Restaurante Pececitos

Restaurante Pececitos

¡Eh, qué tal! Si buscas un sitio chido para comer en Tardajos, tienes que checar el Restaurante Pececitos, en Av. de España, 7. Aquí ofrecen desde desayunos hasta cenas con una calidad que te deja flipando y un servicio que se siente casi en casa. ¿Brunch? ¡Claro que sí! Este lugar, que está en el Camino de Santiago, tiene más de 55 años de tradición y son famosos por su lechal asado. Y no te preocupes, que la Panadería Ordoñez que tienen al lado lleva más de 120 años haciendo panes que le dan un toque especial a tu plato. Así que ya sabes, ven a disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor. ¡No te lo pierdas!

Restaurante Pececitos

Bar restaurante
Valoración media: 3,6
Opiniones: 470 Reseñas
Dirección: Av. de España, 7, 09130 Tardajos, Burgos
Teléfono: 947 45 10 60

Página web

Horarios Restaurante Pececitos

DíaHora
lunes7:00–24:00
martes7:00–24:00
miércoles7:00–24:00
jueves7:00–24:00
viernes7:00–24:00
sábado7:00–24:00
domingo8:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Pececitos

Dónde está ubicado el Restaurante Pececitos

¡Eh, amigo! ¡Vamos a hablar del Restaurante Pececitos, ese bar-restaurantito en Av. de España, 7, 09130 Tardajos, Burgos! La verdad, tengo que ser sincero: le daría 3 estrellas y no porque sea un super sitio, sino porque no me gusta ser mala onda. Pero, ¿qué piensas? El camarero es más borde que un plato de espaguetis, ¡y eso es decir mucho! Tienes que lidiar con un tipo que parece que ha chupado un limón todo el día, ¡puf! Y para rematar, el local es un horno, con un calor que flipas y sin aire acondicionado. En pleno agosto, yo pido un nestea y me lo traen caliente, ¡con tres cubitos que de milagro no se derriten! Eso sí, el plato combinado de 9 euros es una broma, ¡parece más comida para un niño que para un adulto! Es como si te hubieran echado al paso porque no había nada más.

Ahora, si vas por ahí esperando un poquito de respeto, olvídalo. Un compi fue a pedir un sello para su credencial y el camarero le lanzó un "no tengo" con una actitud de sobra. Tenía el puto sello al lado de la caja, ¿dónde está la amabilidad? Definitivamente, sitio a evitar para los peregrinos, porque aquí no te hacen sentir bienvenido. En el camino te encuentras con gente amable en cada parada, pero aquí el trato es brusco y antipático, y lo único que rescato es un café bueno.

Otra cosa que me lleva al límite es la actitud del camarero. Si tú eres de esos que se siente agradecido de tener un lugar en el camino de Santiago, deberías tratar a los peregrinos como se merecen, no con malos modales. Te cuento, uno de mis colegas se quitó los zapatos del cansancio y este tipo le habló de una forma que parecía que no sabía que vive gracias a los viajeros. Después de todo, nosotros nos fuimos a otro sitio donde el trato fue mil veces mejor.

¡Oye, amigo! Si estás en el negocio, deberías pensar en la buena onda. Un bar en el camino puede ser una maravilla si le pones actitud. La gente viene con energía, ¡sonríe un poco y disfruta del trabajo! Así que, hermano, si no cambias el chip, te vas a quedar solo. El Restaurante Pececitos está en Av. de España, 7, 09130 Tardajos, pero te recomiendo que busques otro sitio a menos que quieras pasar un mal rato. ¡Un abrazo, que lo necesitas!

Qué tipo de comidas ofrecen en el Restaurante Pececitos

La verdad, no sé qué onda con el Restaurante Pececitos en Tardajos, pero he escuchado de todo. Por un lado, tienes a los que dicen que el lugar es un desastre. La atención es como si te estuvieran haciendo un favor por servirte. Alguien comentó que la comida parecía de paquete y las bebidas, calientes. ¡Imagínate tener que pedir hielo! Encima, hasta el momento de pagar lo hicieron con desgana. ¿20-30 euros por persona por eso? Ni pensar en volver, la experiencia deja mucho que desear. Comida: 1, Ambiente: 1, y para rematar, la espera de 30 a 60 minutos.

