Restaurante la Casa de Piedra

Restaurante la Casa de Piedra

¡Oye, gente! Si os perdéis por Palencia, tenéis que hacer una parada en La Casa de Piedra en Monzón de Campos. Aunque iba a ponerles una mala reseña para hacerme el enfadado porque no me dejaron pagar, ¡no puedo! El lugar es precioso, el servicio es de primera y la comida, ni hablar, ¡deliciosa y en su punto! Tienen unas morcillas que son puro amor y las croquetas van de lujo. Además, los platos son abundantes y le ponen mucho cariño a todo. Si buscáis un sitio cómodo y acogedor con buen rollo, no os decepcionará. ¡Entrad y disfrutad!

Restaurante la Casa de Piedra

Parrilla
Valoración media: 4,3
Opiniones: 446 Reseñas
Dirección: Carretera Husillos, 3, 34410 Monzón de Campos, Palencia
Teléfono: 645 44 68 05

Página web

Horarios Restaurante la Casa de Piedra

DíaHora
lunes13:00–16:00
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:00–17:00
viernes12:00–17:00
sábado12:00–17:00
domingo12:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante la Casa de Piedra

Dónde se encuentra La Casa de Piedra

¡Ey, colega! Si andas por Palencia, no puedes dejar pasar La Casa de Piedra. Este sitio es una auténtica joya en Carretera Husillos, 3, 34410 Monzón de Campos. Te sientas, pides y la comida empieza a llegar, ¡y madre mía! El lechazo es espectacular, pero lo que de verdad te volará la cabeza son las mollejas. Te lo digo, ¡son las más ricas que he probado en mi vida! Además, el trato de la peña aquí es de 10; son super atentos. Y esa chiquita rubia de gafitas, un sol, siempre dispuesta a hacerte sentir como en casa.

La verdad es que aquí nunca fallan; siempre tienes algo rico en la mesa. Las mollejas, el pulpo a la brasa en su punto, y no te olvides de la ensalada de jamón y queso, ¡espectacular! Y si eres de los que aman el lechazo y las sopas de ajo, este es tu templo. Por cierto, me quedé con ganas de probar la sopa castellana, pero en cuanto pueda, vuelvo a por ella. Todo genial: comida 5 estrellas, servicio 5 estrellas y el ambiente también un 5 estrellas.

La carta es bien variada, con entrantes como croquetas, morcilla y pimientos. Los chuletones son un espectáculo; te los traen al punto exacto y con una piedra caliente. Además, hay un buen vino para acompañar. Aunque, ojo, si eres muy quisquilloso con los olores, el local puede llenarse de humo por la parrilla, así que ten eso en cuenta. Pero si la comida es lo tuyo, aquí vas a salir encantado.

Entonces, ¿Dónde se encuentra La Casa de Piedra? En Carretera Husillos, 3, 34410 Monzón de Campos, Palencia. Si estás de paso o planificando una salida, no lo pienses más, ¡aquí se come de lujo!

Por qué debería hacer una parada en La Casa de Piedra

Mira, si te vas a plantar en La Casa de Piedra en Monzón de Campos, ya te aviso que las opiniones son un poco mixtas. Por un lado, tengo que decir que la comida está más que bien, especialmente la morcilla y el cuarto de lechazo. La hemos probado y está para chuparse los dedos. El servicio, aunque normal, se las arreglaba bien a pesar de tener todas las mesas ocupadas. Eso sí, el ambiente un poco afectado por las obras en el exterior, así que no esperes un glamour deslumbrante.

El precio ronda entre 50 y 60 euros por persona, que no está tampoco tan mal si piensas en el nivel de la comida, aunque, sinceramente, yo preferiría probar otros sitios primero antes de repetir aquí. Pero, oye, si estás en la zona y buscas un buen asador, no lo descartes. Eso sí, ¡hazte una reserva! Se recomienda, ya que el lugar tiende a llenarse rápidamente.

