
Si buscas un buen sitio para comer en Peñafiel, el Mesón El Corralillo es la elección perfecta. Este restaurante es famoso por su lechazo asado, una delicia que no te puedes perder, y además, tienes una selección de vinos a precios razonables. El ambiente es muy acogedor, ¡comer en cuevas es toda una experiencia! Aquí cuidan a sus clientes y hasta te aseguran que hay opciones para celíacos. Si te gustan los sabores auténticos y los ingredientes frescos, no dudes en pasar por C. Corralillo, 9. Abren todos los días para que disfrutes de sus platos típicos, menos los miércoles. ¡No te arrepentirás!
Mesón El Corralillo
Horarios Mesón El Corralillo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:30 |
| martes | 12:00–17:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–17:30 |
| viernes | 12:00–17:30 |
| sábado | 12:00–17:30 |
| domingo | 12:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón El Corralillo
Cuál es el nombre del restaurante recomendado en Peñafiel
¡Tío, tienes que conocer el Mesón El Corralillo en Peñafiel! Está en la calle C. Corralillo, 9 y, de verdad, es un lugar que se lleva todas las estrellas. 5 estrellas, por descontado. Fuimos porque un amigo lo recomendó y, la verdad, no quedó en deuda. La atención fue genial y la comida, uff, ¡increíble! El lechazo que probamos es uno de los mejores que he comido en España. Ya sé que suena a exageración, pero cuando lo pruebes, entenderás por qué lo digo. Además, nos pedimos una ensalada y chorizo al horno, pero el lechazo, te lo digo, ¡lo recomiendo mil veces! El ambiente es bonito y acogedor, parece una bodega antigua y eso le da un toque especial.
La última vez que fuimos, éramos siete y nos salió a 42€ por persona, ¡todo un festín! Pedimos tres lechazos, ensalada, morcilla, vino blanco, vino tinto, ¡y hasta 7 postres y cafés! Y como detalle, nos invitaron a unos chupitos. Los camareros fueron súper rápidos y atentos. Te aconsejo que reserves con tiempo, porque tienen un comedor subterráneo que es una pasada y se llena rápido.
Si te gusta un buen asado, el lechazo aquí está en otro nivel. Tan tierna y jugosa que cada bocado te hace sentir que estás en la gloria. Además, el ambiente es genial, elegante, pero sin pretensiones, ideal para disfrutar de una buena comida sin prisas. Y, oye, el servicio es tan atento que te sientes como en casa. Vamos, un sitio imprescindible si buscas comer el mejor lechazo en Peñafiel, justo al pie del castillo. En resumen, si te preguntas cuál es el nombre del restaurante recomendado en Peñafiel, no busques más: se llama Mesón El Corralillo. ¡No te lo puedes perder!
Qué plato es famoso en El Mesón El Corralillo
Ya te digo, si andas por Peñafiel, tienes que hacer una parada en el Mesón El Corralillo. La comida está riquísima y el lugar es una auténtica chulada. Te lo juro, el ambiente tiene su encanto. ¡Merece totalmente la pena! Aquí la comida, el servicio y el ambiente se llevan 5 estrellas sin dudarlo. Si te apetece un buen lechazo, que sepas que están de lujo. No te lo pienses, ¡todo recomendable!
El local está en una zona con mucha historia, justo bajo la ladera del castillo y rodeado de bodegas. La decoración es de esas que te abrazan: un comedor en bodega que te mantiene fresco en verano. Un +1 para la comodidad. Eso sí, si planeas ir en época de fiestas de San Roque, haz tu reserva, porque aquí se llena y no querrás quedarte sin sitio. Por unos 20-30€ por persona, comes como un rey, así que no se diga más.
Con una oferta de platos sencillita, pero cuidando cada ingrediente a tope, puedes probar las delicias de su lechazo asado en horno de leña, que es su plato estrella, junto con la ensalada especial de la casa y, si quieres algo de carne, las chuletillas al sarmiento están estupendas. En cuanto a la bebida, la bodega tiene buena variedad, así que no te quedes sin un buen vino para acompañar la comilona.
Por cierto, si estás con el grupo, mejor que llames y hagas una reserva, especialmente si son más de nueve personas. Y si eres vegetariano, cuidado, que la variedad es bastante limitada. Pero te aseguro que, si pruebas el lechazo, te va a conquistar. En cuanto a los peques, no hay problema, ¡los admitirán sin ningún lío! Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!
