Bodega Las Brasas de Boecillo

Bodega Las Brasas de Boecillo

¡Ey, colega! Si buscas un sitio donde comer carne a la brasa que te deje con ganas de más, tienes que pasarte por la Bodega Las Brasas de Boecillo, ubicada en Calle Bodegas 3, 47151 Boecillo, Valladolid. Aquí vas a disfrutar de un ambiente acogedor mientras saboreas menús que van desde la pluma ibérica hasta una morcilla que te sorprenderá. Y, no te olvides de acompañarlo con un buen vino, que aquí saben de eso. En resumen, este lugar es un must si andas por el alfoz vallisoletano, ¡así que no te lo pierdas!

Bodega Las Brasas de Boecillo

Bodega
Valoración media: 4,4
Opiniones: 132 Reseñas
Dirección: Bodegas, 3, 47151 Boecillo, Valladolid
Teléfono: 615 93 75 66

Página web

Horarios Bodega Las Brasas de Boecillo

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves14:00–24:00
viernes14:00–24:00
sábado14:00–24:00
domingo14:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodega Las Brasas de Boecillo

Dónde se encuentra la Bodega Las Brasas de Boecillo

¡Oye, grupo! Si no habéis probado Bodega Las Brasas de Boecillo, ya estáis tardando. Este sitio es una auténtica joya, y está a un paso de Valladolid, así que no tenéis excusa. La comida es buenísima. Hablamos de típica bodega castellana, bien hecha y con un precio increíble. De esas veces que pagas y piensas: “¿Ya? ¡Pero si esto me ha salido regalado!” El pan típico de pueblo que sirven ahí es de otro mundo, ¡no os lo podés perder!

El ambiente es muy acogedor. Te sientes como en casa, ya que no está hasta los topes de gente. La atención es inmejorable. Si vais un sábado, puede que os topéis con una mesa pidiendo unas sopas de ajo y churrasco, así que no dejéis de hacerlo, aunque a veces no haya. La relación calidad-precio es insuperable. Comimos en un ambiente relajado y podría decir que es un plan perfecto para llevar a la peña que venga de fuera. ¡Todo el mundo queda encantado!

Echemos un vistazo a lo que probamos: croquetas y morcilla que están de vicio, chorizos a la parrilla espectaculares, y la tortilla de patata? ¡Riquísima! Pero ojo, que también hay cosillas que pulir. Si pides pinchos de pollo, me parece que deberían poner un poco más de invento con las patatas. ¿Dos patatas por persona? En serio, no da ni para hacer un bocado. Pero, en general, la experiencia fue buenísima por unos 20€ por persona.

Así que ya sabéis, cualquier día que queráis disfrutar de buena comida y buen vino, dirigeos a la Bodega Las Brasas de Boecillo, que se encuentra en Bodegas, 3, 47151 Boecillo, Valladolid. ¡No os arrepentiréis!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Ya te digo, Las Brasas de Boecillo es un sitio que no decepciona. La primera vez que fui, me llevé una grata sorpresa. 5 estrellas sin dudarlo. Todo está riquísimo, la carta es una delicia y lo mejor es que el servicio es de primera. Los camareros son super profesionales, siempre con una educación exquisita. Salí de allí sintiéndome como un rey y con ganas de volver a repetir. Así que, mil gracias por hacernos sentir tan agustito.

Ahora, si quieres un plan clásico, la bodega tiene ese toque castellano que mola. Me acuerdo que pedí el pincho de pollo y, madre mía, estaba delicioso. La calidad de la comida está a la altura y, lo mejor de todo, ¡los precios están muy bien! Este es un sitio que se merece 4 estrellas sin duda, buen trato y comida de la zona. Perfecto para una parada rápida a disfrutar de lo bueno.

Lo que más me impresionó fue lo acogedora que es la bodega. En verano, se está fresquito y cuando hace frío, el calor de la leña hace que todo sea genial. Comida casera muy buena, de la que reconforta. Siempre que paso por Valladolid, me paso a comer y a beberme un clarete. Y no soy solo yo, cada vez que llevo a alguien, acaban repitiendo solos. La calidad-precio es la más justa que he visto.

Claro, no todo es perfecto. Me enteré de un par de malas experiencias, como esa de un cumpleaños que se quedó a medias porque les sirvieron algo que no pidieron. Eso sí que es una faena. Pero la mayoría de las veces, la comida está bien preparada y la atención es bastante buena. Aún así, hay que ser sinceros desde el principio y no intentar colar a nadie.

