Restaurante La tarara

Restaurante La tarara

¿Buscas un buen sitio para comer en Miranda de Ebro? Entonces tienes que pasarte por el Restaurante La Tarara, ese bar-restaurante que se llena de buena onda y platos bien currados. Aunque la última vez que estuvimos, el menú cerrado de 28€ me pareció un poco un atraco, ya que no hubo ni macarrones ni pechugas para los peques y la sopa de ajo estaba quemada… ¡vaya desastre! Aún así, el camarero, que parecía el dueño, se ponía las pilas para tratar de salvar la situación. En fin, que si te mola la cocina española y quieres disfrutar de un entorno vintage mientras te dejas llevar por unas buenas tapas y cervezas, La Tarara podría ser tu sitio, aunque cuidado con ir en grupo. ¡Mejor reserva y asegúrate de que todo esté al 100%!

Restaurante La tarara

Restaurante
Valoración media: 4
Opiniones: 410 Reseñas
Dirección: C. Rda. del Ferrocarril, 27, 09200 Miranda de Ebro, Burgos
Teléfono: 947 99 01 53

Página web

facebook.com

Horarios Restaurante La tarara

DíaHora
lunes11:00–23:00
martes11:00–23:00
miércoles11:00–23:00
jueves11:00–23:00
viernes11:00–23:00
sábado11:00–23:00
domingo11:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La tarara

Cuál es el nombre del restaurante recomendado en Miranda de Ebro

¡Chicos, tengo que hablarles de La Tarara! ¡Este sitio es un verdadero hallazgo! Hoy estuvimos comiendo y, en serio, nos ha flipado. La decoración es súper característica, algo diferente que le da un toque especial. El trato que nos dieron fue de 10; hasta a la niña le dejaron llevarse una rosquilla. Detalles que hacen la diferencia, ¿sabes?

El menú del día está muy bien. Empezamos con cecina, sopa y una lasaña de 4 quesos que estaba para llorar de lo buena que era. De segundo, pedimos carne que también estaba muy buena. Se nota que tienen experiencia y que les importa el servicio. ¡Son muy amables! Sin duda, ¡volveremos!

Y no puedo dejar de mencionar a Manuel, el que nos atendió. Este tío no para, todo era dedicación pura. Cuando llegó el postre, no soy fan de la cuajada, pero me animé a probar la casera. Manuel me convenció de hacerlo y al final, fue un acierto. Me ofreció miel y todo, y menuda delicia. ¡Un crack, de verdad!

Ahora, también hubo una experiencia un poco chunga que nos contaron. Un grupo llegó y el servicio no estuvo a la altura; tardaron un montón en tomar la nota y algunos platos no estaban disponibles. Al final, fue todo un desastre que se nota que no se coordinaron bien. Pero bueno, a veces pasa.

Así que, si quieres comer rico en Miranda de Ebro, definitivamente te recomiendo La Tarara. ¡Un sitio que vale la pena!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Restaurante La Tarara

Y mira, te cuento que el Restaurante La Tarara es una joya escondida en C. Rda. del Ferrocarril, 27, 09200 Miranda de Ebro, Burgos. Nos plantamos allí a las 10 y pico, cuando la mayoría de los sitios estaban cerrados y nos sorprende que nos atendieron sin ningún problema. ¡Era casi el único lugar abierto! La carta no es muy extensa, pero todo lo que pedimos estaba delicioso, así que eso se perdona. El dueño, el tal Manuel, se preocupó por nosotros todo el rato, asegurándose de que estuviéramos cómodos, y eso se agradece un montón. Precio por persona entre 10-20 €; con comida y servicio que merecen un 5 estrellas.

De hecho, entramos de casualidad y terminé enamorado del sitio. El camarero era de esos que ya no hay, de los que se preocupan de verdad por el cliente. Y cuando fui al baño... ¡madre mía! No podía evitar grabar un vídeo y publicarlo en una página de Facebook de Miranda, ¡y sorpresa! Más de 3.729 me gusta. Así que no soy el único flipando con el lugar.

La atención que recibimos fue forma-ble, en serio. El dueño se desvivió para que estuviéramos a gusto y hasta adaptó el menú para los peques, dándoles opciones que ni estaban en la carta. La comida, aunque un simple arroz a la cubana, estaba en su punto. ¡Todo buenísimo! Por eso está claro que volveré, porque la decoración tiene su rollo, muy cuidada y parece que te transporta a otra época.

Ahora bien, no todo es perfecto. Alguno que se quejó dice que la comida estaba bien, pero que no les gusta que pidas raciones si no te metes en el menú del día. Un poco intensos los camareros, si no pides más comida te miran raro. Pero, a fin de cuentas, el ambiente en La Tarara es bastante chill, con un nivel de ruido bajo que permite charlar tranquilamente y disfrutar de la compañía, así que yo diría que vale la pena probarlo.

