
Si buscas un plan chido en Valladolid, tienes que probar Matamales, en C. Francisco Zarandona, 8. Este restaurante mola porque mezcla la tradición con un toque moderno, y aunque los platos son un poco pequeños para lo que pagas, la comida está para repetir. Aquí tienes una variedad de tapas y platos locales que sorprenden, con un servicio que te trata de lujo. Es el lugar perfecto para un tapeo con colegas o para disfrutar de una comida más tranquilita. ¡No te lo pierdas y ven a descubrir lo que tienen para ofrecer!
Matamales
Página web
Horarios Matamales
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00, 20:00–1:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–17:00, 20:00–1:00 |
| jueves | 12:00–17:00, 20:00–1:00 |
| viernes | 12:00–17:00, 20:00–1:30 |
| sábado | 12:00–17:00, 20:00–1:30 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Matamales
Dónde se ubica el restaurante Matamales
¡Ey! Si andas por Valladolid, no puedes dejar de pasarte por Matamales. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón: está diseñado con buen gusto, tiene un ambientazo y es amplio. Se ubica en C. Francisco Zarandona, 8, justo en el centro de la ciudad, ¡así que no hay excusas para no caer!
El menú no es interminable, pero te digo que es fantástico. Tienen de todo un poco, desde entrantes que te van a dejar flipando, hasta platos principales de carne y pescado que están de rechupete. Lo mejor es que todo es a un precio equilibrado, así que aunque vayas con los colegas, no te vas a arruinar. Te lanzo un par de recomendaciones: prueba la ensaladilla Matamales con gambones y el carpaccio de gambas. Y no te olvides de la torrija con chocolate blanco de postre, ¡menuda delicia!
El servicio es otro puntazo. El personal es atento y profesional; no se duermen en los laureles y están siempre al tanto de lo que necesitas. Te aseguro que te van a atender como te mereces. Y, si te preocupa el tiempo de espera, ¡tranqui! No tendrás que esperar nada.
La decoración es tipo industrial y le da un toque muy chulo al sitio. Si vas en grupo, es perfecto porque hay un gran comedor interior y una amplia zona de barra para disfrutar de unos buenos pinchos. Eso sí, aparcar en la zona puede ser un poco complicado, pero hay un parking de pago en el Mercado del Val. Así que, ya sabes, si buscas un lugar donde comer rico y pasar un buen rato, Matamales es tu sitio. ¡No te lo pienses dos veces!
Qué tipo de cocina ofrece Matamales
Te digo que si no has pasado por Matamales, te estás perdiendo algo bueno. 5 estrellas no se ponen así porque sí. Hemos estado cenando ahí varias veces desde que abrió y, créeme, siempre ha sido un acierto. Ya sea en la barra disfrutando de un buen tapeo o en el comedor chillo, el sitio tiene un diseño brutal y mucho espacio para estar a gusto. Si vas a picar algo en la barra, hay mil cosas que probar a precios que no duelen en el bolsillo.
La comida es variada y perfecta para grupos grandes, así que si vas con colegas, mejor. Yo me he quedado flipado con los tacos, la ensaladilla y el atún. No te olvides de dejarle un hueco a la caña zamorana de postre; es un acierto seguro. Y, ojo, la recomendación del vino va de maravilla. Para cenar, cuentas con que te vas a gastar entre 20 y 30 €, así que funciona.
Ahora, no todo ha sido color de rosa. Tengo que ser sincero y decir que he escuchado algunas quejas de peña que ha tenido líos con el servicio. Hay quienes dicen que el restaurante está bien situado, pero que no dan pie con bola en la atención y que la comida no siempre es la mejor. Algunos platos, como la carrillera, no llegaron ni calientes y otros como la oreja a la gallega o el brioche no han convencido del todo. O sea, no todo es perfecto…
Pero, en general, Matamales se sostiene. Cuando la comida sale buena, es un top. Hablando de eso, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece Matamales, pues es sencillo: muy variada y pensada para compartir, con un enfoque en platos tradicionales y sabores novedosos. Desde chipirones y torreznos hasta esos tacos de lechazo, vas a encontrar algo que te haga vibrar. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!
Qué elementos destacan en la propuesta gastronómica de Matamales
Ya te digo que Matamales en C. Francisco Zarandona, 8 es un auténtico hallazgo. La primera vez que fuimos nos quedamos alucinados. Las croquetas son una locura, y el atún y el solomillo no se quedan atrás. Todo esto lo catamos en un ambiente muy acogedor y con un servicio que fue súper atento y cordial. Eso sí, esperábamos un poco más de los postres, que aunque estaban buenos, no nos hicieron saltar de alegría. Pero entre lo rico de la comida y lo bien que nos trataron, acabamos saliendo contentos. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 4.
En otra ocasión, la experiencia fue de 10. El lugar tiene un trato exquisito, muy acogedor, y la comida es excelente. ¡Ah! Y el nivel de ruido ni se siente, lo que se agradece si vas a cenar en plan tranquilo. Por unos 20-30 € por persona, te aseguras una cena que vale cada céntimo. La comida de esa vez nos dejó boquiabiertos: el revuelto soriano y la ensaladilla de gambón fueron sublimes. Solo le pondría un pero a la croqueta de jamón, que le faltó un poco de sabor, pero eso no le quita lo bueno. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
En una visita más relajada, estuvimos de tapeo en unas mesas altas. Estaba lleno, así que el servicio se notó un poco lento. Nos olvidaron una tapa y tuvimos que recordarles sin que nos pidieran disculpas, pero bueno, las tapas eran ricas y diferentes. Si bien el vino que elegimos fue un error (muy ácido), los platos como la ensaladilla rusa con gambas y los tacos de lechazo escabechado nos dejaron buen sabor en la boca. Así que todavía le doy un 3 por el servicio, que podría mejorar. Comida: 4, Servicio: 3, Ambiente: 4.
