Hotel Rural Pantano de Burgomillodo

Hotel Rural Pantano de Burgomillodo

¡Escucha, que si buscas un plan chido, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es la opción! Este lugar está en Calle Burgomillodo, 2, 40331 Burgomillodo, Segovia, y tiene todo lo que necesitas para desconectar. A solo 43 km del Castillo de Peñafiel, aquí puedes alojarte con tus amigos o familia, ya que tiene espacio para 2 a 22 personas. Con restaurantito, terraza, jardín y bar, vas a estar bien servido. Además, ¡el wifi es gratis! La casa tiene doscientos años de historia, con un toque rústico y moderno, y un salón con chimenea que invita a relajarse. Sin olvidarnos del aire libre, hay una zona de juegos para los peques y ochocientos metros de jardín y huerta. Perfecto para un escape rural, ¿no crees? ¡Dale una vuelta y asegúrate de reservar tu habitación!

Hotel Rural Pantano de Burgomillodo

Valoración media: 4,5
Opiniones: 148 Reseñas
Dirección: Calle Burgomillodo, 2, 40331 Burgomillodo, Segovia
Teléfono: 921 52 94 20

Página web

burgomillodo.com

Mapa Ubicación Hotel Rural Pantano de Burgomillodo

Dónde se encuentra el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo

¡Gente! Si estáis buscando un plan top con los peques, tenéis que considerar el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo. Estamos hablando de 5 estrellas, así que ya sabéis que la cosa va en serio. Este lugar es simplemente increíble, hemos ido cuatro veces y ya hemos reservado para repetir en unos días. Es perfecto para familias, con un pedazo de restaurante que sirve comida casera de la huerta, ¡todo está de rechupete!

Una de las joyas de este hotel es Álvaro, el hijo de los propietarios. El tío se encarga de llevar a los niños por la granja cada día y les enseña a dar de comer a los animales: cabras, patos, gallinas... ¡Y hasta suelta cobayas y conejos para que los peques les acaricien! Además, también tienen ponys para que den paseos. Si queréis que los niños se lo pasen bomba, este es el sitio.

Y no solo eso, a 5 minutos tenéis un río con merenderos y una zona de playita donde se pueden dar baños y cazar cangrejos. Ah, y si os va la aventura, también hay piraguas y canoas. Si necesitáis un plan de piscina, hay opciones cercanas, incluso una piscina natural cerca de Sepúlveda. ¡El pueblo de al lado también tiene mogollón de actividades para los peques en verano!

Así que, en resumen, si queréis un lugar tranquilo donde descansar, disfrutar del entorno y ver a los niños felices, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es el sitio. La atención de los propietarios es genial y la comida casera es pura delicia. Soy un fan declarado de este lugar, sus habitaciones son acogedoras y limpias, y hay rutas de senderismo para dar y tomar. En cuanto a su ubicación, está en Calle Burgomillodo, 2, 40331 Burgomillodo, Segovia. ¡No lo penséis más y a disfrutar!

Cuántas personas pueden alojarse en el hotel

Si buscas un sitio donde tus peques puedan divertirse a lo grande, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es el lugar ideal. Aquí no tienes que preocuparte por si tus niños hacen ruido o si son un estorbo, porque son más que bienvenidos. Este lugar es perfecto para unas vacaciones en familia, y lo mejor es que te tratan como si fueras parte de la suya. La cocina es una delicia; no te puedes perder las cenas, que son pura comida casera y abundante. ¡Vas a salir rodando!

Y si te gusta el senderismo, estás de suerte. La ruta a las Hoces del Duratón sale del propio hotel, ¡así que no hay excusas! Te preparas, te vistes de montaña y a disfrutar. La experiencia es espectacular, y después puedes relajarte en la suite dúplex que elijáis. Nosotros estuvimos en una que tenía vigas vistas y está decorada con mucho encanto. Después de una buena caminata, ¡qué bien sienta una ducha de hidromasaje!

