
¡Ey, amigos! Si estáis buscando un sitio chido para desconectar, La Posada de Carmen en Chañe, Segovia, es vuestro lugar. Este hotel de 4 estrellas tiene lo que necesitáis: 6 dormitorios dobles ideales para grupos de hasta 12 personas. Aquí os van los highlights: wifi gratis, aire acondicionado, y una terraza donde disfrutar de la naturaleza. A unos 44 km del Castillo de Peñafiel, es perfecta para el turismo rural con buena onda. ¿La mejor parte? Las habitaciones van desde 72 € a 87 €, ¡vamos, que no está nada mal! Además, la atención es de primera, y el trato, inmejorable. ¡Haz tu reserva y prepárate para una escapada de lujo!
La Posada de Carmen
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Mapa Ubicación La Posada de Carmen
Dónde se ubica La Posada de Carmen
¡Ey, gente! Si andáis buscando un sitio chido para quedarte en Segovia, tenéis que conocer La Posada de Carmen. Este hotel de 4 estrellas en C. San Benito, 11, 40216 Chañe es un auténtico hallazgo. Es un lugar tranquilo y acogedor donde puedes desconectar. La mujer de recepción es súper amable y el aparcamiento no es un lío, hay sitio de sobra afuera. La única pega que tuvimos fue que el agua de la ducha no salía muy caliente, pero a lo mejor fue un fallo puntual. ¡Todo lo demás está perfecto y es muy recomendable!
Un 10 en todos los aspectos, y cuando digo todos, es porque de verdad que está súper limpio y la atención es exquisita. Si tienes planes de ir con tu grupo de amigos o tu familia, este es el sitio. La Posada de Carmen tiene habitaciones de 5, servicio de 5, y la ubicación también es un 5. No hay que pensarlo mucho, aquí el precio es geniale y se nota que se preocupan por el bienestar de sus huéspedes.
Ahora, un consejo: si queréis comer allí, mejor llamad primero. El restaurante, a pesar de que sigue anunciado en Internet, está cerrado, y eso no se menciona en ningún lado. Se siente un poco falta de amabilidad por parte de algunos del personal, así que cuidado con eso. Pero bueno, si solo buscáis un sitio para dormir y pasarla bien con amigos o familia, este es el lugar.
Por último, para que no se os olvide, La Posada de Carmen se encuentra en el acogedor pueblito de Chañe, a solo 13 kilómetros de Cuéllar. Si volvéis a la zona, puede ser un buen plan repetir, porque el desayuno está de rechupete: bizcocho casero, zumo natural, y un café que te hace despertar bien. ¡Así que ya sabéis, no le deis más vueltas!
Cuántas estrellas tiene La Posada de Carmen
¡Hombre, si no habías oído hablar de La Posada de Carmen, déjame contarte! Nos hemos pasado el finde allí, mi bebé de 10 meses, mi chico y yo, en ese pueblito acogedor. La habitación estaba bastante bien, en plan sencilla pero cómoda. Pero ojo, que de bienvenida ni un miserables neceser de higiene. No es que fuera necesario, pero se agradece un detallito. Ahora, la gran jugada fue la señora Carmen. No sé si se cree la reina del lugar o qué, pero hay líneas entre el carácter y la mala educación y esa mujer las pisa todas.
Te cuento una anécdota rápida: salimos a desayunar a las 10:39 y llevábamos las llaves por si la peque necesitaba un cambio rápido. No te imaginas la cara de la señora cuando nos vio salir. Se puso a gritar como si le estuviéramos robando algo. Mi chico intentó explicarle la situación, pero la señora Carmen se dio media vuelta como si le diera igual. Eso no se hace, ¡hasta un poco de empatía no vendría mal! Y ya, por si fuera poco, entró en la habitación que hacía un frío que flipas y nos echó una bronca porque habíamos tocado el termostato. Vamos, que si no quiere que lo toquen, que ponga un cartelito, ¿no?
En resumen, la Posada está bien en cuanto a instalaciones, habitaciones limpias y tal, y la ubicación es perfecta. Pero si tienes la opción de buscar otro lugar, ni te lo pienses. Sé que los sitios tranquilos son difíciles de encontrar, pero esto se pasa de rosca. Así que, si te preguntas cuántas estrellas tiene La Posada de Carmen, aquí va: 4 estrellas. Pero yo diría que le faltan algunos puntos por el servicio, ¿sabes? ¡Hay mejores opciones por ahí, créeme!
