Mirador de los Templarios

Mirador de los Templarios

Si estás por Maderuelo y buscas un buen sitio para comer después de pasear un poco, el Mirador de los Templarios es una opción a considerar. Este restaurante, en C. San Miguel 1, ofrece platos de cocina mediterránea y española que te harán agua la boca, como un cordero asado que es una bomba, o unos torreznos que están de lujo. Pero ojo, que la atención puede fallar: a algunos les ha pasado que se sienten invisibles entre otros comensales. Así que ya sabes, ¡prepárate para disfrutar de buenas vistas y buena comida, pero con un ojo en el servicio!

Mirador de los Templarios

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 609 Reseñas
Dirección: C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia
Teléfono: 651 80 42 23

Página web

Horarios Mirador de los Templarios

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–16:00
miércoles12:00–16:00
jueves12:00–16:00
viernes12:00–16:00
sábado11:00–20:00
domingo11:00–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mirador de los Templarios

Dónde se encuentra el restaurante El Mirador de los Templarios

¡Ey, peña! ¿Habéis estado en el Mirador de los Templarios? Si no, os cuento. Este lugar está en C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia. Ya de entrada, el sitio es una pasada, precioso y peculiar, con unas vistas espectaculares que te dejan con la boca abierta. Pero ojo, el servicio tiene sus penas. A veces parece que se les va la olla, se olvidan de lo que pides y tal. La comida tampoco es nada del otro mundo y, sinceramente, no justifica los precios tan altos. ¡Doy solo dos estrellas por las vistas!

Por otro lado, hay momentos en que el Maridaje de los Templarios parece brillar. Una vez fuimos un grupo de amigos y reservamos desde Madrid. La terraza, que da al embalse, es un rollo hermoso. El dueño estaba solo y, aunque le costaba un poco, fue muy atento. La comida fue decente, los postres estaban de flipar y el ambiente, tranquilo y decorado con cositas curiosas. Aquí les daría cuatro estrellas. Pero eso sí, aparcar es un verdadero dolor de cabeza, así que preparad los nervios.

Y no se puede olvidar el día que fuimos y comimos como reyes. El trato fue excepcional. Las raciones eran gigantes, y lo que probamos, desde el cordero hasta la tarta de queso, estaba de muerte. Si pillas sitio en la terraza, ya es la leche. La relación calidad-precio es top, así que ahí van mis cinco estrellas. Eso sí, también hay que estar preparado para la dificultad de aparcar, y no es muy accesible para sillas de ruedas.

Entonces, para que no se me olvide... El Mirador de los Templarios lo encontráis en C. San Miguel, 1 en Maderuelo, Segovia. Si buscáis un lugar para disfrutar de buenas vistas, ya sabéis dónde ir. Pero id preparados para los altibajos del servicio. ¡A disfrutar!

Qué tipo de comida ofrece El Mirador de los Templarios

Así que, si estás pensando en comer en El Mirador de los Templarios, olvídate de las dudas. Este sitio está a otro nivel. Comimos tres personas y nos quedamos flipando. Los chipirones encebollados estaban de locos, y las chuletillas y setas que probamos eran simplemente magníficas. Ah, y no te olvides de los pimientos verones, que estaban exquisitos. Para cerrar ese festín, los postres también eran un acierto total. Con buena atención y un comedor con vistas al embalse de Linares, no hay por dónde perderse. Todo esto por un precio de 30-40 € por persona, una ganga para lo que ofrecen.

Si tú y tu grupo pensáis apuntaros, te aconsejo que hagáis una reserva antes. Este lugar se llena rápido y no querrás quedarte sin probar esas maravillas. Además, el ambiente es genial; la decoración con golondrinas y ajedreces hecha por el dueño le da un toque único y curioso. ¿Vas con un grupo grande? No hay problema, aquí hay espacio para todos.

Las vistas son otro tema. Desde la terraza sobre el embalse, puedes relajarte y disfrutar sin prisa. La comida es abundante y sencilla; el lechazo es una delicia, y hasta el salmorejo tiene ese toque especial con un poco de torrezno. Si la buena comida y un trato cercano son tu rollo, aquí te sentirás como en casa. Mención especial para el personal, que son un encanto y te hacen sentir súper bien.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece El Mirador de los Templarios? Básicamente, te ofrecen comida española muy rica y tradicional, con platos destacados como la morcilla de Burgos, las chuletas de lechal, y ese revuelto de bacalao que se lleva todas las palmas. ¡Así que ya sabes, no te lo pierdas!

Cuáles son algunos platos recomendados en el menú del restaurante

Hablando del Mirador de los Templarios, qué decirte, ¡es un sitio que no te puedes perder si estás por Maderuelo! Este restaurante está a unos pasos de la puerta grande del pueblo y tiene vistas impresionantes al pantano. Imagina disfrutar de una comida riquísima mientras miras ese paisaje. Además, la terraza es ideal, pero asegúrate de reservar con antelación porque no es muy grande y puede llenarse rápido.