El trato es cercano y familiar, lo que hace que te sientas como en casa. Álvaro es un crack, siempre dispuesto y amable, y María hace que las charlas sean de lo más amenas. ¡Ah! Y ni hablar de los animales. Tienen ponis y otras bestias, y los peques se lo pasarán genial montando en ellos. No esperábamos esto y vaya sorpresa fue, ¡un planazo para disfrutar con niños!

Hemos estado varias personas y el hotel tiene capacidad para alojar a grupos grandes. Así que ya sabes, si te animas a ir, ¡prepara a la tropa! Ideal para grupos de amigos, familia o hasta una escapada romántica. En fin, te lo decimos en serio, este sitio se gana las 5 estrellas sin dudarlo. ¡Volveremos seguro!

Qué tipo de instalaciones ofrece el hotel

Si estás pensando en un finde en la naturaleza con los peques, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es la bombada. Te lo digo yo, que he pasado un fin de semana increíble. Álvaro y su familia son la pieza clave, te tratan como si fueras de la familia. Todo súper limpio, la comida es de 10; parece que te la hacen con cariño, sobre todo el cordero, que es un delirio. Y ni hablemos de los postres caseros, que te quitan el sentido. Ven con hambre, que aquí no te quedas con ganas de nada.

Lo mejor de todo es el ambiente familiar. Si tienes niños, este sitio es el paraíso. Tienen un montón de animales bien cuidados y los peques se lo pasan en grande dándoles de comer a las gallinas, los patos y los ponis. Es como si estuvieras en casa de tu abuelo en el pueblo, rodeado de naturaleza. Además, cuando paseas por la orilla del río y ves a los buitres volar, agarra los prismáticos y disfruta del momento.

Las instalaciones están bastante bien, cómodas y bien conservadas. Las habitaciones tienen un toque rústico que te hace sentir en casa, y en las suites incluso hay jacuzzi. Puedes picar algo entre el desayuno y la cena, todo preparado como si estuvieras en casa. En resumen, el hotel es romántico, tranquilo y totalmente adecuado para niños. Si buscas desconectar y disfrutar de la naturaleza, este es tu lugar.

No hay duda, volveremos. Si te mola comer bien y pasar días de relax en buena compañía, ya sabes dónde ir.

El hotel cuenta con servicio de restaurante

Te digo que el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es la caña. Estuvimos allí el último fin de semana de julio con nuestros hijos, uno de 12 años y el otro de solo 9 meses, y fue un fin de semana espectacular. Desde que llegas, el lugar tiene un encanto que no se puede negar. La granja es un sueño para los peques, ¡como disfrutar en grande para toda la familia!

La comida, ni hablar. Es espectacular y casera; te hacen sentir como en casa, pero con un toque gourmet que no te esperas. La atención de Álvaro y María es de otro nivel, te miman en cada rincón del hotel. Si no crees, checa más reseñas en Tripadvisor, pero yo ya te digo que volveremos sin duda. Ese trato familiar y la buena onda hacen que todo sea más especial.

Y si tienes peques, este lugar les va a encantar. Vamos todos los años, y las niñas se lo pasan fenomenal con todos los animales. Además, las habitaciones son bonitas, grandes y espaciosas, perfecto para relajarse y disfrutar. La tranquilidad que respiras allí es pura paz, lo mejor de todo es despertarte y escuchar el río, eso no tiene precio.

Ya te cuento que la atención es excelente y parece que todas las estrellas del mundo no son suficientes para describir lo bien que se siente estar allí. La comida es del huerto, así que imagina el sabor… Todo esto, acompañado de un servicio de limpieza que funciona a la perfección. Y sí, el hotel cuenta con servicio de restaurante, así que no hay excusa para no disfrutar de una buena comida después de un día lleno de aventuras. ¡Tienes que ir!

