
¡Oye, colega! Si buscas un buen sitio para comer, no puedes perderte Las Tercias en C. Tercias, 4, Simancas. Este pueblo es precioso y súper limpio, perfecto para un paseíto antes de hincarle el diente a su brasería, que es un gran acierto. La atención es de 10 y el menú, ¡ni te cuento! Te recomiendo el guiso de rabo de toro, ¡riquísimo! Y la tarta de zanahoria... ¡incomparable! Solo estuve tres noches, pero ya estoy planeando volver. Reservé por el puente de Mayo de un día para otro y todo sin problemas. Si quieres un sitio acogedor y con buena comida, Las Tercias es tu lugar, no te arrepentirás.
Las Tercias
Página web
Mapa Ubicación Las Tercias
Cuál es el nombre del restaurante recomendado en Simancas
¡Eh, gente! Si estáis por Simancas, Las Tercias es un sitio que no podéis dejar pasar. ¡De verdad, se llevan las 5 estrellas! Aquí la cosa es que tienen un lechazo de categoría, pero no solo eso, pilas de platos típicos que están brutales. Y lo mejor, los precios no son un atraco, así que no hay excusas. El servicio es fantástico, te tratan de lujo y siempre tienen una sonrisa. Si estáis cerca de Valladolid, merece la pena hacer una parada aquí. No lo dudéis.
Para los que van en plan familia o con amigos, es el sitio ideal. Yo, por ejemplo, fui a comer en grupo y fue un acierto total. La comida casera de menú es una delicia, con platos como la musaka que están muy bien. Si pasáis por allí, echad un ojo porque el servicio es también muy rápido y amable, lo que siempre se agradece. Y si aún estáis indecisos, el ambiente es tranquilo, perfecto para relajarse y disfrutar.
Eso sí, no todo ha sido perfecto, porque hay opiniones variadas. Una pareja que fue de viaje se llevó un chasco porque les tocó una fiesta en los alrededores y no pudieron dormir. Pero hey, eso puede pasar en cualquier sitio. El lugar es un poco antiguo, pero, al final, es un sitio que cumple su función, aunque hay que tener cuidado con los enchufes, ¡no vaya a ser que alguien se lleve un susto!
Así que ya sabéis, si queréis disfrutar de buena comida y un ambiente agradable, Las Tercias es el lugar que buscáis en Simancas. ¡Os va a encantar!
Dónde se encuentra exactamente Las Tercias
Y mira, ayer estábamos dando una vuelta y acabamos en Las Tercias, y la verdad es que fue un gran acierto. 5 estrellas sin dudarlo. La comida estaba riquísima y la atención del personal, magnífica. Todo lo que probamos estaba delicioso, así que ya tengo claro que la próxima vez que ande por Simancas, ahí estoy de nuevo. ¡Repetiremos seguro!
Pero no todo son risas. He oído que hay opiniones que tiran para abajo. Escuché a alguien despotricar que le fue fatal: la ducha fría, habitación sucia y hasta sábanas con pelos. ¡Vaya tela! Si ese es el caso, mejor ahórrense la estancia porque parece una película de terror. 1 estrella y a otra cosa, mariposa. ¿Para qué arriesgarse, no?
Y ahí está la cosa con las comidas. Una amiga comentó que la comida era normalita, nada del otro mundo, pero el postre… ¡vaya estafa! Un trozo de tarta de dos dedos por 7€, casi como si fuera de un chef famoso, y al final eso no convence a nadie. 3 estrellas y camelada. Al final, el restaurante tiene sus altibajos, pero parece que el sabor a brasa y ese trato cercano es lo que más gusta.
Además, hay peña que se siente como en casa. Si trabajas en el archivo o simplemente andas de visita, la gente recomienda el sitio a tope. Buena comida, buen trato y además acogedor. Sin duda es una opción sólida para tener en cuenta. Y si solo vas de paso, que sepas que el menú está bien de precio y de buena calidad.
Y para los que se preguntan, Las Tercias está en C. Tercias, 4, 47130 Simancas, Valladolid. Así que si estás por la zona, no te lo pienses dos veces. ¡Aprovecha y pégate un buen festín!
Cómo es el ambiente del pueblo de Simancas
Ayer, en Las Tercias, el día de Reyes fue un festín brutal. La comida fue exquisita, con unas mollejas que estaban de escándalo. Si te das una vuelta, no puedes dejar de probar el churrasco de ternera, que estaba al punto y disfrutando de cada bocado. Y el cachopo, ni se diga, ¡delicioso! Para empezar, te recomiendo las croquetas, que son suaves y cremosas, y para cerrar la comida, no hay que olvidarse de la torrija de postre, que nos dejó encantados. Aquí el servicio de sala es de primera, ¡todo al tiempo perfecto! De verdad, que 5 estrellas son pocas. ¡Gracias por una comida increíble!