La última vez que comí allí, fue todo un acierto. Pedimos para tres y la verdad, salimos súper satisfechos. El lechazo, uno de los mejores que he probado, estaba de muerte. Asun, la camarera que nos atendió, fue un sol, ¡de verdad! Siempre con una sonrisa y rápida en el servicio, lo cual se agradece mucho. Y el precio, entre 20-30€ por persona, me parece justo por lo que ofrecen.

Y hablando de comida, no te olvides de pedir el cordero asado. Es un clásico de la zona, así que es casi obligatorio probarlo. También puedes disfrutar de unas buenas tapas si vas a tomar unas cañas antes. En nuestro caso, fuimos de excursión y acabamos regresando para un café, pero la próxima vez, ya sabes, toca reservar para comer.

El ambiente es genial, con una mezcla de tranquilidad y buena vibra. A veces, pueden tardar un poco en traerte la comida, pero vale la pena esperar cuando sabes que te espera algo rico, ¿no crees? Así que, si andas por Segovia, date una vuelta por aquí. Recomendadísimo.

Qué especialidad del restaurante se menciona como “una bomba”

Ya te digo, el Mirador de los Templarios en Maderuelo es una opción muy a tener en cuenta. Reservamos para comer y fue una elección brutal. Nos tocó una mesa con vistas de escándalo y, con el solecito entrando por las ventanas, el ambiente era perfecto. Pedimos para compartir una ensalada de queso de cabra, cecina y unas chuletas de cordero que estaban de chuparse los dedos. El servicio, rapidísimo y muy majo. Por unos 20-30€ por persona, te aseguro que no te quedas con hambre. ¿Comida? Un 4. Servicio y ambiente, un 5. ¿Qué más quieres?

Si quieres probar lo típico de la zona, ese lechazo está para volverte loco. Te lo sacan en cuartos, y el sabor es de primera. El restaurante tiene una terraza con vistas espectaculares al puente que da acceso al pueblo. Ojo, el precio sigue rondando los 20-30€, así que está muy bien por lo que ofrecen. Servicio y ambiente, un 4. Pero no te olvides, si no has reservado, puede que te dejen pasar, pero asegúrate de no tener prisa.

Te cuento que nos dejaron comer pese a no tener reserva, un gesto que agradecemos a tope. El ambiente y el servicio son excelentes, se nota que saben lo que hacen. Los platos estaban riquísimos; el cordero al horno y los lomos de bacalao se llevan la palma. Te cuesta sobre 30-40€, pero la calidad lo vale. Vamos, que ya tenemos ganas de volver, esta vez, con reserva.

Pero no todo es oro en el lugar. Escuché que hubo un tipo que se llevó un buen chasco con el lechazo. Le sirvieron una ración que parecía un chiste: un 50% hueso y 40% grasa. Al final, protestó y le ofrecieron un bacalao que no estaba para tirar cohetes. El dueño salió por peteneras, echándole la culpa por rechazar su plato. ¿En serio? No sé tú, pero yo no pago 24€ por un plato que debería ir a la basura. Las vistas son geniales, pero si la actitud del dueño es así, mejor buscar otro sitio.

Y ya que estamos, si te preguntas cuál es la especialidad que mencionan como “una bomba”, bueno, aquí queda claro: el cordero al horno parece ser el plato estrella del lugar, ¡dale una oportunidad que no te vas a arrepentir!

Cómo son los torreznos del Mirador de los Templarios

Vale, vamos al grano. El Mirador de los Templarios en C. San Miguel, 1, Maderuelo, es un sitio que te deja con sensaciones encontradas. Por un lado, la vista es increíble, así que si buscas un lugar con encanto, aquí te lo llevas. Pero, siendo sinceros, el sitio se siente un poquito elevado en precios para lo que ofrecen. Un cuarto de cordero te puede costar 50 euros, y todo lo demás lo ves cobrando desde el pan, como si fuera un servicio extra. ¿En serio? Luego el entrante, la famosa "Merendilla de segadores," venía a veces frío, lo que me hizo pensar que lo sacaron del microondas antes de servirlo. Vamos, que no sé tú, pero eso a mí me desagrada.

Sin embargo, hay peña que lo adora. Unos colegas me recomendaron el sitio y, aunque mi experiencia fue mixta, yo reconozco que cuando volví, la comida estaba buena. Los vinos y cervezas artesanales de los pueblos cercanos son un must, y el bacalao a bras estaba para chuparse los dedos. El cordero, no te voy a mentir, estaba perfecto, tierno y con un sabor que te deja a gusto, así que no me extraña que algunos lo tengan como su sitio preferido.

Si buscas un sitio para relajarte, el ambiente es ideal, pero ve con calma. La terraza es pequeña, así que si quieres pillarla, reserva con antelación. Y unido a esto, la atención en general es buena, al menos mi experiencia fue así. Eso sí, no esperes salir rápido, es más bien para disfrutar de la comida y del paisaje.

Ahora, sobre los torreznos del Mirador de los Templarios, no tengo detalles específicos, pero con el nivel de comida que están ofreciendo, seguramente están ricos. Si les ponen tanto cariño como al cordero y al bacalao, seguramente valgan la pena probarlos. Así que si te lanzas a por ellos, espero que no te decepcionen.

Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Mirador de los Templarios

Entonces, estamos hablando del Mirador de los Templarios en Maderuelo. Te cuento, ese lugar tiene 4 estrellas y aunque solo entramos para tomar unas cervezas, la jarra estaba fría y bien tirada. Por 7 euros te pones a tono y, aunque no comimos, las vistas desde la terraza son realmente chulas. Perfectas para relajarte y disfrutar del momentito.

Luego, hay quien lo destaca como un bello lugar para comer con vistas al río Riaza. Imagínate, te sientas ahí, te pides una ensalada y unas chuletas de cordero que están de rechupete. No te olvides del postre, que era casero, aunque no lo diferencia mucho de otra tarta. El trato del dueño es exquisito, aunque sí, un poco caro, pero lo vale. En total, de 30 a 40 euros por persona, y bien invertidos.

Y si eres de los que te gusta el arte, este sitio también destaca por eso. Caímos de casualidad y, la verdad, fue un gran descubrimiento. Las vistas al pantano son espectaculares y el ambiente es bastante tranquilo. Ideal si buscas comer con calma y disfrutar del paisaje. Lo malo es que, si estás de paso, puede dar pena no repetir.

En cuanto a la cena, simplemente merece la pena por las vistas al embalse. La relación calidad-precio es buena y la atención de las camareras es top. Te vas tranquilo, sabiendo que la experiencia fue buena y que, en mi caso, habría que volver para probar más platos.

Así que, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en El Mirador de los Templarios? Pues un lugar acogedor y agradable, con bonitas vistas y un servicio amable. Puedes disfrutar de buena comida, un ambiente tranquilo y una atención que parece hecha a medida.

Hay alguna recomendación sobre la atención al cliente en este restaurante

Y ya que estamos hablando del Mirador de los Templarios, si te lanzas a visitar Maderuelo, no te olvides de reservar. Este bar-restaurante está en un lugar pintoresco, con vistas al pantano y al puente romano que son de otro nivel. La comida no es la mejor del mundo, pero el cordero que sirven es buenísimo, y acompañado de patatas y ensalada, ¡vaya que sí! Yo diría que por 30-40 € por persona, estás más que satisfecho. Ah, y no olvides pedir café con hielo, que le da un toque fresco a la experiencia.

Si lo que buscas son unas vistas impresionantes y un ambiente chido, aquí lo tienes. La terraza acristalada le da un ambiente súper agradable. El servicio, en general, es muy amable y están atentos a cualquier cosa que necesites. Si te decides por el pato confitado con frutos rojos o el secreto ibérico, puedes estar seguro de que no te vas a arrepentir. Eso sí, el precio puede ser un poco elevado, pero a veces eso se compensa con la calidad.

Sin embargo, cuidado, porque hay opiniones de todo tipo. Hay peña que dice que es caro y rácano, y que por las vistas no merece tanto la pena. Hay quienes prefieren comer en un restaurante cruzando el puente, porque dicen que la comida es mejor. Por otro lado, hay quien ha salido tan contento que se queda sin palabras hablando de su experiencia aquí.

Así que, a la pregunta sobre la atención al cliente: en general es correcta y el personal es muy atento. Aunque siempre habrá alguna excepción, la mayoría se va satisfecho con cómo les tratan. Así que si decides darles una oportunidad, ¡prepárate para disfrutar del sitio y de las vistas!

Es necesario hacer una reserva en El Mirador de los Templarios

Y bueno, si estás pensando en un sitio top para comer, el Mirador de los Templarios es donde debes ir. La dirección es C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia. Este lugar se lleva nada menos que 5 estrellas y no es para menos. Comida de buena calidad a precios moderados, rondando unos 20-30 € por persona. Y no te olvides de las camareras, que son súper simpáticas. Pero lo mejor de todo son las vistas desde la terraza, son simplemente espectaculares.

Si vas a cenar, yo te recomendaría el cordero; está buenísimo. No es la primera vez que vamos, y cada vez nos va encantando más. Prepárate a soltar de 40-50 € por persona, pero créeme, merece la pena. La comida, el servicio y el ambiente son de 5 estrellas, sin duda. ¡Nos encanta!

Y hablemos del lechazo: de lo mejorcito que hemos podido comer en un rato. La calidad es excelente, y el trato en el restaurante está a la altura. Si vas con un grupo grande, mejor reserva, porque el lugar puede llenarse rápido y la terraza acristalada es la clave para disfrutar de las vistas con un buen plato en la mano. Y vale, puedes encontrarte un poco apretado si llevas carrito de bebé, pero las setas y el secreto hacen que valga la pena, y no olvides el postre de natas de cielo, ese capricho que arrasa con cualquier goloso.

Entonces, ¿necesitas reservar en El Mirador de los Templarios? Si piensas ir en fin de semana o a cenar, ¡hazlo! Es un sitio muy popular y a veces se llena. Es mejor asegurar un espacio para disfrutar de tu comida y de esas vistas que son para recordar. ¡Que no se te pase!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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