Mesón Molinero

Mesón Molinero

Si eres de los que les encanta la buena comida castellana, tienes que conocer el Mesón Molinero en C. Mayor, 2, Traspinedo. Este lugar arrancó en 1970 gracias a Guillermo Puertas, quien quiso rendir homenaje a los pastores del pueblo con su famoso pincho de lechazo a la brasa. ¡Espectacular! No te vayas sin probarlo y acompáñalo con una ensalada y unas croquetas que están de chuparse los dedos. Además, si te mola lo dulce, la tarta de piñones o la de queso son un must. Este mesón es un clásico que nunca te va a defraudar, así que si eres amante de la cocina española, ¡añádelo a tu lista!

Mesón Molinero

Restaurante de cocina castellana
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.450 Reseñas
Dirección: C. Mayor, 2, 47330 Traspinedo, Valladolid
Teléfono: 983 68 25 83

Horarios Mesón Molinero

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–17:30, 20:30–23:00
miércoles13:00–17:30, 20:30–23:00
jueves13:00–17:30, 20:30–23:00
viernes13:00–17:30, 20:30–23:00
sábado12:30–17:30, 20:30–24:00
domingo12:30–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Molinero

Dónde se encuentra el Mesón Molinero

¡Ey, amigos! Si estáis por Valladolid o cerca, tenéis que hacer una parada en el Mesón Molinero. Este sitio es un auténtico templo de la cocina castellana. Está en la C. Mayor, 2, Traspinedo, y aquí se come de verdad, no esas cosas raras de otros lugares. Hablando de platos, el pincho de lechazo es increíble, digno de Insta. También las croquetas son de otro nivel. ¡Y la sopa castellana de ajo? No había probado una tan buena en ages. Así que si eres de los que disfruta comer, este es tu sitio.

Pero, ojo, que no todo es perfecto. El servicio puede ser un poco lioso, a veces. Una vez nos dieron una mesa, ¡y luego nos mandaron a la barra! Un poco desconcertante. Aunque, la camarera mayor que nos atendió se portó bastante bien y fue la única que nos siguió con un poco de cariño. Así que, si pasas por allí, prepárate para comer bien pero con la paciencia al máximo. En cuanto a los precios, entre 50 y 60 € por persona, pero lo de la atención puede hacerte dudar.

Para que os hagáis una idea, la gente se va encantada. Desde grupos de hasta 8 personas, salen llenos y felices. Recomiendan un montón de cosas: la famosa sopa de ajo, el queso curado, ¡y no os olvidéis de los postres! La tarta de piñones y la mousse de limón son un broche de oro.

Así que ya sabéis, si queréis un buen plan para salir a comer, el Mesón Molinero en C. Mayor, 2, Traspinedo, Valladolid es el lugar. ¡No os arrepentiréis!

Quién fundó el Mesón Molinero y en qué año

Así que, como te decía, el Mesón Molinero es un sitio que no te puedes perder si estás por *Traspinedo*. Tiene una estrellaza de 5 estrellas que lo dice todo. La variedad no es su fuerte, pero la especialidad aquí es el lechazo y te aseguro que no hace falta nada más. Para empezar, puedes optar entre unas croquetas ricas o chorizo, nosotros elegimos las croquetas y ¡vaya acierto! Luego vino el lechazo, que estaba delicioso, acompañado de una ensalada, aunque te aviso, esa ensalada te la cobran aparte. De postre, no dudes en probar la tarta de piñones, que está de muerte. Además, los camareros son súper *majos,* hacen que quieras volver solo por la buena onda.

Nosotros hemos repetido tres años seguidos, así que ya te imaginarás lo que nos gusta. Los pinchos son una bestialidad y con una ensalada comes que flipas. Un pequeño detalle es que a veces hace un calor del infierno porque el aire acondicionado no da abasto, pero en general, el lugar es bastante cómodo. Y la zona de comedor interior mola para mantener la charla sin problema. En cuanto a los precios, entre 20 y 30 euros por persona está bastante bien para lo que comes.

Pero claro, también hay opiniones no tan brillantes. Algunos locales se quejan de la calidad del lechazo en las últimas visitas, mencionando que les ha salido con mucho sebo y dura como una piedra, lo cual es un putadón. Y otros dijeron que el vino clarete de la casa parecía rebajado con agua. A veces es difícil complacer a todo el mundo, aunque la mayoría parece seguir disfrutando.

Y bueno, volviendo al buen rollo, el ambiente es bastante tranquilo, así que puedes charlar sin levantar la voz. Además, el comedor tiene un rincón con brasas que da un toque especial y no molesta a la hora de comer. Sobre quién fundó el Mesón Molinero, la verdad no tengo info de ese dato, pero con todo lo que han crecido y cómo cuidan los detalles, seguro que quien lo montó lo hizo con mucho cariño.

