
¡Hey, colegas! Si andáis por Valladolid, tenéis que daros una vuelta por Pide por esa Boquita, un sitio que está en C. de la Antigua, 8, cerquita de la plaza mayor y de la catedral. Aquí se trabaja al 100% para que probéis platos de cocina española y mediterránea que os dejarán con ganas de más. ¡No os perdáis su carpacho, las gambas y ese rape casero que son de otro mundo! Además, con su ambiente agradable, es el lugar ideal para disfrutar de una buena comida y subir fotitos para Instagram. Echadle un vistazo al menú en TheFork y haced la reserva ¡que no se os pase!
Restaurante Pide por esa Boquita
Horarios Restaurante Pide por esa Boquita
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:00, 20:30–23:00 |
| martes | 12:00–16:00, 20:30–23:00 |
| miércoles | 12:00–16:00, 20:30–23:00 |
| jueves | 12:00–16:00, 20:30–23:00 |
| viernes | 12:00–16:00, 20:30–23:30 |
| sábado | 12:00–16:00, 20:30–23:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Pide por esa Boquita
Dónde se encuentra Pide por esa Boquita en Valladolid
¡Eh, gente! Si andáis buscando un buen plan para cenar, tenéis que probar el Restaurante Pide por esa Boquita en Valladolid. Está en C. de la Antigua, 8, 47003. Este lugar se lleva 4 estrellas y lo entiendo perfectamente, porque la experiencia que tuvimos fue muy buena. Tienen un local amplio, limpio y bien climatizado, así que te sientes a gusto desde que pones un pie ahí.
Lo mejor de todo es que si tienes intolerancia al gluten, este sitio es un acierto total. Además, la atención es súper cercana y amable; los camareros se notan que están a lo que hay. Las raciones son generosas y la comida no está nada mal. Yo probé las verduras y gambas en tempura y el entrecot. El solomillo que pedí llego un poco más hecho de lo que quería, pero no le doy mucha importancia porque todo lo demás estaba de diez. Y, ¡la tarta de Toblerone es un espectáculo, en serio!
Si estás pensando en ir a comer entre semana, es buena idea hacer reserva. La comida no es que sea tan única, pero al menos no te quedas con hambre. A mí el ceviche se me hizo un pelín ácido y la salsa del pollo era un poco intensa. Pero el humus y el tataki de atún estaban espectaculares, aunque el atún un poco grueso. Y no olvidéis dejar espacio para ese postre de chocolate al final, porque es un buen broche a la comida.
En cuanto a la pasta, aquí podéis comer por 20-30 euros por persona. Tienen opciones vegetarianas y son flexibles con las intolerancias, así que puedes ajustar lo que necesites. Además, el lugar tiene aparcamiento en la calle, ya sea gratuito o de pago. Aunque cuidado, que el espacio interior puede ser algo estrecho para las sillas de ruedas. Así que, ya sabéis, si queréis una buena cena en Valladolid, pasad por Pide por esa Boquita.
Cuáles son las especialidades gastronómicas de Pide por esa Boquita
Y hablando de comer bien, Pide por esa Boquita es ese sitio donde te olvidas de la dieta y te centras en disfrutar. La verdad, si no lo conoces, tienes que ir. Está en Calle de la Antigua, 8, justo al lado de la iglesia. El ambiente es supercómodo, con espacio más que suficiente, así que no te preocupes si vas con un grupo grande. ¿Y el servicio? Rápido y amable, no hay que esperar nada. Es de esos sitios donde entras con hambre y sales con la panza llena.
La comida es otra cosa que vale la pena destacar. Tienen una mezcla de tradición y modernidad que sorprende. Desde las croquetas de sepia que son un espectáculo, hasta platos más currados como el ceviche. Y si tienes a los abuelos en la familia, no te preocupes, que aquí hay opciones para todas las edades. El coulant de chocolate es una bomba, siempre perfecta para el postre, y con el helado, ni se diga. ¡Es para llorar de lo bueno que está!
¿Y lo mejor? No importa si llevas a tu perro, porque aquí también son pet-friendly. Precios que van de los 10 a los 20 € por persona, así que no te va a dar un infarto en el bolsillo. Y si decides pedir el menú sin gluten, también lo tienen. De verdad, tienen todo cubierto, desde el pulpo hasta el tartar de salmón. Perfecto para repetir, ¿o no? Así que ya sabes, la próxima vez que busques un buen rollo para comer, no dudes en pasar por allí.
En resumen, las especialidades de Pide por esa Boquita incluyen las croquetas de cecina y sepia, un ceviche que te hará la boca agua, el famoso coulant de chocolate caliente y la hamburguesa de ternera que es pura delicia. Perfecto para todos los paladares, lo tienes que probar.