Cuántos dormitorios dobles ofrece el hotel
Mira, la Posada de Carmen está en C. San Benito, 11, 40216 Chañe, Segovia. Es un lugar que suena bien, con un rollo rústico que te puede gustar. A primera vista, parece un hotel de 4 estrellas y sí, lo han restaurado, pero el mobiliario es de lo más rústico y lo notas. Ojo, si vas a hacerlo accesible, prepárate porque el acceso es un poco complicado. No hay ascensor y las escaleras son un rollo, sobre todo si llevas maletas o andas con gente mayor. La habitación en la que me alojé era un ático pequeño, y si mides más de 1,80, la vas a tener complicada.
Aparte, le quiero dar un toque de realismo y decir que, a pesar de que el precio es 77€ la noche, me pareció un poco elevado para lo que ofrecen. En la recepción, dicen que hay restaurante, pero no lo hay. Y eso es un bajón, porque llegas con ganas de comer bien y ¡bam!, nada. De lo único que te preocupas es de dónde aparcar, y ahí sí que no hay problema, hay sitio suficiente.
Lo que realmente se lleva el highlight es el desayuno, ¡qué bien! Me lo esperaba flojo, pero lo que ponen es todo casero y con buena cantidad. Olvídate de esos buffets donde comes 3 cosas y la calidad es un asco. Aquí tienes café con leche, pan tostado con mantequilla, zumo de naranja natural, y para no perderte, magdalenas y bizcocho de naranja que están de muerte. Eso sí, atención a las habladurías, aunque las paredes son finas; puedes escuchar a tu vecino roncar, pero bueno, al menos estuve en paz en los momentos de silencio.
Ahora, un par de pegas: la wifi es un desastre, va lentísima, como si estuvieses en la prehistoria, y la cobertura prácticamente brilla por su ausencia. Eso de dormir con calor paz y sin poder tocar el aire acondicionado, pues tampoco es la mejor experiencia, y el colchón era un poco duro, aunque un compañero del desayuno decía que estuvo genial. Al final, el desayuno volvió a suavizar esas pequeñas inconveniencias.
Ah, y hablando de dormitorios dobles, no lo mencioné antes, pero el hotel ofrece un total de ocho habitaciones dobles. Así que si piensas en ir en grupo o con otra persona, ya sabes, puedes repartir un poco. En general, es un sitio que tiene su encanto, pero hay que ir con las expectativas claritas.
Cuál es la capacidad máxima de personas en el hotel
Mira, si estás buscando un sitio donde descansar y desconectar, La Posada de Carmen te va a gustar. Este hotel de 4 estrellas está en Chañe, un pueblo que, la verdad, no tiene nada en especial (sobre todo ahora que está rodeado de niebla), pero lo que importa es que está a tiro de piedra de sitios como Coca, Cuéllar o Peñafiel. Las habitaciones son amplias, con buenas camas donde caer rendido tras un día de exploración, y el baño está equipado con dispensadores de gel, jabón y champú. Ah, y si afuera hace un frío que pela, la aclimatación dentro es de 10.
El desayuno es otro rollo; muy completo, no vas a pasar hambre seguro. Te ofrecen un par de salitas chulas para leer y relajarte, así que si decides quedarte unos días, lo vas a flipar. La experiencia es más que buena y es un lugar que, sin dudar, repetiría en otra ocasión que me deje hacer más escapadas por los alrededores.
Pero ojo, hay opiniones variadas. Un par de peña se quejó de la comida y se sintieron estafados. Para ellos, un almuerzo de 62 € para dos no era lo que esperaban. Y las reseñas sobre la falta de reservas apuntan a que hay que estar atento a los detalles, porque un fallo en la logística puede arruinarte el viaje.
En cuanto a la capacidad del hotel, si algo quedó claro es que, si se están reubicando reservas sin aviso, es mejor no confiarse. Aunque no tengo el número exacto de camas o habitaciones, parece que, en el lío de las reubicaciones, el hotel no puede manejar muchos grupos grandes a la vez sin chanchullos (y no de los buenos). Así que, si vas con un grupo de amigos, mejor reserva con todo el tiempo del mundo y asegúrate de que no haya sorpresas de última hora. ¡Suerte!
Qué servicios gratuitos están disponibles en La Posada de Carmen
La Posada de Carmen es un hotel de 4 estrellas que está en un pueblito tranquilo como Chañe. Ideal para esos escapones de Puente del Pilar que te hacen desconectar. Pasamos un par de noches allí y, la verdad, nos encantó. Las habitaciones son de diez; eso sí, si puedes, asegúrate de que te den una del piso de arriba, porque las del bajo tienen el problemilla de los vecinos ruidosos. Al ser de madera, es un jaleo si te toca cerca alguien que se mueve mucho. Ah, y si tienes curiosidad, busca más reseñas en Tripadvisor, ahí hay de todo.
