restaurante El Roble Campillo

restaurante El Roble Campillo

Si andas por Campillo de Ranas y no has probado el Restaurante El Roble Campillo, ¡amigo, te lo estás perdiendo! Este sitio es acogedor y tiene un ambiente que invita a relajarte. Los entrantes son una locura: sus alcachofas, torreznos (hechos a la brasa) y pimientos rellenos destacan con un sabor que flipas. La carne es de primerísima calidad, y los postres... ¡ni te cuento! Siempre te sorprenden, especialmente la no torrija y el quesillo. Raquel y Miguel te van a tratar de lujo, así que ¡no dejes de hacerles una visita!

restaurante El Roble Campillo

Restaurante
Valoración media: 4,9
Opiniones: 294 Reseñas
Dirección: C. Chorrillo, C. Fuente, 1, 19223 Campillo de Ranas, Guadalajara
Teléfono: 695 96 96 18

Horarios restaurante El Roble Campillo

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes12:00–23:00
sábado12:00–23:00
domingo12:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación restaurante El Roble Campillo

Dónde se localiza el Restaurante El Roble Campillo

¡Tienes que conocer el Restaurante El Roble Campillo! Este sitio es un auténtico hallazgo en Campillo de Ranas, justo en C. Chorrillo, C. Fuente, 1, 19223. Desde que entras, el buen rollo se siente. Raquel, la cocinera, tiene unas manos mágicas. Te deja boquiabierto con cada plato y, para colmo, sale a preguntarte qué tal estuvo todo. Eso es lo que se llama atención personalizada, ¿no? Un 10 en servicio, sin duda.

Hablando de la comida, ¡no puedes dejar de probar los torreznos! Son tan buenos que te va a hacer querer repetir. Y el guiso, ni se diga, es un auténtico manjar. Miguel, el que te atiende, sabe de lo que habla y te recomienda lo mejor. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Perfecto para cualquier ocasión.

Ya te digo, la experiencia en El Roble es maravillosa desde el primer momento. El lugar tiene un ambiente cómodo y está decorado con mucho estilo. Lo mejor es el servicio, siempre cercano y atento. Y aunque no somos muy de dulces, los postres que probamos, sobre todo las torrijas con helado de canela, ¡nos dejaron flipando! A pesar de que estaba lloviendo, esa comida nos subió el ánimo. ¿Consejo? Reserva con tiempo, que se llena rápido. En cuanto a precios, no te preocupes, es calidad a un precio perfecto.

Si te haces la pregunta, ¿dónde se localiza el Restaurante El Roble Campillo? Estás en el lugar correcto: en C. Chorrillo, C. Fuente, 1. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante

El Roble Campillo es una joya que no te puedes perder si andas por la zona. Después de darte un paseo por los pueblos negros, este sitio es lo que necesitas para reponer fuerzas. Primero que nada, la comida es de 10, y el ambiente es elegante pero a la vez acogedor. Si hay algo que no puedes dejar pasar, son esos torreznos de primero, ¡recomendadísimos! Y ya ni te cuento de las torrijas, son las mejores que he probado jamás. Impresionantes, en serio.

La presentación de los platos es espectacular y todo está cuidado al detalle. El salón es pequeño, pero eso le da un toque especial. Es el típico lugar que te invita a quedarte un rato más. La tranquilidad se respira en el ambiente y se puede conversar fácil, así que ven con tus colegas y disfruta. Además, si eres celíaco, ¡es tu suerte! Tienen un trato increíble con celiacos, hasta te ofrecen pan sin gluten. Eso dice mucho de la calidad de servicio que tienen.

Ahora, te aviso: reserva con antelación. Siempre está lleno, y no es para menos, porque combinan todo a la perfección. Hablando del precio, no es caro; por unos 30-40 € puedes disfrutar de un festín de esos que se te quedan grabados. Si buscas un lugar especial para comer bien y con un servicio impecable, este restaurante es un must. ¿Y qué tipo de ambiente ofrece? Te diré que el ambiente es acogedor, relajado y muy cuidado, ideal para disfrutar de una buena comida y buena compañía. No esperes más y dale una oportunidad a El Roble Campillo, ¡no te arrepentirás!

