
Si andas por Aguilar de Campoo y te apetece un buen plato, tráete a tus colegas a Restaurante El Barón. Aquí la comida es una maravilla: tienen carnes variadas y el solomillo con salsas de queso y pimienta, un espectáculo. Los entrantes están bastante bien y los postres caseros, especialmente las natillas, te van a dejar sin palabras. El ambiente es acogedor, un local con estilo que te invita a disfrutar. Eso sí, el vino de la casa está un poco flojo, pero por un precio medio de 80 a 100€ para dos, ¡vale la pena! ¡No lo dudes, dale una oportunidad!
RESTAURANTE EL BARÓN
Página web
Horarios RESTAURANTE EL BARÓN
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–18:00 |
| martes | 10:00–18:00 |
| miércoles | 10:00–18:00 |
| jueves | 10:00–18:00 |
| viernes | 10:00–18:00 |
| sábado | 10:00–18:00 |
| domingo | 10:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación RESTAURANTE EL BARÓN
Dónde se encuentra el Restaurante El Barón
¡Escucha! Si estás buscando un buen lugar donde comer en Aguilar de Campoo, el Restaurante El Barón es un sitio que no te puedes perder. Cuando entras, te das cuenta de que estás en un lugar especial, con esas ristras de ajos y pimientos colgados del techo que te gritan 'aquí se va a comer bien'. Y, créeme, no te equivocas. La comida está espectacular, de esas que te hacen olvidar la dieta por un rato. Le pongo un 5 estrellas a la comida y el servicio, aunque el ambiente se lleva un 4 solo para no parecer que me han pagado por esta crítica.
Lo que de verdad tienes que probar es el lechazo al horno. Es un clásico que te va a dejar babeando. Las raciones son abundantes y el precio oscila entre 40-50 € por persona. Aunque no es obligatorio reservar, te recomiendo que llames si vas en grupo. La atención es de diez, con un personal super atento y un ambiente que te hace sentir como en casa. ¿Y los postres? Brutales, de esos que terminas compartiendo solo para que nadie te diga 'te lo advertí'.
Si eres de los que aprecia una buena carne, el entrecot con patatas te va a flipar. Es tierno y sabroso, y nada como disfrutarlo en un sitio acogedor. Además, las zamburiñas son fresquísimas; te hacen sentir que estás en la costa, en pleno sabor del mar. Y, si te gusta la comida tradicional, no te olvides de las verduras a la plancha y el chuletón, ¡vaya delicia!
Ahora, para los despistados, el Restaurante El Barón está en C. el Pozo, 14, 34800 Aguilar de Campoo, Palencia. Así que no tienes excusa. ¡Ya sabes, dale una oportunidad a este lugar y disfruta de una buena comedera!
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante El Barón
El Restaurante El Barón es un sitio que no te puedes perder si andas por Aguilar de Campoo. Tiene una calificación de 4 estrellas y la verdad es que se lo merecen. Vas a poder elegir entre menú o carta, así que tienes opciones para todos los gustos. Todo lo que probamos estaba muy bien elaborado y la presentación de los platos decía "mira qué bien estoy". El local es amplio y cómodo, aunque una pena que sea algo frío, ya que está hecho de piedra. Pero, en serio, el cocinero es espectacular, y si te va la carne, tienes que probarla hecha a la piedra, ¡no hay mejor manera!
A veces hay que poner las cartas sobre la mesa, y el tema de los vinos fue un pequeño fallo. Pedimos el mismo vino en barra que con la comida, y el de la barra estaba rellenado con algo más barato. No estaba malo, pero eso sí, se notó. A pesar de eso, no le quita lo genial al sitio. Ideal para un buen comer, ¿no? El precio ronda entre 30-40 € por persona, así que te hace sentir que has comido bien sin arruinarte.
Y si te gusta el lechazo, aquí lo ponen de maravilla. La atención del personal también es de 10, siempre con un trato familiar y agradable. Encontramos El Barón por casualidad en una ruta a Cantabria, y fue un acierto total. Es una casa señorial muy acogedora, y lo mejor de todo: la comida es buenísima. Probamos un puñado de cosas como paellas, verduras, carrilleras y realmente todo estaba espectacular. La relación calidad-precio es increíble, así que no dudes en pasar a disfrutar.
