
Si buscas un sitio donde clavar un buen asado de cordero en Aranda de Duero, no te puedes perder El Lagar de Severino, ubicado en C. Isilla, 23. Este asador, que abrió en 2022, mezcla tradición y un toque moderno en un ambiente super acogedor. Su especialidad es el lechazo asado y el chuletón de vaca a la brasa, ¡una auténtica delicia! Con una buena puntuación de 4.3 sobre 5 y una variada carta que incluye menús del día y pintxos, aquí la comida es para llevarse los dedos a la boca. Además, no te olvides de probar la tarta de queso, que está de rechupete. ¿Te animas?
El Lagar de Severino
Página web
Horarios El Lagar de Severino
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| martes | 9:00–24:00 |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 10:00–1:00 |
| domingo | 10:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Lagar de Severino
Dónde se encuentra El Lagar de Severino
¡Hey, gente! Si estáis en Aranda de Duero y tenéis hambre, tenéis que haceros un favor y pasar por El Lagar de Severino, que está en Calle Isilla, 23. Es un asador de cordero que vale mil veces la pena. Os lo digo después de ir dos días seguidos durante el Sonorama. La primera vez fuimos solo por un picoteo y unos vinos, porque está super cerca de la plaza del Trigo, pero aluciné con lo que vimos y acabamos comiendo como reyes.
Hablando de la comida, ¡madre mía! Lo que más me flipó fueron los pulpos, las chuletillas, los torreznos y la tarta de queso. Todo estaba tan bueno. Y el precio es increíble, unos 20-30 € por persona para semejantes platos. También hay que destacar el trato; el personal es super amable, incluida la dueña, que se asegura de que todo esté perfecto. Vamos, que no hay forma de salir decepcionado.
Ah, y si queréis un consejo, si os ponéis en la barra, como hicimos una noche, ¡acertáis seguro! Nos atendió una chica que era un encanto y logró que nos sintiésemos como en casa. Probaron vinos de su propia bodega que estaban de lujo, y ni se notó la espera, ¡menos de 10 minutos! Así que, si volvéis a Aranda, no dudéis en repetir, porque yo lo haré.
Un detalle importante: si tenéis un grupo grande, como nosotros que éramos 24 personas, os aseguro que fuimos tratados con un cuidado exquisito. Desde la reserva hasta que nos fuimos, todo fue perfecto. Así que ya sabéis, si queréis disfrutar de una comida deliciosa con un ambiente agradable y un trato cercano, no lo penséis más y apuntad el nombre: El Lagar de Severino en C. Isilla, 23, Aranda de Duero, Burgos. ¡No os arrepentiréis!
Qué tipo de comida se ofrece en El Lagar de Severino
Mira, si estás pensando en ir a El Lagar de Severino en Aranda, prepárate porque la comida es de fábula. El lechazo aquí es la estrella del menú, y no es por menos. Pero ojo, no te duermas en los laureles, porque el servicio puede ser un poco lento; a veces parece que están en otra dimensión. Si vas, asegúrate de llevar un poco de paciencia. Puedes estar sentado y ver cómo los camareros pasan por tu mesa ¡diez veces! y ni te miran. Así que, vete con tiempo, amigo, no te lo tomes a la ligera.
Aunque el servicio no sea la caña, la comida marca la diferencia. Ideal para una buena cena, con platos como las mollejas de lechazo, rabo de toro y otras delicias que explotan de sabor. Lo bueno es que la cuenta no te va a dejar en la calle; en la cena estás hablando de unos 20-30 € por persona, un buen trato para lo que traen a la mesa. Y ni hablemos del vino: la carta tiene una buena selección de riberas de Duero que maridan perfecto con lo que pidas.
El ambiente está bastante bien, con un nivel de ruido moderado que permite charlar sin problemas. Ah, y lo de aparcar… ¡vaya faena! El sitio está en una calle peatonal, así que si no aparcas en el parking de Sol Moreras, te pasarás buscando un lugar libre.
