Olé Restaurante

Olé Restaurante

Si andas por C. Marqués Vadillo, 5, BAJO, 42002 Soria, no te puedes perder el Bar Restaurante Olé. Aquí vas a encontrar la mejor cocina de autor y unas cazuelitas que te van a flipar. No olvides probar sus tostas estrella de jamón y cecina, ¡una delicia! Además, tienen hamburguesas, bocadillos, ensaladas y pastas para que te pongas las botas. Si te preguntas si es buen sitio para un brunch, ¡la respuesta es sí! Ubicado cerca de la Parroquia de El Salvador y a un paso de la Plaza Mayor, es un lugar que no te va a defraudar. Así que ya sabes, si estás en Soria, ¡pásate por el Olé y disfruta!

Olé Restaurante

Restaurante
Valoración media: 3,5
Opiniones: 1.818 Reseñas
Dirección: C. Marqués Vadillo, 5, BAJO, 42002 Soria
Teléfono:

Horarios Olé Restaurante

DíaHora
lunes7:30–1:30
martes7:30–1:30
miércoles7:30–1:30
jueves7:30–1:30
viernes7:30–1:30
sábado7:30–1:30
domingo7:30–1:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Olé Restaurante

Dónde se ubica el Bar Restaurante Olé

¡Hey, gente! Si alguna vez pasáis por Soria y tenéis hambre, Olé Restaurante es un sitio a tener en cuenta. Lo encontramos de casualidad, y la verdad es que no estuvo nada mal. La cosa es que comimos bien, las raciones son contundentes y el ambiente tiene su rollito. Eso sí, prepara la paciencia porque el servicio va un poco lento. Y hablando de comida, las alcachofas… mmm, no son lo mejor del menú. Para que os hagáis una idea, el precio por persona ronda entre 30 y 40 euritos. ¿Vale la pena? Yo diría que sí, si no tenéis prisa.

Por otro lado, si sois de torreznos, tenéis que probar los de aquí porque están buenísimos. En serio, son de los mejores que he probado. Y si os lanzáis a la oreja guisada, os va a flipar: está tierna, melosa y tiene ese toque picante que hace que quieras saborear cada bocado. Así que, en cuanto a comida, le daría un 5. Y el servicio también fue buena nota, así que otro 5. Ambiente tranquilo, podréis charlar sin problemas.

Pero no todo fue un camino de rosas. Hubo una experiencia más fea con la comida algo escasa y cara. La camarera parecía más ocupada en perderse que en servir, y cuando pedí la cuenta, ¡ni se inmutó! Vale, no había casi gente, pero aún así, la oreja era solo cinco cachitos y el pollo con teriyaki no sabía a nada. Al final, me llevó un poco de tiempo pagar porque ni la camarera se dignó a aparecer. En cuanto al precio, una cena me salió por unos 20-30 €, pero la experiencia fue un 1 en todo.

Pero, volviendo a las buenas vibras, el plato combinado soriano también está para repetir. Lo sirven con mucho gusto y, de paso, los chicos del servicio, Hugo y Violeta, se llevan un 10. Si os animáis, os recomiendo que hagáis reserva porque se llena.

Y para los que os preguntéis, Olé Restaurante está en C. Marqués Vadillo, 5, BAJO, 42002 Soria. Así que ya sabéis, si andáis por ahí, dadle una oportunidad. ¡Nos vemos!

Cuál es la especialidad culinaria del Bar Restaurante Olé

Ya os digo que mi experiencia en Olé Restaurante fue un desastre total. Tres horas de espera y solo conseguimos probar el primer plato al final, si es que eso se puede llamar comida. Me alegro por los que sí pudieron comer, porque nosotros, tras reservar con dos meses de anticipación, nos fuimos sin pagar nada. La atención fue pésima, y lo peor es que no fuimos los únicos en quejarnos. Mal servicio, poco personal, una verdadera falta de previsión. Nunca volveré a pisar ese lugar.

Parece que a otros también les ha pasado lo mismo. Un colega fue solo a tomar un café y un pincho de tortilla, y aunque le moló la tortilla, el café era un verdadero desastre, "agua con sabor", dice. El ambiente solo salva un poco la situación, pero con ese café, ¿quién vuelve? Si sirve de algo, parece que por lo menos el sitio es agradable.

Luego, hay quienes lograron disfrutar, pero con sus peros. El ambiente en el centro es genial, y el menú de 24€ tiene platos que parecen decentes, como el risotto de boletus y la oreja guisada. Pero al final, siempre está esa sensación de que puedes salir perdiendo. La calidad de algunas raciones, como los torreznos de Soria, se va a la baja, y los postres, sin pena ni gloria.