En resumen, en El Barón vas a encontrar carnes de calidad, opciones de comida tradicional como el lechazo y unos postres caseros que no te puedes perder. Todo esto en un ambiente tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena charla mientras saboreas platos bien presentados. En definitiva, es el lugar ideal para comer y disfrutar de lo que realmente importa: buena comida y buen servicio.
Cuáles son las especialidades del restaurante
No sé cómo empezar, pero en El Barón te encuentras con un restaurante lleno de encanto, sí, de esos que tienen ese toque nostálgico, con su casa de piedra que recuerda a las viejas bodegas. El sitio es amplio, pero ojo, las mesas son contadas, así que si vas, mejor arréglate una reserva. La carta es variada, pero después de probar varios platos, la cosa se queda un poco tirada. El solomillo se nos presentó como una bestia, pero no sé, yo creo que a alguien le hicieron un truco de magia porque nadie salió contento con él. Y el lechazo... bueno, no estaba mal, pero por lo que me costó, esperaba algo espectacular.
Mira, lo que sí que destacaron fueron los entrantes y los postres. Las anchoas con pimientos son un acierto y los postres son lo que realmente brilla: la tarta de manzana, el arroz con leche, las natillas… Hasta el pudin de queso se queda un poco en el aire, pero bueno, en general, esos dulces son de lo mejorcito que tienen. Pero eso no quita que las croquetas me dejaron frío; la bechamel era más pastosa que un puré de piedras y ni se notaba la cecina ni el bacalao. En resumen, el precio (30-40 € por persona) no se justifica con lo que ofrecen.
Respecto al servicio, de verdad, no fue la maravilla del año. Había 3 o 4 tíos en sala, pero aun así, se notaban fallos en las comandas. Cafés mal servidos y platos que se olvidaron completamente. Se supone que te tienen que dar un mínimo, y aquí la verdad, no lo lograron. Para mí, la comida está 'bien”, pero no esperes nada de otro mundo. Aunque si tengo que decir algo, hay sitios en la zona donde comes mucho mejor, así que yo, si puedo elegir, paso de repetir.
Ahora bien, si hablamos de las especialidades del restaurante, tienes que probar los garbanzos con callos, la tarta de la casa, el rabo y las carrilleras. Son de esos platos que sí se llevan a cabo con algo más de cariño y te dejan una mejor impresión. Así que, si decides ir, no dudes en pedir esos. Y ojo, cada quien tiene su experiencia, puede que la tuya sea diferente.
El Restaurante El Barón tiene opciones de carnes variadas
No te voy a engañar, El Barón es un lugar que te deja con ganas de volver. La última vez que fui con la familia fue una experiencia de 5 estrellas. La comida casera y de calidad que tienen es simplemente espectacular. Nos clavamos una parrillada de verduras, unas croquetas de cecina que estaban CASERAS de verdad y unos puerros que se notaban frescos. Pero el plato que nos voló la cabeza fue el rabo de toro. Y no hablemos del confit de pato y las chuletillas de cordero que estaban para quitarse el sombrero. Cada uno salió por 30-40 €, pero te aseguro que mereció cada euro. La experiencia en sí, con un ambiente súper tranquilo y un servicio de 10, te hace sentir como en casa. ¡Ah! Y te recomiendo que hagas reserva, porque el sitio se llena rápido.
Ahora, no todo es color de rosa. La última vez que fui con un grupo grande, noté que los precios habían subido un montón. Lo que antes te salía por 30 €, ahora eran cerca de 50 €. Pedimos varias ensaladas, platos ibéricos y parrilladas, y a pesar de que la comida estuvo buena, el servicio no fue el mismo. Nos prometieron una piedra caliente para los solomillos que nunca llegó, y con los cafés nos trajeron la mitad. El servicio ya no fue tan bueno como recordaba. Así que, mejor ve con cuidado si te toca ir con un grupo grande.
Pero volviendo a lo positivo, la atención fue de lujo; incluso llegamos sobre las 4 de la tarde y sin problema nos atendieron y dejaron entrar al perrito. La comida estuvo de 10, así que el servicio está al nivel de lo que esperas.
Y si te preguntas si El Barón tiene opciones de carnes variadas, la respuesta es un sí rotundo. Tienen carrilleras, solomillos, rabo de toro y chuletillas de cordero, así que si eres carnívoro, aquí no te vas a quedar con hambre. Además, el menú del día que ofrecen también te da varias opciones chulas a un precio más que razonable. ¡Así que ya sabes, lánzate y dale una oportunidad!