La comida del hotel tampoco tiene desperdicio. Solo he comido allí, pero lo que probamos fue espectacular. Las croquetas, las alcachofas (no te las pierdas ) y el arroz con bogavante son un must. El ambiente es acogedor, con esa esencia rural de Castilla que te hace sentir en casa desde el primer momento. El personal es super cercano y amable, un lujo. Así que, si un día estás por Chañe, no dudes en hacer una parada.
Los servicios son bastante buenos también, la habitación estaba limpia y acogedora, el desayuno incluido es un acierto y la ducha sale con agua a presión, ¡genial para relajarte después de un día de excursiones! La limpieza es otro punto a su favor. Perfecto para vacacionar en grupo o con tu pareja, sin duda.
En cuanto a servicios gratuitos en La Posada de Carmen, te ofrecen wifi gratis para que estés conectado, además de ese desayuno que ya te mencioné. Y ojo, que todo esto por un precio más que razonable. La tranquilidad del lugar es insuperable, un sitio donde realmente se puede disfrutar del descanso que tanto buscas.
El hotel cuenta con aire acondicionado en las habitaciones
Mira, si buscas un lugar en Chañe, te cuento de La Posada de Carmen. Tiene 4 estrellas y, aunque es una posada de pueblo, está bien puesta y decorada. En serio, te encuentras con todas las comodidades: wifi, pantalla plana, y lo mejor de todo, el desayuno es riquísimo y todo casero. Los dueños son súper amables, lo que siempre se agradece. El precio me pareció correcto para lo que ofrecen, así que no es mal plan si estás por la zona.
Pero aquí viene la otra cara de la moneda. ¡Hay quien tuvo una experiencia pésima! Cuentan que la llegada fue un desastre total. La propietaria, Carmen, no saludó a nadie y se notaba que estaba de malas. La habitación número 5 no tenía nada que ver con las fotos y cuando pidieron un cambio, les dejó la número 4, que tenía un olor extraño. La atención no les ayudó en nada; la mujer se comportó como si estuviera haciendo un favor en atenderles, y eso ya no está bien. No hablemos del ruido: cañerías, pisos, conversaciones de otros huéspedes… ¡Un show! Y encima, cuando pidieron una almohada, casi les dice que no, surrealista total.
Y ya para rematar, en el desayuno, les apagó la tele a unos clientes sin ninguna piedad. Así que, después de semejante serie de despropósitos, decidieron marcharse a pesar de haber pagado por tres noches. En fin, aseguran que absolutamente nada recomendable.
Ah, y por si te lo preguntas, no hay aire acondicionado en las habitaciones. Eso puede ser un factor a considerar si se te ocurre hacer una escapada, porque, aunque el lugar luce bonito, ¡el trato y las comodidades dejan mucho que desear!
Hay una terraza disponible para los huéspedes en el hotel
Y, bueno, ¿qué te puedo contar de La Posada de Carmen? 4 estrellas en Chañe que, sinceramente, no cumplen con eso. La habitación que nos dieron fue un desastre total. Estaba justo en el paso entre la entrada y la recepción, ideal si querías escuchar cada paso de la gente. El colchón, ¡uf! La cama de matrimonio era un chiste. Mi mujer en un lado, yo en otro... y acabamos los dos en el medio, pura gravedad. Lo único positivo fue que la comida estaba buenísima, aunque la dueña, la Carmen, es un poco rancia, todo hay que decirlo.
Si me preguntas por la experiencia, un 1 estrella se queda corto. La verdad, solo le pongo una estrella por el colchón, que al menos algo suave había. El baño parecía de otra época, viejo y asqueroso. Y el trato de la dueña... Lo peor del viaje. Nos recibió como si fueramos moscas en su sopa, con una actitud de "¿qué queréis ahora?". Cuando pedimos cenar, nos dejó claro que no había nada alrededor y que deberíamos conformarnos con su cena escasa. ¡Ah! Y cuando apaga la tele en el salón, suelta comentarios como "cenando no se ve la tele", en fin... Un ambiente super desagradable.
Lo que más me sorprendió fue la actitud de esta señora. Al llegar te trata como si fueras un ladrón, y si miras cómo responde a las quejas que recibe en línea, se nota que es igual en persona. La habitación estaba limpia, aunque el ruido de la entrada no ayudaba a descansar. La verdad, ya no voy a gastar más en un wonderbox de 79,90€ para esto. Ah, si decides cenar, mejor ve al restaurante cercano, Cabrera, donde por lo menos son amables.
