
Si estás pensando en hacer una escapada a la Ribera de Duero, tienes que echarle un vistazo a La Puerta de La Ribera en Av. Soria, 10, 47340 Sardón de Duero. Este lugar está bien ubicado para que te lances a explorar la ruta vinícola y disfrutar de la rica Tierra de Vinos de Valladolid. Ojo, porque al llegar, puede que te sorprendan con que tus dos habitaciones con baño individual terminen siendo un baño compartido porque, al parecer, como son amigos no pasa nada. En el hotel, vas a encontrar todo lo necesario: WiFi gratis, TV de pantalla plana, y un desayuno continental que te dejará listo para el día. Y cuando te dé hambre, no te olvides de probar su lechaço y un buen vino en el restaurante. Así que ya sabes, si buscas un lugar chido donde hospedarte, ¡esto es lo tuyo!
La Puerta de La Ribera
Horarios La Puerta de La Ribera
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–24:00 |
| martes | 7:00–24:00 |
| miércoles | 7:00–24:00 |
| jueves | 7:00–24:00 |
| viernes | 7:00–24:00 |
| sábado | 7:00–24:00 |
| domingo | 7:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Puerta de La Ribera
Dónde se encuentra La Puerta de La Ribera
Oye, mira, te voy a contar sobre La Puerta de La Ribera, que está en Av. Soria, 10, 47340 Sardón de Duero, Valladolid. La verdad, no sé ni por dónde empezar. Para decirlo claro, es un sitio que no recomiendo para nada. Una estrella y porque no puedo poner menos. Mal servicio, lento como una tortuga (excepto cuando llega la hora de cobrar, en ese momento son superrápidos). Y para rematar, un calor asfixiante porque no tienen aire acondicionado. ¡Increíble!
Nos sentamos ahí, pensando que podríamos pasar un rato agradable, pero todo fue un desastre. Estuvimos de viaje en grupo y nos sentimos totalmente ignorados. Perdimos la cuenta de cuántas veces vimos a otros comensales recibir mejor trato solo porque vestían mejor. No me lo explico. La comida no estuvo mal, pero sinceramente, carísimo para lo que te dan. Pidimos una botella de agua y, después de un rato, ni siquiera nos pusieron un vaso. ¿En serio? No volvemos, ni de broma.
Y te cuento más, porque la gente se ríe de lo que pagas. Pedimos unos calamares, 6 chuletillas, un pulpo, un postre y la cuenta se subió a 125 euros. ¡Un robo a mano armada! Para rematar, el código QR para ver el menú ni siquiera cargaba. ¡Qué desastre! El calor en el comedor es una locura y el servicio, en vez de mejorar, seguía siendo lentísimo y caótico. En vacaciones con la familia, esto no es lo que buscas.
Claro, no todo fue tan malo. Una vez pedí unas copas de vino y una tapa de queso, pagamos 11 euros por eso. Pero después, cuando pedí una Coca-Cola, me cobraron 2,50€. Es como que ahí inflan los precios solo porque somos de fuera. No es que tuviéramos mala atención, el camarero fue amable, pero el lugar no da la talla.
En fin, ¿dónde se encuentra La Puerta de La Ribera? En Av. Soria, 10, 47340 Sardón de Duero, Valladolid. Pero te advierto: mejor busca otro sitio donde comer. La experiencia no vale la pena.
Qué tipo de alojamiento ofrece La Puerta de La Ribera
¡Menuda experiencia te vas a llevar en La Puerta de La Ribera! Joder, si quieres un sitio donde el camarero te mire como si te hubiera hecho un favor por traerte la carta y se ría en tu cara, aquí lo tienes. Básicamente, llegas, te sientas y el tipo te suelta que no hay segundo plato. ¡Pero espera! En menos de cinco minutos, ya están sentando a otros clientes y ofreciéndoles el mismo plato que te acaba de decir que no hay. Es como el chiste del momento, pero sin gracia. ¡Jajajaja! Aquí nadie se preocupa por la coherencia. Es un auténtico show. Y cuando le pides un café, ni se molesta en traértelo, porque claro, eso tienes que ir a buscarlo a la barra tú. ¡Qué acogedor, eh! Y eso sí, con tres mesas vacías alrededor. ¡Es para reírse de lo absurdo!