Cómo es el solomillo que ofrecen en el restaurante
Y, ¡vaya ambiente le ponen en El Barón! Es un sitio que te sorprende desde que entras. La decoración te deja boquiabierto, y eso ya suma puntos. Comí allí un sábado a última hora y me ofrecieron una mesa genial en la barra, que es donde se siente la buena onda. Te tratan con una amabilidad que no se ve en cualquier parte. Aunque nos ofrecieron movernos al comedor, decidimos quedarnos donde estábamos, y la verdad que hicimos bien. Para comer, fuimos directos a lo que más se recomienda: queso, chorizo, y un entrecotte a la piedra que estaba de lujo. Y no hablemos del postre, que ya era la guinda del pastel. Total, entre platos y buena compañía, acabamos con un precio de 30-40 € por persona. ¡Casi nada!
La comida es otro nivel. Un amigo me lo había dicho, pero hasta que no lo pruebas, no te lo crees. Ayer fui con mi pareja y me hice fan de los callos, que estaban de morirse. Nos lanzamos también a por caracoles y, de verdad, cada bocado era puro placer. La calidad es brutal y el precio también se mantiene en lo asequible, como 10-20 € por persona. Y eso sin hablar del servicio, que te hacen sentir como en casa, con un ambiente tranquilo donde no hay prisas. Para el que tenga un poco de hambre, ¡aquí no tendrás que esperar!
Obviamente, no todo el mundo ha tenido una buena experiencia. Escuché a un par de personas quejas sobre el humo en la sala y la comida desentonando. Algo sobre croquetas que sabían a penas a lo que deberían, y un entrecot que no estaba en su punto. Así que claro, eso tira mucho para atrás. Pero creo que es parte de la movida, no siempre se acierta. Ellos decían que no volverían, pero personalmente creo que hay que darles otra oportunidad.
Y para los carnívoros preguntando por el solomillo: la verdad es que no tengo información directa sobre él, pero después de probar el entrecotte a la piedra, me juego lo que quieras a que el solomillo no se queda atrás. Así que, si te gusta la buena carne, ¡puedes ir a ciegas y disfrutar!
Qué salsas acompañan al solomillo en el Restaurante El Barón
Si estás buscando un sitio chido para comer en Aguilar de Campoo, no te puedes perder El Barón. Este lugar es un clásico castellano, con un ambiente que te hace sentir como en casa. Tienen todo tipo de carnes de la zona, y lo mejor de todo, son auténticas delicias como el cordero lechazo. Ya sea que te lanzas por unas chuletillas o una paletilla, te aseguro que no te vas a arrepentir. La parrillada de verduras que pedimos estaba perfecta, con ese sabor meloso que simplemente se deshace en la boca.
El local es un encanto, decorado en estilo castellano con escudos y lanza. El comedor de piedra y madera le da un ambiente acogedor que se agradece un montón. Y no te olvides del personal, que son súper atentos y simpáticos. Eso sí, no todo son buenas noticias; parece que el restaurante está en venta o traspaso por la jubilación del propietario. O sea, que no sé cuánto tiempo más podremos disfrutar de este sitio.
Si decides ir, ten en cuenta que la comida no es para nada cara. Por unos 30-40€ puedes salir satisfecho y contento. Tienen un menú diario entre semana que está tirado de precio, así que no hay excusa para no probar. Los postres también son caseros y variados, lo que siempre es un plus. Y en cuanto al aparcamiento, no hay líos, ya que hay plazas libres cerca y es fácil de acceder.
Por cierto, hablando de cosas ricas, si te decides por un solomillo, lo acompañan con unas salsas brutales que lo elevan al siguiente nivel. Así que, en resumen, si quieres comer bien y disfrutar de un buen rato, El Barón es el lugar. ¡No te lo pienses dos veces!
Qué entrantes se recomiendan en el restaurante
Venga, hablemos del Restaurante El Barón en Aguilar de Campoo. 4 estrellas muy merecidas, porque aquí se viene a comer pero de verdad. La última vez que fuimos, mi marido y yo nos pedimos una parrillada de verduras que estaba buenísima y un entrecot con patatas para dos. ¡Un espectáculo! La única pega que le ponemos es que la ración de pan fue un poco escasa. Si el pan estuviera a la altura de la comida, esto sería un sitio 10/10.
