
¡Oye, si buscas un sitio donde comer a gusto, tienes que probar Restaurante El Petirrojo en Quintana de los Prados! Este pedazo de lugar está en una casa de piedra con un jardincito chido y un interior rústico que te atrapa. Lo llevan una parejita super amable que se enfoca en una cocina tradicional con toques vascos, y su especialidad son los bacalaos. Aquí, no sientes que estás en un restaurante, sino en un rincón pensado para disfrutar de la buena comida, con música de fondo que se siente como un abrazo. No te puedes ir sin probar el helado, el tiramisú o la espuma de chocolate. Así que ya sabes, si quieres un plan rico y relajante, El Petirrojo es donde tienes que estar.
Restaurante El Petirrojo
Página web
Horarios Restaurante El Petirrojo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:30–15:00, 21:00–22:00 |
| miércoles | 13:30–15:00, 21:00–22:00 |
| jueves | 13:30–15:00, 21:00–22:00 |
| viernes | 13:30–15:00, 21:00–22:00 |
| sábado | 13:30–15:00, 21:00–22:00 |
| domingo | 13:30–15:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Petirrojo
Dónde se encuentra el Restaurante El Petirrojo
Si estás buscando un lugar que te deje con la boca abierta, el Restaurante El Petirrojo es el sitio. Este pedazo de joya está en Quintana de los Prados, 44, 09569 Burgos, y créeme, no te lo querrás perder. Desde que llegas, te reciben como si fueras de la familia. Cris, la encargada, te hace sentir en casa desde el primer momento, y eso es un puntazo. Te acompaña a tu mesa con una sonrisa que ya te pone en modo relax.
Y luego está Iñaki, el chef. Este tío es un genio de la cocina. La comida es una explosión de sabor. Hemos probado de todo: tartar de salmón, tres bacalaos, croquetas, carrillera... y no olvidemos los postres, ¡qué delicia! El tiramisú y la emulsión de arroz con leche son unos locos. Todo, de 10. La calidad de la comida es más que impresionante y los platos tienen una presentación que te deja flipando. El ambiente es muy acogedor, ideal para una cena romántica, con música suave que te invita a disfrutar de la velada.
También hay que resaltar que aquí no hay prisa, así que vas a poder disfrutar cada plato sin que te den ganas de salir corriendo. Hemos ido varias veces y siempre nos hemos quedado con ganas de más. Reservad con tiempo, que está siempre atestado. El ambiente, el servicio y la comida son de 5 estrellas. Y ya te digo que salimos con ganas de volver a hacer otra reserva. Así que ya sabes, si quieres una experiencia gastronómica de alto nivel, El Petirrojo está en Quintana de los Prados. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de ambiente ofrece el Restaurante El Petirrojo
Si tienes la suerte de caer en El Petirrojo, no te arrepentirás. Después de más de un año con ganas de probarlo, por fin hemos hecho lo que debimos hacer antes. El tartar de atún, el pulpo a la brasa y esas kokotxas que te hacen querer pedir más, son una delicia, y todo regado con un verdejo fresco que es la bomba. Estábamos a 33 grados afuera, pero aquí el ambiente es tan acogedor que te olvidas del calor. Desde la decoración del comedor hasta los WC, todo es un gustazo para los sentidos. Sin duda, un obligatorio en la zona y con un precio que no lastima el bolsillo.
Las raciones son generosas, así que si vas con un grupo, prepárate para vivir una experiencia de esas que dices "¡wow!". Sus platos están bien elaborados. Por ejemplo, fuimos cuatro y pedimos un montón de cosas, como el bacalao ahumado en varias presentaciones y la ensalada de cogollos y alcachofas que nos dejaron a todos flipando. Y no puedo dejar de mencionar el pulpo, que fue un triunfo total. Vas a querer repetir, así que prepara el estómago. No olvides que el precio es más que justo para lo que ofrecen, así que no te lo pienses dos veces.