Y si te preguntas qué elementos destacan en la propuesta gastronómica de Matamales, pues son los productos de calidad y una carta variada que no solo incluye platos de restaurante sino también opciones de barra para picar. No puedo dejar de mencionar los recomendaciones del equipo, especialmente de Álvaro, que sabe lo que hace y siempre está pendiente de los detalles. Sin ninguna duda, volveré.
El restaurante Matamales se enfoca en platos grandes o pequeños
La verdad es que Matamales en C. Francisco Zarandona, 8, es un lugar que no puedes dejar pasar. El local está impresionante y la atención es rapidísima y muy amable. Fui con el carrito del bebé y todo magnífico, sin problemas. La comida, menuda delicia. Las croquetas cremosas (aunque un pelín templadas de más) y esos pimientos asados con anchoas, una explosión de sabor. Y si pensabas que lo habías visto todo, espera a probar los chipirones con helado, una combinación que parece rara pero funciona de maravilla. El pollo teriyaki y la presa no se quedan atrás. Lo de los postres ya no lo probamos, pero sin duda, ¡volveremos a por más!
Por otro lado, la propuesta de Matamales me flipó. La materia prima es top y se nota que cuidan los ingredientes. Todos los platos estaban muy buenos, así que no dudo en volver a darle un tiento a sus pescados, que prometen ser de infarto. La carne que probamos estaba deliciosa, no es un sitio cualquiera, eso te lo aseguro. En resumen, estaban en su salsa con un ambiente muy acogedor y personal súper pro.
El otro día, fuimos un domingo a comer y el sitio estaba amplio y agradable, con un ambiente notable. Pedimos esas mollejas de lechazo que estaban de muerte, pero la presentación un poco floja, la verdad. La chuleta de buey estaba buena, aunque al llegar algo fría, le falta un toque de calidez. Lo que sí les daré es otra oportunidad porque sé que pueden mejorar.
Y para los indecisos, aquí te va la respuesta: en Matamales tienen de todo, pero no se enfocan solo en platos grandes o pequeños. Te hacen de todo, desde los mini revuelto de boletus hasta chuletillas que dan para compartir. Así que ven que hay opciones para todos los gustos y tamaños. ¡Ya me contarás qué tal la experiencia!
Cómo es la variedad de la carta en Matamales
Y mira, si esperabas una experiencia deliciosa en Matamales, mejor guarda las expectativas. Un amigo fue y pidió dos tacos que parecían más bien un chiste, ¡***9€ por 2 tacos insípidos***! Y ni hablar de la oreja, que después de media hora de espera, decidió no aparecer. Al final, tuvo que levantarse para pagar porque ni un camarero le hizo caso. ¡Menuda ******desgracia****! Por lo que escuché, la comida obtuvo un ***1*** en la puntuación y la atención también. El ambiente, un ***2***, y eso que el sitio es bonito. Un desastre total.
Pero no todo es negro. Otro grupo de amigos fue y se encontró con Alba, la camarera que lo hizo todo bien. ***5 estrellas*** por el trato, la comida y el ambiente. Se metieron unas alcachofas y un ibérico que decían que estaban para morirse. Lo mejor, cuando pidieron los postres, ¡también eran un espectáculo! Hicieron bien en reservar porque seguro que el sitio se llena. Ellos gastaron entre 40 y 50€ por persona, pero valió totalmente la pena.
Hablando del ambiente, hay quien dice que el lugar es bonito y con un buen rollo, pero a veces la cosa se calienta un poco. Las raciones son grandes, eso sí. A destacar la ensaladilla con langostinos y el lechazo que no pasan desapercibidos. En cuanto a aparcamiento, mejor que busques un sitio en el parking de la Plaza Mayor porque aparcar por ahí se pone complicado.
Entonces, ¿qué tal es la variedad de la carta en Matamales? Pues es un poco un lío. Tienes buenas opciones como las alcachofas y el ibérico, pero también hay platos que no cumplen, como las carrilleras que se notaban un poco secas. Así que, ¡prepárate para lo mejor y lo peor!
El servicio en Matamales es considerado de calidad
Bueno, ya que estamos hablando de Matamales, déjame contarte más. Por un lado, he escuchado que el sitio tiene sus altibajos. Hay algunos que le ponen un 3 estrellas y dicen que el servicio es muy lento. La comida, que debería ser lo más importante, les dejó un poco fríos. Hablan de una ensaladilla sin ingredientes y de un plato de patatas y algo de atún con un huevo frito encima, sin más. Y ojo, que las mollejas estaban quemadas y la cerveza servida estaba caliente. Vamos, que por lo que comieron, se sintieron un poco estafados.
En el otro lado de la moneda, hay quienes están encantados y le dan 5 estrellas. Dicen que el lugar es acogedor y que los sabores son brutales. Ellos disfrutaron de un buen rato, y están listos para volver a probar más platillos del menú. Su cuenta de 20 a 30 € por persona les dejó contentos, así que puede que merezca la pena intentarlo.
No hay que olvidar a los que le dan un 4 estrellas. Los que cenaron allí quedaron satisfechos: buena comida y atención. Hablan de un local bien decorado con un ambiente agradable. Eso sí, notaron que si hay mucha gente, puede que tengas que esperar un rato, así que paciencia.
Pero aquí va la reflexión: ¿El servicio en Matamales es considerado de calidad? Pues eso depende de a quién le preguntes. Algunos están felices con la atención y la comida, mientras que otros se quejan de la lentitud y de platos que no cumplen con lo que esperaban. Así que, si decides ir, ve con la mente abierta, que puede ser una lotería.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