Para los que están de paso, como peregrinos en el Camino Olvidado, debo decir que esta es la segunda vez que nos paramos aquí. 5 estrellas, sin dudar. El servicio es un poco austero, pero ojo, muy amable. La experiencia en sí es de lujo, desde el entorno hasta la atención. Los platos son un espectáculo tanto en presentación como en sabor. La carta y selección de vinos son generosos, y la relación calidad/precio es perfecta. Óscar y Tomás nos dejaron muy satisfechos, ¡comiendo a un precio encantador!
Llegamos sin reserva y, aunque estaba lleno, nos hicieron un hueco de manera muy amable. La comida aquí es pura delicia y el trato, la verdad, es super agradable. Si buscas un buen sitio para comer, lo recomendamos 100%. Y si eres de los que cuidarte con la comida, tienen opciones sin gluten. Los platos no solo se ven excelentes, sino que el ambiente es acogedor, así que no tienes excusas para no venir.
Ah, y si te estás preguntando por los entrantes recomendados: las croquetas de cecina y bacalao, además de la morcilla y la carne a la piedra, son un must. Una delicia total. Así que ya sabes, si te pasas por El Barón, ¡no te los pierdas!
Son realmente caseros los postres del Restaurante El Barón
Tío, si estás buscando un lugar en Aguilar de Campoo donde la comida te deje flipando, El Barón es el sitio. Desde que entras, te atrapa ese look medieval que tiene, súper acogedor y perfecto para disfrutar con amigos o familia. El ambiente está a otro nivel y te hace sentir como en una peli de época, pero ojo, lo que más brilla aquí es el menú. Hablando de la comida, tengo que decirte que cada plato que probamos estaba de primera. La ensalada de ventresca, por ejemplo, es una locura, con pimientos del piquillo, anchoas... ¡Una mezcla que levanta el ánimo!
Niñ@s, no puedo dejar de mencionar el chuletón a la piedra, que no sé cómo describirlo sin babear. Era la mejor carne que he probado, y lo mejor de todo es que si la piedra empezaba a enfriarse, los del local no tenían problema en cambiártela por otra calentita, ¡hasta dos veces! Y, ¿sabéis qué? Mi mujer, que siempre quiere la carne bien hecha, se atrevió a pedirla "al punto" y le encantó. Eso ya es un plus. Y claro, llegamos al postre... ¡tarta de chocolate terminada en mesa con chocolate templado! Te lo juro, lo de la tarta de hojaldre también es un espectáculo con el soplete caramelizando. ¡Un festín total!
Mira, he probado restaurantes en muchas ciudades, y creo que es la primera vez que suelto un 5 estrellas sin pensarlo dos veces. Es un lugar para repetir y recomendar, tanto por la comida como por cómo te tratan. De verdad, el servicio estaba a la altura, me sentí como en casa. Y, hablando de pagar, no me importó en lo más mínimo lo que me dejé ahí, porque vi que la comida y el servicio valen cada euro.
Ahora, ¿son realmente caseros esos postres? Por lo que vi, sí. La tarta de chocolate la preparan allí mismo, y lo mismo con el flan que pedimos, ¡perfecto! Así que sí, si llegas a El Barón, no puedes dejar pasar los postres, son un must. En resumen, este lugar está en la lista de imprescindibles y ¡seguro que vuelvo!
Cuál es el postre más destacado y recomendado
Mira, si estás pensando en El Barón en Aguilar de Campoo, te aviso que las reseñas no mienten. Este lugar tiene cosas muy raras. Por ejemplo, esas botellas de agua que te “abren” delante tuyo... ¡por favor! Solo eran botellas de rosca y el maitre hace como si fuera todo un show. Es un completo fraude. En cuanto al cordero, pensé que sería de calidad por el rollo del ambiente, pero para nada. Lo que me sirvieron fue lo peor que he probado; seco, precocinado, y el jugo más insípido que he tenido en el plato. Te juro que las patatas parecían una decoración más que un acompañamiento, duras y sin sabor. Prepárate a soltar entre 50 y 60 euros por persona.