Por otro lado, si tienes un buen estómago y quieres algo más ligero, su menú del día es una opción muy recomendable. A solo 10-20€, puedes disfrutar de unos platos típicos muy a gusto, como la sopa castellana y las croquetas de jamón. Además, el sitio está bastante bonito, con un toque castellano que lo hace acogedor. ¿Y el aparcamiento? ¡Ni te preocupes! Hay un montón de plazas libres justo en la puerta.

Así que, ¿por qué deberías hacer una parada en La Casa de Piedra? Porque si buscas una buena combinación de carne a la parrilla, un ambiente cálido y un precio razonable, este lugar tiene su encanto. Ya sea que vayas a comerte un chuletón perfecto o disfrutar de un menú del día, hay opciones para todos. Es una apuesta segura, aunque hay que tener en cuenta algunos peros, pero vale la pena. ¡No te lo pienses tanto y pásate!

Qué tipo de reseña tenía pensado escribir sobre La Casa de Piedra

Y bueno, si andas por Monzón de Campos, no puedes dejarte pasar La Casa de Piedra. Es un sitio que se lleva 5 estrellas sin dudarlo. La experiencia que te ofrecen es de lujo, desde el primer bocado hasta el último trago. Tienen unas ensaladas que flipas: la de jamón y tomates con queso es una pasada, mezcla perfecta de sabores, ese toque salado del jamón con la frescura del tomate ¡te deja pidiendo más! Y claro, no te puedes perder su morcilla al estilo Palencia, crujiente por fuera y jugosa por dentro, un verdadero placer para los sentidos.

Si eres de los que disfrutan de las croquetas, aquí hacen unas de jamón que son dignas de aplauso. La bechamel está de lujo, suave, y con un sabor que te recuerda al jamón, realzado con un poco de pimienta negra y nuez moscada. Además, las brochetas lechales son otra historia; no te sorprendas si terminas chupándote los dedos en vez de usar servilleta, ¡están de miedo! Por lo que dicen, estos platos y el ambiente hacen que uno quiera regresar siempre que pueda.

El trato es genial. Nos atendió una chica rubia con gafas que era un amor, siempre pendiente de que estuviéramos cómodos. La comida salió rapidísimo y cada bocado fue un viaje al paraíso. El lechazo y el chuletón a la brasa están en su punto, y eso lo saben hacer bien. Pero ojo, que también tienen unas mollejas que están para quitarse el sombrero. Para los que aman la buena comida casera, este lugar es el acierto del viaje.

Al final, ¿qué tipo de reseña pensaba escribir sobre La Casa de Piedra? Pues, sin duda, una en la que recomendara a todo el mundo que se pase por ahí. Es un lugar donde te sientes como en casa pero con un sabor a cinco estrellas. Sin duda, un acierto monumental si buscas comida rica y un buen trato, con un precio que ronda los 30-40 € por persona. Si tienes la oportunidad, ¡no dudes en reservar tu mesa!

Cómo describirías la decoración y ambiente de La Casa de Piedra

Ya te digo, La Casa de Piedra tiene un ambiente un poco extraño. La comida, aunque tenía buen rollo, me dejó una sensación agridulce. Empezamos con la sopa castellana con costra, que estaba muy rica y calentita, con un toquecillo picante que le daba un punto. Los chipirones a la romana, ¡qué delicia! Esa mahonesa de ajo es un acierto total. Pero las croquetas caseras, aunque la bechamel estaba bien, me faltó algo. Y para colmo, una de ellas tenía un premio en forma de un pelo pegado. No es que lo perdonara fácilmente, pero ya sabes cómo es esto a veces.