Y para cerrar, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Lagar de Severino? Pues lechazo, mollejas, rabo de toro y un par de pescados que no están nada mal, además de unos postres que hacen cosquillas al paladar. Vamos, que si estás en Aranda y quieres probar algo rico, este sitio está más que recomendado. ¡No te lo pierdas!
Cuándo se inauguró El Lagar de Severino
Mira, si estás por Aranda y quieres comer bien, El Lagar de Severino es el sitio. 5 estrellas bien merecidas. Estuvimos cenando 2 adultos y 2 niños, ¡uno de ellos en trona! La relación calidad-precio es brutal. Empezamos con una ensalada de cogollos de Aranda de Duero con ventresca, anchoas y pimientos. ¡Y eso fue solo el principio! Después, carrilleras, chuleta y zamburiñas que estaban de lujo. Todo estaba muy bien elaborado y la presentación, ni te cuento. El camarero ucraniano que nos atendió fue súper amable. No puedo dejar de mencionar al cocinero, que se nota que hace un trabajo impresionante. Sin duda, totalmente recomendable para cenar a la carta o de pinchos.
La experiencia fue de diez. El lugar es bonito y cuidado, y la comida... ¡ni te imaginas! Te sirven platos abundantes y la atención fue fantasticísima, con sonrisas para repartir. La verdad que no hay nada mejor que comer bien y sentirte como en casa. Tienen vinos de calidad y unos postres que hacen que quieras volver sí o sí. Muy buena opción si buscas un ambiente relajado, y aunque el nivel de ruido es alto, no es un problema para charlar.
Si vuelvo por esas tierras, repito sin dudarlo. Comida de gran calidad y buenísima relación calidad-precio. La morcilla a la brasa, ¡espectacular! Y no te olvides de las croquetas caseras que son una delicia. La tabla de quesos que ofrecen está genial, con sus mermeladas y compotas dulces. Por menos de 30 euros por persona, sales de allí más que satisfecho. El servicio fue genial también, tanto que hasta repetimos dos noches seguidas.
La última vez que fui a cenar, era un lugar pequeño pero muy acogedor. Además, la atención de Adrián fue de lo más cordial. No habíamos probado el comedor de arriba antes, así que fue todo un descubrimiento. Por cierto, información de interés: El Lagar de Severino se inauguró en 2016, así que ya lleva un tiempo dando de qué hablar y con razón. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la especialidad de la casa en este asador
Ah, ¡el Lagar de Severino es una joyita en Aranda de Duero! Ayer y anteayer, estuvimos allí y, la verdad, se ha convertido en nuestra parada obligatoria antes del Sonorama. La experiencia fue de diez, como si estuviéramos en casa, ¿sabes? Los pinchos estaban deliciosos y el chuletón fue exquisito, cocinado a la perfección. ¡Un aplauso para el personal, que nos trató como reyes! Especial mención para Teresa, que estuvo al loro en todo momento. Y para rematar, recuperaron las gafas de sol de mi hermano que se había dejado olvidadas. ¡Eso es cuidado al cliente, gente!
Por otro lado, no todo el mundo tiene la misma suerte. Lei un par de reseñas que mencionan que la atención fue fatal en algunas ocasiones. ¡Una pena que un sitio tan chido con una buena carta tenga conflictos de actitud! Pero bueno, en general parece que la comida sigue siendo un fuerte, aunque a veces el servicio deje que desear. Recuerda que aquí se puede charlar fácil, aunque a veces el ruido puede ser un poco alto.
De nuestro lado, cuando estuvimos en familia, todo fue estupendo. La comida estaba rica, el trato del personal también y, sinceramente, es un lugar que hay que repetir. Eso sí, no olvides hacer una reserva porque se llena rápido.
Y si te preguntas cuál es la especialidad de la casa, sin duda es el lechazo de Aranda. Es el plato que merece una mención especial, esa es la joya de la corona en el asador. ¡No te lo pierdas cuando vayas!