Cuál es el plato más famoso del Mesón Molinero

Mira, si estás pensando en el Mesón Molinero en Traspinedo, mejor que te vayas con idea de lo que te vas a encontrar. A mí, en lo personal, me rompió el corazón. Dos estrellas, y la razón es sencilla. No había ni carta, ni QR que valga. Pedimos una jarra de agua del grifo y casi nos dicen que no podían dárnosla. Al final, después de insistir, nos la trajeron pero con la coletilla de que nos querían cobrar un “servicio de agua” en la cuenta. Si no miras bien, te lo cuelan sin problemas.

Y el pincho de lechal, que se supone que es la estrella de la casa, me dejó frío. Estaba demasiado tostado en algunos lados y hasta quemado en otros. ¡Y vamos, que estaba tan salado que no te lo comías! La razón por la que vas allí no vale lo que te cobran. Al final, entre la comida y el servicio, la experiencia fue bastante decepcionante. ¿El precio? Alrededor de 50-60€ por persona, ¡y no vale eso!

Ahora, si quieres algo realmente bueno, hay otro rollo con este lugar. Cuando vas a Valladolid, el Mesón Molinero es la cita obligada. Están los pinchos de lechazo que son otra historia, el chorizo, las croquetas y esa ensalada con un aliño que no te lo crees. Todo, desde la sopa hasta la tarta de piñones, es un verdadero manjar. El servicio está de 10, los camareros son super amables y te atienden en un plis.

Si hablamos del plato más famoso, está claro: el pincho de lechazo. Aunque a veces puede fallar un poco, lo cierto es que es el que atrae a la peña y por algo será. Y si vas con niños, no te preocupes, hay opciones para ellos, así que no hay excusas. En resumen, si buscas un buen rato sin complicaciones, este es el lugar, pero atento a la cuenta, no te la cuelen.

Qué tipo de comida ofrece el Mesón Molinero

Si estás buscando un sitio donde comer pinchos de lechazo, has llegado al lugar correcto. En Mesón Molinero, en Traspinedo, no solo vas a encontrar un sitio genial, espacioso y con buena onda, sino que también te vas a dar un festín. La comida aquí es sencilla, pero bien hecha. No es que tenga un menú kilométrico, pero lo que ofrecen es de una calidad y sabor espectacular. Además, el vino de la casa, servido en jarras de barro, va como anillo al dedo.

Y hablemos del servicio. Siempre me han atendido rapidísimo y de manera correcta. Para el precio que tiene, te llevas una relación calidad-precio que está de lujo. Con el lechazo que hay ahora, salir por 30-40 euros aquí es una ganga. Así que si vas, asegúrate de pedir el pincho de lechazo y esa tarta de piñones que es un must. ¡No hay pierde!

Si tienes en mente una buena comida con colegas o familia, lo de reservar es clave, sobre todo los domingos que se llena hasta los topes. Pero un consejo: si pides varios pinchos, asegúrate de avisar si quieres que te los sirvan todos de golpe, porque si no, te los van trayendo uno a uno. No te preocupes por eso, siempre hay un buen ambiente familiar y las meseras son súper cordiales.

En resumen, el Mesón Molinero ofrece un festín de cocina castellana donde el pincho de lechazo es el rey. Tienes entrantes como chorizo frito y croquetas, y de postre, ni te cuento: la tarta de piñones es un bocado para recordar. Así que ya sabes, si te apetece un verdadero almuerzo castellano, no dudes en ir. ¡Repetiré sin duda! ️

Cómo se rinde homenaje a los pastores del pueblo en el Mesón Molinero

Así que, si estás buscando un lugar en Traspinedo, Mesón Molinero es la bomba. Este sitio tiene un rollo castellano auténtico y, la verdad, es que se merece las 5 estrellas que le dan. La comida es exquisita, deliciosa y espectacular, de esas que se te quedan grabadas. El servicio es rápido y el personal es super atento y amable, siempre con una sonrisa.

Empezamos con una cazuelita de chorizo que estaba de miedo, aunque, te aviso, no hay foto porque lo devoramos antes de pensar en ello. Luego, las croquetas de jamón eran enormes y ¡ricaaaaas! Y esos pinchos de lechazo al Sarmiento, ¡dios mío!, están increíblemente crujientes por fuera y tiernos por dentro. La camarera nos dijo que cuatro era la cantidad ideal para compartir, y vaya que sí lo era. Un 10 para esos pinchos.