Pasando a los segundos, la lubina estaba rica, pero llegó fría, como si la hubieran hecho hace rato. ¡Ahí ya se te quitan las ganas! Luego pedí un chuletón de vaca para dos, y fue un error pedir que me mostraran la pieza antes. Tenía demasiada grasa y también llegó fría, ¿en serio? Al final pedimos unos platos calientes, pero no hubo manera; aún estaban fríos por dentro. Comimos lo que pudimos separar de la grasa y, ya sabes, se te va la apetencia. En cuanto a los postres, mi mujer compartió un flan de huevo que estaba muy bueno. La tarta de queso de mi sobrina llegó con otro pelo, y eso ya me dejó sin ganas de café.

En cuanto al ambiente, la decoración de La Casa de Piedra es bastante casual. Bajo ruido permite que se pueda charlar sin problemas, así que eso está bien. Ideal para grupos grandes, aunque aparcar es un dolor. Con todo lo que pasó, creo que si cobras unos precios así, esos fallos no tienen cabida. La atención de los camareros fue correcta, pero con las cositas que pasaron, nos fuimos sin hacer sobremesa. Ah, y ojo con las opciones vegetarianas y celiacas, que no vi nada en la carta. Es una planta baja, así que el acceso para sillas de ruedas está bien. Pero, vamos, para una cena hay que pensar si vale la pena, ¿no?

Qué características resaltarías del servicio en La Casa de Piedra

Ya te digo, La Casa de Piedra es un sitio que no pasa desapercibido. De entrada, el ambiente es muy bonito; tiene un buen rollo que te hace sentir a gusto en cuanto entras. Además, el hecho de que tengan el horno en el salón y puedas ver al cocinero en acción le da un toque auténtico. Te recomiendo que vayas con tiempo, porque todo lo que sale de la parrilla está de muerte lenta. Eso sí, no esperes un menú; aquí se trata de que te canten los platos y, al final, te vas a casa con un buen agujero en el bolsillo. Vamos, que saldrás a unos 40€ por barba, y el plato principal no incluye un chuletón, aviso a navegantes.

Ahora, el trato del personal es otro rollo. Son super amables; de esas veces que te hacen sentir como en casa. Aunque a veces puedes salir un poco decepcionado con algunas cosas, el servicio, en general, es de lo mejor. Te aconsejan bien sobre las cantidades, así que no te arriesgues a quedarte corto. La calidad de la brasa es espectacular, así que si eres fan de la carne asada, ni te lo pienses. Además, es un buen lugar para ir en grupo, ya que se pueden charlar sin problemas, el nivel de ruido es bajo.

Si buscas algo más asequible, tienes opciones de picoteo, y aunque algunos han tenido sus decepciones con los platos, lo general es que la comida está rica. En especial, el pulpo a la brasa y el lechazo son platillos que no puedes dejar pasar. Y bueno, el arroz con leche puede ser un ruleta, así que si eres dulce, pregúntales primero. En resumen, el servicio es maravilloso, con un personal rápido y profesional que, aunque el precio pueda tirar un poco para atrás, la calidad y el ambiente lo compensan. ¿Quieres disfrutar de buena comida en buen rollo? La Casa de Piedra es tu sitio. ¡Aprovéchalo!

Qué platos recomendáis en La Casa de Piedra

Y no nos olvidemos de La Casa de Piedra, que es el sitio ideal si buscas un buen tapeo. Tienen una comida espectacular que te deja sin palabras. Si te gusta el lechazo, aquí es donde tienes que venir. Es extraordinario. Y el pescado, ni se diga, se siente fresco y bien hecho. Vayas cuando vayas, este lugar siempre tiene un ambiente chido, ideal para pasar un buen rato con los amigos o con la familia. 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente.

No se puede dejar de hablar de los postres, que son otro rollo. La tarta de queso es una locura, superjugosa y queda de lujo con una bola de helado. Y si te haces este viaje, no puedes irte sin probar la sopa castellana o esas mollejas al ajillo. Cada bocado es un viaje al cielo. ¿El precio? Entre 30 y 40€ por persona, que está más que decente por todo lo que te llevas.