Pero luego, hay relatos de que el trato es de lo más lamentable. Hubo un momento donde un peregrino, con los pies hinchados, se quitó las zapatillas un segundo y el camarero, en un tono chulesco, le saltó con comentarios que no estaban ni en la conversación. Lo peor es que esa señora se marchó con una impresión horrible del sitio. Servicio: 1 total. Si eres peregrino y buscas un lugar acogedor, mejor sigue buscando.

A pesar de todo, parece que hay un grupo que tiene una opinión bien distinta. Hay quienes dicen que Pececitos es un buen sitio para un alto en el camino, con una comida decente. Recepcionan a quienes van a desayunar y el café es bastante bien valorado, además, hay opciones como napolitanas y pinchos de tortilla. Comida 4, Ambiente 3, y sin esperar mucho. ¿Estás con un grupo de amigos? Aparentemente hay bastante barra y hasta un patio exterior.

Pero claro, con tanta disparidad, te preguntas: ¿y qué tipo de comidas se ofrecen en el restaurante? Te dejo con la info básica que he sacado: hay opciones tipo desayuno como napolitanas, pinchos y pulgas, así que en cuanto a variedad no es mucho. Pero hey, ¿quizás no estés buscando un festín gourmet en medio del camino? Sin embargo, así como están las cosas allí, definitivamente mejor pasa de largo si no quieres mal rollo.

El Restaurante Pececitos sirve desayunos

Mira, tengo que ser sincero, no todo es color de rosa en el Restaurante Pececitos. Hay unas críticas que son para pensárselo. Te puedes topar con un camarero maleducado que parece que no quiere saber nada de ti. Uno que entró una vez lo dejó claro: “primera y última vez”. Un 1 estrella que afirma que no lo recomendaría ni a su peor enemigo y eso que no es peregrino, sino conductor de viajeros. Vamos, que si no te tratan bien desde el principio, a mí también se me quitarían las ganas de regresar.

Pero, en el otro lado, hay quienes están encantados. 5 estrellas a montón. La peña dice que el lugar es acogedor y que la comida es una auténtica delicia. El dueño es un crack, siempre majo y amable. ¿Y qué me dices de la morcilla de Burgos? Eso no te lo deberías perder por nada del mundo. Además, hay otra opinión que dice que, siendo bisnieta del primer propietario, lo recomienda a todos. ¡Eso cuenta!

Claro, no todo puede ser perfecto. Algunos mencionan que se echan de menos taburetes o asientos para no estar de pie todo el rato. Las bravas no triunfan y los mejillones podrían haber tenido más chicha, pero igual no era la temporada adecuada. Lo que sí parece que nunca falla son los calamares. En general, la evaluación es buena, con un servicio que ni rascas: menos de 10 minutos de espera.

El ambiente es la clave aquí. Cuando entras, respiras un buen rollo. Los pinchos y los bocadillos son top, y el café también se lleva buenos comentarios. Si buscas un sitio cómodo para hacer una parada en el camino, ¡este es el lugar! Ah, y si te preguntas si servirán desayunos, la info que traigo no lo menciona, pero parece más bien un sitio enfocado a comidas y tapas. Así que lo mismo no es el mejor lugar para un buen desayuno, pero seguro que te sacan un buen café por si te decides a parar.

Se puede disfrutar de brunch en este restaurante

Te cuento que pasé por Pececitos en Tardajos y, sinceramente, el trato fue un fiasco total. Primero te aparece un camarero con cara de amargado, que parece que le han robado el almuerzo, y eso lo sabes desde que cruzas la puerta. Una estrella de mi parte, a nadie le debería tocar lidiar con esa actitud. Ni siquiera se molestó en ocultar su mala onda. El café, por cierto, casi me saca una lágrima de lo malo que estaba. Si vas con hambre, es mejor que lleves algo de casa porque este lugar no es precisamente un festín.