Entonces, si buscas la dirección exacta, apúntate esto: Bodega Las Brasas de Boecillo, Bodegas, 3, 47151 Boecillo, Valladolid. Un planazo que no te vas a querer perder.

Qué tipo de comida ofrece la Bodega Las Brasas de Boecillo

Mira, te lo digo claro, Bodega Las Brasas de Boecillo tiene su movida. Por un lado, he intentado reservar varias veces y, sinceramente, me ha dejado un sabor amargo. Tres intentos y siempre la misma historia: “Lo siento, pero solo tenemos mesas grandes para seis o más”. Vamos, un plan que no me cuadra. Si tienen sitio, ¿por qué no me colocan en una mesa de seis y me dicen que está lleno? Cada uno que saque sus conclusiones, pero yo creo que se lo están complicando. Dos clientes menos, y ojo, que mañana podríamos ser un grupo más grande, pero así, ni lo pienso.

Pero también he escuchado cosas buenas. He tenido colegas que han ido y han vuelto encantados después de cenar. La comida es un bombazo, dicen que todo lo que pidas sale en su punto. ¿Y el maestro de cocina? Miguel se la sabe todas, siempre le dan palos en el buen sentido y la gente se lo agradece. Buen producto, bien cocinado, servicio amable... Vamos, que te hacen sentir como en casa.

La calidad es un sí rotundo. Han comentado que tienen de todo: morcilla, chorizo, y ni hablar del churrasco y el pincho de lechazo. Mis amigos son fanáticos de estas cosas, y hasta están deseando volver con el "hombre de su vida", que es su padre, porque seguro que a ese le va a encantar también. Si te gusta la carne, aquí la rompen bien.

Y ojo, si lo tuyo es probar cositas ricas, la tortilla y el pincho de pollo son especialmente buenos, además del postre, que no te olvides de pedir arroz con leche y un café de puchero. Para que te hagas una idea, yo vi un menú donde con 45 euros comieron dos personas a lo grande, con raciones de queso, croquetas, y un montón más de cosas. ¡Y los chupitos te los invitan! Menudo plan, ¿no? Así que, si piensas en comida, no te va a faltar variedad: carnes, tapas y platos trabajados con buen sabor.

Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú

Y bueno, te voy contando lo que me pareció la experiencia en Bodega Las Brasas de Boecillo. Era un día especial, mi cumple, y iba con la ilusión de pasarla bien. La verdad, pensé que iba a estar bien porque tenía buenas reseñas y todo eso, pero menuda decepción me llevé. El sitio estaba sucio y el dueño, un antipático de cuidado. Me entró una frustración enorme cuando me dijo que le guardaba un perrito en un trastero. ¿En serio, brother? Así no se trata a la peña. Con ese tipo de actitud, ya se ve que el negocio no va para ningún lado, la verdad.

Y luego para rematar, a las 10:30 nos suelta que apague las brasas y que pidamos rápido. ¡Con mala onda y todo! Casi ni nos dejó disfrutar. Ya te digo, la comida llegó tarde y con desgana. Las ensaladas, por Dios, al final de la fiesta, y ni siquiera pudimos pedir postre. Al final, los demás regalos me los dieron en otro sitio donde sí me trataron como se merece. Una pena total porque había llevado a la familia y esperaba algo bonito.

Pero mira, no todo son malas experiencias en este mundo. Acabo de escuchar de otros que han ido a otros sitios que tienen la misma esencia de bodega y aunque son sencillos, ¡son una maravilla! Por ejemplo, los que he oído que llevan a casa unos pinchos de lechazo o churrasco a precios que no superan los 25€, porque ahí sí que hay buenas raciones. También mencionaban un entrecot y la famosa morcilla. ¡Qué delicia, eh! Así que si buscas algo rico de verdad, ya sabes qué pedir: pincho de pollo sin hueso, croquetas o lo que sea que te haga agua la boca. ¡A esos lares sí que hay que volver!

Es la pluma ibérica uno de los platos recomendados

Y ahora, hablemos de Bodega Las Brasas. Este sitio es un auténtico chollo. Desde que pones el pie dentro, te recibe un fresquito que te hace olvidar el calor del verano o el frío del invierno. Siempre a 18 grados, es como un abrazo de aire fresco. Y el personal… ¡ni te cuento! Son realmente majos, te hacen sentir como en casa. El fondo musical de Julio Iglesias en vinilo añade un toque retro que te transporta a otra época.