Eso sí, ten cuidado con los días que vas; algunos han tenido experiencias malas aquí aunque sea raro. Un cambio en la calidad del menú puede arruinarlo todo. Pero la mayoría de la gente que va se va contentísima. Servicio de lujo, no el típico de 'aquí tienes la comida, adiós'. Ellos se aseguraron de que estemos bien atendidos en todo momento.

Si te preguntan qué platos son los que no puedes dejar pasar en La Casa de Piedra, aquí va la lista: la tarta de queso, el cuarto de lechazo y el lechazo al horno son siempre un acierto. Y si pones un pie allí, asegúrate de probar el chuletón también, porque lo que suben a la parrilla es de otro nivel. ¡Te va a encantar!

Por qué las morcillas son consideradas "puro amor"

Bueno, hablemos de La Casa de Piedra, que está en la carretera Husillos, en Monzón de Campos, Palencia. Si vas buscando una parrilla que de verdad vale la pena, este es el sitio. La comida es espectacular. Te pido que no te pierdas el Angus a la piedra, que está increíble, aunque a veces se te queda frío si no estás pidiendo piedras constantemente. Y eso sí, prepárate porque el precio son 55 euros/kilo. El lechazo no se queda atrás, la pata está del* cero, por solo 20 euros. Lo que sí, no te olvides de llevar paciencia porque tardan un poco en servirte. Aunque la cantidad se queda un poco cortita para lo que pagas, la calidad compensa.

El menú del día está buenísimo, lo puedes encontrar por 13 euros y trae 3 primeros y 3 segundos. Es comida casera de la buena. El local tiene un aire antiguo, y bueno, el servicio podría ser un poco más amigable, pero al final, logran que la experiencia esté bastante bien. Le pondría un 4 en comida, un 3 en servicio, y algo por el ambiente que no se siente tan acogedor.

Otra vez, si buscas un lugar donde comer rico y que no te vacíe el bolsillo, aquí también encuentras un buen trato calidad-precio. Me acuerdo que llegamos con el crío en un domingo, y aunque la cocina no abrió hasta la una, la espera estuvo bien. Disfrutamos de unas croquetas, pimientos, mollejas de lechazo y tarta de queso, todo de diez. Así que si valoras un buen servicio y un ambiente bonito, este sitio se lleva un 5 estrellitas.

Por otro lado, también hay reseñas que son un desastre. Hay quien dice que la experiencia fue horrible y que prefieren cualquier bocadillo a lo que ofrecen. Pero eso se siente más como una queja aislada porque la mayoría coinciden en que la calidad de las carnes y la brasa es inigualable. No te vayas sin probar la sopa castellana, que dicen que es un must, sobre todo entre semana cuando el menú es más asequible.

Y ya que estamos, te pregunto, ¿por qué las morcillas son consideradas "puro amor"? La razón es simple: están hechas de ingredientes sencillos que, cuando se combinan, crean magia. En La Casa de Piedra, las morcillas pueden tener ese toque especial que las hace recordar a esas comidas en familia, con sabor a hogar y tradición. Así que si te animas a ir, no te olvides de pedir morcilla, ¡te va a conquistar!

Cómo son las croquetas que se sirven en La Casa de Piedra

Y, la verdad, si no has ido a La Casa de Piedra, te estás perdiendo algo grande. Este lugar en Carretera Husillos, 3, Monzón de Campos es una joya. Comida exquisita, un local acogedor y un servicio que es un 10/10. Te atienden de manera amable, atenta y rapidísima, como si te conocieran de toda la vida. Si te decides a ir, no te arrepentirás, lo prometo. Con un precio por persona que ronda los 40-50 €, vale cada céntimo.

Hablando de comentarios, vi que una tal Estela se quejó del trato recibido. Pero, en serio, si vas sin reserva y te ofrecen mesa, ya es un buen detalle. Lo demás son tonterías. A veces, los niños no ayudan con ese rollo de estar quietos y podrían generar un accidente. Así que, si ves su comentario, mejor pasa de él. La gente que trabaja allí merece que la valoren por lo que hacen, ¡y lo hacen genial!