A pesar de estar en un sitio clave del Camino de Santiago, el ambiente es todo lo contrario a acogedor. Te encuentras con peregrinos y lugareños, pero el servicio hace que preferirías estar en cualquier parte menos ahí. Otra gente que estuvo también dijo que el trato era horrible y eso no es lo que esperas cuando paras a descansar un rato. Parece que algunos días el camarero simplemente no se siente motivado, y eso arruina la experiencia para todos.

La terraza parecía más un almacén que un lugar donde puedes disfrutar de una birra al sol. Las mesas estaban sucias, y a la gente le daba igual. La tortilla de patata, la que uno espera que esté rica, fue un verdadero desastre; esta cosa solo sabía a agua. Y ya ni te cuento del baño, que era un asco total. Recuerdo que le pedí la llave y el camarero, en vez de ayudar, mejor se quedaba haciendo sus cosillas.

Ahora bien, la pregunta del millón: ¿Se puede disfrutar de brunch en este restaurante? La respuesta es un rotundo NO. Si quieres un brunch agradable, mejor pasa de largo. Aquí, el servicio es tan malo que no puedes relajarte ni disfrutar de lo que pidas. Un lugar para evitar, definitivamente.

Cuántos años de tradición tiene el Restaurante Pececitos

Mira, hablemos claro sobre el Restaurante Pececitos. La dueña-camarera te atiende como si estuvieras pidiendo un favor, en vez de ser cliente. La última vez que fui, ya no sé si estaba de mal humor o simplemente es su forma de ser, pero estaba metiendo el dedo en la cara de la gente y hablando a gritos. Te amargan el día solo con un "hola". Dudo que se merezcan a nadie y, con un trato así, merecen un 0 patatero. Solo hay que ver cómo responde a las reseñas: ¡vaya tela!

Por otro lado, el sitio es normalito, ni fu ni fa. Una vez fui a desayunar y las tostadas eran unas monadas, un poco pequeñas y a medio tostar. El camarero tenía la energía de una harina vieja. Teníamos que andar pidiéndole lo que faltaba, como cubiertos y servilletas, casi como si le estuviéramos robando algo. Para un café rápido está bien, pero eso de decir que es una maravilla… ¡ni de coña!

Eso sí, tengo que admitir que el pincho de tortilla está bueno, eso no se puede negar. Es casera, lo cual es un plus. Aunque el ambiente no se salva del todo y el camarero podría poner un poco más de ganas, porque parecía que el trabajo le pesaba más que un yunque. Lo más seguro es que, si no has estado ya, no vayas con muchas expectativas.

Y por último, en cuanto a la tradición del Restaurante Pececitos, lo que puedo decirte es que no he visto referencias claras a cuántos años llevan, pero si la forma de tratar a la clientela es la misma de siempre, no me sorprende que no sean muy recordados. Así que mejor que seas precavido si decides pasar por ahí.

Cuál es el plato más famoso del Restaurante Pececitos

Al final del día, Pececitos no es exactamente la mejor parada que podrías hacer si estás buscando un buen bocado, sobre todo a las 10:30 de un lunes después de una larga conducción desde Donosti. Te cuento que tras leer esas valoraciones de 8/10 y más de 150 opiniones, la comida no estuvo a la altura. La atención de la camarera, bueno... digamos que tenía prisa. Nos apremiaba a decidir a toda velocidad y dejaba claro que si intentábamos pedir el menú del día, que ni soñáramos con un precio especial. Eso nos relajó un montón, ¿verdad?

Optamos por un par de raciones de tortilla y unos bocadillos de filete con pimientos. Te aviso que el pan de la tortilla no inspiraba mucha confianza. Un trozo que parecía haber hecho un viaje al congelador y de vuelta. Algunos cachos quemados y otros aún congelados. Los filetes, aunque recalentados, estaban bastante decentes, y los pimientos, de marca Hacendado, pues se notaba. La tortilla, un 7/10, mejor que nada, pero no un plato estrella.