Y si buscas un sitio para cenar en un ambiente tranquilo y agradable, este es el lugar. Es coqueto y con un toque personal que lo hace único. Si bien el postre que tuvimos no fue el mejor del mundo, la ensalada de txangurro y el resto de platos lo compensaron con creces. Se siente como un sitio donde puedes disfrutar de una buena comida con quien se te antoje y desconectar del estrés.
Entonces, ¿qué tipo de ambiente ofrece El Petirrojo? Pues un ambiente íntimo, agradable y muy cálido. Ideal para disfrutar con amigos o en pareja, con un toque personal que te hace sentir como en casa. Así que, sin dudarlo, ¡haz la reserva y ve a probarlo!
Qué tipo de cocina se sirve en El Petirrojo
Si te pasas por El Petirrojo, en Quintana de los Prados, ya puedes ir preparándote para una experiencia top. 5 estrellas bien merecidas, men. Era un lugar al que quería caer desde hace tiempo y, ¡menuda sorpresa! El trato de Cris e Iñaki te hace sentir como en casa desde que pisas el local. Y la comida… ¡ni te cuento! Te vas a querer quedar a vivir allí.
Mira, te lo digo claramente: haz caso a las reseñas que han dejado por ahí. No hay barra, así que si buscas un vinito antes de comer, ya sabes que tienes que ir a lo grande y pedir la botella. Pero lo que importa aquí es lo que llega a la mesa, y de eso no puedes quejarte. Prueba la cecina de León, que es de obligado cumplimiento, y las croquetas, aunque yo diría que mejor te las saltes, salvo las de rabo que son un gustazo. La carne, tío, ¡si no la pides te arrepentirás! Tanto el lomo bajo como las carrilleras están para morirse de lo buenas que están. No te olvides del postre, que el tiramisú o la tarta de queso con miel son un festival en tu boca.
El ambiente es super acogedor, perfecto para una cena en plan tranquilo con colegas o para un cumple como el mío. ¡Gracias a Iñaki por ser un crack en la cocina! Y oye, eso de que te esperen en la puerta y te despidan al salir, ¡eso son detalles! Así que ve ahorrando unos 60-70 pavos por persona, que la calidad lo vale de sobra.
¿Y qué tipo de cocina se sirve en El Petirrojo? Podéis contar con una mezcla de platos caseros de calidad, con un toque espectacular en cada bocado. La comida es un homenaje a la tradición con un hilo moderno en la presentación. ¡No hay fallo posible!
Cuáles son las especialidades del Restaurante El Petirrojo
Ya te dije que El Petirrojo es el sitio perfecto para cualquier celebración. Ayer celebré mi cumpleaños allí y, de verdad, ¡*menuda elección*! La *comida está hecha con cariño*, cada plato tiene ese toque especial que lo hace diferente. Lo que más me flipó fue la atención a los detalles, y el ambiente tranquilo. Cris e Iñaki, de verdad, *gracias por una experiencia de 10*. *Regresaremos sin falta*.
Este restaurante tiene un aire súper *familiar y acogedor*. La comida es *fantástica*, y si te atiende Cris, vas a estar en las mejores manos. Las recomendaciones que te hace son *de 10*, ¡no puedes fallar! La decoración es preciosa, lo que hace que te sientas como en casa al instante. Y si piensas en el precio, *60-70 € por persona* vale completamente la pena por lo que te ofrecen. *¡Volveremos seguro!*
La verdad es que aquí la *comida y el trato son espectaculares*. Entras y te sientes en casa. Todo está *cuidado al detalle* y el entorno es maravilloso. Cris e Iñaki tienen una pasión por lo que hacen que realmente se siente. Ha sido un placer de verdad. Ideal para grupos de entre 3 y 4 personas, porque así te puedes pedir varios platos y compartir. A todos les encanta, y no es raro que todo el mundo salga encantado.
