
Si buscas un buen plan en Burgos, tienes que probar el Restaurante Cafetería Viena. Este lugar ha conseguido una valoración de 3.9 de 5 con más de 1,500 reseñas, así que la gente habla bien de él. Ubicado en C. Farmacéutico Obdulio Fernández, 36, aquí te espera una explosión de sabor castellano, desde esas calentitas sopas hasta los mejores asados que puedas imaginar. Ideal para cualquier hora del día, ya sea un desayuno contundente o unas tapas entre amigos. Y si quieres confirmar que la cosa va en serio, no dudes en llamar al 947227558. ¡No te lo pierdas!
Restaurante Cafetería Viena
Página web
Horarios Restaurante Cafetería Viena
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Cafetería Viena
Cuál es la valoración general del Restaurante Cafetería Viena
¡Ey, amigos! Si estáis en Burgos y tenéis hambre, dejadme contaros sobre el Restaurante Cafetería Viena. Lo encontramos de casualidad y menuda sorpresa nos llevamos. El lugar está bien situado, justo frente al estadio de fútbol y cerca de la Calle Vitoria. Es súper fácil aparcar un poco más arriba, así que no hay excusas para no ir. ¡Ah! Y les calculo unas 4 estrellas en todo, ya que la comida, el servicio y el ambiente están bastante bien.
El menú es variado y bien elaborado, y el precio es más que aceptable. Desde un pastel de verduras que estaba de muerte hasta una berenjena rellena exquisita. Y no quiero olvidarme de la tarta de queso casera que, sinceramente, me dejó alucinado. Raciones adecuadas y la atención fue ágil y agradable. Mariví, la que nos atendió ahí, fue un crack, siempre pendiente y rápida. ¡Repetiremos sin pensarlo!
Aprovechamos para ir un sábado con nuestros amigos. Éramos cinco y, aunque siempre es recomendable reservar, nos hicieron un hueco. La calidad-precio aquí es un chollo, ya que la comida casera está riquísima y las raciones son generosas. Para colmo, el trato fue de diez, incluso con los peques que había por ahí. Si venís de otra comunidad, os sorprenderá que aquí los menús del finde son mucho más baratos. En resumen, la valoración general del Restaurante Cafetería Viena es genial. 100% recomendable, con un ambiente acogedor, buena comida y un servicio que se las trae. ¿Qué más se puede pedir? ¡No os lo perdáis!
Cuántas reseñas ha recibido el Restaurante Cafetería Viena
Te cuento, la experiencia en Restaurante Cafetería Viena fue de lo más decepcionante. Sucia y ruidosa, así era la atmósfera. Los camareros andaban perdidos, te preguntaban lo mismo un par de veces y cuando se acercaban... pues podían hacerlo mil veces, porque las mesas estaban mal atendidas. Y ni hablar del suelo, que tenía cubiertos tirados y nadie se molestaba en recogerlos. La comida era nefasta, parecía que un niño la había hecho. Tenía miedo de intoxicarme por lo que servían. ¡Y el menú costaba 17€! Y si querías comer en el parque, ahí te van 3€ más. Es como si te dijeran que su comida es “deliciosa” mientras tú piensas que lo que comes viene de la basura. En resumen, de los peores sitios de Burgos, sin duda.
Mejor te olvidas de intentar disfrutar un buen rato en familia allí. Lo que te cobran, 23€ por cabeza y con la calidad de la comida, es un robo. Además, la televisión está todo el tiempo encendida con telediarios, lo cual le agrega más malestar a la experiencia. Los postres que supuestamente son caseros, pues nanotipos que saben a lo de siempre, y si no estás atento, te pueden cobrar de más. En total, yo diría que si quieres buena comida y un ambiente relajado, mejor ni lo pienses.
Un día fuimos solo dos personas, ¡y lo que nos dieron en el menú por 15€ era para llorar! Ensalada con lechuga mustia, un pastel de puerro que parecía piedra, y una dorada que era más bien _recalentada_. Los postres eran otra pesadilla, con fuerte sabor a indefinido y lo peor, ¡manzanas asadas llenas de espinas de pescado! ¿Cómo es posible? Un 1 en todo, de verdad que ni se les pase por la cabeza volver.
Eso sí, hay que mencionar que hay quien ha tenido una experiencia diferente. Un par de reseñas positivas, de esos que se comieron un pincho de tortilla, y hasta allí fue todo bien. Buena ubicación y ambiente, el servicio fue amable y el precio, bastante asequible. Pero con la cantidad de reseñas malas que hay, uno tiende a pensar que fue suerte o un día en el que las estrellas se alinearon.