Cuál es el precio del menú cerrado mencionado en el artículo

Te cuento que el Restaurante La Tarara es un sitio que encontramos casi de casualidad, y vaya que fue un buen descubrimiento. Éramos cinco y, por suerte, había una mesa libre por una cancelación. La comida estaba riquísima, y la atención que recibimos fue de lujo. Sinceramente, si volvemos a pasar por Miranda de Ebro, no dudaremos en repetir. Era un domingo casi a las tres de la tarde y salimos bastante contentas.

La relación calidad-precio es otro punto fuerte del lugar. Por unos 10-20 euros por persona, te llenas con platos que, aunque a veces se tardan un poquito, merecen la pena. La calidad de los productos es espectacular y la manera en que están cocinados te hace disfrutar al 100%. Así que, si quieres un lugar donde comer bien sin arruinarte, aquí lo tienes.

El menú del día es variado y siempre está rico. La presentación de los platos es buena y, si lo que buscas es un buen sitio en Miranda de Ebro, definitivamente este restaurante se lleva la palma. Con precios que rondan entre 10-20 euros, no hay que pensarlo dos veces.

Claro, no todo fue perfecto. Nos tocó sentarnos al lado de una despedida de soltero que le dio un poco de ruido al ambiente. La conversación se hizo un reto entre risas y gritos. Para ser justos, el servicio fue bueno, pero ahí se notó que el personal debería haber moderado un poco la situación. Hicimos el intento de disfrutar, pero eso sí, si buscas paz, quizás sería mejor ir en otro momento.

Por último, hay opciones que no se acercan ni a la calidad que esperas. Uno de los comensales tuvo una experiencia lamentable con unos entrantes de lata y carne que sabía a vinagre. Así que cuídate de ciertos platillos, pero en general, el lugar se lleva un 5 estrellas. Para los menús cerrados que mencionamos, puedes contar con que rondan los 10-20 euros por persona. ¡Todo un acierto!

Qué tipo de cocina ofrece La Tarara

Te cuento que encontramos un lugar que está top en Miranda, se llama La Tarara. Pasamos de paso y, la verdad, llegamos en un horario donde suele estar todo cerrado. Pero - ¡sorpresa! - nos atendieron de lujo. El camarero, un tío muy majo, nos explicaba los platos como si fuéramos amigos de toda la vida. De entrante probamos unos ravioles que estaban brutales, y yo me decanté por unas carrilleras que se deshacían en la boca. Al final, la experiencia fue muy buena, y si alguna vez volvemos, está claro: repetiremos seguro. Calificación: 4 estrellas.

Pero en la misma calle, vimos que hay opiniones de todo tipo. En un caso, algunos se pasaron por allí por casualidad y la cosa fue diferente. De hecho, el servicio les pareció lento y desorganizado. La comida del menú no estaba mal, pero poca cantidad, y a la mayoría le metían el mismo acompañamiento. Aún así, se salvaron con los postres, que, al parecer, estaban de maravilla. Por lo que dicen, lo del café fue un gran acierto. Esta experiencia se queda en 2 estrellas.

Sin embargo, hay quien jura que es uno de los lugares más coquetos y bonitos de la zona, y no les falta razón. Todo el personal es super amable y la comida, además de estar rica, es abundante y bien presentada. Hay gente que asegura que incluso puede ir sola y sentirse a gusto. Eso sí, parece que a veces hace un poco de fresquete. Este sitio se lleva 5 estrellas y es perfecto para grupos de 5-8 personas, sin esperas y con acceso fácil para sillas de ruedas. ¡Ideal!

En resumen, La Tarara ofrece una comida rica y bien elaborada, con menús entre semana y especiales los fines de semana. Tienen de todo un poco, desde pinchos y raciones hasta platos principales que no decepcionan. Así que, ya sabes, si andas por Miranda, no te lo pierdas.

Cuáles fueron las experiencias negativas mencionadas sobre el menú

Ya te digo, el Restaurante La Tarara tiene un ambiente que se siente viejo, pero está decente. La idea de ir a por unos pinchos puede sonar bien, pero ojo con lo que te encuentres. Pedimos dos pinchos y los langostinos estaban mal pelados. Además, en uno de ellos apareció un pelo rizado. Eso no es lo que esperas cuando sales a comer, ¿verdad? Y, a todo esto, ni ticket te dan si pagas con tarjeta. En cuanto a la limpieza, el sitio está bien, pero si hay gente jugando al billar, el ruido puede ser un lío, y cuando fui había niños correteando por ahí.

A pesar de que el lugar se ve bien por fuera, no lo recomendaría para tomarte un café tranquilo. Me tocó pasar un mal rato con el servicio, ya que el filtro del café estaba sucio y eso hizo que el café saliera con grumos. Para colmo, la leche hirvió y el café terminó siendo aguado. Imagina eso, tomarte un café así, no es lo que buscas. Sin embargo, algunos dicen que el tapeo es variado y que el personal suele ser más atento, pero con nuestras experiencias, eso no se siente tan seguro.