Hay opciones de actividades al aire libre en el hotel

Mira, en el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo, no te vas a querer ir. Pasamos 3 días geniales y te digo que quedamos encantados. Estás rodeado de naturaleza y a un paso del parque natural de las Hoces del Duratón, donde nos lanzamos a hacer una ruta en piragua que fue pura adrenalina. Los dueños, María Jesús, Manolo, Álvaro y Joanna, son una pasada; te hacen sentir como en casa y están pendientes de todo. La comida está riquísima, como la de tu abuela, pero sin el agobio de tener que ayudar a limpiar. Además, la relación calidad/precio es top.

Los peques la pasaron bomba, especialmente en la granja. ¿Te imaginas dar paseos con ponys y alimentar a los animales? Es la experiencia que todo niño debería vivir. Todos los días, los niños estaban corriendo emocionados, montando en pony y jugando con los animales. De verdad, son unos cuidados excepcionales. Y tú, mientras, disfrutando de un entorno tranquilo y bonito, ideales para desconectar del estrés diario. Y hablando de habitaciones, están muy bien equipadas, así que dormirás como un lirón.

Estuvimos allí en el puente de diciembre, y no se puede recomendar más. Cada comida era casera, y los niños tenían un paraíso con gallinas, conejos, cabras… ¡y hasta ocas! Se lo pasaban en grande, y tú también, porque no hay nada mejor que verlos disfrutando así. El salón del hotel se convierte en un lugar de juego, donde los peques pueden soltarse antes de cenar. Sí, lo sé, quieres volver ya.

Y sí, hablando de actividades al aire libre, hay un montón. Además de los paseos en pony, puedes hacer rutas, disfrutar del embalse y ver los animales en su hábitat. De verdad, si tienes niños, este lugar se convertirá en su sitio favorito. Así que ya sabes, reserva y disfruta. ¡No te arrepentirás!

El wifi es gratuito en el hotel

Vale, imagínate que llegas al Hotel Rural Pantano de Burgomillodo, en Burgomillodo, Segovia. Desde que te reciben, María y su familia ya te hacen sentir como en casa. Si viajas con peques, esto es un plus. Nuestra niña de 2 años se lo pasó pipa. Se nota que aquí todos están a lo que importa: que disfrutes al máximo. Consulta más reseñas en Tripadvisor para más info.

La granja, aunque no es muy grande, mola un montón. Los peques pueden dar de comer a gallinas, patos y hasta ponis. Una auténtica locura para ellos. Pero ojo, hay que decirlo: en nuestro caso durante los 4 días, la limpieza en la habitación brilló por su ausencia. Un fallo que no debería pasar, pero bueno, Álvaro fue un crack, siempre listo para ayudar.

En general, es un disfrute total. ¡La comida es de otro nivel! Casera, rica, como la de la abuela y te deja con ganas de más. Aquí el trato es espectacular. De hecho, es la tercera vez que vamos y seguimos volviendo por la buena onda de la familia que regenta el lugar. Las habitaciones limpias, cómodas y con mucho encanto. Todo esto en un entorno tranquilo y súper relajado que hace que quieras quedarte un poco más.

Ahora, sobre el wifi, parece que no hay tema de conexión gratuita, así que si vas a necesitar estar en línea, ¡prepárate! Pero, sinceramente, con todo lo que tienes por delante, mejor desconectar y disfrutar. ¡Volveremos, y ojalá que pronto!

Cuánto tiempo tiene de historia el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo

Te cuento que el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es un verdadero hallazgo en Segovia. Si vas con peques, prepárate para que se lo pasen en grande. Este sitio tiene 5 estrellas y no es para menos. Hemos estado allí con nuestras niñas y la experiencia ha sido extraordinaria. La tranquilidad del pueblo es una maravilla, y la atención que nos dieron fue de lujo. María se encargaba de que tuviéramos todo lo que necesitábamos. ¡No nos faltó de nada! Y Álvaro que nos enseñó la granja, dejaba que los niños se acercaran a todos los animales, incluso se montaban en los ponys. ¡Esa diversión no tiene precio!