Hablando de reseñas, el Restaurante Cafetería Viena ha recibido varias: la mayoría son malas, así que tú mismo decides si arriesgarte o no. ¡Unas cinco estrellas malas y un par de buenas! ¡Cuidado al entrar!
Dónde se localiza el Restaurante Cafetería Viena
Y bueno, para empezar, la Cafetería Viena está en C. Farmacéutico Obdulio Fernández, 36, en Burgos. De entrada, parece un sitio que podría dar la talla, pero, en mi experiencia, ha dejado mucho que desear. El sábado pasado, decidí darles otra oportunidad y fue un desastre total. Es como si faltaran camareros en un local que estaba a reventar, y los pocos que estaban ahí hacían lo que podían. La espera para cenar fue eterna y, para colmo, el ruido era tal que parecía que estábamos en medio de un mercadillo en lugar de un restaurante.
Hablando de la comida, la hamburguesa que pedí estaba bastante mejorable. Venía sola, sin ni patatas ni ensalada, así que no sé qué pretendían ahí, y la morcilla, bueno, estaba bien, pero no suficiente para salvar la comida. Los precios están en la línea normal, aunque, claro, eso no compensa el despliegue de lo que nos ofrecieron. Por lo que vi, solo les doy dos estrellas y ojalá se pongan las pilas, porque si no, van directitos a decir adiós.
En otro intento, esta vez con la familia, regresamos y fue un trauma digestivo total. Los arroces estaban tan pasados que parecían jubilados. Insulsos, sin sabor, y ahí viene la risita: la ensalada de pasta parecía una mezcla de sobras más que un plato bien montado. ¿Y los segundos? Carne del montón que ni sabía a carne. Si lo mejor que puedes sacar de un postre es que es insípido y huele a despensa, es que hay problemas. La tarta de queso y una torrija que merecían un informe forense… Desastre total. Así que, si quieres recordar lo que no hay que hacer en un restaurante, este es tu sitio.
Resumiendo, para llegar a Cafetería Viena, solo tienes que dirigirte a C. Farmacéutico Obdulio Fernández, 36 en Burgos. Pero aviso, si decides ir, ¡prepárate para lo que viene!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Cafetería Viena
Mira, si estás pensando en ir al Restaurante Cafetería Viena en Burgos, mejor pillas la dirección de otro sitio. Tuvimos una reserva para 15 personas y cuando llegamos, la mesa estaba ocupada por dos clientes. La encargada ni siquiera se inmutó y nos dijo, 'es que tengo que cuidar mi negocio'. Nos hizo esperar un montón hasta que al final nos dieron el asiento y ya la situación se volvió un caos. Los platos llegaban superlentos; algunos terminaron el primer plato sin tener el segundo en la mesa. Y para colmo, algunos de los segundos eran picantes pero nadie nos había avisado. ¡Mal rollo para los que no pueden con el picante! La comida, para ser sinceros, normalita. Faltan camareros o están desbordados; se notaba que había más gente de la que podían manejar. Un 1 en servicio, y lo digo sin dudar.
Y ni hablemos de otro día, donde nos cobraron 15 céntimos de más por cada plato por 'traerlo a la mesa', como si no fuera suficiente que ya pedimos en barra. Además, cobrándonos por las bebidas, ¡cuando nosotros mismos lo llevamos! Un robar a mano armada. Por cierto, hay que destacar que la actitud de algunos camareros es de traca, cero educación. Y así, entre que la comida no es para tirar cohetes y el servicio de pena, te quedas con una sensación de haber tirado la pasta. Otro 1 en servicio.
Sin embargo, hay quien dice que el sitio es bien bonito y que el menú del día está a buen precio, pero te recomiendan reservar si vas pronto. Ambiente decente y un local bien comunicado, eso sí. Pero claro, todo depende del momento. Si se te ocurre caer a la hora 'pico' con un grupo, no me extrañaría que te encuentres con una mala experiencia.
En resumen, ¿qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Cafetería Viena? Pues tiran de cocina castellana, pero con todas estas historias, dudo que te apetezca probarla. Te aconsejo que busques opciones más seguras. ¿De verdad quieres arriesgarte con todo esto?
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú en el Restaurante Cafetería Viena
La verdad es que el Restaurante Cafetería Viena tiene algunas cosas que destacar, y todas son más bien agridulces. Por un lado, si buscas un sitio donde no te dejen el sueldo en la cuenta, es el lugar. Los desayunos son variados y baratos, pero eso no siempre garantiza que salgas contento. Probamos la tortilla, que, a pesar de que tenía buena pinta, resultó ser más sosa que un plato de arroz sin sal. Y el sándwich, bueno, no diré que fue una maravilla culinaria. En fin, no vas a llorar de tanta felicidad, eso está claro.