Para rematar la fiesta, pedimos una mousse de limón, unas tartas de queso y una tarta de piñones, que es la especialidad de la casa. ¡Nos encantó a todos! De verdad, si no has probado la tarta de piñones, estás perdiendo el tiempo. Es un lugar que hay que visitar siempre que puedas.

Ahora, si buscas algo más sencillo y sin pretensiones, Mesón Molinero también tiene su lado. Los pinchos están riquísimos y las ensaladas son frescas, así que son un buen complemento. La tarta de piñones es rica, pero podría ser mejor; le falta sabor a piñón y sobra un poco de azúcar. Pero, vamos, que el servicio sigue siendo genial, siempre rápido y simpáticos. Es un sitio para repetir y recomendar, sin lugar a dudas.

Por último, ¿y cómo rinden homenaje a los pastores del pueblo en el Mesón Molinero? Pues lo hacen a lo grande, con ese pincho de lechazo que es todo un clásico, símbolo de su rica tradición ganadera, y la tarta de piñones, que también cuenta su historia. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Qué acompañamientos se recomiendan para el pincho de lechazo a la brasa

No hay duda, Mesón Molinero es el lugar al que tienes que ir si estás por Traspinedo y buscas comer algo de calidad. Este sitio se lleva 5 estrellas sin discusión. En cuanto a la comida, el menú es escueto, pero aquí menos es más. Tienen una calidad brutal en los ingredientes y el punto del asado es simplemente óptimo. Ya sé a lo que vas, ¿verdad? Los pinchos de lechazo son la estrella del local, y ojo, fueron los primeros en hacerlos en la zona, así que ya sabes, ¡son los mejores!

La tarta de la casa, que es de piñones, es otro must. Te la recomiendo a muerte, porque aunque parezca sencilla, el sabor es maravilloso. Además, para rematar la comida, te invitan a un par de chupitos por cortesía de la casa, ¿qué más quieres? Eso sí, prepara la cartera, porque es un pelín caro, pero si pides un pincho para dos, puedes salir bastante bien.

La atención es top, el servicio siempre está a la altura y el ambiente te hace sentir como en casa. Unas croquetas, una ensalada básica pero riquísima y los pinchos de lechazo... todo está espectacular. Ya fui varias veces y siempre me fue genial. Recuerda hacer una reserva, especialmente si vas en fin de semana. Y sí, hay aparcamiento gratuito cerca, así que tampoco tienes ese quebradero de cabeza.

Sobre los acompañamientos recomendados para los pinchos de lechazo a la brasa, lo clásico sería unas sopas de ajo o alguna ensalada sencilla, que en Mesón Molinero hacen muy bien. Así que ya sabes, si te decides a ir, ¡disfruta de toda esa delicia que tienen para ofrecer!

Qué especialidades dulces se pueden encontrar en el Mesón Molinero

Te cuento que estuve en el Mesón Molinero y, la verdad, ¡vaya experiencia! Si buscas un buen sitio para zampar, aquí lo tienes. 5 estrellas seguro. Los pinchos de lechazo, son los mejores que he probado en mi vida. Y el servicio, menuda suerte, porque es profesional y atento, algo que ya no encuentras en cualquier parte. El ambiente está bien, un rollo de mesón de siempre, y con esa gente de buen rollo que se junta a disfrutar la comida. Super recomendable. ¡No te olvides de hacer reserva, que se llena rápido!

Cuando me pasé, no podía dejar de probar también el resto de la carta. Así que, después de unos pinchos de lechazo, pedí la especialidad de la casa: la tarta de piñones. ¡Espectacular, de verdad! Y por si fuera poco, también tienen queso, chorizo y unas croquetas que están de locos. Por unos 30-40 euros por persona, comes que flipas. Si vas en grupo, saldrás encantado.

Un amigo me las recomendó, y si él dice que hay que ir, hay que ir. Pido un pincho de lechazo y una ensalada, y ya la casa me sorprende con un entrante de queso. Todo bien, pero lo que realmente me dejó sorprendido fue el sabor del postre. La tarta de piñón estaba tan buena que se me hizo la boca agua. Además, los precios son justos. No te voy a mentir, a veces un poco salado, pero nada que no se pase por alto con lo bien que comí. Para mí, es un sitio al que volvería sin dudar, así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Sobre las especialidades dulces que puedes encontrar en el Mesón Molinero, además de su famosa tarta de piñones, también tienen tarta de queso y otros postres que merecen la pena. ¡No se lo pueden perder! ¡Qué manera de cerrar una buena comida con un buen dulce!