Qué tipo de cocina se ofrece en este restaurante
Ya te decía que Pide por esa Boquita es un sitio que no puedes dejar pasar. Si te gusta disfrutar de buena comida y pasarla bien, aquí tienes un bombazo. La experiencia es de 5 estrellas total. Los camareros son súper amables y atentos, te hacen sentir como en casa desde el primer momento. La carta es una maravilla, hay un montón de opciones que te harán agua la boca. Desde croquetas de sepia en su tinta hasta tartar de salmón y aguacate. Todos los platos son generosos, así que no te preocupes por quedarte con hambre. Además, los postres son de escándalo.
He estado en este lugar un par de veces y en ambas la comida fue espectacular. Te recomiendo que no te pierdas la tempura de verduras; es un must. Y si vas con tu peludito, aquí no hay problema, este sitio también admite mascotas. El ambiente es bastante chido, aunque no hay demasiadas mesas, así que mejor reserva si puedes. La calidad en el servicio se nota, y el ritmo al servir es muy bueno, así que no te aburrirás mientras esperas tu comida.
Y aunque mi visita fue en agosto del año pasado, no puedo dejar de hablar de este lugar. Así que si te decides a ir, no dudes en probar su menú de 28 euros, porque está super bien elaborado. Todo lo que pedimos estaba de 10; ni bien llegamos y ya nos estaba tentando el aroma. Si sientes que al mediodía puede ser un poco tranquilo, seguro que por la noche se pone a tope.
En cuanto a la cocina, aquí manejan una mezcla de platos que van desde lo tradicional a lo moderno, siempre con un toque especial. Ofrecen desde tapas, como sus famosas croquetas y pinchos de lechazo, hasta opciones más elaboradas como el pulpo con salsa de aceitunas y aceite y la tagliata de ternera. Así que, ya sabes, si buscas un lugar con buena onda y mejor comida, Pide por esa Boquita es tu sitio.
Cuáles son algunos de los platos recomendados en Pide por esa Boquita
Te cuento, que el otro día me dejé caer por Pide por esa Boquita en la calle de la Antigua, y madre mía, qué descubrimiento. El sitio está super bien, a un paso de la catedral, y es pet friendly, lo que significa que puedes ir con tu perro y lo tratan como a un rey. La comida... ¡ni te cuento! Pedimos unas croquetas de cecina y sepia que son como un abrazo al alma, están 10/10. Y para rematar, un chuletón que estaba a un precio que no te esperas; calidad-precio de lo mejor en toda Valladolid.
La experiencia fue genial, de verdad. Fuimos con nuestro niño de año y medio y, la verdad, nos atendieron de maravilla. Hasta le prepararon el solomillo de una forma especial para que pudiera comerlo sin riesgo. Se nota que tienen en cuenta a los celiacos también ¡Un plus enorme! No solo eso, sino que todo lo que pedimos: dos entrantes, tres platos principales, postre y café, no nos llegó a 80€. Haz las cuentas, y verás que no está nada mal para tanta buenísima comida.
A ver, no todo fue perfecto en otras visitas, pero lo cierto es que eso puede pasar en cualquier sitio. Escuchamos a algunos decir que las croquetas no eran para tanto, pero si a mí me preguntas, lo que probamos nos dejó con ganas de más. Eso sí, el servicio siempre correcto y el ambiente era acogedor. Si quieres un lugar donde llevar a tu perro y disfrutar de buena comida, este es el sitio.
Entonces, a la pregunta del millón: ¿Cuáles son algunos de los platos recomendados en Pide por esa Boquita? Croquetas de cecina, croquetas de sepia y, sin duda, el chuletón. Si repito a Valladolid, es parada obligatoria, ¡tienes que ir!
Por qué es famoso el carpacho del restaurante
¡Sigue la fiesta en Pide por esa Boquita, tío! Este sitio es un verdadero tesoro en pleno centro de Valladolid. La comida es una bomba y, lo mejor de todo, el trato es de diez. Cada vez que voy, me sorprende lo bien que hacen las cosas aquí. Si quieres comer bien sin esperar demasiado, este es tu lugar. De hecho, yo siempre hago reserva porque, créeme, se llena rápido.
La otra noche pedí la tosta de sardinas, que estaba bien rica, y un steak de tartar que, aunque estaba bueno, no fue el mejor que he probado. Lo que sí me quedó claro es que el ambiente es bastante agradable, a pesar de que había jaleo porque estaba todo lleno. Eso sí, las croquetas de cecina son una maravilla, y la pulga de sepia es un poco más insípida, mejor elegir otra cosa. ¡No todo es perfecto!