Es necesario reservar con antelación para comer en el Restaurante El Roble

Si buscas un planazo para redondear tu escapada por los pueblos negros, El Roble Campillo es el sitio perfecto. Regentado por Miguel y Raquel, estos dos son los mejores anfitriones que puedes encontrar. Te hacen sentir como en casa desde el momento en que entras, sin importar si llevas a un bebé o eres celíaco. El trato es de 10, y eso ya vale la pena. La comida tiene mucha personalidad; no quiero que te vayas sin probar los torreznos y el puchero, porque son un must, y los postres son de otro nivel. ¡Te quedas con ganas de repetir todo!

Una la comida es otro rollo: comida buena, precios razonables, y un ambiente acogedor. Dedica un rato a disfrutar de las alcachofas y no te olvides de preguntar a Miguel por el vino que te va. Te aseguro que ese toque personal en la elección es lo que marca la diferencia. Y ojo, que su famoso no quesillo te va a dejar flipando. ¡Un postre de esos que necesitas probar!

Me encanta lo bien que está montado El Roble. La comida es siempre deliciosa y la presentación nunca decepciona. ¿Y el servicio? Rápido y super atenta, Raquel salió a darnos un par de tips sobre la comida, y se notaba que disfruta lo que hace. Y, ¿quieres mi consejo? Si te decides a ir, deja de lado las dudas y dále un toque personal a tu experiencia, el trato cercano es lo que hace que quieras volver.

Ahora, en cuanto a la pregunta del millón: ¿Es necesario reservar con antelación para comer en El Roble? La verdad es que, si no quieres quedarte sin mesa, es mejor que lo hagas. A veces se llena, y con lo buenísimo que está todo, no querrás correr el riesgo de perderte esta experiencia. Así que ya sabes, ¡reserva y disfruta de este pedazo de lugar!

Cuáles son algunos de los entrantes más destacados en el menú

Te digo que El Roble Campillo es de esos lugares que no esperas encontrar en medio de la nada y, sin embargo, ¡te sorprenden! Este sitio tiene 5 estrellas y no es por casualidad. La cocina casera que preparan, con ese toque de imaginación, es simplemente fabulosa. Todo el mundo te trata con una sonrisa; el equipo es educadísimo y súper amable. La atención es rápida y profesional. Si llegas a este lugar, no te vayas sin probar los postres; son la caña.

Y hablando de atención, te aseguro que el trato que recibimos fue excepcional. Llamamos un poco tarde para reservar y, en vez de dejarnos en una mesa pequeña, nos dieron una más grande sin problemas. Todo un detalle, ¿no? Arrancamos con un mousse de pato que estaba de escándalo. Los torreznos y la ensaladilla eran tan buenos que, aunque estábamos a punto de explotar, no pudimos resistirnos al rabo de toro y una hamburguesa para llevar. La comida y el servicio son un 10.

El ambiente es genial, perfecto para ir con amigos o la familia. Te lo digo, disfrutamos de torreznos a baja temperatura, alcachofas y ensaladilla de entrantes. Todo estaba de 10, ¡tienes que probarlo! Y ni hablar de los postres; esas delicias como la torrija y el queso son un must. Así que, ya sabéis, si os preguntáis cuáles son algunos de los entrantes más destacados, los torreznos y la ensaladilla tienen que estar en la lista.

Y bueno, solo quiero dar las gracias a Miguel y su Amor (sin rollos, lo siento por no presentarnos antes). ¡Sin duda, volveremos muy pronto, y varias veces! ¡No os arrepentiréis!

Qué platos de carne se pueden encontrar en el Restaurante El Roble

Te cuento que si hay un lugar que no te puedes perder, ese es El Roble Campillo. Desde que entras, ya sientes esa vibra única del sitio. Decoración preciosa, un ambiente rural impresionante... todo está hecho con mucho cariño. Pero lo mejor de todo son Raquel y Miguel, que son un encanto. No hay quien se resista al torrezno, y si no pides la no torrija o el quesillo, la verdad es que estás cometiendo un gran error. ¡Todo está exquisito!

He ido varias veces y siempre salgo más que contento. Comida de 10, atención de 10 y el lugar es tan acogedor que ya lo siento como mi segundo hogar. El precio se mueve entre 20 y 40 euros por persona; una ganga para lo que ofrecen. Pero eso sí, asegúrate de llamar antes para hacer la reserva, porque el local tiene pocas mesas y suelen llenarse rápido.

En cuanto a los platos de carne, la cosa se pone buena. No importa lo que pidas, todo te va a dejar con ganas de más. Miguel es un crack explicando cada plato y te ayuda a elegir la combinación perfecta con el vino. Y lo mejor de todo es que adaptan la carta para celíacos, así que todo el mundo puede disfrutar de buena comida. No lo pienses más y date una vuelta por El Roble, ¡no te arrepentirás!