Y ya ni hablemos de la comida. Manolo se lucía con la cocina, y los huevos de oca y gallina que recogíamos por la mañana, los disfrutábamos fritos por la noche, ¡una delicia! Todo el equipo es un encanto. Te hacen sentir como en casa, de verdad. Estoy seguro de que volveremos sin dudarlo.

Además, si te preocupa dónde quedan los peques, aquí están en el mejor sitio. La experiencia ha sido estupenda, mejor de lo que esperaba. Las habitaciones son acogedoras y super limpias. Y si te gustan los animales, este es el paraíso. Los niños tienen contacto directo con ellos, y se divierten un montón. Lo recomiendo 100% para familias.

He estado yendo al hotel desde hace años, primero con mi padre y ahora con mi hija. La historia del Hotel Rural Pantano de Burgomillodo se siente en el ambiente, y aunque no tengo los números exactos, lo que sé es que ha tenido mucho tiempo para ganarse esa fama y cariño. La familia de María siempre te recibe como a uno de los suyos. Un lugar tranquilo, con buenas vistas, y un precio que está de lujo. ¡No se lo piensen más, que no se van a arrepentir!

El hotel tiene zonas específicas para niños

Si buscas un planazo para desconectar, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es el lugar. No te voy a mentir, hemos pasado un finde increíble. Es perfecto para nosotros, city folks, que necesitamos salir del ruido y el estrés de las grandes ciudades. A los peques les encanta porque tienen la granja justo ahí. Montar en pony y hacer actividades con los animales es un hit total. Los niños disfrutan a lo grande y eso se traduce en adultos relajados, ¿no? Y un至 gran agradecimiento a Álvaro y su familia: son super amables y te hacen sentir como en casa.

Y hablemos de la comida… ¡menuda delicia! El trato en este sitio no es lujo por lujo, sino lujo en el trato. La calidad-precio es de las mejores que he visto. Nos quedamos en una suite de dos plantas con vistas al río y la cama fue un sueño. Nos prepararon unos bocatas antes de salir a hacer piraguas, ¡eso es atención al cliente, señores! Además, echarse una cena a la orilla del río con buen tiempo no tiene precio. Y el tipo que cuidaba de la granja era un crack, se pasó un buen rato enseñando a los peques a ordeñar cabras.

Si te vas con un grupito, este hotel es oro puro. La casa es nuestra, lo llenamos de risas y ellos siempre al tanto de que estemos cómodos. No me olvido del cordero al horno de leña, que fue uno de los mejores manjares que he probado. Y vamos, los desayunos son una fiesta: huevos fritos de oca espectaculares. Super frescos y limpios, y ni rastro de malos olores, como en otros lugares rurales. Además, el hotel está al lado de un laguito, donde puedes dar un paseo en patín.

Y claro, sí, el hotel tiene zonas específicas para niños. Aquí pueden interactuar con animales y disfrutar a sus anchas sin ningún problema. Es un lugar hecho a medida tanto para peques como para adultos, así que volvemos seguro. ¡Esto merece una segunda vuelta!

Cómo es el ambiente interior del hotel

Te digo que el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es otro nivel. 5 estrellas de pura experiencia. Vine con la nena y te juro que salió con una sonrisa que no se le quita ni a palos. Es una aventura siempre que entras aquí, y todo gracias a la familia que lo lleva, que te recibe como si fueras de la familia. Si buscas un lugar para respeta, descansar, conectar con animales y comer de lujo, este es el sitio. De verdad, gracias familia por lo que hacéis.

El hotel es la caña para los que tienen peques. Es un lugar muy bonito, a los niños les flipó todo lo que hicieron con Álvaro en la granja. La comida está de rechupete. Y oye, las habitaciones son cómodas, con baños privados, y algunas tienen hidromasaje. Vamos, que si tienes un grupo de amigos o varias madres y sus críos, aquí van a disfrutar a lo grande. Y para los peques, hay gansos y ponis. ¡Imagínate la parranda!