Y ni hablemos de la comida. Regulerísima, con un servilismo que ya quisieras. Me han contado de un colega que fue a pedir unas patatas y el camarero, más que servir, hizo como si le tuvieras que estar suplicando. ¿De verdad? Si tenías patatas a la vista, lo menos que puedes hacer es ofrecerlas sin mirar al cielo. No me extraña que la gente lo considere un tugurio. Y el rollo de tener el Real Madrid TV a todo volumen… ¿De verdad? Como estar en una peña ultra más que en un restaurante. Quizá el camarero debería tomarse unas clases de educación antes de seguir en el negocio.
Total, al final, si estás buscando un sitio para comer bien y disfrutar de buena compañía, La Puerta de La Ribera no es el lugar. De lo único que pueden presumir es de un trato pésimo. En resumen, si piensas en un buen alojamiento aquí... olvídate. No ofrece nada que valga la pena, ya sabes. Simplemente, si te apetece un desastre, este es tu sitio. ¡Ánimo!
Cuántas habitaciones tiene el hotel y qué tipo de baño tienen
La Puerta de La Ribera, chaval, no es precisamente el sitio más recomendable del mundo para parar a desayunar. Una estrella se queda corta, la verdad. Solo teníamos esa cafetería abierta en el camino y, bueno, ya te imaginarás cómo fue la cosa. Entramos y pedí un café justo antes de que el camarero se diera la vuelta, ignorando a mi mujer. ¡Increíble! El café era tan malo que parecía que lo habían hecho con agua de la pocina. Y el ambiente, ni te cuento, era un auténtico lío con Real Madrid Televisión a todo volumen compitiendo con la música que el mismo camarero pasaba en su móvil. Vamos, que no esperes que se pongan a atender a la gente con ganas.
Por otro lado, hay quienes tienen una experiencia algo más positiva. Cuatro estrellas se merece el restaurante si lo que buscas es un menú casero, rico y a buen precio. El personal se portó bastante bien, así que hay que darles su crédito. Si tienes otra opción, igual piénsalo, pero si quieres un menú que no te rompa el bolsillo, aquí podría estar bien. Un par de amigos que fueron después a comer nos dijeron que se irían de nuevo.
Pero lo de algunos es de traca. Hay una chica que tuvo un problema de alergias y, en vez de ayudarla, el camarero le tiró el pan en el plato y suelta: "¿esto también te mata?". Así, tal cual, desalmado. Esto es lo que te puedes encontrar, la cocina castellana en horario de siesta y un personal que no tiene ni idea. Dos estrellas a su servicio, que se lo curren más, porque es una pena perder la buena gastronomía de la región por un par de cabezas huecas.
Ah, y sobre el hotel en sí: se habla de que tienen 10 habitaciones y que la mayoría cuentan con baño privado, así que por lo menos eso es un punto a su favor. Aunque la relación calidad-precio se puede cuestionar, así que hazte la pregunta de siempre: ¿realmente vale la pena? Si duermes aquí, ten cuidado con los precios que te cuelgan, que te la clavan por dos menús y una cerveza sin pestañear. En fin, si no quieres llevarte un chasco, quizás sea mejor mirar en otro lugar.
Qué servicios se incluyen en La Puerta de La Ribera
Mira, si vas buscando un sitio que de verdad valga la pena, La Puerta de La Ribera en Av. Soria 10, 47340 Sardón de Duero, Valladolid es un buen lugar. Con 5 estrellas, no es por nada. El servicio es muy bueno, más bien al estilo cercano que tanto mola. La gente que trabaja allí es tan amable que hasta parece que te conocen de toda la vida. Además, la calidad en barra es increíble y tienen una gran variedad de vinos de alta expresión por copas. En serio, no te lo puedes perder.
Y hablemos de la comida. Tienes que probar ese pincho de lechazo que he escuchado maravillas, aunque aún no lo he probado. Eso sí, en mi próxima parada se viene sin duda. También hay unos huevos rotos que te van a dejar flipado. Los desayunos son impresionantes, así que si te alojas, prepárate para empezar bien el día. El lugar tiene una terraza que es un gustazo, ideal para sentarse a disfrutar de la buena comida, y ¿te cuento? ¡Un jardín que es perfecto para los peques!
