y disfrutar, este es el lugar.
Aunque hay que hacer una mención sobre comer afuera. Si decides hacerlo, prepárate para pelearte con las moscas y avispas. A veces, esos pequeños intrusos pueden arruinar un banquete en el exterior, así que ahí lo dejo. Posiblemente, lo mejor sea disfrutar del interior o tenerlo en cuenta cuando la comida esté llegando.
Para que te hagas una idea, la comida es más que aceptable. Desde las migas, pasando por un pastel de boletus que está brutal, hasta un entrecot que tiene mucho que ofrecer. Todo eso, con postres caseros –una tarta de queso y otra de chocolate– que hacen que valga cada euro. Por 65 € no se le puede pedir más, y eso incluye unas cañas y una copa de verdejo.
Ahora, si estás pensando en probar el asado o la carne a la brasa, te recomiendo que sí, ¡todo lo que sale de la brasa aquí está delicioso! La gente habla muy bien de las especialidades de brasa y es un must si decides visitar el lugar. Si te gusta la carne, aquí la vas a disfrutar seguro. ¡Así que ve con hambre!
Qué opinan sobre el ambiente del lugar, a pesar de la decepción general
La verdad es que El Palomar de Calatañazor es un sitio de 5 estrellas que no puedes dejar pasar si estás por la zona. A parte de que el lugar es una maravilla, la comida es súper espectacular. Tienes que probar ese pastel de boletus y las migas con aceitunas, que son un lujo total. Y ni hablar del entrecot en su punto, simplemente impresionante. El camarero que nos atendió fue un crack; nos ayudó a subir el coche del bebé sin problemas. Todo el rato al tanto de nosotros, un detalle que se agradece.
Aún así, avisar a los vegetarianos: aquí prácticamente todo es carne. Pedimos un chuletón para tres y aunque estaba de rechupete, unos cuchillos más afilados no vendrían mal. La terraza es otro punto a favor, con sombra y árboles que te dan un respiro del calor. Aunque, ¡ojo!, no hay mucha variedad de postres si buscas fruta. Eso sí, el ambiente es genial, con un trato amable del personal, lo que suma puntos a la experiencia.
Si buscas un sitio donde comer bien y desconectar, El Palomar es el lugar. Siempre que hemos ido, la comida ha estado de 10. El servicio es impecable, con unos camareros que parecen estar siempre en la onda, y la jefa tiene un humor muy propio, que te hace sentir como en casa. Recuerda reservar, porque suele estar a tope. En cuanto al ambiente, a pesar de alguna queja sobre la falta de opción vegetarianas, el sitio tiene un aire encantador y relajante que compensa. La terraza es un verdadero oasis y el interior es muy cuco, así que no te va a decepcionar. ¡Definitivamente, volveremos!
Dónde se ubica exactamente El Palomar de Calatañazor
Mira, si estás buscando un rinconcito donde apretar el botón de “relax”, El Palomar de Calatañazor es el lugar. Te vas a encontrar con un bar restaurante familiar que sirve platos típicos de la zona y, lo mejor de todo, sin que tu billetera sufra. Aquí la calidad es top, y con todas las carnes a la brasa, vete preparándote para disfrutar. Y si hablas con el camarero, te vas a dar cuenta de que el trato es super cercano y agradable. Es un sitio perfecto para escapar del jaleo turístico.
Y lo que te dije del jardín, no es por alardear, pero es un paraíso. Imagina comer a la sombra de los árboles, con esa brisa que se siente de lujo. Aunque un día fuimos sin reserva y, sorprendentemente, nos atendieron al instante. No esperas nada para que te tomen la comanda ni para que te traigan la comida. ¡Un 10 en servicio! Además, la comida llega rápido, lo que siempre se agradece cuando el hambre aprieta.
La experiencia ahí es de 5 estrellas por varias razones. Desde las judías como entrante hasta la carne que es lo más, pasa de las migas, que, seamos sinceros, no están a la altura. La zona del palomar es chulísima y el ambiente te envuelve de manera que te sientes bien a gusto. Y sin olvidarnos del jardín que, aunque a veces puede ser un poco incómodo en días de calor, vale la pena, sobre todo si te gusta la naturaleza.
Ahora, si te preguntas dónde se ubica exactamente El Palomar de Calatañazor, está en C. Tirador, 9, 42193 Calatañazor, Soria. Así que, si te animas a ir, no dudes en dejarte caer por allí. ¡Te va a encantar!
Cuáles son las expectativas que se podrían tener al visitar este restaurante
Y mira, si te encuentras por Calatañazor y no pasas por El Palomar, te estás perdiendo algo. Este bar restaurante no es solo otro sitio más; tiene su propio rollo. Lo primero, las croquetas de kikos. ¿En serio? *¿Quién lo hubiera pensado?* Son una locura, no sé cómo describirlo mejor. Y la de bacalao... ¡un must! Santé a esa cocina.
Pero ahí no acaba la cosa. La ensalada está *muy rica*, aunque se siente un poco *escasa*, como que te deja queriendo más, ya sabes. Luego está el entrecot, que si bien está bueno, yo diría que se quedó un poquito *crudo*. Pero, oye, eso puede ser solo gusto personal, ¿no? Ahora, no me malinterpretes, el lomo estuvo un poco *escaso y seco*, pero nada que no se pueda mejorar. ¡El postre es donde realmente brilla! La tarta de queso está de *otro mundo*. Perfecta para cerrar la experiencia.
En cuanto al servicio y el ambiente, te puedo decir que aquí también la gente se lleva un 5. El personal es super amable, te hacen sentir como en casa y el ambiente es muy cool, ideal para cenar con amigos o incluso con esa persona especial. Así que, al final, las expectativas que puedes tener al visitar El Palomar son bastante altas: buena comida, un servicio de 5 estrellas y un ambiente que invita a quedarse. No te lo pienses dos veces y dale una oportunidad. ¡Te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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