Pasamos un fin de semana que ni te cuento. El trato familiar y acogedor te hace sentir en casa. La comida es casera y muy rica. Este lugar es un remanso de paz. Los niños se lo pasan pipa jugando y dando de comer a los animales en la granja, un sitio ideal para las familias. ¡Volveremos sin duda!

El ambiente interior del hotel es lo más. Te sientes como si estuvieras en casa, rodeado de buena gente. La familia que lo gestiona te acoge con brazos abiertos. Y la decoración y las instalaciones son cálidas y cómodas, perfectas para desconectar. Con todos los servicios a mano y un lugar donde hasta un niño con necesidades especiales se siente como uno más, aquí todos encajan y todos están contentos. Así que si buscas buen rollo y un ambiente acogedor, este es el sitio. ¡No te lo pienses más!

Qué atracciones turísticas están cerca del hotel, como el Castillo de Peñafiel

Y mira, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es una pasada. La experiencia de ser granjero por un finde es algo que no te puedes perder. María, la dueña, te abre las puertas de su granja como si fueras de la familia. Te trata tan bien que te sientes en casa, de verdad. Y no te olvides de Manolo, el chef, que nos preparó un festín con productos de la tierra. ¡Comimos como reyes! Y los peques, con Álvaro y Joana al mando, la pasaron genial viendo a los ponis y demás bichitos.

La habitación, impecable. Todo en su sitio, limpio y listo para usar. Pero lo mejor de todo es que tanto niños como padres nos volvimos auténticos granjeros, rodeados de ponis, ocas, gallinas, perros, gatos y más. ¿Quién puede resistirse a dar un cariñito a un conejito? ¡Un auténtico lujo! Sin duda, la próxima vez que podamos, repetimos.

Por cierto, no todo es color de rosa. Alguien tuvo una mala experiencia con la dueña y, lo siento, pero eso puede pasar. Lo que hay que hacer es ir y comprobar por uno mismo. ¿Y si no? Pues a otro lado. ¡Pero no te lo dejes pasar! Aparte de disfrutar del hotel, hay atracciones chulas cerca. Por ejemplo, el Castillo de Peñafiel no está muy lejos, y si quieres un plan diferente, ¡dale una vuelta! ¡En serio, no te quedes con las ganas!

El hotel ofrece habitaciones adecuadas para familias

El Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es una auténtica pasada para ir en familia. Cuatro días en este lugar y la verdad, fue todo un lujo. Si tienes peques que les flipan los animales, este es el sitio ideal. Tienen de todo: gatos, conejos, cabras, gallinas, patos, ponis... ¡es como un mini zoológico! Los dueños, María y Álvaro, son súper amables, te hacen sentir como en casa y, además, te permiten participar en las actividades con los animales. Una maravilla, de verdad. Es un lugar tranquilo, en una aldea pequeña, pero hay cositas interesantes a su alrededor. Recomendadísimo al 100%.

Lo mejor de lo mejor han sido las habitaciones. Estuvimos en la suite junior, llamada 'La última hoz', y la verdad es que estaba de lujo. Te puedo decir que son bonitas y cómodas. Pero lo que realmente nos dejó impresionados fueron las actividades con los bichejos de la granja. Cada mañana era una aventura:

dar de comer a los animales, dejarlos salir al río y llevar a los ponis al monte. Los peques tuvieron su momento para pasear en pony y acariciar a los conejitos. ¡La sonrisa en sus caras no tenía precio! Después de un rato, ¡tenías más de una hora de actividad! Por la tarde, repetíamos el plan, más alimentación de cerditos vietnamitas y un nuevo paseo en ponis. Mis hijas salieron de ahí encantadas, la verdad.

