
¡Ey, viajero! Si buscas una escapada *top* en plena naturaleza, tienes que conocer el Hotel Rural El Rimero de la Quintina en Yanguas, Soria. Este lugar es una casona medieval súper acogedora en el casco antiguo, con 7 habitaciones, todas con baño privado y ¡hasta wifi gratis! ✨ Imagina disfrutar de un buen plato de comida casera en su restaurante mientras admiras las magníficas vistas de la ciudad. Con un ambiente relajado, jardín y terraza, es el sitio perfecto para desconectar del estrés. Así que ya sabes, ¡arma la maleta y haz tu reserva! ️
Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas
Página web
Mapa Ubicación Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas
Dónde se encuentra el Hotel Rural El Rimero de la Quintina
¡Ey, qué pasa! Si estás buscando un lugar chido para desconectar, el Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas es una opción que no te puedes perder. Tiene 4 estrellas y, te lo juro, la atención es de lujo. Aquí te hacen sentir como en casa, con un ambiente familiar que es de lo mejor. Marisol y Violeta, las dueñas, son un amor, siempre pendientes de ti y de que estés a gusto.
Ahora, hablando de las habitaciones, hay cosas que pueden mejorar. Las almohadas son un poco flojas y los colchones son duros, pero eso va en gustos, ¿no? También hay algunas zonas de pintura desconchada, pero bueno, no es un tema grave. En cuanto a la comida, está rica pero un pelín caro. Los menús a 18€ y desayunos a 6€.
La verdad, pasamos un fin de semana increíble. La comida es 100% casera y deliciosa. Marisol sabe lo que hace, ¡su crema de boletus y la carne de ciervo son una locura! El hotel es tranquilo y con vistas que te dejan sin aliento. Ideal para una escapada en familia o con amigos, y si traes peques, les va a encantar.
Ah, y si te quedas una noche, sentirás que te alojas en casa de tu tía. El trato que recibimos fue tan cercano que es como si estuvieras en familia. Además, el hotel está en Calle La Iglesia, 4, en el centro de Yanguas (Soria), así que no tienes pérdida. Si buscas un lugar donde relajarte y disfrutar del buen comer, no lo dudes, ¡tienes que ir al Rimero de la Quintina!
Qué tipo de alojamiento ofrece el hotel
Si estás pensando en hacer una escapada a Yanguas, no te olvides de pasarte por el Hotel El Rimero de la Quintina. Es un sitio que, aunque tiene solo 3 estrellas, se siente como en casa. Eso sí, el precio se siente un poco alto, pero bueno, hay que calar la experiencia. La comida, aunque estaba rica, me dejó con ganas de más. La sopa era bastante escasa y si no es por el pan que le eché, te digo que salgo con hambre. El lomo que pedí llegó en tres rodajas y con unas patatas fritas. ¿Es eso lo que esperas en un hotel rural? No sé, ¿verdad?
Violeta y Natalia son un par de cracks, te hacen sentir súper bienvenido. Ellas son parte del encanto del lugar. Aunque la comida no fuera la bomba, el trato que te dan compensa bastante. El ambiente es rústico, muy del rollo que buscas cuando visitas un pueblo de Soria. Te sientas a comer y ya te digo, va todo con vino y gaseosa, y hasta te entra el postre, eso sí, los cafés van aparte. Ya te va quedando claro que el menú costaba 18 € más el café, que son 1,5 € más. Así que, a fin de cuentas, aunque no me convenció del todo, el encanto de las chicas y el lugar hacen que quiera volver.
Por otro lado, si buscas un lugar que te haga sentir en familia, aquí lo encuentras. Marisol y su hija son lo mejor, te tratan como de su propia casa. Si regreso a Yanguas con la familia o amigos, no hay duda de dónde alojarme. Las vistas son increíbles, es tranquilo y perfecto para unos días de relax. ¿Y la comida? Bueno, si te gusta la comida casera, aquí la acertarás seguro, aunque podría mejorar.
En resumen, el Hotel El Rimero de la Quintina ofrece habitaciones acogedoras y un ambiente familiar en un entorno rural. Es ideal para vacaciones en familia o viajes en grupo. La estancia es tranquila y las vistas son un plus, así que, si buscas un lugar donde sentirse como en casa, aquí es. Eso sí, no esperes un banquete de estrellas Michelin; más bien es un sitio donde disfrutar de la tranquilidad y el buen servicio.
Cuántas habitaciones tiene el Hotel Rural El Rimero de la Quintina
Mira, si estás pensando en una escapada para desconectar, El Rimero de la Quintina en Yanguas es una opción que no puedes dejar pasar. Este hotel es súper acogedor y rústico, perfecto para esas vacaciones en grupo o con la familia. Te aseguro que la comida está riquísima, y el trato que te dan Marisol y Violeta es de cinco estrellas. No solo eso, el lugar tiene buenas vistas, es tranquilo y, lo mejor de todo, el precio es bastante razonable.
