Restaurante El Lagar de San Vicente

Restaurante El Lagar de San Vicente

¡Oye, amigo! Si estás en Peñafiel, Valladolid, tienes que hacerte una escapada al Restaurante El Lagar de San Vicente. Este sitio es un asador de cordero que te dejará babeando. Con un rollo rústico, sus paredes de piedra y una bodega que te hace sentir en casa, aquí puedes devorar un lechazo asado en horno de leña que es de otro mundo. Además, tienen amplios comedores donde puedes sentarte cómodo y disfrutar de su gastronomía típica, incluyendo unos pasteles de queso que no querrás perderte. Eso sí, ¡no te olvides de reservar al +34 983 87 31 56! Este lugar está bien rankeado y seguro te encantará.

Restaurante El Lagar de San Vicente

Asador de cordero
Valoración media: 4,4
Opiniones: 747 Reseñas
Dirección: C. de la Varguilla, 36, 47300 Peñafiel, Valladolid
Teléfono: 983 87 31 56

Horarios Restaurante El Lagar de San Vicente

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–15:30
miércoles13:00–15:30
jueves13:00–15:30
viernes13:00–15:30, 21:00–22:30
sábado13:00–15:30, 21:00–22:30
domingo13:00–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Lagar de San Vicente

Dónde se encuentra el Restaurante El Lagar de San Vicente

¡Chicos, si no han ido todavía al Restaurante El Lagar de San Vicente, se están perdiendo una joyita! Hoy hemos tenido una experiencia gastronómica de aquellas. El medio lechazo asado estaba espectacular, tierno y jugoso, y eso que soy complicado con la comida. Las patatas fritas, perfectas, y las mollejas, ¡madre mía! Deliciosas. A eso le sumamos unas croquetas caseras que son una maravilla. Y por si fuera poco, también nos dejaron visitar las bodegas. Trato cercano y amable; no se puede pedir más. ¡Una comida inolvidable, sin duda repetiremos!

Este restaurante no es solo un sitio para comer cordero lechal, sino que también todo lo que probé estaba de 10. El ambiente es súper cómodo, las mesas bien espaciadas para que estés a gusto. El personal es amable y agradable, siempre pendientes de ti. El ruido es bajo, así que puedes chillar con tus amigos tranquilamente. Eso sí, si vas, asegúrate de probar sí o sí la sopa castellana y la morcilla de Burgos frita. Volvería en un abrir y cerrar de ojos.

Al final, aunque la comida es de calidad, tampoco es un lujo desmesurado. Por 50-60€ por persona comes como un rey, y si quieres algo más ligero, por 30-40€ te haces una comidita rica. Ah, y si quieres aplacar ese edito dulce, no te olvides de pedir la tarta casera de postre, ¡es una delicia!

Y para que lo tengan claro: el Restaurante El Lagar de San Vicente está en la C. de la Varguilla, 36, 47300 Peñafiel, Valladolid. Así que ya saben, ¡si están por allí, no duden en hacer una reserva y disfrutar de un lechazo que vale la pena!

Qué tipo de comida se sirve en El Lagar de San Vicente

No te lo vas a creer, pero el Lagar de San Vicente te va a dejar con la boca abierta. Total, fuimos a darle un tiento al menú del día y, ¡madre mía!, que estuvo de lujo. Comimos de todo: empezamos con una ensalada mixta y una sopa castellana que estaban de muerte. Luego, un filete de ternera que estaba increíble, y para rematar, un postre y un café que nos ayudó a digerir todo. Todo muy rico y el trato, un 10. Nos dimos cuenta de que justo cuando nos íbamos, el lugar se llenó de reservas. Así que, si piensas ir, mejor reserva. Y para colmo, tienen unas bodegas abajo con barricas antiguas que son una joya. ¡Muy recomendable!

Y hablemos del lechazo. Si lo tuyo es comer bien, este sitio no falla. Te lo traen al horno, acompañado de una ensalada que se lleva todo el protagonismo. La verdad que no necesitas más. Solo una buena botella de vino tinto del lugar y a disfrutar. La experiencia fue maravillosa; nos íbamos super satisfechos. Servicio excelente, al igual que la comida. No hay mejor manera de resumirlo: veni, vidi, vinci. Recomendable 100%.