Qué postres son recomendados en este restaurante

Mira, si no has estado en El Roble Campillo, ya estás tardando. Desde que entras, sientes esa buena vibra que te transmite el matrimonio que lo lleva. El lugar está cuidado hasta el último detalle, y de verdad se está súper cómodo. No me extraña que se lleven las 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Puedes disfrutar de una comida increíble con productos de calidad a un precio que no te va a dejar en la bancarrota. Vamos, que es un sitio al que volveras, y con ganas.

Reservamos un domingo y, amigo, salimos tan encantados que ya estamos pensando en la próxima. La comida casera es espectacular, y el servicio, de lo mejor que he visto. Te recomiendo que reserves antes de ir, porque el sitio es pequeñito y muy familiar. No te quiero contar más, pero Miguel y Raquel te hacen sentir como en casa. Al final, es un sitio tranquilo, ideal para relajarte y disfrutar de buena comida.

Y ya te digo, si hablamos de comer, aquí todo está perfecto. La amabilidad y el buen rollo siempre están a la orden del día. Sus postres son otro rollo, difícil decidir cuál es el mejor, así que asegúrate de probarlos todos. No te olvides de pedir el chupito de crema de pollito uruguayo; es una joyita que no puedes dejar pasar. Y por cierto, si te gusta la carne, no puedes irte sin probar el Rabo de Toro o los Torreznos de la Casa.

Entonces, ¿qué postres son recomendados en este restaurante? Tienes para elegir: las Torrijas con Helado de Canela son un must, y la Tarta de Manzana con Helado de Vainilla y el Brownie de Pistacho no se quedan atrás. En fin, date un capricho, que aquí comer es un auténtico placer.

Quiénes son los propietarios del Restaurante El Roble

Si estás buscando un lugar donde comer bien, El Roble Campillo es todo un hallazgo. Cinco estrellones le daría sin pensarlo dos veces. La comida es super original y cada plato está bien elaborado y con un sabor riquísimo. Lo mejor de todo, el precio está de lujo, entre 20 y 30 euros por persona. Ojo, que el sitio no es muy grande y siempre está a tope, así que mejor reserva si no quieres quedarte sin mesa.

Hemos probado un montón de platos y la verdad, no hay nada que no me haya encantado. Las torrijas con helado de canela son la bomba, pero el rabo de toro y los torreznos asados están también de vicio. Puedes ir solo o con colegas, y si te toca un día tranquilo como a nosotros, disfrutarás aún más del ambiente. Nada de ruido, aquí se puede charlar y gozar de la comida sin estrés.

Además, el trato es lo que marca la diferencia. Nos atendió Miguel, un tío majo que se nota que ama lo que hace. Te explica los platos sin prisa y cuando llega el momento de comer, no hay que esperar nada. Los postres, ni hablar, la “NO Torrija” es el final perfecto para una comida espectacular, de verdad que hay que ir a probarla.

Los dueños del Restaurante son Miguel y Raquel, y se nota que ponen mucho cariño en cada rincón del local y en la comida. ¡Aquí la pasión por la gastronomía se siente en el aire! Así que no dudes en hacer un hueco en tu agenda para visitarles, ¡yo ya he recomendado este sitio a todos mis amigos!

Cómo es el trato al cliente en el Restaurante El Roble

Tienes que conocer El Roble en Campillo de Ranas, es una joyita que está en plena naturaleza, junto al pico del Ocejón. Aquí el paisaje es de casas de pizarra que te transportan a tiempos pasados, donde el relax, la armonía y la buena onda son lo que mandan. La verdad es que no necesitas salir de España para encontrar un lugar que te haga sentir como en un paraíso. ¡Increíble! De hecho, ya estamos pensando en volver en invierno para hincarle el diente a esos asados y pucheros que nos han dejado con ganas de más.

Te lo digo en serio, fue una sorpresa muy grata parar aquí. En un pueblito tan bonito y con esos restaurantes que esperas findar un chuletón mediocre, pero en cambio, nos llevamos la alegría de probar una comida super elaborada y rica. No te pierdas esos torreznos que sirven blanditos, casi como si los hubieran cocinado a baja temperatura, con una cama de patatas revolconas. ¡Riquísimos, tío! Y los pimientos rellenos de bacalao también te van a dejar flipando. El rabo de toro deshuesado fue otro nivel, con su jugo y puré de patata que hace que quieras repetir.