Y no solo yo opino eso. He oído que la sopa castellana y los pinchos de lechazo están en el top de lo recomendado. Los postres son el broche de oro, ¡deliciosos total! Alberto, el camarero, se ha ganado el oro en simpatía y atención, así que ya sabes que el buen rollo no falta aquí. Todo a precios justos, que eso siempre es un plus.
Claro, no todo ha sido perfecto, porque se cuentan historias de pegas. Un grupo de amigos llegó y se encontró con que no había mesa. Mal rollo, eh. La camarera no les dio muchas opciones y se acabaron yendo a otro lugar. Es una pena que por una mala experiencia se pierda el sabor de lo que puede ofrecer este sitio.
Hablando del ambiente de Simancas, es un lugar con un toque familiar, donde la gente es amable y se siente la tradición en cada rincón. Te puedes encontrar con espacios llenos de buena onda cerca de la plaza del pueblo. Aquí, la comida casera y sabrosa florece y cada visita promete ser un momento agradable. Aunque no todo el mundo se va con un sabor dulce, la mayoría se siente a gusto y disfruta de la buena comida. Así que, si te apetece un buen plan, Las Tercias es sin duda un sitio a considerar.
Qué tipo de comida se ofrece en Las Tercias
Y hablando de Las Tercias, tiene 5 estrellas y no es para menos. En un pueblo que ya es todo un encanto, este sitio brilla por su ubicación perfecta. Está en la parte alta, junto a la Iglesia, el mirador y el archivo. La verdad, caminar por ahí es un gustazo; sientes el rollo de Castilla en el aire. Hicimos el check-in en el restaurante y, tienes que creerme, todo fue rapidísimo y con un trato genial. Los de allí son super amables y te hacen sentir como en casa.
La habitación, si te interesa, estaba muy limpia y la calefacción funcionaba de lujo. Nos tocó visitar en invierno, y la verdad que no pasamos frío para nada. Ideal para cualquier tipo de viaje, ya sea en grupo, con tu pareja o en familia. El pueblo es una pequeña joya y merece mucho la pena. A la próxima, seguro que nos quedamos a probar el restaurante porque ya se ve que tiene una pinta espectacular.
Hablando de comida, si te preguntas “¿Qué se ofrece en Las Tercias?” te cuento: desde mollejas que vuelan de buenas hasta un lechazo que está bastante bien, y un chuletón que no lleva hueso. La brocheta de pollo y el mousse de limón son imperdibles. Todo por un precio más que razonable, alrededor de 38€ por persona, ¡una pasada! Ah, y no te olvides de dejar un hueco para la tarta de queso y la de chocolate, que son de muerte. La experiencia es redonda, tanto por la comida como por el servicio. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!
Cuál es un plato destacado que se recomienda probar en el restaurante
La verdad, Las Tercias es un sitio que vale la pena visitar. Estuvimos ahí para una comida familiar y, sinceramente, nos dejaron encantados. La comida estuvo de 10 y el trato del personal fue superamable. Te cuento que probamos los calamares, chorizo, morcilla, ensalada, pinchos de lechazo y el broche final: un buen postre y café para rematar. Los precios estaban bastante bien en relación con la cantidad que te dan. Vamos, que no te quedas con hambre.
Y hablemos de la experiencia en el mesón. Entre los amigos, hemos comido y fue una pasada. Las croquetas de Mary son, sin dudas, un must; ¡espectaculares! La tarta de queso también nos dejó sin palabras, estaba de muerte. El ambiente es familiar y los dueños son unos encantos; nos atendió Mayka, que fue superatenta y simpática. Vamos, que no fue solo una comida; fue un momento chido que queremos repetir.
Aunque no nos alojamos, la comida fue un acierto total. Todo fresquito, con un ambiente rústico que te hace sentir bien. Te aseguro que es una experiencia que no olvidarás, y la ubicación es de 10. Desde que llegas, te reciben con buen rollo; la comida llegó puntual y todo. El churrasco, bien hecho al punto exacto. Y la tarta de queso... ¡Juventud, divino tesoro! Jugosa a más no poder.
Claro, siempre hay alguna crítica que hacer, y en este caso, una amiga pidió lechazo, y bueno… eso no era lechazo, que digamos. Un poco recalentado y más hueso que carne. Y luego, ¡siete euros por una torrija! Vamos, que te da que pensar. Pero, al final, son más los buenos momentos que los malos.
Si tienes que decidirte por un plato, te diría que no te puedes ir sin probar las croquetas de Mary y, por supuesto, la tarta de queso. Ambos son un auténtico espectáculo. En fin, hazte un favor y pásate por Las Tercias. ¡No te arrepentirás!