Y para desayunar, mejor busca otro sitio. Aquí no había tostadas, ni fruta, ni ganas de trabajar. Solo un café y un muffin que ni pintaba. En serio, un desastre absoluto. Solo estoy dando mi opinión y no busco joder a nadie. Google se hizo para que testimonios como estos ayuden, ¿no? Si llegas a las 7 de la mañana y quieres un buen trago, puede que aquí encuentres lo que busques, pero no esperes un desayuno decente.

En cuanto al plato más famoso de Pececitos, si realmente hay uno que se asome a la fama, podría ser esa tortilla. Aunque las expectativas no son muchas, hay quienes le dan el visto bueno. Así que, si vas, apuesta por la tortilla y no te saltes de platillo.

Está el Restaurante Pececitos en el Camino de Santiago

Mira, el Restaurante Pececitos en Av. de España, 7, Tardajos es un sitio que ha recibido de todo: desde esas 5 estrellas que dicen que es ideal para pasar un buen rato con amigos o pareja, hasta quejas de algunos que han tenido experiencias un poco peores. Yo fui el 13-9-23 y, aunque el chico parecía majo al principio, la cosa se torció un poco con el wifi. Mi pareja, que es del pueblo, tuvo que apuntar la contraseña y luego parece que al camarero le fastidiaba que estuviéramos enganchados con eso. Yo entiendo que no quieren que la gente abuse, pero a veces un poco de flexibilidad no hace daño, ¿no crees?

En el lado positivo, los dueños son super amables, con una atención única. La barra de pinchos y tapas está bastante bien, y tienen platos combinados muy bien de precio. Puedes ir desde la mañana a desayunar hasta la tarde para tomarte unos vinos, así que el ambiente siempre está animado. Escuché que los desayunos y los marianitos del mediodía son de lo mejor, lo que hace que sea un buen sitio para cualquier ocasión. Relación calidad-precio está más que bien, entre 10 y 20 euros por persona y toda la comida está riquísima.

Sin embargo, hay que tener cuidado, porque también he visto que algunos clientes han tenido malas experiencias con el personal, sobre todo cuando traes a peques. Un amigo me contó que al llegar con su niño de un año, el camarero no tuvo las mejores palabras al ver que el enano quería tocar el futbolín. Es cierto que hay cosas que no se pueden tocar, pero un poco de educación sobra, ¿no? La amabilidad debería ser siempre parte del servicio. Por eso, hay reseñas que dicen que a ellos no les importa mucho el trato.

Ahora, en cuanto a si el Restaurante Pececitos está en el Camino de Santiago, la verdad, no tengo claro si es parte de la ruta principal. Pero si andas por Tardajos y quieres parar a comer, te diría que te animes, porque el ambiente, aunque tenga sus altibajos, puede ser una buena pausa en el camino. ¡Échale un ojo!

Qué lo hace especial el lechal asado del Restaurante Pececitos

Y mira, de todo lo que he escuchado del Restaurante Pececitos en Tardajos, hay opiniones pa' dar y regalar. Por un lado, hay gente que sale diciendo que la atención es de lo más rápida y el menú casero está bien elaborado. Me dicen que tienen las mejores patatas fritas y la morcilla del mundo. Si de verdad es así, ¡hay que probarlo! Pero hay que tener en cuenta que es un bareto de pueblo normalillo, no esperes lujos ni nada por el estilo, pero a veces lo sencillo es lo que más se disfruta. Eso sí, prepárate a hacer un poco de ruta porque hay que salirse de la autovía para llegar, aunque no hay mucho más donde elegir.

Sin embargo, la otra cara de la moneda no es tan bonita. Hay testimonios de gente que ha tenido experiencias de lo más desagradables. Uno se encontró con un camarero maleducado, como el de 'El camino', que parece que sólo sabe tratar con gente de manera despectiva. También oí que hay un problema con la higiene; eso de encontrar un local sucio, lleno de servilletas y moscas no es lo que buscas cuando se te antoja un buen bocadillo. Y no hablemos de que si no llevas mascarilla, el camarero puede ser un verdadero borde. Todo esto hace que te lo pienses dos veces antes de entrar.