Y no te olvides del parque infantil a pocos pasos del hotel. Columpios, toboganes... Y si quieres algo más activo, justo al lado hay un sitio que hace rutas en piragua. Eso sí, hay que tener en cuenta que algunas zonas de la propiedad no están tan cuidadas, pero eso solo le da más autenticidad. ¡Es una granja de verdad! En cuanto a la comida, la verdad no la probamos mucho, pero la familia que lleva el hotel es de lo más encantadora y siempre están dispuestos a charlar o enseñarte algo nuevo.

Entonces, ¿el hotel ofrece habitaciones adecuadas para familias? Sí, sin duda. Tienen un montón de opciones cómodas y bonitas, y el ambiente es perfecto para que los peques se lo pasen en grande con los animales. Así que, si buscas un lugar diferente y lleno de encanto para tus vacaciones, ya sabes dónde ir.

Hay un área para disfrutar del aire libre en el hotel

No te voy a andar con rodeos, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es una joyita. Pasamos el primer finde de septiembre y, de verdad, totalmente recomendable. A mi mujer y a mis dos peques (7 y 11 años) nos encantó. Las habitaciones son chulisimas, con hidromasaje y limpias a más no poder. Los niños estaban flipando con los animales: patos, gallinas, conejos, cobayas... ¡y ponis! El propio Álvaro se encargó de que los peques participaran en la alimentación de los animales, una experiencia que no olvidarán.

La atención es de 10, gracias a Manolo, María, Álvaro y Yohana, que nos hicieron sentir como si fuéramos parte de su familia. Estuvieron pendientes de hasta el último detalle. Hablando de comida, la mejor parte: los desayunos, comidas y cenas fueron espectaculares. La paella y la mermelada de pimientos son de otro mundo. Sin duda, ¡volveremos!

Ahora, por otro lado, me topé con algunas reseñas que no pintan tan bien. Parece que, después de hacer una senda por las Hoces del Duratón, intentaron comer en el restaurante y no había lo que querían. Aseguran que, a pesar de que tienen bocadillos y raciones en la oferta, no están disponibles porque el servicio no se da abasto. Así que ya sabes, tal vez mejor llevar algo de comer si tienes hambre.

Si tienes niños, la granja va a ser su paraíso. Claro, la web se pasa un poco al decir que tienen 20 especies de animales; en realidad, es un corral con los típicos: patos, conejos, gallinas, algunas cabras y ponis. Les va a encantar, pero tampoco te esperes un zoológico. En cuanto al aire libre, sí, hay área para disfrutar de la naturaleza. El hotel está en un entorno natural increíble y los peques pueden corretear y jugar sin problema. Así que, ¡ya sabes, agéndalo porque es un planazo!

Está disponible la terraza para los huéspedes

¿Qué tal? Si buscas un lugar donde relajarte y desconectar del rollo diario, el Hotel Rural Pantano de Burgomillodo es lo que necesitas. Está en Calle Burgomillodo, 2, 40331 Burgomillodo, Segovia, y la verdad es que no se puede pedir más. La zona es tranquila, rodeada de naturaleza y con unas vistas que te dejan con la boca abierta. Imagina tomarte un café mientras disfrutas de la brisa y el paisaje.

Las habitaciones son acogedoras y, en vez de parecer celdas de hotel, tienen ese toque rural que te hace sentir como en casa. Madera, piedra y una decoración rústica que molan un montón. Además, si eres de esos que aman la naturaleza, aquí tienes rutas de senderismo a la vuelta de la esquina. Un plan perfecto para los que quieren moverse y quemar unas calorías.

Y por si te lo preguntas, sí, tienen terraza disponible para los huéspedes. Así que puedes salir a disfrutar del aire libre, ya sea para tomar el sol o simplemente relajarte con unas cervezas mientras charlas con los colegas. En resumen, este hotel es una joyita y no te lo puedes perder. Te va a encantar, ¡dalo por hecho!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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