Si no te decides, escucha esto: *el restaurante es súper bonito* y todo está bien cuidado. Cris e Iñaki no solo hacen un gran trabajo, sino que de verdad saben cómo hacerte sentir bien. La comida supera todas las expectativas. *Estamos deseando volver*, y no tardaremos mucho.
En cuanto a las *especialidades de El Petirrojo*, tienes que probar el *Bacalao al pil-pil*, el *Tiramisú* y la *Crema de arroz con leche*. Esos platos son una auténtica delicia, y te aseguro que no vas a querer irte sin haberlos probado. *Así que ya sabes, no lo pienses más y ve a disfrutar*.
Quiénes son los propietarios de El Petirrojo
Ya te digo, si estás por allí, Restaurante El Petirrojo es el lugar al que tienes que ir. Te hablo de una auténtica joya en Quintana de los Prados, un pueblito que no te esperas. Iñaki y Cristina, los dueños, son de Bilbao, así que ya te imaginas el trato cercano que te van a dar. La primera vez que vas, te quedas flipando. Iñaki se deja ver entre los fogones y Cristina se despide de ti con un par de besos como si fueras parte de la familia. Eso, amigos, no tiene precio.
La comida es una pasada. Te lo juro, el pulpo que preparan es de los más tiernos y sabrosos que he probado en mi vida, y Cristina ya se encargará de que lo pidas. Además, no te vayas sin probar las anchoas, que son excepcionales, y el bacalao, que lo hacen de tres maneras distintas. Los callos son de ternera y tienen una salsa vizcaína que les da un toque diferente. Ah, y no olvidemos dejar espacio para el postre, porque la crema de arroz con leche es una delicia. Y el pan, ¡ay, el pan! Lo hacen ellos y está de muerte.
Y mira, no todo es perfecto, la vizcaína del bacalao podría mejorar, pero eso no quita que la experiencia sea de 5 estrellas en todo. En cuanto a la cuenta, si pides los postres, andas por unos 50-60 € por persona, pero al final te vas con una sonrisa en la cara y satisfecho, porque todo merece la pena. Así que sí, seguro que volveremos en nuestra próxima escapada.
Por cierto, para que lo sepas, Cristina e Iñaki son los corazones y almas del Restaurante El Petirrojo. Ellos son los encargados de que todo sea perfecto, y la verdad, lo consiguen sobradamente. ¡Eskerrik asko, chicos!
El restaurante cuenta con opciones para disfrutar al aire libre
¿Vas al Restaurante El Petirrojo en Quintana de los Prados? Si no lo has hecho, ya tardas. Este lugar es un auténtico tesoro gastronómico en la tranquila Burgos. Primero, déjame decirte que todo lo que se dice de él es un verdadero trapito, porque la comida aquí es simplemente brutal. No sé quién se atreve a criticarlo, pero si es por maldad, lo tienen mal. Iñaki, el chef, se encarga de que cada plato esté a otro nivel, y la calidad de los productos que usan es de primerísimo. ¡Un manjar que no te puedes perder!
Hablemos del ambiente. La decoración aquí está cuidada hasta el último detalle, con un gusto y elegancia que ya quisieran muchos restaurantes más conocidos. Es como entrar a la casa de un amigo, pero con un toque de buen rollo y clase. Los precios, ajustados a lo que consumes, oscilan entre 50-60 € por persona, pero te aseguro que lo vale. Cada bocado es una fiesta, así que el gasto está más que justificado.
Ahora, lo que realmente me dejó flipando fue el servicio. Cristina, la camarera, es todo cariño, atención y buen rollo, como una colega que te hace sentir en casa. Después de comer, ¿quién se despide así de una camarera? ¡Nos fuimos con dos besos y una felicitación al chef! Es el tipo de experiencia que te hace querer volver, y créeme, volveremo. Agradezco que el ambiente íntimo del restaurante, con pocas mesas, hace que la experiencia sea casi personalizada, como si estuviéramos cenando en casa de la abuela.