En otra visita, decidimos darle otra oportunidad un viernes y pedir el menú del día. Mala elección, la verdad. La tortilla de bacalao estaba tan caliente que ni siquiera pudimos disfrutar su sabor. El revuelto estaba bien, pero los pimientos de los medallones de ternera parecían sacados directamente del bote sin un salto por la sartén. Un alivio fue el postre, que estaba rico, aunque escaso. Al final, se siente que el menú no valió lo que pagan: 30-40 euros por persona.
Ahora, la última vez que estuvimos en El Barón iba a ser la opción segura tras dudarnos por un restaurante. Pero, ¡sorpresa! La verdura a la plancha costaba 17,5 € y la decepción fue total. Los callos de mi marido lo dejaron con ganas y mis alcachofas con almejas... ¡vaya desastre! La salsa era más harina que otra cosa y ni siquiera sentí frescura en las almejas. Eso sí, si vas, evita estos platos a toda costa. El aceite que te ponen ni siquiera alcanza la categoría de aceite de oliva virgen. No, no, no.
Y en cuanto al postre más destacado, aunque tuvimos un par de decepciones, el postre del menú del día fue lo único que causó algo de alegría. Eso sí, no esperes que te llenen, pero estaba bueno. En general, mejor piénsalo dos veces antes de pasar por El Barón si quieres comer bien.
Cómo es el ambiente en el Restaurante El Barón
La verdad es que el Restaurante El Barón no decepciona para nada. Tiene 4 estrellas y se lo ha ganado a pulso. La decoración está muy bien cuidada, en sintonía con la historia de Aguilar de Campoo, lo que le da un toque interesante. No te cuesta un ojo de la cara comer allí; por 15 euros por persona, comes de lujo. La calidad de la comida es brutal, y encima, el personal es super correcto y se ajusta a las normas, sin hacer drama. Fuimos en julio de 2020 y la experiencia fue genial.
La atmósfera es acogedora y te invita a desconectar y saborear cada bocado. La comida, ¡uf!, de calidad fresca, y los precios están más que bien. De entrante probamos una ensalada mixta que estaba increíble, y la sopa castellana te deja con ganas de más. Pero el plato que se lleva la palma es el chuletón de casi un kilo, que el cocinero te presenta y trincha en la mesa. Te lo traen con una piedra para que lo cocines al punto que a ti te gusta. ¡Una maravilla! Y no me hagas hablar de los postres… la tarta de la casa es una locura, ¡te la flambean en mesa!
Y el ambiente, ¿cómo es? Es el típico lugar donde sientes que te cuidan. El servicio es atento y detallista, lo que suma muchísimo. El día que fuimos era víspera de San Valentín, y hasta nos regalaron un clavel. Todo cuidado al milímetro. Aquí no solo comes bien, sino que también te hacen sentir especial. Sin duda, aquí repites y vuelves a repetir. ¡Eso sí, ve con hambre!
Es necesario hacer reserva en el Restaurante El Barón
Así que, ¿qué tal si hablamos de El Barón? Este sitio en C. el Pozo, 14, 34800 Aguilar de Campoo es un verdadero tesoro. No es solo otro restaurante más, es del tipo que sabe cómo hacer las cosas bien. Cuando entras, ya sientes ese ambiente acogedor que te invita a quedarte un buen rato. Las paredes tienen ese toque rústico que le da un rollo auténtico, y las mesas son el lugar perfecto para disfrutar de una buena charla con amigos.
Ahora, hablemos de lo que realmente importa: la comida. La carta tiene de todo un poco, pero esos platos tradicionales con un giro moderno son los que se llevan la palma. Desde unas croquetas bien cremosas hasta un chuletón que te deja con ganas de más. Y no te olvides de los postres, porque el flan casero que hacen aquí te hará olvidar cualquier dieta. ¡Te lo aseguro!
No sé tú, pero a mí me encanta disfrutar de una buena comida, y si es en buena compañía, mejor. Siempre hay un ambiente animado, y los camareros son super amables; te hacen sentir como en casa. Además, tienen varias opciones vegetarianas, así que no importa si eres de carne o de veggies, aquí todos salen contentos.
Ahora, lo de la reserva: la verdad es que, aunque nunca está de más llamarlos antes, no es obligatorio. Sin embargo, si quieres evitar esos momentos incómodos de esperar a que se desocupe una mesa, mejor asegúrate de tener una reserva, especialmente los fines de semana. ¡No querrás quedarte sin tu mesa en El Barón! Así que, ya sabes, si decides ir, un toque antes nunca viene mal.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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