Ahora, si hablamos de cenar, la cosa cambia. Una estrella y muchas quejas. La comida está escasa y cargada de aceites, y ni hablar del ambiente, que por momentos se vuelve insoportable. Recuerdo que fuimos en un día de partido, y la tele estaba a todo volumen. La camarera, eso sí, era un cielo y intentó hacerse cargo de la situación, pero al final, era una batalla perdida. Las medidas anti-COVID brillaban por su ausencia, y con esa mezcla de clientes, se siente uno un poco incómodo. Al final, me dio más vergüenza quedarme que irme.
La experiencia no fue del todo mala, hay que reconocerlo. En cuanto al menú de fin de semana, por 14,50€ te traen un buen plato de alubias y pastel de puerros que están bastante decentes. Eso sí, con un poco de suerte, te cruzas con la ventresca que es un pelín salada. Y como detalle, el menú para niños es de 9€, lo cual está bastante bien. Pero ten cuidado, porque aunque el ambiente sea ameno, puede volverse ruidoso si hay mucha gente.
Si te preguntas cuáles son algunos de los platos destacados... Pues mira, las alubias son un buen acierto, y el calabacín relleno también tiene su gracia. Luego están los postres caseros, que para endulzar la experiencia van bien. Así que si decidís pasar por ahí, tened en cuenta estos detalles y quizás paséis un rato agradable, a pesar de sus defectos.
Es el Restaurante Cafetería Viena adecuado para comidas en cualquier momento del día
Y bueno, ya que estamos hablando del Restaurante Cafetería Viena, no puedo dejar de mencionar la última vez que fui. Pedimos una ronda y el chaval se anima a pedir almendras. Me quedé flipando cuando vi que por 1€ te traen unas pocas que ni por asomo valen ese precio. Le pregunté a la responsable y, con la mayor tranquilidad, me dice que la cantidad está bien porque hay que ganar dinero. Qué bien por ella: 1€ en almendras y un cliente menos. Bravo, ¿eh? No sé qué pensarán del servicio, pero a mí no me vuelven a ver.
Otra vez, reservamos para cenar, y lo que era una promesa se convirtió en una decepción total. Pedí una ensalada César que ni se podía catalogar como tal. La morcilla de Burgos estaba rica, pero era tan chiquita que se dejaba comer para no empacharte, parece que había un plan. En ese momento ya la taché de mi lista: una comida donde la calidad se queda en el bajo.
Del otro lado de la moneda, hay veces que sí tienen sus cosas buenas. Por 17€ puedes pillar un menú de fin de semana con varios platos. El sabor estaba bien, la cantidad suficiente y el personal, al menos, era amable. Esas veces no está mal, realmente. Pero el lugar tiene un ambiente agradable, incluso tienen terraza, así que puede dar la pena si decides quedarte.
He de mencionar también la vez que celebramos una Comunión allí. Desde hace meses, los propietarios fueron súper atentos con nosotros, incluso nos dejaron un espacio para el candy bar. Durante la comida nos trataron tan bien que me quedé con un buen sabor de boca. También hay personas que lo adoran: ¡cada vez que vienen a Burgos, están ahí! No sé cómo lo hacen, pero parece que tienen un encanto especial.
Ahora, para lo que realmente importa: ¿es el Restaurante Cafetería Viena adecuado para comidas en cualquier momento del día? Pues, depende. Tienes sus altibajos, desde platos ricos a algunos que son un auténtico desastre. No creo que sea la mejor opción si buscas consistencia. Si decides ir, ve cauteloso y espera lo mejor, pero no te lleves una gran ilusión. ¡Suerte si te animas!
Se puede desayunar en el Restaurante Cafetería Viena
Ya te decía que el Restaurante Cafetería Viena se las trae. Cuando vas allí, la experiencia es bastante buena en general. Cinco estrellas por su comida, que está buenísima; los platos vienen bien servidos y los camareros son educados. Es un lugar donde te tratan como un rey. Realmente da gusto volver y, si tienes la oportunidad, no dudes en comer ahí porque mereces disfrutar de lo mejor.
La comida es exquisita y económica, y la atención es estupenda, así que no vas a sentir que te están sacando el dinero. Este sitio, ¡ojo! está cerca del centro y de organismos públicos, así que si te da la vena de hacer un menú del día, es ideal. Además, el local es amplio, perfecto si quieres organizar alguna celebración. Para mí, tanto la comida como el servicio se merecen un 5 en todo.