Por cierto, la experiencia es casi familiar: ya sea que vayas con los peques o con los abuelos, todos se sienten como en casa desde el primer momento. Eso sí, hay que estar atento a algunos detalles; no todo es de color de rosa. Algunos visitantes mencionan que el menú puede no estar a la altura del precio que cobran, ¡ojo con eso! Aunque, en general, la mayoría de la gente se va encantada con lo que se sirve. Recuerda que la calidad no siempre es lo que se ve en las fotos, así que si lo que buscas son manteles de tela y un servicio perfecto, podrías llevarte alguna sorpresa.
Y hablando de sorpresas, también hay cosas que no se olvidan fácilmente, como la vez que un grupo de ocho no pudo cenar porque estaban ocupados en el comedor y la señora no hizo mucho por ayudar. Eso sí, esas son cosas raras. La mayoría de las experiencias son positivas, ¡y se nota que la gente vuelve encantada!
Ahora, sobre el tema de las habitaciones, te cuento que el hotel tiene 5 habitaciones. Así que si buscas un lugar tranquilo para disfrutar con los tuyos, reserva lo antes posible. Yanguas y sus comarcas son un tesoro para los amantes de la España vacía, ¡y El Rimero de la Quintina es un excelente punto de partida!
Las habitaciones del hotel tienen baño privado
Hombre, si te pasas por Yanguas, el Hotel El Rimero de la Quintina es una parada obligatoria. Con 4 estrellas, este lugar tiene una onda rural que se nota en cada rincón. La dueña, Marisol, es un true love: cocinera excepcional y todo un personaje que te hace sentir como en casa. Si te quedas a comer, el menú de 18€ es un chollazo y va cargado de comida casera que entra de lujo. Tienen un par de primeros que flipas: crema de boletus, sopa o pochas con verdinas. Y de segundos, prepárate para chocar con el pollo de corral que lleva manzana o el ciervo guisado a las hierbas. Todo está más que bueno. Eso sí, los postres son más simples, flan y helado, pero oye, no se puede tener todo.
En mi última visita, cenamos en el jardín del hotel y la experiencia fue mágica. Con vistas a las montañas y el pueblo, fue un momento romántico de esos que te hacen olvidar las preocupaciones. Marisol nos acogió genial y, aunque el hotel estaba cerrado, nos abrió las puertas de su casa. La cena fue sencilla, pero deliciosa, con un trato que te hace sonreír. Así que, si te da por ir, no dudes en probar las manitas y la crema de boletus, o simplemente dejarte llevar por las recomendaciones de Marisol y Violeta, que son un encanto.
Eso sí, hay que tener en cuenta las opiniones mixtas. Algunos no han tenido la mejor experiencia y dicen que Marisol puede ser un poco brusca si no le apetece atender a alguien. Pero bueno, eso no debería quitarte las ganas de probar este sitio, que la comida es riquísima y el ambiente es acogedor. Hay que dejarse llevar y disfrutar.
Y ya que lo preguntas, sí, las habitaciones del hotel tienen baño privado. Así que solo tendrás que preocuparte de disfrutar de la experiencia y del buen rollo que se respira por allí. ¡No lo dudes y anímate a visitar El Rimero!
El hotel ofrece conexión a internet
Si estás pensando en una escapada al Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas, te lo digo de una: no te lo pierdas. Este lugar tiene una pinta increíble y, aunque no es muy grande, el trato es tan cercano que parece que estás en casa de tu tía. Pero ojo, más vale que reserves porque se llena. La comida es totalmente casera y, aunque el menú no está pensado para los peques muy exigentes, al final pudimos conseguir unos platos combinados que a ellos les encantaron: pollo, patatas fritas y huevo. ¡La tía Marisol siempre se apaña!
Hablando de Marisol y su hija Violeta, son un par de encantos que te hacen sentir como en casa. Cuando llegamos, había un pequeño percance y el comedor estaba cerrado. Pero en lugar de dejarnos tirados, nos ofreció su menú sin pensarlo, y eso no se ve todos los días. El guiso de garbanzos que nos sirvieron estaba para chuparse los dedos. ¡De los que ya no quedan! La atención es de 10, ¡sería un crimen no parar aquí si pasas por esta maravilla de paisaje!
Claro, no todo es perfecto. Hay opiniones de gente que no ha tenido buena experiencia, mencionan que la relación calidad-precio no les pareció bien, y que hubo algunos problemas con el flan y otros platos. Pero así es la vida, no a todos les va a gustar lo mismo. Si yo fuera tú, le daría una oportunidad; después de todo, también hay otros sitios en el pueblo bien recomendados.
Y ya que estamos, si te preguntas si el hotel tiene internet, según lo que nos cuentan, parece que no, pero para una escapada así, ¿quién necesita estar conectado? Lo bueno es disfrutar del entorno, la buena comida, y el ambiente acogedor del hotel. ¡Así que ya sabes, a animarse y hacer esa reserva!
Se puede disfrutar de comida en el Hotel Rural El Rimero de la Quintina
El Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas tiene un encanto especial, y no voy a negarlo. Con 4 estrellas, te esperas algo de calidad, y hay que decir que la relación calidad-precio es bastante buena, al menos en teoría. La idea de disfrutar de comida casera a buen precio es atractiva, pero ya te aviso, la realidad puede ser otra.