La comida es otro nivel. Tienes que probar las morcillas caseras, son un espectáculo, con un puntito picante que hace que se te salten las lágrimas de lo ricas que están. Y sí, el pincho de lechazo es exquisito, siempre es un acierto. Si pides el vino de la casa, que es bastante bueno, y te animas a compartir una ensalada y una tarta de queso, sales de allí con una sensación de haber comido como un rey, todo por unos 41€. Y no olvides, si hace buen tiempo, lo mejor es volver al pueblo andando. ¡Es un planazo!

Y ojo, que yo ya he ido mínimo 3 veces. Esto no es por nada, pero es claro que un buen sitio invita a volver. El provolone a la brasa es mi debilidad, y no te olvides de las croquetas caseras, que son pura magia. En cada visita, el pincho de lechazo y algún postre casero son imprescindibles. ¡Volveré, seguro!

También hay otras delicias, como el pincho de pollo, que es un 20/10. La atención sigue siendo lo mejor; es como sentarse en la mesa de la abuela. Pero, claro, siempre hay alguna voz disonante. Alguien mencionó que la comida era escasa y que no le llegó. Bueno, eso ya depende del día que hayas tenido. Para mí, la calidad está ahí, además el precio es adecuado.

¡Y sí! La pluma ibérica está entre los platos recomendados, junto a los pinchos de lechazo y las morcillas. Así que ya sabes, date un homenaje en Las Brasas. ¡No te arrepentirás!

Qué bebidas se pueden acompañar con la comida

Y si todavía no has probado Bodega Las Brasas de Boecillo, sube corriendo. Te van a tratar como un rey, de verdad. El ambiente es fresquito, así que olvídate de morirte de calor en verano. Por si acaso, tienen terraza también, pero yo te diría que te quedes dentro.

En cuanto a la comida, mira, si no te pides las croquetas, la tortilla y el pincho de pollo, estás fallando. Te lo digo en serio, ese pincho de pollo que tienen es una locura total, tan tierno y jugoso que te va a dejar flipando. Y la tarta de queso... uff, ni te cuento. Todo a precios que ni te vas a creer, perfecto para salir con los colegas y no arruinarte.

El servicio es de 10, la gente allí es amabilísima. Si tienes dudas, pregunta sin miedo que estarán encantados de ayudarte. Además, el lugar tiene un comedor bonito y acogedor, ideal para cenar con amigos o familia. Y, si prefieres comer fuera, tienen una zona de merendero que está muy bien.

No me enrollo más, la calidad-precio es espectacular. Eso sí, si te pasas por allí, asegúrate de reservar. Ah, y no olvides acompañar tu comida con el clarete de la casa. Se lleva de lujo con el pincho de pollo y las tapas. En serio, no hay excusas para no volver a este sitio donde la buena comida y la buena vibra nunca faltan.

El restaurante tiene un ambiente acogedor

Así que, si estás buscando un sitio en Boecillo donde comer bien, Bodega Las Brasas es la movida. Con 4 estrellas en la opinión del personal, aquí puedes hincar el diente a unos pinchos de lechazo y conejo a la brasa que te dejan en la gloria. Y no te olvides de las tortillas, el chorizo y la morcilla, todo bien rico y a un precio que no te va a hacer llorar. ¡El servicio es bastante bueno, así que no te sientes como en un campo de batalla!

La peña que va aquí habla bien, eh. 5 estrellas dicen que la comida es fabulosa y que el trato es todavía mejor. Si vas con la familia, aquí te sientes como en casa. La gente repite y repite porque se la pasan a gusto y la comida es la bomba. ¡No hay nada mejor que comer bien rodeado de buena compañía!

Ahora, si te piensas que todos tienen la misma opinión, déjame contarte que hay algún que otro comentario de 1 estrella que está muy lejos de ser positivo. Un grupo se llevó una decepción total, con la tortilla plana y el churrasco quemado. Se notaba que solían ir más, pero claro, ya no es lo que era. Y en un sitio con tanta historia, da pena que hayan tenido malas experiencias.

Pero no todo son críticas. Otros la han descrito como un lugar con mucho encanto y un trato muy profesional. Con comida excepcional y variedad de platos a la brasa, seguro que no te vas a quedar con hambre. ¡Imagínate cenar en la terraza con una puesta de sol de fondo! Esas brochetas de lechazo y pollo son una locura.

Y para responderte, sí, el ambiente es acogedor. La peña se siente a gusto, y eso se nota en cada rincón y en cada sonrisa de los camareros. Así que si eres de los que disfrutan de un buen rato comiendo y charlando, aquí tienes un planazo asegurado.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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