Cuál es la puntuación media del restaurante según las reseñas
Así que, ya te digo que el Lagar de Severino tiene sus cosas. En una visita pedimos un vino de la tierra y el camarero, con sus aires, nos recomendó un vinito de las Rías Baixas. Al principio pensábamos que todo iba sobre ruedas, pero después de que nos trajo comida para cuatro, acabamos con la mitad de la cena sin tocar. La sepia estaba dura y la pluma un poco seca, la verdad. Si te decides a ir, lo que realmente vale la pena es el lechazo. En cuanto al precio, cuenta con alrededor de 40-50€ por persona. Comida y servicio, más bien flojos con 2 estrellas, pero el ambiente sí que se llevaba un 4.
Por otro lado, si buscas algo más ligero, una vez fuimos a hacer pinchos y tapas, y la calidad de los pinchos estaba brutal. Los camareros eran supermajos, y el servicio rapidísimo. Al final, la cuenta nos salió por 14€ por persona, incluyendo bebida, postre y café. Y te digo, ¡la tarta de queso estaba de otro nivel! Apuntalado con helado, nata y hojaldre, no te lo puedes perder. Todo esto se traduce en un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
Pero no todo es color de rosa. Tuvimos un mal rollo en otra visita: pedimos unas raciones y estuvimos media hora esperando. Cuando preguntamos, la camarera se echó a reír y nos dijo que se olvidaron de pedir a la cocina. La profesionalidad brilló por su ausencia. En ese caso, el servicio se lleva un miserable 1 estrella, la comida un 3 y el ambiente un 3 también. Por cierto, aparcar por ahí no es fácil.
Finalmente, no puedo dejar de mencionar que también escuché a unos colegas que vinieron desde Málaga, y por segundo año consecutivo almorzaron ahí. Quedaron muy contentos con la comida y el precio, así que lo recomendarían a tope.
Así que, si sumas todo esto, el Lagar de Severino se mueve en una puntuación media de 3 estrellas. Una mezcla de aciertos y fallos, pero si decides ir, asegúrate de probar ese lechazo y la tarta de queso.
Qué ambiente se puede esperar al visitar El Lagar de Severino
Así que, si te acercas a El Lagar de Severino en C. Isilla, 23, prepárate para disfrutar como nunca. Este sitio nuevo en Aranda está triunfando con esas 5 estrellas que se ganó a pulso. La barra está llena de pinchos para que te des un capricho y, si decides quedarte, la zona del restaurante ofrece platos de lechazo y cordero que son una auténtica locura. Y, ojo, no te vayas sin probar las croquetas de bacalao, que están de rechupete.
La comida aquí no es solo buena, es espectacular. Todo lo que sale de la cocina está bien cocinado, desde el bacalao a la parrilla que es especial, hasta el rabo de toro que lo clavan en su punto. Y no podemos dejar de mencionar el pulpo a la brasa; si no lo pruebas, te estás perdiendo de algo increíble. Además, el servicio y la limpieza están a otro nivel. No hay nada mejor que comer rico, sentirte cómodo y que la atención sea de primera.
Y claro, si te gusta la tortilla y el torrezno, aquí están para quitarte el hipo. La cerveza bien fría y el precio que no pica. Te aseguro que el camarero te va a tratar de lujo, una atención que no está de más cuando comes. Comida, servicio y ambiente, todos tienen un en esta casa.
Y ya, si decides probar el cordero, prepárate porque es excelente. El solomillo se deshace en la boca y los postres son de esos que dejan huella. El ambiente en El Lagar de Severino es cuidado y elegante, ideal para disfrutar de una buena comida en Aranda De Duero. No hay duda, que todo está pensado para que te sientas como en casa. Pero, ojo, si reservas cochinillo, asegúrate de confirmar porque a veces pueden tener problemas con las reservas. ¡Pero no dejes que eso te frene! Aquí, la buena onda y el buen comer están asegurados.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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