Sin embargo, no todo es color de rosas. He escuchado de algunos que han tenido una experiencia bastante penosa con el trato de los camareros. Les pusieron a cenar en la barra, les hicieron pagar un suplemento y, la guinda del pastel, no les dieron mantel. Y claro, que le digas al camarero que vaya a por cubiertos y que te deje plantado, es para perder los nervios. Me parece una vergüenza que pasen estas cosas cuando la dueña no hace nada por solucionarlo. Me imagino que, si te toca un día malo, te deja un sabor agridulce.
Y dentro de tantas críticas variadas, hay quienes mencionan que la comida, aunque buena, a veces llega fría. Al final, siempre hay cosas por mejorar. Puede que le den una segunda oportunidad, ¡quién sabe! A veces el servicio se despista y se olvida de ti a la hora de pagar, ¡y eso corta el rollo!
¿Y qué tal si te estás preguntando si se puede desayunar en el Restaurante Cafetería Viena? Aunque no tengo info exacta sobre eso, conociendo el lugar, es bastante probable que sí. Así que, si te apetece un buen desayuno, no dudes en probar. Al menos, ¡no te dejará indiferente!
Ofrecen tapas en el Restaurante Cafetería Viena
Si estás pensando en dar una vuelta por el Restaurante Cafetería Viena, ya te voy diciendo: no te esperes nada espectacular. Vamos, es un sitio donde puedes comer de menú un día cualquiera y salir sin quedar nada mal, a un precio que ronda entre 10 y 20 euros por persona. Lo mejor que tienen son unas 7 u 8 opciones de platos que no son la bomba, pero cumplen. Ideal si vas con 3 o 4 colegas y no quieres vaciar la cartera. Eso sí, sin esperas, que eso siempre se agradece.
Ahora, si decides ir en un día festivo, prepara la paciencia, que aquí se manejan un poco regular. Te hacen reservar lo que, al parecer, parece ser que suele llenarse, pero ya ves que ese día había mesas de sobra. Además, si no pueden ir algunos de tus amigos, te van a cobrar por esas comidas que no se van a consumir. La comida no es nada del otro mundo, pero a ese precio al menos no te quedas con hambre.
Ah, y mencionando el ambiente, pues entra en la media. No es un lugar feo, pero tampoco vivirás una experiencia única. La decoración está bien, pero no es para hacerle una visita especial. Si vas un fin de semana, también tienen la opción de 1/2 menú para los peques, así que eso siempre es un detalle.
Y sobre la pregunta del millón, ¿ofrecen tapas en el Restaurante Cafetería Viena? La verdad, lo que más destacan es como bar de pinchos más que por las tapas. Las tortillas son un clásico, así que si decides ir a picar algo, te recomendamos que eches un ojo a eso. Pero si esperabas un tapeo de esos que te dejan flipando, puedes mirar por ahí que seguro hay opciones más movidas.
Es recomendable realizar una reserva antes de visitar el Restaurante Cafetería Viena
La verdad es que el Restaurante Cafetería Viena tiene sus altos y bajos. El sábado que estuvimos, la cosa empezó un poco mal. Cuando llegamos, solo nos dejaron pedir el menú del día porque tenían una mesa más grande ocupada. Ok, no hay problema, pero cuando pedimos la paella valenciana, nos trajeron un arroz cocido con tomate que, vamos, ni de cerca se podía llamar paella. Y ya me dirás tú, ver ese arroz rojo del tomate frito, fue un parón brutal. Al menos el solomillo estaba decente, pero con la bebida, nos dieron una caña que no llenaba ni un dedo. Al final, salimos a 22€ por persona y eso, sinceramente, no compensa.
Por otro lado, hay platos como los pimientos rojos rellenos de morcilla de Burgos que están buenos, aunque los precios son más ajustados en el menú. La parte mala es que las raciones son escasas. Si no comes del tirón, lo normal es que te quedes con ganas de más. Las porciones son pequeñas, ya te lo digo. Del solomillo solo te sirven medallones que te dejan con hambre, y la pechuga rellena, también diminuta. Así que si te gusta disfrutar de la comida, mejor ve con un combo de aperitivos antes.
Ahora, ¿es recomendable hacer reserva? Con lo que he contado, yo diría que sí. Si vas un sábado, mejor asegura tu mesa, porque aunque no está siempre lleno, puede que te toque esperar. Y si no, quizá acabes con una opción de menú que no es la mejor. Así que ya sabes, más vale prevenir que lamentar. ¡A disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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