Por qué deberíamos probar el lechazo asado en este restaurante
Ya os decía que Mesón El Corralillo es un sitio que no defrauda. Tienen todo lo que buscas cuando de comer bien se trata. Desde el momento que te pones en la puerta, el trato del personal es de 5 estrellas. Te reciban como si fueras de la familia, con una sonrisa y un "¡Hola, bienvenidos!" que te hace sentir a gusto. El camarero, un crack, supo guiarnos con las recomendaciones en los platos y las cantidades adecuadas, justo lo que necesitas si vas a comerte un cuarto de lechazo.
Y el lechazo, ¡madre mía! Está asado a la perfección, con ese sabor que solo se consigue con cariño y firmeza. De verdad, es un lujo en cada bocado. Además, el lugar tiene rollo, ya que los salones son dentro de una cueva, lo que le da un encanto especial. Hacen que quieras quedarte más tiempo disfrutando de la comida y el ambiente. Aquí no solo hay lechazo, también tienen chuletillas y una buena variedad de entrantes, como la morcilla de Burgos y el queso que no te puedes perder, y los postres caseros son para salir rodando.
Hablando del precio, es un sitio muy decente, dependiendo de lo que pidas, puedes salir por entre 20 y 100 € por persona. Te aseguro que lo que gastes vale la pena. Recomendación: marida tu comida con el vino DeSalva que te proponen, y no te vas a arrepentir.
Y para responder a la gran pregunta: ¿por qué deberías probar el lechazo asado aquí? Porque es un plato que hacen con un cuidado y esmero que se nota en cada bocado. La jugosidad y el crujiente son perfectos, y todo está en su punto. Si no has probado el lechazo en El Corralillo, realmente no sabes lo que te estás perdiendo. En resumen, el lugar, la comida, el trato... Todo está alineado para que vivas una experiencia gastronómica inolvidable. ¡No lo dudes y ven a disfrutarlo!
El Mesón El Corralillo ofrece una buena selección de vinos
Tío, si estás en Peñafiel, no puedes dejar de pasar por el Mesón El Corralillo. Este sitio tiene 4 estrellas y, la verdad, se lo merece. Es un mesón típico y, a decir verdad, es el lugar ideal si quieres comer un cordero asado que te haga flipar. La carta no es muy extensa, pero es que tampoco lo necesita. Aquí se vienen a comer lo bueno, y la especialidad está clarísima.
La ración de queso no es la más generosa del mundo, ocho trozos y ¡chaito! Pero, si eres de los que les gusta el buen comer, lo que vale la pena es ese lechazo. Pedimos media ensalada y 1/4 de lechal para dos, y te digo que el asado estaba delicioso. Jugoso y no grasoso, un manjar para los sentidos. Y el pan, madre mía, ¡buenísimo!
Ahora, si quieres algo que te sorprenda, cuando bajes a la bodega, te vas a encontrar con un ambiente que no esperabas. La atención es de 5 estrellas, con una alegría que te hacen sentir en casa. Eso sí, el lechazo es lo mejor, y a mí, que me encantan las morcillas, las sirvieron perfectas, cortadas y tostadas. Todo el mundo se lo pasa pipa en este festín que saben montar.
¿Y qué tal los vinos? ¡Un carajal de opciones! La carta es amplia, ¡no podía ser de otra manera en esta tierra de grandes vinos! Así que te vas a encontrar con una buena selección que complementa toda esta delicia de comida. Por lo que dicen, se puede salir con una buena botella y un almuerzo entre 20 y 40 euros, dependiendo de cuán fiestero estés. Así que ya sabes, no dejes que te lo cuenten, ¡anímate a probarlo!
Son razonables los precios de los vinos en El Mesón El Corralillo
Ya te digo que El Mesón El Corralillo tiene un rollo bastante auténtico. Es un restaurante bodega que se siente bien, con un ambiente chido. El servicio de la camarera estuvo correcto, siempre atenta y dispuesta. Lástima que el lechazo que pedimos salió un poco seco y medio recalentado. Una pena, ya que el sitio promete buenas comidas. Eso sí, los precios son un pelín elevados, unos 40-50 € por persona, lo que puede hacer que te pienses dos veces si quieres darle otra oportunidad.