La tarta de piñones es un postre popular en el mesón

Mira, el Mesón Molinero no es el lugar de tus sueños, pero tiene sus cosas, ¿sabes? Fui porque me dijeron que era una maravilla, pero honestamente, me llevé una pequeña decepción. 3 estrellas en mi libro. El personal muy majo, pero la comida, bah, nada del otro mundo. Me pedí una ensalada mixta que no pasaba de abundante, y las croquetas, madre mía, ¿quién quiere comer bechamel a paladas? Oye, la idea de que sean grandes está bien, pero a veces el sabor es lo que importa, y aquí se les olvidó un poco. Los pinchos de lechazo son el plato estrella de la casa, pero a mí me parecieron salados y con demasiada grasa. Para lo que ofrecen, los precios no son una ganga.

En cambio, he escuchado a gente que lo ha disfrutado más y le dan 4 estrellas. Dicen que la comida es típica y casera, que los pinchos de lechazo están buenísimos y que, si te pides un pincho por persona y una ensalada, terminas feliz. Y si les añades el postre, el café y un chupito, ¡a comer! El ambiente es majo y la atención, de 10. El precio ronda entre los 20-30 €, que no está mal para lo que te llevas.

Algunos compis han vuelto a comer varias veces. La carta es simple, pero lo que han probado les ha encantado. Especialmente dicen que la tarta de piñones es una pasada, y que la de queso no se queda atrás. Si para ti el precio es importante, te diré que sigue siendo razonable. Eso sí, aparcar puede ser un infierno, así que prepárate para dar alguna vuelta.

Así que, ¿la tarta de piñones es popular? Por lo que he oído, sin duda. Parece que no hay visita al Mesón Molinero que se respete sin probar esa tarta, así que no lo dudes si te animas a ir.

Es necesario reservar con antelación en el Mesón Molinero

Y ya hablando del Mesón Molinero, qué te puedo decir. Este lugar es una joya de la cocina castellana. Pilla la dirección, que no hace falta ser un experto: C. Mayor, 2, 47330 Traspinedo, en Valladolid. La estrella aquí son los pinchos de lechazo a la brasa, que te dejan sin palabras. De hecho, todo el mundo los recomienda a full, así que ni lo dudes. Y no solo eso, su famosa tarta de piñones es otra cosa que tienes que probar; es realmente exquisita.

El ambiente del local es bastante acogedor, y el trato es de 10. La gente que trabaja ahí se desvive por hacerte sentir bien. ¿Tienes algún tipo de alergia? Pues sin problema: te adaptan el menú para que puedas disfrutar sin preocupaciones. Y si no puedes quedarte a comer, ¡tranqui! Puedes encargar la comida para llevar, o incluso pedirla a domicilio. Es un sitio perfecto para deleitarte con los sabores de la tierra.

Esto lo digo de corazón: todo un descubrimiento. La parrilla de sarmientos de este mesón es espectacular, y no sólo el lechazo. El chorizo frito que tienen es también de escándalo, y si te pones postre, no te olvides de las croquetas y la tarta de piñones, que son un must. ¿Y el precio? Muy correcto para lo que ofrecen. La atención es rápida y familiar, un oasis en comparación con otros locales.

Y ya para los despistados, si te preguntas si necesitas reservar con antelación, pues te diré que, aunque no siempre es necesario, sí que es recomendable, especialmente si quieres asegurarte un buen sitio en esos días movidos. Así que ya sabes, si vas a pasar por Valladolid, no te lo pienses y dale una oportunidad a este mesón. ¡No te vas a arrepentir!

El Mesón Molinero es adecuado para amantes de la cocina española

No sé si has probado ya el Mesón Molinero en C. Mayor, 2, Traspinedo, pero, si no lo has hecho, te estás perdiendo algo bueno. Este sitio es la caña para los que aman la comida castellana. Desde que entras, ya sientes el rollo acogedor. Te sientas y al minuto ya estás oliendo esos platos que te invitan a comer como si no hubiera un mañana.

Hablemos de la carta porque aquí hay de todo. Tienes carnes a la brasa que son una locura, perfectas para los que disfrutan de un buen chuletón. Y no olvidemos el cochinillo, que está para llorar de lo bueno que está. ¿Y qué me dices de los entrantes? La sopa castellana es el inicio perfecto para cualquier comida. De verdad, si no la pides, estás haciendo un gran fallo.

Y ya que estamos, también tienen unos postres caseros que son el cierre ideal para cualquier festín. Puedes darte un capricho con la tarta de queso o un tradicional flan. Total, después de un buen atracón, siempre viene bien un remate dulce, ¿no crees?

Entonces, para responder a la pregunta: ¿El Mesón Molinero es adecuado para amantes de la cocina española? Absolutamente. Si buscas auténtica comida española de calidad y un ambiente cálido, no hay otro lugar mejor. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y ve a devorar algo rico!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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