¿Y qué tal el menu? Una pasada. Nos pedimos varios entrantes y, oye, todo estaba bien currado. Las croquetas de cecina siguen siendo las mejores y el tataki de atún es espectacular. Te juro que los platos tienen una presentación que ya quisieran otros restaurantes. Además, Fermín y Alba hacen un trabajo a otro nivel, siempre atentos y con una sonrisa. Eso sí, si planeas ir, mejor haz reserva, que mucha gente se cae del cielo.
Y ahora, la gran pregunta: ¿por qué es famoso el carpacho del restaurante? Pues porque lo elaboran con mucho cariño y una técnica que no se ve en otros sitios. Eso sumado a que la frescura de los ingredientes lo hace destacar entre la multitud. ¡No hay duda de que es un plato para recordar! Así que ya sabes, la próxima vez que te animes a cenar, Pide por esa Boquita es el destino. ¡No te equivoques!
El restaurante ofrece opciones de mariscos
Ya te digo que Pide por esa Boquita es uno de esos sitios que te deja buen sabor de boca. He ido ya varias veces y, la verdad, tienen unos platos sin gluten que son una pasada. Las croquetas son brutales, no puedes irte sin probarlas, y la ensalada de pasta está de rechupete. Y no hablemos del pincho de lechazo, que se deshace en la boca. Además, la atención es de 10. Aunque la última vez salí un poco chafado porque noté que la calidad había bajado. Fuimos un grupo y, para rematar, nos dieron pan normal sin preguntar, ¡venga ya!, se supone que es un sitio sin gluten, ¿no?
Pero vamos, que el sitio tiene su encanto, el ambiente es muy guay y están ahí pegados al centro, así que si te quieres acercar, ¡reserva con antelación! El personal es bastante atento y el servicio es rápido, lo que siempre se agradece. Los precios son razonables, te puedes dejar entre 10 y 20 € por un buen plato. No olvides las croquetas de cecina y sepia, son un must.
Un menú de 30€ para cenar está bastante bien si vas en grupo. Viene con poster, ¡café por separado! Así que no está mal, no es el sitio de mis sueños, pero vale la pena si te apetece una cena agradable. Eso sí, la variedad de platos es la caña, y la carta está llena de lo que parece un muestrario artístico, ¿sabes? La calidad está bien, sobre todo para el centro de la ciudad.
Así que, respecto a la pregunta de los mariscos, la verdad es que no tengo claros los detalles, pero lo que he visto solo incluye opciones sin gluten. No vi mariscos en la carta, así que mejor miras antes de ir si eso es un must para ti. Pero en general, si estás buscando un sitio donde comer bien y disfrutar, este puede ser un buen plan.
Qué es el rape casero y por qué se destaca en el menú
Mira, si estás buscando un sitio en Valladolid que realmente valga la pena, Pide por esa Boquita es el lugar. Este restaurante en C. de la Antigua, 8 es de esos que hacen bien las cosas, ¡y no lo digo a la ligera! Le pongo 5 estrellas porque está siempre limpio y agradable, y más aún con este calorcito. La atención del personal es súper amable; aunque el lugar suele estar hasta arriba, el servicio es muy rápido y no tienes que estar ahí esperando un siglo por tu comida. ¡Eso es un win!
Y hablemos de la comida, que es donde realmente la rompen. La ensalada de burrata es una delicia, fresquita y llena de sabor. Y no puedo dejar de mencionar el churrasco, que está simplemente espectacular. Todo lo que probé me dejó con ganas de más. Además, si te preguntas cuánto te va a salir la broma, más o menos cuentas con 30-40€ por persona, pero vale cada céntimo. 10 de 10, en serio.
Ahora, no todo es perfecto, y aunque la calidad del producto es buena, para algunos platos como el pincho de lechazo se quejan de que es escaso y un poco grasoso. Tienes que tener en cuenta que los precios a veces son un poco elevados, pero bueno, si pides otra ración, puede que te quedes con la sensación de que te dan solo recortes. Pero, al final, la atención es buena y el lugar tiene su encanto, aunque aparcar puede ser un rollo.
Ah, y si eres celíaco, no te preocupes. Este sitio es un verdadero hallazgo. Te lo digo porque una amiga lo comprobó; llamó y fueron un encanto, además de que se aseguraron de que su cena y comida fueran sin gluten, ¡todo un detallazo! Totalmente recomendable para aquellos que tienen que cuidar su dieta.
Por último, el rape casero del menú es algo que no te puedes perder. Se destaca porque lo preparan con cariño, fresco y justo al momento. Así que si te preguntas qué es, es básicamente un plato que resalta la esencia del pescado bien hecho, sin tonterías y con un sabor que te hace querer repetir. Así que, si pasas por allí, no dudes en probarlo. ¡Te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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