Claro, hay opiniones mixtas. Algunos dicen que el hotel es un poco antiguo y que debería modernizarse, en plan sin ascensor y tal. Las habitaciones pueden ser algo limitadas, pero para un buen descanso y con buena atención y servicios, la verdad es que no está tan mal. La recepción podría hacer un mejor curro en las asignaciones de habitaciones. Pero en general, el aparcamiento es gratuito y el acceso sin problemas desde la carretera que cruza Sardón, así que todo es bastante cómodo.
Ahora, si te preguntas qué servicios incluye La Puerta de La Ribera, déjame decirte que hay habitaciones y servicio de comidas bastante buenos. Cuentan con un desayuno decente, zonas ajardinadas, y un bar donde venden productos típicos de la zona. Con su ubicación privilegiada, es ideal para disfrutar de la ruta vinícola de la Ribera de Duero. Así que ya sabes, si te animas, ¡te va a encantar!
Hay WiFi disponible en La Puerta de La Ribera
Y bueno, la verdad es que mi día en la milla de oro de Ribera terminó con un alto y bajo en La Puerta de La Ribera, sí. El lugar tiene su encanto, una terraza acristalada que da a un jardín que parece chido, pero a veces parece que el aire acondicionado se lo olvidan en casa. Te sientas ahí y, si te toca un día caluroso, te da un poco de cosa. En fin, esperaba un rato agradable, pero ya empezar con el calor no es lo mejor.
La terraza está bien, mucha mesa y un ambiente agradable, aunque hay que mencionar que no es solo cuestión de vistas, también hay coches aparcando por aquí, lo que le resta algo de paz. Las tapas están sabrosas: las croquetas, puf, son de lo más rico que probé. Pero claro, todo esto viene con la etiqueta de precio alto, así que ve preparado. La carta de vinos y carnes pinta bastante bien, aunque siempre es un riesgo cuando no sabes si realmente merecerá la pena.
Y si eres de los que buscan tranquilidad, mejor que busques otro sitio. La habitación donde me quedé era amplia y limpia, pero con la ventana a la carretera nacional. No puedo decir que fuera la mejor experiencia en un hotel rural, sobre todo si has estado trabajando todo el día y lo único que quieres es descansar. El desayuno era más bien mínimo.
Y bueno, en cuanto al WiFi, no tengo claro si hay disponible. Con toda la movida y el mal trato, no me fijé en esos detalles y menos en preguntar. A veces en estos sitios parece que lo que importa es más bien poco, así que si dependes de Internet, mejor mira antes o ve preparado.
Se ofrece desayuno en el hotel y qué tipo de desayuno
Ya te digo, La Puerta de La Ribera es un sitio que se está ganando el aprecio de todos en Sardón de Duero. Tiene 4 estrellas y sinceramente, por lo que pagas, es un chollo. Te ofrecen un hostal-restaurante donde no solo puedes quedarte a dormir, sino también disfrutar de unas comiditas ricas. Lo mejor de todo, ¡los precios son muy bien pensados! Dos cañas nada más que por 3€, ¿quién se puede resistir a eso? Ah, y si te gusta el aire libre, su patio trasero con césped y muchas mesas es el lugar ideal para esas tardes de verano.
No es de extrañar que la gente hable maravillas de la limpieza de las habitaciones y lo cómodas que son las camas y almohadas. El desayuno y la cena son una delicia, así que la relación calidad-precio es brutal. El personal también se lleva sus palmas: son amables y te tratan bien, lo que siempre se agradece. Si vas con amigos, de negocios o solo, este lugar se adapta a todas las situaciones. Es un ambiente tranquilo y eso siempre es un plus.
Claro que no todo es perfecto, y uno de los que lo han visitado dejó claro que el servicio se volvió un desastre en una de sus últimas visitas. El camarero pareció perder el norte y le tiró la comida. Pero no te dejes llevar solo por una opinión, ¡hay muchos que alaban el lugar! Al final, hay quienes indican que la atención, especialmente la de Ignacio, es de 10, y que el entrecot a la parrilla es una auténtica delicia.