Y si te preguntas si hay opciones al aire libre, sí, el acceso por el jardín está de lujo, y hay mucho espacio para aparcar. Es un pueblo tranquilo, lo que hace que buscar un sitio sea pan comido. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de buena comida en un lugar agradable y con un servicio que lo clava, El Petirrojo es tu sitio. ¡No dudes en ir!
Qué hace único el interior del Restaurante El Petirrojo
Y mira, cuando llegas al Restaurante El Petirrojo, lo primero que te atrapa son todos los detalles en cada rincón. Desde las decoraciones con petirrojos que hay por todos lados, hasta esos toques que le dan Cristina y su marido. Te reciben con una sonrisa y por tu nombre, como si fueras parte de la familia. No hay nada mejor que sentirte en casa mientras comes, y aquí lo logran a la perfección.
Ahora hablemos de la comida. Espectacular es poco. Desde los entrantes, como el pulpo o el tartar de atún, hasta el bacalao en tres salsas ¡que no te puedes perder! Y si te gusta la carne, el espeto es una bomba, pero te aviso, deja un huequito para el postre. El tiramisú y la crema de arroz con leche son obras maestras de Iñaki que no puedes pasar por alto. Cada bocado es un festival para el paladar, ¿sabes? Y no olvides que te lo pueden poner para llevar si ya no puedes más. ¡Cris es un amor por hacer eso!
Y sobre el ambiente, ni te cuento. Es encantador, con las puertas abiertas al jardín, lo que le da un aire super fresco. Un sitio donde el trato es impecable y el servicio te hace sentir que te conocen de toda la vida. No estás en un restaurante cualquiera; aquí, la comida, el servicio y el ambiente son un combo de 5 estrellas.
Entonces, ¿qué hace único el interior del Restaurante El Petirrojo? Pues todas esas cosas que ya te digo: el cariño en la atención, los detalles decorativos y la sensación de estar en un lugar que es tanto un restaurante como un hogar. ¡No te lo puedes perder!
Qué tipo de música se escucha en El Petirrojo
Mira, te digo de entrada que si no has ido al Restaurante El Petirrojo, te estás perdiendo un planazo. Este sitio en Quintana de los Prados es como un oasis gastronómico. Lo primero que te va a impactar es lo acogedor y tranquilo que es. Te sientas, y sientes que el mundo se para un rato. Pocas mesas, poco ruido, así que puedes disfrutar de una buena charla. Y, ¡oh, la comida! Espectacular. Sin alardes ni florituras; simplemente buen producto tratado con esmero.
La semana pasada, comí ahí y la decoración estaba tan bien cuidada que parecía un cuadro. Cada plato que nos sacaron tenía su toque especial, e incluso fuera de carta nos contaron lo que tenían para ese día. Un detalle que dice mucho de su profesionalismo. Iñaki, el jefe de cocina, realmente sabe lo que hace. Te lo digo así: los platos están presentados con mucho gusto y son exquisitos. El pulpo con patatas que probé fue de otro planeta.
Y no se puede olvidar el trato; Cristina es un encanto. Te atiende con una sonrisa y esa amabilidad que te hace sentir como en casa. Es un pilar en la experiencia, de verdad. Me sorprendió lo bien que conectan con los clientes; se nota que se esfuerzan y quieren que te vayas satisfecho. Un auténtico 10 en servicio y en todo lo demás.
Además, si vas en moto como nosotros, hay que destacar el entorno precioso que lo rodea; es un plan perfecto después de una ruta en dos ruedas. Al final, salimos con el estómago lleno y una sonrisa en la cara. Ahora, respecto a la música, El Petirrojo tiene un ambiente que invita a relajarse, así que puedes esperar que lo que suena de fondo son melodías suaves que hacen la experiencia aún más placentera. Totalmente recomendable. ¡Volveremos, sin duda!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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