Ahora, si vas a comer lechazo aquí, no te hagas el tonto y pídelo de lo bueno, de lo tierno y sabroso, acompañado de una ensalada fresca. Los postres son muy pocos, pero todos están de 10, y no hacen falta más. Si estás buscando una buena relación calidad-precio, aquí lo vas a encontrar y acabarás repitiendo, eso es seguro. La parte de abajo del comedor es bien agradable, ideal para comer en verano.
Lo que mola de este sitio es que es un asador en Peñafiel, un lugar que tiene un toque especial. Está en una cueva, así que la temperatura es fresquita en verano y calentita en invierno. El amigo Goyo está al mando y lo que sabe hacer son lechazos y chuletitas. Aun así, parece que no siempre llegan al nivel que se espera en términos de calidad, aunque el servicio a veces deja que desear. Pero, bueno, también hay que reconocer que el lechazo está para llorar de lo bueno que es.
Te recomiendo que acompañes el lechazo con una ensalada y lo dejes todo listo para un postre casero. La tarta de queso con naranja es una locura, así que no te la pierdas. Y ni te cuento el entorno, con el castillo de fondo, que es una pasada.
Sobre los vinos, ¿son razonables los precios en El Mesón El Corralillo? Desde lo que he escuchado, parece que se mueven en una franja que encaja con lo que recibirás, así que no deberían estar mal. Total, si te vas a dar un buen homenaje con el lechazo, un buen vino que lo acompañe es básico, ¿no crees?
Cómo es el ambiente del restaurante
Mira, el Mesón El Corralillo es de esos lugares que no se olvidan fácilmente. Si estás en Peñafiel, tienes que probar su lechazo. Este sitio no es cualquier cosa; está montado en una bodega antigua, lo que le da un toque auténtico. Pero ojo, que esto no es fast food. Reserva con antelación porque el lechazo necesita su tiempo, y no te olvides de pedir que te guarden un par de chuletillas. Sé que suena a cliché, pero creerme, son la bomba.
La carta no es muy amplia, pero está todo muy bien elegido. La especialidad es el lechazo, y la razón es clara: lo hacen de lujo, pero si quieres empezar algo ligero, el queso flor de Esgueva de entrante es una opción que no decepciona. Y no olvides echarle un vistazo a la carta de vinos de la zona que es bastante buena. Eso sí, a lo mejor los demás platos no están al mismo nivel, pero es lo que hay.
Hemos tenido la suerte de estar allí y el ambiente es increíble. Es un lugar acogedor, con una decoración austera pero realmente hermosa, lleno de piedra que le da ese rollo de cueva. La música suave y el murmullo de la gente hacen que te sientas a gusto. El personal es muy amable; incluso nos invitaron a unos chupitos de hierbas, lo que te hace sentir que están agradecidos por tu visita. Con un menú de 40-50 euros por persona, puedes salir bien alimentado y con una sonrisa.
Vale, también hay opiniones que no son tan brillantes. He visto comentarios de gente que salió decepcionada y aunque es cierto que hay un par de platos que pueden fallar (como ese jamón a máquina que no vale la pena), en general, el lechazo compensa todo lo demás. Así que, ¿cómo es el ambiente del restaurante? Pues perfecto para un buen rato, con buen rollo y un toque del pasado, lo que lo convierte en un sitio que vale la pena visitar.
Dónde está ubicado El Mesón El Corralillo
Y oye, ¿te cuento? Si buscas un sitio donde comer de lujo, ya sea tras una buena juerga o simplemente por la necesidad de un buen plato, el Mesón El Corralillo es tu sitio. La vibe es súper acogedora, y el rollo familiar se siente en cada rincón. Te sientas a la mesa y parece que ya estás en casa.
Ahora, la comida es otro nivel. Desde los asados más sabrosos hasta unas tapas que te hacen querer pedir más, es que no puedes quedarte solo con una. Y si eres de los que disfruta de un buen vino, ahí tienen un par de botellas que te harán sentir en el paraíso. Además, siempre tienen algo del día que te sorprenderá, ¡no te lo pierdas!
Y para los que son de postres, no olvidéis dejar espacio. Tienen unos dulces caseros que son el broche de oro perfecto para acabar la comida. Te vas de allí con una sonrisa y con ganas de repetir (y te aseguro que querrás).
Entonces, si no tienes ni idea de dónde encontrar este lugar, apúntalo: C. Corralillo, 9, 47300 Peñafiel, Valladolid. Así que, ya sabes, convoca a los colegas y lánzate a degustar lo que El Corralillo tiene preparado. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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