Así que, ¿cuál es la especialidad culinaria de Olé? Si te arriesgas, los torreznos de Soria podrían ser lo mejor que encuentres, además del risotto de boletus. Pero atención, ¡igual te toca esperar de lo lindo!

Qué tipo de platos se ofrecen en el menú del restaurante

Ya te conté de la buena onda que hay en Olé Restaurante. Lo mejor de todo es que, con su ubicación en C. Marqués Vadillo, 5, BAJO, 42002 Soria, es facilísimo de encontrar. Si buscas un buen lugar para comer sin que te destrocen el bolsillo, este es el sitio. Te lo aseguro, los precios varían entre 10-20 € por persona, así que no hay excusa para no darte un capricho.

La amplia terraza te llama a disfrutar del aire libre mientras saboreas lo que pidas. Ya te decía que el servicio es rápido y atento, ideal para esos momentos en los que llegas con un grupo grande. Las raciones son generosas; no te quedas con hambre y eso es un gran punto a favor, ¿verdad? Por ejemplo, no puedes dejar de probar los torreznos de Soria o esa hamburguesa completa que está para alquilar balcones.

Y si decides ir a cenar, la cosa no cambia. Pedimos migas y setas, que estaban de película. La calidad/precio, simplemente increíble. No es el lugar más barato, pero lo que recibes a cambio lo vale. También tienen un menú del día que te deja sin palabras, con opciones vegetarianas como el risotto de boletus edulis y el pisto con huevo frito. Eso sí, no olvides el postre: las natillas son de 10, ¡pinky promise!

En cuanto a la variedad de la comida, el menú es todo un festín. Desde el cordero asado, que se deshace en la boca, hasta el bacalao a la riojana, todo tiene ese toque especial. Así que si te preguntas qué tipo de platos puedes encontrar, ahí tienes desde croquetas caseras, jamón ibérico, hasta opciones vegetarianas que se adaptan a todos. Si no has probado los huevos rotos con jamón, ¡estás tardando!

Cuáles son las "cazuelitas" del Bar Restaurante Olé

Claro, te cuento un poco más sobre Olé Restaurante. Con una calificación de 4 estrellas, este es un sitio que no deberías dejar pasar si te pasas por Soria. Está en la C. Marqués Vadillo, 5, BAJO, y puedes disfrutar de tu comida dentro o en una de las dos terrazas que tienen. Estuvimos en la terraza trasera, que fue perfecta para un día de Septiembre, con una buena temperatura, y la verdad, sus torreznos de Soria son un must, junto con la buena variedad en raciones y carnes. Además, el precio no está disparado, por lo que puedes comer bien sin que te sangren la cartera. Cuenta con una buena carta de vinos, así que si eres de los que disfrutan de una jarra fría de Estrella Galicia, este es tu sitio.

Pero no todo es color de rosas. Hubo un día que nos juntamos cinco amigos y la experiencia fue bastante más que regular. Desde que nos sentamos, empezamos a esperar sin que nadie nos atendiera. Luego, vino un camarero a darnos prisa porque tenían una mesa grande. ¿En serio? No quiero ni imaginar qué hubiera pasado si nos hubiesen atendido a todos a la vez. Tardaron un montón en sacar los platos, y ya ni hablemos de la diferencia de tiempo entre los que pedimos y los que no. Literalmente, como si sirviesen unos platos congelados. Nunca me había pasado que un compi tuviese que reclamar su comida fría y que tardasen un cuarto de hora en calentarla en el microondas. Una locura, ¿no?

Incluso los postres fueron un show. Nos los sirvieron sin haberle quitado los platos de los segundos, y tuvimos que hacer malabares con los restos de lo que ya habíamos comido. Además, no nos ofrecieron todas las opciones de postres que tenían. Y de los camareros, bueno, parecían perdidos, preguntando más de diez veces si lo que tenían era para nosotros. Un caos total. Y para rematar, ¡había pájaros volando! No sé tú, pero a mí me incomoda eso de comer con aves revoloteando y temiendo que acaben dejando huellas en nuestra comida.

Ahora, sobre las "cazuelitas" del Bar Restaurante Olé, no tengo detalles específicos de ese plato. Pero, conociendo su oferta en general, seguro que no te defraudan. Suelen tener varias opciones para picar y la variedad de raciones es bastante buena, así que puedes esperar algo sabroso. Pero, de ahí a que sean las típicas cazuelitas como las de otros bares, no te lo puedo asegurar. Aún así, sabiendo cómo cocina Olé, hay buenas posibilidades de que te encanten. ¡Así que ya sabes, si decides ir, espero que tengáis mejor suerte que nosotros!