Por lo que he oído de algunos, el sitio tiene sus altibajos. Por un lado, hay gente que dice que la comida es de calidad y muy rica, pero también hay historias bastante amargas. Hay quien se quedó con un sabor peor que el de un plato estropeado. Te cuentan que tras muchas llamadas y un viaje al pueblo para comer, la dueña con el delantal, en vez de atender amablemente, se plantó en el jardín fumando y dijo que no. Su actitud como anfitriona dejó mucho que desear.
Y te digo, si decides entrar solo a tomar algo, piénsalo bien. Las críticas van desde recibir cervezas calientes hasta precios desorbitados. Por ejemplo, te cobran 15 euros por un menú que, según un grupo, les pareció un robo: comida de hace días y sabores que ni deberían estar en la mesa. Si hay una historia de sentirse estafados, es esa.
Así que, ¿se puede disfrutar de la comida en el Hotel Rural El Rimero de la Quintina? Bueno, parece que hay un tira y afloja. Algunos dicen que sí, que el menú del día a 15 euros vale la pena, y que Marisol, la dueña, es majo. Pero cuidado, porque la experiencia dependerá de lo que un grupo o una familia se encuentre al momento de comer. Así que, antes de lanzarte, infórmate y asegúrate de que el fogón está libre y que el restaurante tiene ganas de operar.
Qué tipo de comida se sirve en el restaurante del hotel
No te digo nada y te lo digo todo con El Rimero de la Quintina en Yanguas. Un hotelito con encanto, en el centro del pueblo y con una anfitriona que es puro amor. Noventa por ciento de los que van, repiten, porque la comida que hace es tradicional, auténtica y con un sabor que flipas. Ya te digo, no hay nada como disfrutar de un plato hecho con pasión y cariño. La señora Marisol transmite esa energía y te hace sentir como si estuvieras en casa, pero con un guiño de lo mejor de la gastronomía local.
Ahora, si vas a ir con colegas o pareja, es bueno que sepas lo que te espera. Por lo que cuentan, las habitaciones son limpias y con lo justo que necesitas, pero la experiencia con la cena puede ser un poco… interesante. La gente ha hablado de esperar un buen rato mientras Marisol y su hija resolvían sus cosillas personales y, claro, eso no es lo mejor para el hambre. Recomiendo que no vayas con prisa. A veces parece más un teatro que un servicio de restaurante.
Por otro lado, el ambiente es tan familiar que te da la sensación de ir a casa de alguien que conoce a todo el mundo. Si hay un vermút que tienes que probar, es el local, el Castillo de Yanguas, que Marisol te servirá mientras te cuenta historias del lugar. Asegúrate de llevarte un par de botellas para casa, ¡te vas a reír al recordarlo!
¿Y qué tipo de comida se sirve en el restaurante del hotel? Pues bien, si tienes la suerte de que esté en su mejor momento, disfrutarás de platos caseros que van desde un pollo delicioso hasta desayunos contundentes por solo 3 euros. Aquí la miel, la mantequilla de Soria y el buen café son la normita. Marisol es una fuente inagotable de historia y consejos sobre qué hacer por Yanguas, así que, aunque la cena tenga sus sobresaltos, la comida bien vale la pena la visita. En fin, seguramente al final te vayas con ganas de volver, porque esta experiencia es única.
Qué vistas se pueden admirar desde el hotel
Si estás buscando un lugar donde desconectar y sentirte como en casa, el Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas es tu sitio. Te lo digo en serio, la estancia es muy agradable. Desde que llegas, Marisol te hace sentir como parte de la familia. Exquisita comida, en especial esos desayunos que son un auténtico festín, y lo mejor es que aquí no falta detalle en ningún rincón.
La casa en sí es preciosa, así que no te preocupes si no hay tele en la habitación, porque el ambiente está lleno de juegos de mesa y libros. Ideal para desconectar y olvidarte del estrés de la ciudad. Además, si vas con tu peludo, ¡perfecto! Se aceptan mascotas. Piensa en esos paseos perrunos por el entorno, rodeado de paz y naturaleza. La verdad es que es un lugar 100% recomendable.
Ahora, si te apetece comer, tienes un menú de diario a 15 euros que incluye postre y café. Claro, que tampoco esperes una carta de Michelin, pero la comida es casera y el pollo de corral de Marcelina está para chuparse los dedos. Y si llegas con hambre y no hay otro sitio abierto, este es el plan. Un toque familiar, con un trato que te hace sentir como en casa, eso siempre se agradece.
Hablando de este entorno, desde el hotel puedes disfrutar de unas vistas espectaculares del mismo pueblo de Yanguas y sus alrededores. La paz que se respira, la belleza del paisaje y esos rincones llenos de naturaleza... Todo un regalo para los sentidos. Así que, ya sabes, si quieres escapar del ruido y pasar un buen rato en un lugar acogedor, aquí lo tienes.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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