Este restaurante es de los grandes en comida tradicional y de cercanía. El ambiente es muy agradable y la atención es cercana y profesional a partes iguales. Y, lo mejor, los precios son bastante razonables; no te dejarán en la ruina después de una buena comida. Y si te haces un rato, prueba el cuarto de lechazo o la ensalada de ibéricos. ¡No te vas a arrepentir!

Ah, y respecto a las croquetas, son de otro mundo. Están bien cremosas y llenitas de sabor. Así que, si quieres darte un buen capricho, no dudes en pedirlas. En definitiva, si andas por ahí, ¡hazte un favor y dale una oportunidad a La Casa de Piedra! Te aseguro que salirás con una sonrisa y la barriga llena.

Los platos son abundantes en La Casa de Piedra

Mira, si pasas por Monzón de Campos, no te puedes ir sin probar lo que ofrece La Casa de Piedra. Este sitio es un auténtico tesoro en la zona y la verdad es que nos tienen mal acostumbrados. 5 estrellas, sin dudarlo. En su carta, las carnes y pescados son la bomba, y no podemos olvidarnos de los entrantes y los guisos que son una delicia. Para el que busca un buen menú del día, aquí lo clavan. Y si nos hablamos del trato, Lidia, Isabel, Kira, Carla y Raúl son lo más; siempre atentos, son un encanto. Que alguien diga que Lidia no es buena en lo que hace, es para reírse. ¡Es profesional y una persona genial de verdad!

Ahora, no todo el mundo ha tenido una experiencia tan buena. He oído que algunos han tenido mala suerte. Por ejemplo, hay quien llegó y solo le ofrecieron la carta sin hacerse el menú y eso no es lo que se espera. También me comentaron que el trato de una camarera no fue el mejor, con una actitud un tanto prepotente y respuestas que no tenían ni pies ni cabeza. Pero, a pesar de eso, lo que se dice de la comida sigue siendo top. Algunos comensales se sintieron estafados con los platos de los que no salen muy contentos, pero la verdad es que eso no define la esencia del lugar.

Y hablando de las raciones, sí, los platos son abundantes en La Casa de Piedra. Aquí no te quedas con hambre. Desde las chuletillas hasta la sopa castellana, pasando por un cuarto de lechazo que es para volverse locos. Las croquetas de jamón son otra movida que no te puedes perder. Ideal si vas con la familia o amigos, porque todos van a salir satisfechos. Además, hay espacio suficiente para que los peques corran y, si vas en silla de ruedas, tampoco tienes problema. La situación de aparcamiento es buena, con muchas plazas libres. Vamos, que tienes todo a favor para disfrutar de una buena comida.

Qué tipo de experiencia se puede esperar al visitar La Casa de Piedra

Ya te dije que en La Casa de Piedra es un lugar que vale la pena. Le metimos un buen tiento un viernes de esos que buscas un sitio chido para comer. Cuatro estrellas y no es para menos: el pulpo a la brasa que te sirven es una maravilla, y las mollejas son de otro mundo. Si te gusta la carne, el entrecot también te va a dejar con ganas de volver. El servicio es rápido y eficaz, lo que siempre es una gran alegría. Y lo mejor de todo, sin sorpresas en la cuenta, un precio de 82€ la pareja. ¡Eso sí que es un buen trato!

En cuanto a lo que te encuentras por ahí, sí que hay detalles que hacen la diferencia. La calidad de los productos es top, y hasta la vajilla está cuidada, con copas sin rayas. El patio es otro plus, perfecto para celebraciones y bien cuidado, aunque ojo con los desniveles y algo de riego automático. Y si tienes coche, no te preocupes, hay muchas plazas para aparcar.

Pero no todo es perfecto, claro. En días de calor, la cosa puede ponerse un poco incómoda porque no tienen aire acondicionado y el humo de la parrilla se cuela. Además, en celebraciones han tenido un pelín de problemas con la atención: a veces parece que falta personal y el servicio se puede volver un poco chapucero. La capacidad de los comedores es algo justa, lo que puede restar comodidad a la hora de sentarte a disfrutar.