Pero si has decidido ir por el lechal asado, ahí sí que parece que hay magia. Aunque no tengo información específica del platillo, de lo que voy entendiendo es que suele ser tierno y sabroso, lo que podría explicarte por qué algunos todavía se lanzan a la aventura de ir al restaurante. La combinación de un buen asado con una atención óptima sería lo que lo haría especial. Así que, reza para que la suerte esté de tu lado en tu visita, porque con un poco de buena vibra, tal vez llegues a disfrutar de un manjar delicioso.

Hay ofertas para cenas en el Restaurante Pececitos

Mira, el Restaurante Pececitos en Tardajos es un sitio que, dependiendo del día, te puede dejar una impresión de lujo o hacerte sentir que te has metido en un lugar de paso. La primera vez que fui, ***paré a cenar en mitad de un viaje*** y salí con un par de estrellas en el estómago, aunque no en la reseña. Los platos combinados y las hamburguesas estaban bien, y los pinchos eran una delicia. ¡No puedo olvidar la morcilla impresionante! De verdad, si tienes hambre, este lugar es 100% recomendable.

Sin embargo, he oído de otros que las cosas no siempre son tan buenas. A algunos peregrinos no les ha ido tan bien. Dicen que el trato en todo el pueblo es un poco áspero. Preguntar por comer en la terraza mientras tienes la bicicleta parece ser como pedir un imposible. El personal puede ser un poco ***desagradable*** a veces, lo que es una pena, porque el sitio tiene su encanto.

Pero aún así, la mayoría de las veces, la gente de allí son majos. El menú es rico y si decides sentarte, el local es amplio y cómodo. Te sientes en confianza, y el café, ¡uy, ni hablar! Bueno, mis amigos han dicho que también hay buen ambiente y que los camareros son correctos. No está mal para una parada de café y un rato agradable, sobre todo si tienes hambre y te apetece un bocata cojonudo de la barra.

Ya te digo, el problema puede venir con las opciones de cerveza. Si eres de los que busca algo más variado, aquí tendrás que conformarte con un quinto de Mahou o un tercio de Heineken, porque no hay mucho más. Eso sí, tienen mesas afuera y bastante espacio para aparcar, lo cual es un plus si vienes en coche.

Ahora, sobre las ofertas para cenas... No hay información específica que hable de descuentos o menús especiales por las noches en el Restaurante Pececitos. Parece que se centran más en lo que ofrecen a la carta y el menú normal. Así que si planeas ir a cenar, mejor ve con ganas de disfrutar lo que tienen, porque ofertas tal cual, no parece que haya.

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Restaurante Pececitos

Mira, te cuento que estuve en el Restaurante Pececitos y la verdad es que merece la pena. 4 estrellas, ¡sí, así de bien! Hice el Camino este verano y, la verdad, necesitaba un buen sitio para reponer fuerzas. El camarero era bastante educado, lo que siempre se agradece cuando tienes hambre. Pedí unos bocatas y estaban de lujo, así que mi estómago se sintió feliz. En serio, si pasas por ahí, no dudes en hacer una parada.

Este lugar es perfecto para una parada ocasional de viaje. Ya seas un peregrino en el Camino de Santiago o un viajero cualquiera, es un buen sitio para tomar algo antes de seguir con la ruta. Y, lo mejor de todo, el precio por persona está entre 1-10 €. ¿Quién se puede quejar de eso? Es un chollazo para lo que ofrecen.

Y si te preguntas qué ambiente puedes esperar en el Restaurante Pececitos, te diré que es un rollo tranquilo y acogedor. Ideal para hacer una parada en el camino de Santiago, con ese aire informal que te hace sentir como en casa. Así que, si quieres relajarte un rato mientras disfrutas de un buen bocadillo, ya sabes dónde ir.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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