Hablando de experiencias, hay un par de comentarios que nos recuerdan por qué no todos se van contentos del sitio. Te sientas y puedes esperar más de 50 minutos para que te traigan un entrante. Una vez que te traen algo, puedes esperar otra media hora para que lleguen los platos. Al final, acabas esperando más de tres horas para un menú cerrado, lo cual es una vergüenza total. Y si eso no fuera suficiente, algunas camareras son más bordes que amables y las mesas están tan pegadas que no puedes ni salir al baño sin hacer malabares.

Las quejas sobre el menú son claras: los platos a veces ni llegan, o llegan fríos. Te traen el postre antes que el segundo plato, y como si fuera poco, te dicen que lo que pediste de postre se ha agotado. Un desastre en toda regla. Así que, si estás pensando en ir, piénsalo bien.

Es recomendable llevar niños al Restaurante La Tarara

Así que, si te pasas por el Restaurante La Tarara en C. Rda. del Ferrocarril, 27, 09200 Miranda de Ebro, Burgos, te encuentras con un lugar que tiene 4 estrellas en general y un servicio que muchos destacan como exquisito. El dueño es un crack, de esos que te cuentan la historia del sitio y te hacen sentir como en casa. La comida tiene un precio que va de 10 a 30 euros por persona, así que no está nada mal si lo que buscas es un buen menú para un finde. Están más que tristes si no puedes quedarte a disfrutarlo todo sin prisa, ya que ofrecen 4 entrantes y un plato principal que te dejará con ganas de volver.

La carta está llena de delicias, como ese pastel de puerros que es una explosión de sabor, o la sopa de pescado que te deja queriendo chuparte los dedos. ¿Y qué decir del brick de bacalao con espárragos trigueros? ¡Flipas! Además, las carrilleras ibéricas al vino tinto son pura locura. Todo esto con un ambiente limpio y acogedor que invita a quedarte a charlar un buen rato. Aunque hay voces que dicen que el local en días festivos se llena como un bote de sardinas, lo que puede arruinar un poco la experiencia, pero la sonrisa de las camareras compensa bastante.

La verdad es que, si tienes peques, ¡no lo dudes! Este sitio es muy amigable con los niños. La mayoría de la gente coincide en que son súper agradables con ellos y, además, el ambiente es ideal para disfrutar en familia. Así que, si estás pensando en llevar a los peques, el Restaurante La Tarara es una buena elección.

Qué servicio ofreció el camarero para mejorar la experiencia

El otro día fuimos al Restaurante La Tarara en la C. Rda. del Ferrocarril, 27, y tengo que decir que el lugar me sorprendió. El sitio está recién restaurado y la decoración es preciosa. Te sientes a gusto nada más entrar. La comida casera está bastante bien y la relación calidad-precio es buena; por unos 20-30€ comes bastante decente. Los platos son sencillos pero tienen un sabor que te invita a repetir. Eso sí, si sales con hambre, prepárate, porque tardan un montón en atenderte, aunque creo que es más un tema de falta de personal que otra cosa. Los trabajadores son amables, pero se nota que están un poco agobiados.

Aún así, lo que realmente hizo la diferencia fue el camarero que nos atendió. Amable, agradable, gracioso y atento, estuvo justo en la medida; ni demasiado pesado ni descuidado. Él se encargó de hacer que la experiencia fuera mucho más llevadera. Los baños son un gusto; limpios y bien cuidados, acabas saliendo de ahí con una sonrisa. Además, la idea de que te sirvan 3 primeros sin tener que elegir me parece genial. Mis amigos pidieron bacalao y secreto, mientras que yo probé el entrecot, que estaba un poco pasado, pero bueno, tampoco hay de qué quejarse.

Por otro lado, el ambiente es super agradable. Llegamos sin saber dónde comer y este lugar nos salvó. La presentación de los platos también es un punto a favor. Aunque noté que no tienen menú infantil, el trato hacia mi hija fue excelente. Le sirvieron una pechuga de pollo que estaba muy rica y jugosa, así que todo bien por ese lado.

El único pero que le pongo es la espera, que puede ser un poco desesperante. En una de las visitas, estuvimos casi dos horas comiendo y todavía quedaban platos por servir. En ese momento, las camareras parecían un poco despistadas y te respondían a las peticiones como si fuera una carga. Pero a pesar de eso, el camarero que nos atendió hizo un gran esfuerzo por mejorar la experiencia, manteniendo el tono amable y asegurándose de que no nos faltara nada. Así que, aunque hay cosas que pulir, La Tarara tiene su encanto y merece una oportunidad.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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