Ahora, para cerrar, ¿qué tipo de experiencia puedes esperar en La Casa de Piedra? Pues un menú variado con productos de calidad, un ambiente agradable para disfrutar en pareja o en grupo, y un servicio que, aunque a veces puede flojear, se esfuerza por atenderte bien. En resumen, es un lugar donde te vas a sentir a gusto, comer bien y salir con una sonrisa. Enhorabuena, repetirás!

Es La Casa de Piedra un lugar cómodo y acogedor

Ya te dije que La Casa de Piedra es una joya en el corazón de Monzón de Campos. Este restaurante no solo es un sitio donde comer, sino un verdadero templo de la cocina castellana. Si te gusta la comida tradicional, aquí deberías sentirte como en casa. ¡Y ni hablemos del lechazo asado! Cocinado a fuego lento en horno de leña, cada bocado literalmente se deshace en la boca. Es el tipo de plato que, cuando lo pruebas, te sientes un poco más cerca de la gloria. Si tus amigos son de los que disfrutan un buen manjar, este es el primer plato que deben pedir.

Pero eso no es todo, tampoco te vayas sin probar las chuletillas de cordero. Estas pequeñas delicias son un verdadero festín. Te llegan a la mesa bien sazonadas y con ese sabor a brasa que solo un buen asado puede ofrecer. Y ya que estás, dale la bienvenida a los tomates de huerta. Cultivados cerca de allí, están frescos y van aderezados con aceite de oliva virgen extra. Este toque resalta su sabor natural y es el acompañante perfecto para esos platos contundentes.

Hablemos del servicio, porque aquí no es solo la comida lo que destaca. El personal es atento y profesional; se aseguran de que todo esté a pedir de boca. Te hacen sentir como parte de la familia, lo cual es un puntazo para disfrutar de la experiencia completa. Y el ambiente, con sus paredes de piedra y la decoración clásica, invita a relajarte y disfrutar. No hay nada más acogedor que echarse en un lugar que respira tradición.

Así que, ¿es La Casa de Piedra un lugar cómodo y acogedor? Totalmente. Con su ambiente rústico, comida de 10 y el mejor trato, es un sitio donde puedes sentarte, disfrutar y olvidarte de todo por un rato. Si andas por Monzón de Campos y te da hambre, no hay excusa. ¡Ve y disfruta de una auténtica experiencia gastronómica!

Qué tipo de ambiente se vive en La Casa de Piedra

Y bueno, si estás buscando un buen plan, La Casa de Piedra es el lugar. Tiene 5 estrellas en casi todo lo que se puede imaginar. He ido varias veces y, te lo digo ya, nunca defrauda. Sobre todo, la carne cocinada en piedra es una maravilla, y el lechazo ni te cuento. También tienen pescados a la brasa que están perfectos. Ah, y no te olvides de la tarta de Villasirga; eso es sagrado, amigo.

La relación calidad-precio es inmejorable. Puedes comer bien por entre 20 y 30 €, y por esa pasta, te aseguro que sales satisfecho. La comida vale un 5, y el servicio, otro igual. La atención es top, siempre están pendientes de que no te falte nada. Es de esos sitios donde te sientes a gusto y quieres repetir.

Eso sí, como en todos lados, hay opiniones mixtas. Algunos han comentado que el menú del día se siente un poco básico y que no incluyen ni una simple Coca-Cola. Por 15 €, se espera un poco más, la verdad. Pero, en general, si vas buscando un sitio donde disfrutar de carne rica y buena atención, no te equivocarás.

¿Y el ambiente? Pues, la verdad, se vive un rollo muy agradable en La Casa de Piedra. La gente está relax y los camareros son super amables, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. El lugar es acogedor, así que ir en grupo, con colegas o con la familia, ¡es un acierto total!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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