Qué son las tostas estrella del restaurante

Ya te digo que Olé Restaurante se ha convertido en un sitio de toma y daca. Por un lado, esos días que tienen la cocina al 100% y se despachan platillos ricos, como los huevos con jamón y patatas, o la paletilla de lechazo que te deja con ganas de más. Pero luego está el otro lado, el de los desastres absolutos. La última vez que fuimos, nos trajeron unos chopitos que no sabías si eran ración o tapa, todo por ¡18€! Y el torrezno a 5€... ¿¡pero esto qué es!? Aparte que al pan te lo cobran, ¡menuda vergüenza!

Y no hablemos del servicio, porque fue un desastre. Más de media hora esperando a que vinieran a ver si queríamos beber algo, y el sitio con mesas vacías. Al final, sin cenar y con cara de tontos. Así no, colega. El personal parece que no se preocupa por atender a los que se sientan, y la atención fue patética. Si te vas a gastar entre 20 y 30€, al menos que te traten con un poco de respeto.

También hay cosas raras, como que no te quieran dar un vaso de agua. Y si necesitas, te dicen que vayas a un grifo lejano y sucio, como si eso fuera una solución. Mira, eso no se hace. Así que ojo con lo que pides, porque la calidad-precio no compensa. Igual, si te animas, no te olvides de probar las tostas estrella, que según me cuentan son buenas, aunque no se calienten demasiado: simplemente son pan con ingredientes frescos, pero quédate con la idea de que pueden tener algo de chispa. ¡Yo con esto no me vuelvo a arriesgar!

El Bar Restaurante Olé tiene opciones para brunch

Mira, sobre el Olé Restaurante en C. Marqués Vadillo, 5, BAJO, 42002 Soria, la cosa está clara. Si no encuentras lugar en otro sitio y ya estás famélico tras recorrer la ciudad, puede que lo consideres. Pero que sepas que solo lo harías si los demás están llenos. La comida es bastante normalita y no se sale de lo simple. Comida de cantidades normales, pero la calidad deja mucho que desear. No puedo recomendar nada en especial, pero ¡ojo! te puedo decir que mejor no te acerques a los platos que NO sean torreznos, porque no te va a gustar. Cierro el tema con un 4/10.

El servicio no es la gran cosa tampoco. Tienen un montón de camareros, pero parece que se pasan mucho la pelota entre ellos. Te hacen esperar, y aunque el chico que nos atendió en la terraza era majo, se le veía agobiado. Para un 5/10, y eso ya es generoso. Sugiero que pongan más manos en el asunto si quieren mejorar la experiencia.

Ahora, el local no está mal. La terraza es una de las cosas que se salva, está bien situada y limpia, así que te puedes sentar a tomar algo sin que te dé asco. Le pondría un 6/10 por el ambiente. Sin embargo, el precio es lo de siempre, nada del otro mundo. Dentro de la media de la zona, pero la relación calidad-precio es bastante floja, así que otro 6/10 y a otra cosa.

Y si te preguntas si el Bar Restaurante Olé tiene opciones para brunch, lamento informarte que no hay nada de eso. Pero si te animas, podrían tener algún picoteo a última hora, aunque mejor sigue buscando un lugar donde puedas disfrutar de un buen brunch de verdad. ¡Suerte!

Qué tipo de hamburguesas ofrece el restaurante

No sé qué decirte de Olé Restaurante. Primero, decidimos ir a desayunar porque estaba al lado de donde nos quedábamos. ¡Gran elección, eh! Pedimos un par de tostadas con tomate y jamón, y nos dicen que 'tienen suplemento'. Y ahí estábamos, mirando las caras de incredulidad cuando nos clavan 9 EUROS por cada tostada. El pan era de bolsa, el tomate sabía a bote y el jamón, seco como un desierto. Y para colmo, lo único rescatable fue un churro frío que vino con el café. Un auténtico abuso, vamos.

Luego regresamos otra vez, pero esta vez para comer, y ahí la cosa cambió un poco, ¡gracias a Dios! La relación calidad-precio estuvo muy bien. Probamos los garbanzos con bacalao y langostinos, y te prometo que estaban de lujo. La oreja guisada picante fue un golazo, y de los torreznos sorianos ni te cuento, ¡impresionantes! El servicio, rápido y con una buena onda; en general, la experiencia fue bastante chula.