El ambiente respira buena vibra, con una atención al cliente que se siente genial. El camarero fue super atento, no hubo un momento en que sintiera que estábamos solos. Y la música de fondo, ¡digno de un bar de moda! Así que, de verdad, si le das una oportunidad a El Roble, no te vas a arrepentir. Si hubiésemos tenido más espacio en el estómago, seguro que nos hubiésemos dejado llevar por más delicias, pero sin duda volveremos. Además, por unos 20-40 € por persona, sales con la barriga llena y una sonrisa.

Cuentan con opciones vegetarianas en el menú

Y mira, El Roble Campillo es un lugar que no puedes dejar escapar si andas por Campillo de Ranas. Te lo digo de verdad, ese sitio se la saca. Con 5 estrellas en todo, no es para menos. Los torreznos son el alma de la fiesta, se deshacen en la boca, nada de ronchón seco. ¡Qué delicia! Y el puchero, amigo, tiene un sabor que te vuela la cabeza y la cantidad es más que decente. El bacalao es otro must; lo preparan a la perfección y está que flipas. Y lo mejor, los precios son bastante normales, entre 20 y 30 € por persona, así que ya sabes, puedes irte a pedir sin miedo a que te revienten el bolsillo.

El ambiente de aquí es encantador, un sitio pequeño pero con una onda que mola. Hay que hacer reserva, eh, no te la juegues. Eso sí, tiene un horno de leña y barbacoa que le dan un toque brutal a los platos. La calidad de la comida es de 5 estrellas también. Te lo cuento porque yo fui con unos colegas y pedimos torreznos, migas, manitas y bacalao. Las manitas son una locura, ¡no puedes irte sin probarlas! Y no olvides dejar hueco para el quesillo y el 'no torrija', que son un auténtico placer. La relación calidad-precio está bien, entre 30 y 40 €, así que vale cada céntimo gastado.

Y hablando de los dueños, Miguel y Raquel, tienen bastante experiencia en el tema de la restauración, así que saben lo que hacen. El lugar es acogedor, con un ambiente que invita a relajarte y disfrutar. Tanto en invierno como en verano, es un buen plan quedarse en esa terraza y tomarse un aperitivo después de una buena caminata por la zona. Y ojo, que también tienen una buena selección de vinos, así que pídeles consejo.

Sobre las opciones vegetarianas, ahí va: aunque no mencionan específicamente si tienen un menú vegetariano, lo que sí se dice es que tienen platos variados y un enfoque en la buena cocina, así que no dudes en preguntarles cuando vayas. Seguro que tienen algo rico para ti. ¡No te lo pierdas, que es una experiencia que no se olvida!

Hay algún plato que se considere especialidad de la casa

Mira, si estás buscando un lugar que sea un acierto total para llenarte de buena comida, el restaurante El Roble Campillo es el sitio. Este lugar, en C. Chorrillo, C. Fuente, 1, 19223 Campillo de Ranas, Guadalajara, merece ser parte de tu ruta por los pueblos negros. Es pequeño, así que te recomiendo que reserves. ¿Por qué? Porque la comida es tan exquisita que se llenan enseguida. El ambiente es tranquilo y familiar, perfecto para disfrutar con los tuyos.

Los torreznos, ¡madre mía! No son fritos y son un placer para el paladar. Si probas el solomillo de ternera, te va a volar la cabeza. Y ni hablemos del postre: la no torrija con helado de canela es una auténtica locura. Es como comer en un sitio con estrellas Michelin, de verdad que tienen un arte increíble en la cocina. Y el trato es inmejorable, el equipo te hace sentir como en casa, así que está todo dado para que repitas sin pensar.

Hablando de precios, por unos 20-30 € por persona comes como un rey, y si te das un capricho, puede llegar a ser 30-40 €. Pero te aseguro que cada euro vale la pena. Los platos que no te puedes perder son los torreznos de la casa, las torrijas con helado de canela, y también el bacalao al horno. Todo está brutal y los pimientos piquillo rellenos de brandada de bacalao son otro nivel.

¿Y si hay alguna especialidad de la casa? Sin duda, la no torrija de postre se lleva la palma. Pero no dejes de probar los torreznos y la chuleta, que también son una pasada. El Roble Campillo es un sitio que no defrauda, y si no lo has probado todavía, estás tardando. ¡Ya sabes!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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