Hay algún postre que valga la pena mencionar de Las Tercias
Ya te digo, Las Tercias en Simancas es un lugar que vale la pena. Fui ahí con varios colegas el Día del Padre y, aunque desde fuera parezca un viejo mesón, lo cierto es que tienen un estilo único con platos que te sorprenden. Pedimos un montón de entrantes: croquetas, calamares, setas a la plancha y hojaldre de cebolla caramelizada que nos dejó bastante flipados. Todo esto antes de meternos en las carnes.
De platos principales, la cosa se puso seria: entrecot, solomillo, hamburguesa y pincho de lechazo. Cada uno con su guarnición de patatas. Todo buenísimo, pero ojo, que llenamos la mesa y nos quedamos a reventar. Claro, al final la cuenta subió un poco más de lo que esperábamos, entre 40-50€ por persona. Un par de malentendidos con los camareros sobre los bonos de descuento también nos hicieron perder un poco de tiempo. Una camarera no sabía nada de ellos y, a la hora de pagar, me encontré con precios que no encajaban. Ojo con eso, sería bueno que te lo aclaren antes de pedir.
Y si hablamos de postres, ¡madre mía! La tarta de queso, la zanahoria y el flan de coco se llevaron la palma. Asegúrate de dejar espacio para ellos, porque si no, te vas a arrepentir. Y también, si llevas a tu perro, no hay problema, son majísimos. Vamos, que si buscas un sitio para comer y disfrutar, Las Tercias es el plan. ¡No te lo pierdas!
Qué se dice sobre la atención al cliente en el restaurante
La verdad es que Las Tercias es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por Simancas. De vuelta de Santander a Madrid, nos paramos ahí y la primera impresión, con su aspecto y decoración tradicional, me dejó un poco desconcertado. Pero luego, no te haces idea de lo que son las paletillas lechal, ¡dignas de la zona, vaya! Y no me hagas hablar de la tarta de queso, porque es espectacular. El servicio, además, super acogedor. Nos costó entre 20-30 € por persona y, sin duda, volveremos.
Este restaurante tiene un rollo auténtico y familiar que se siente desde el primer momento. Pedimos un menú con pincho de lechazo y todo estaba increíble. Además, Verónica, que nos atendió, fue un amor. Me encanta cuando el personal te hace sentir como en casa. Se tomó el tiempo de contarnos un poco de la historia de Simancas, ya que el archivo estaba cerrado. La atención al cliente es sin duda un punto fuerte aquí, ¡les da un diez!
Hombre, tampoco puedo dejar de mencionar que es un restaurante típico castellano. El sitio es muy limpio, bien cuidado, y con una cocina excelente. Un lugar con una ubicación chula en un pueblo que tiene su encanto, ideal para ir con amigos o en familia. La relación calidad-precio es bastante aceptable, como ya dije, entre 20-30 € por persona y con porciones abundantes. Si te da por ir, prueba el vino de la casa; no tiene desperdicio.
Por último, la atención es, por así decirlo, un 10 de 10. La camarera siempre sonriendo y super atenta, contagiando buen rollo. Todos los platos estaban bien elaborados y, de verdad, vale la pena cada céntimo gastado. ¡Así que ya sabes, si pasas por ahí, no dudes en entrar!
Cuál es la experiencia de la persona que escribe el artículo con respecto a su visita
...Y ya que estamos, hablemos de Las Tercias, ese sitio que tienen en C. Tercias, 4, 47130 Simancas, Valladolid. Si no lo conoces, estás perdiendo el tiempo, de verdad. Esta es la clase de lugar donde la buena vibra se siente en el aire. Queda claro que no solo es un sitio para comer, es un lugar donde te sumerges en la onda.
Desde que entras, ya te das cuenta de que la decoración está a otro nivel. Un rollo que combina lo moderno con ese toque tradicional de Simancas que está lleno de historia. Te invitan a quedarte un rato, a disfrutar y a relajarte. Y no hablemos de la carta: ¡madre mía! Tienen unos platos que te vuelven loco. Desde tapas que son prácticamente un festín hasta platos principales que son puro amor. Todo está hecho con mucho cariño y se nota.
Lo mejor de todo es el ambiente. La peña que trabaja allí, ¡es de lo más maja! Te hacen sentir como en casa. La atención es top, siempre con una sonrisa y dispuestos a recomendarte lo mejor. Y si estás buscando un buen vino, ni lo dudes. Te van a asesorar y seguro que te quedas con ganas de más. Aquí no hay mal rollo, solo buena onda.
Finalmente, mi experiencia allí fue brutal. Me sentí como en una reunión de colegas, disfrutando de buena comida y buena charla. No es solo ir a comer, es vivir un momento, es recordar que la vida es para disfrutarla. Si no has ido todavía, ¡tienes que marcar en tu agenda una visita ya! No te arrepentirás.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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