Y para los que tengan hijos, este sitio es un acierto, ya que el jardín es ideal para que los más pequeños jueguen mientras tú disfrutas de tu copa de sobremesa. Eso sí, te preguntarás si hay desayuno. Y sí, se ofrece, y es variado y sabroso, así que no hay queja en ese aspecto. ¡Un buen sitio para disfrutar!
Qué es el lechaço y por qué debería probarlo en el restaurante
Y hablando de La Puerta de La Ribera, mira, la primera impresión no es la mejor, la verdad. Tienes esa zona de terraza con jardín y hasta una cama elástica para los niños, que está genial, pero luego entras y el bar da un poco de asquito. ¡La vitrina de los pinchos parece de película de terror! Y ni hablemos de las estanterías de vino, mejor no mirar. El dueño parece que tiene más ganas de dormir que de atender, es un poco desganado, pero bueno, si quieres un café o un picoteo, ahí andará.
Sin embargo, no te dejes engañar por el aspecto exterior. Aunque parezca que te vas a meter en un restaurante de carretera cualquiera, el servicio y la calidad de la comida son bastante buenos. La última vez que estuve con la familia, nos pusieron unos platos que estaban de lujo. Eso sí, cuidado con la puerta que da al comedor, que es un poco baja y si eres alto, ¡te puedes llevar un buen tortazo! Pero bueno, para volver, ¡de una!
Por otro lado, el tema de los pinchos es un poco raro. Las tablas de pinchos están ahí, a la vista, pero sin cubrir. A ver, que voy a comer, no a ver un espectáculo de horror con babas ajenas. Pedimos café y el abuelo que nos atendió nos lo tiró casi encima de la barra, y después me cobran 8€ y un extra de 1.30 por otro. Así que, si haces las cuentas, yo diría que algo raro hay ahí.
En cuanto a las habitaciones, si ya dudas de la limpieza, mejor busca otro sitio. Pero la cena que nos dieron, ¡jo, eso estaba rico! Aunque sinceramente, una ración de ibéricos muy escasa para el precio que tienen, un poco de rácano. Lo que sí es curioso es el lechazo, que deberías probar, ya que es un plato típico, y dicen que en su restaurante está muy bien preparado. Debe ser genial si tienes una buena experiencia: tierno, bien asado, con ese sabor que se te queda grabado. ¡Así que a ver si hay suerte y te animas a probarlo!
Cuál es la importancia de la Ribera de Duero en la ruta vinícola
Y después de un buen rato explorando, acabamos en La Puerta de La Ribera, un sitio que nos habían recomendado y, la verdad, no defraudó. Nos sentamos en la terraza, ¡hacía un tiempo fenomenal! Pedimos un par de cosas y, ¡madre mía! Los huevos rotos estaban en su punto y las croquetas caseras eran una delicia, suaves y con ese toque casero que tanto me gusta. Y ya para cerrar, nos tiramos a unos postres caseros que estaban fuera de serie. El precio fue también de risa: 16€ por persona y eso incluye tres platos y dos postres. A recomendar sin dudar.
Y si hablamos de lo que hay que probar, no os podéis perder el pulpo a la brasa y el pico de lechazo; son un espectáculo. Además, el trato de Rober es de los que molan, cercano y siempre con buenos consejos si no sabes qué pedir. La calidad-precio está más que bien; nosotros cenamos por unos 30-40€ por persona y si eres de buen vino, su carta de la zona va a enamorarte.
Pero no todo fue un paseo por la gloria. Fuimos a desayunar un día con muchas ganas y fue un error monumental. El dueño nos ignoró mientras leía el periódico y luego, cuando nos dejó hablar, nos dio un sinfín de vueltas sobre si podíamos comer fuera. Al final accedimos, pero la tostada era una loncha de pan bimbo, ¡y por eso nos clavó 9.40€! Más que decepcionante. Y ver a los del personal con las mascarillas en el cuello no ayudó a la experiencia.
En cuanto a la Ribera de Duero, es clave en la ruta vinícola porque ofrece alguna de las mejores denominaciones de origen del país. No solo es cuestión de buenos restaurantes, sino de un vino espectacular que relaciona la gastronomía con la cultura. La Puerta de La Ribera es un claro ejemplo de cómo disfrutar de todo esto, así que ya sabéis, ¡no lo dejéis pasar si estáis por Sardón de Duero!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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