Pero, ojo, el martes pasamos la noche allí y fue una buena experiencia. Esto lo digo en serio, Carmen, la propietaria, es super atenta y asegura que todo esté bien. Te da la cena adecuada a la hora y, la verdad, fue un desapunto completísimo. Ella es dinámica, agradable y cordial, ¡se siente bien a gusto! Si te gusta el ambiente rústico, la posada tiene su encanto. Habitaciones tranquilas y limpias, y su restaurante tiene cocina casera. Una buena relación calidad-precio, puedes estar tranquilo ahí.
En cuanto a la terraza, la verdad, no hay información sobre una terraza disponible para los huéspedes, así que si esperabas un lugar al aire libre para relajarte, parece que no va a ser posible en esta posada. Pero si buscas un sitio para desconectar un par de días, por lo menos tendrás un ambiente agradable dentro.
Cómo es la oferta turística cerca de La Posada de Carmen
La Posada de Carmen es un sitio que te sorprende en cuanto llegas. Cuatro estrellas que valen oro, con un ambiente rural que te atrapa. La cama donde duermes es pura suavidad y la habitación te hace sentir como en casa. El desayuno es un festín, ¡tienes de todo! Pero, ojo, lo único es que si esperas comer o cenar en el pueblo, va a ser complicado, así que prepárate para desplazarte a otros lugares. ¡Mejor ir con el estómago listo!
El lugar también tiene un restaurante que es la leche. La carta no decepciona, especialmente el "parro" asado, que es un pato horneado que te hará salivar solo de pensarlo. Eso sí, asegúrate de encargarlo un día antes, que necesita su tiempo para macerarse. Y no olvides los postres caseros, que son la guinda del pastel. La relación calidad-precio aquí es bastante buena y la dueña, Carmen, junto con su equipo, te reciben con una sonrisa y te tratan de lujo.
La tranquilidad en La Posada de Carmen es otra de las maravillas que ofrece. Su ubicación es perfecta si te apetece visitar Olmedo y Cuéllar, que están a tiro de piedra. La atención de Carmen te hace sentir que estás en casa, con productos de la tierra que saben a gloria. Aunque si te gusta el colchón un poco más firme, es una sugerencia para el futuro. Da gusto repetir en un lugar donde sientes ese cariño familiar desde el primer momento.
Y si te preguntas por la oferta turística cerca de La Posada, la cosa pinta bien. Tienes pueblos bonitos como Olmedo y Cuéllar a un paso, llenos de historia y encanto. Así que puedes disfrutar de la gastronomía del lugar y después lanzarte a explorar. Un planazo para desconectar del ajetreo de la ciudad y disfrutar de buena comida y buena compañía. ¡Sin duda, queremos volver!
A qué distancia se encuentra La Posada de Carmen del Castillo de Peñafiel
Si buscas un sitio donde comer rico y pasarla bien, La Posada de Carmen es el plan perfecto. Este hotel de 4 estrellas, ubicado en C. San Benito, 11, 40216 Chañe, Segovia, tiene un ambiente súper acogedor y su comida es increíble. Hablando de platos, el pollo de corral y los boletus son un must, pero si puedes hacer un encargo, no te pierdas el lechazo, ¡espectacular! Además, los precios son bastante amigables, unos 15 euros de media por plato que, con esas delicias, ¡no se sienten nada caros!
La experiencia aquí es de 5 estrellas en realidad. El servicio es de primera, y el trato que recibimos fue genial. Imagínate, éramos siete personas y pedimos un montón de entrantes, y no solo eso, sino que se aseguraron de que todos probáramos de todo. ¡Hasta nos dieron alcachofas a una por barba! La sopa castellana, por ejemplo, fue un detalle de la casa que sorprendió a todos. Y ni hablar de los pimientos asados y las croquetas, ¡riquísimas! Cada plato es otra maravilla, desde el cochinillo hasta el solomillo. Salimos a unos 32€ por cabeza con bebida incluida. ¡Con esos precios y la calidad, es para volver!
Y para cerrar con broche de oro, su arroz con bogavante y el clásico arroz con leche son dos joyas que no puedes dejar pasar. Eso sí, si te animas a ir, reserva porque el sitio es pequeño y siempre está lleno. Aunque nunca hemos pasado la noche ahí, el ambiente rústico se presta un montón para disfrutar. Además, es perfecto para reuniones familiares, los niños lo pasan genial jugando en el patio mientras tú te relajas con tu comidita.
Ahora, si te preguntas ¿a qué distancia se encuentra La Posada de Carmen del Castillo de Peñafiel?, te cuento que está a unos 30 minutos en coche. Así que, ¡ya tienes un plan para un día de paseo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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