Sin embargo, no todo es color de rosa. En otra ocasión, el servicio fue pésimo. Un colega que estaba al lado pidió un black label y le dieron un red label, y además le tocaron 8 euros. Y ya para rematar, yo pido un barceló con cola y le pido una rodaja de limón. ¿Tú crees que me lo cobran a 9 euros? En serio, un desastre de atención. Aunque les hablé amable, pareció que se lo tomaron a mal solo por mi acento. Ni con amabilidad te ahorras el overprice.

Ah, y si te preguntas sobre las hamburguesas, la verdad es que no he probado ninguna ahí. Pero con las reseñas que he visto, parece que los platos fuertes son más bien tradicionales de la zona. Así que, si quieres una buena hamburguesa, tal vez sea mejor buscar en otro sitio. Pero bueno, si decides aventurarte, ya sabes a qué te enfrentas. ¡Suerte!

Se pueden encontrar opciones vegetarianas en el menú

Mira, si te decides a ir a Olé Restaurante, prepárate para una experiencia que puede ser de todo menos predecible. Un domingo, yo y mi chica nos plantamos en la terraza para probar su menú de fin de semana a 18 €. Pidió un risotto, que estaba bien, sin mucho misterio, pero luego opté por la pierna de lechal y, ojo, que me soplaron 5 € más por ese plato. Ella se decantó por una ensalada, que, aunque decente, no nos preparó para la vergonzosa presentación de su hamburguesa de segundo. Tres ingredientes en un plato: carne, dos rodajas de tomate y cuatro patatas fritas. Así, tal cual. Sin lechuga, sin pepinillo, sin pan. O sea, ¡vaya tela!

Además, te incluyen pan, agua y caña, pero si quieres un refresco, ya te lo cobran. Lo único que realmente me dejó un buen sabor de boca fue el café, y eso dice bastante en resumen. La atención también brilló por su ausencia, lo que me hace pensar que no lo volvería a recomendar sin pensarlo dos veces.

Luego, un par de días después, un amigo me cuenta que a él lo atendió un tipo que parecía el dueño, un poco seco, pero aunque el servicio no era el mejor, al menos la terraza es cómoda. Los huevos rotos con jamón le encantaron, y aunque sus platos están bien, no sé si la relación calidad-precio me convence. Céntrico sí, pero un pelín caro para lo que ofrecen.

Ya en otra experiencia, intentamos cenar varias raciones, pero la espera fue eterna. El ambiente no ayudó porque había falta de personal, pero un camarero, que parecía un crack, hizo lo que pudo para que no nos sintiéramos tan abandonados. Pero bueno, no es el sitio ideal para cenar si tienes prisa, la verdad.

En cuanto a los vegetarianos, no, no parece que tengan muchas opciones en el menú. He oído que la ensalada es lo más "vegetal" que puedes encontrar, así que si buscas algo más, mejor ve a otro sitio. No hay muchas alternativas.

Está el Bar Restaurante Olé cerca de alguna atracción turística importante

Mira, no te voy a mentir, Olé Restaurante fue un desengaño total. Lo único que se salva ahí es el buen trato del personal y el ambiente del local, que era bastante agradable, pero de ahí en adelante, todo fue un caos. Los platos tardaron una eternidad en llegar, pero claro, era la hora punta y estaba a tope. Ya ahí te comienza a dar mala espina.

Pedimos un “Revuelto de Boletus Edulis” y lo que nos trajeron… en fin, una decepción. Era un revuelto de setas que parecían más bien shitake de bote, con un sabor a conserva que ni te cuento. Y 14 euros por eso, ¿en serio? Luego, vinieron las “Alcachofas de Tudela con langostinos”. ¡Menuda estafa! Alcachofas de lata y las gambas eran de esas congeladas que tienen hasta los peores chinos. 16 euros tirados a la basura. Lo único que se salvó fueron los “Callos al estilo de La Venta”, que estaban buenos, pero no sé si los hicieron ellos o los compraron. Al menos eran 9 euros bien gastados. Las cervezas, por otro lado, carísimas y sin una puñetera opción. Definitivamente, una mala elección.

Eso sí, si quieres un sitio donde el trato sea bueno y está céntrico, este lugar podría funcionar, pero creo que hay muchos otros locales en la Plaza de Herradores que seguro te van a dar mejor comida. Céntralo bien, cause.

Y por cierto, ¿está cerca de algo turístico? Pues sí, está en una zona bastante animada, así que si estás por ahí, puedes dar un paseo por la plaza y ver otras cosas interesantes. Pero si buscas buen comer, mejor busca otra opción. En otra ocasión será.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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