El ambiente es de esos que enamoran. El sitio tiene solera, está en la parte alta de Peñafiel, y la subida vale la pena solo por disfrutar de unas buenas viandas. El lechazo al horno es la estrella, pero de verdad, tienen un menú variado y todo está rico. La bodega es un plus, así que ni se te ocurra irte sin visitarla. Y lo mejor: puedes aparcar sin problemas. Por precios, andas entre los 20-30 € por persona, así que no se le puede pedir más.

En resumen, en el Lagar de San Vicente tienes una mezcla de lo mejor: lechazo y carne de primera, además de platos como el entre cote y la famosa morcilla de Burgos frita. Así que si te preguntas qué tipo de comida hay, recuerda que aquí encuentras sabrosos asados, sopas tradicionales y hasta delicias del lugar. ¡No dejes pasar la oportunidad!

Qué especialidad gastronómica es famosa en este restaurante

Hablemos del Restaurante El Lagar de San Vicente, que está en C. de la Varguilla, 36, Peñafiel. Fuimos un día entre semana y la verdad es que había poquita gente, así que se respiraba una tranquilidad brutal. La comida, oye, muy rica, y la bodega tiene un rollo y una decoración que te dejan con ganas de quedarte un rato más. Lo más top fue el servicio, de lo mejorcito que he visto. Pocos sitios se encuentran así con esa atención.

Para que te hagas una idea, comimos un cuarto de lechazo, que estaba de escándalo, acompañado de una ensalada mixta. Los postres también son un must, ¡la tarta de queso casera no se la puede perder nadie! Te sale por unos 40-50 € por persona, pero lo vale. Si buscas un buen trato y buena comida, aquí tienes un 5 estrellas.

Y si vas, reserva. El local es acogedor, pero creo que se llena rápidamente. La atención de los camareros es impresionante, siempre dispuestos y atentos. Los entrantes que pedimos, como los espárragos y la ensalada, te abrirán el apetito para un lechazo que se deshace en la boca. Y no olvides dejar un hueco para el postre, que todo es casero y vale la pena. Sin duda, en Peñafiel hay muchos lugares para comer, pero aquí la cosa está bastante bien.

Ahora, hay que ser claros: como todo sitio, no le va a gustar a todo el mundo. Hubo gente que salió decepcionada porque el lechazo no era lo que esperaban y eso es un buen punto a tener en cuenta. Pero en general, yo diría que es un lugar muy recomendable, sobre todo si te gusta la gastronomía local. La especialidad que se lleva la palma aquí es, sin duda, el lechazo, así que si decides pasarte, no lo dudes, ¡tienes que probarlo!

Qué ambiente y decoración puedo esperar en El Lagar de San Vicente

La verdad, si buscas un sitio donde echen un cordero de flipar, El Lagar de San Vicente es tu lugar. Ya lo sabemos, 5 estrellas por la comida y otra 5 por el servicio. Cuando pedimos una ración de morcilla y el cuarto de lechazo, nos quedamos en modo "no puedo más" porque ¡la pieza es enorme! Perfecta para dos, aunque tengo que admitir que nos comimos la mayoría. Todo estaba delicioso. Y al final, ¡más sorpresa! Te invitan a ver su bodega subterránea, algo digno de explorar.

El ambiente es súper acogedor, con varias plantas y una bodega que es casi mágica. La comida, sin duda, es la estrella. Si te gusta el lechazo, estás de suerte, porque es de los mejores que he probado. Un sabor espectacular que se deshace en la boca, ni te cuento la cantidad de dedos que uno acaba chupándose después de tanta delicia. Y lo mejor, todo está a buen precio, entre 30 y 50 euros por persona. Más que razonable, ¿no?

A nosotros nos tocó en la planta de abajo, que es donde se siente toda la onda. Morcilla, queso, revuelto con gambas y setas... Menuda explosión de sabor. Y no olvides que necesitas reservar el cordero con antelación, así aseguras que no te quedes sin probarlo. Los camareros son súper amables, siempre atentos, y eso se agradece. ¡Vamos que repetiremos sin dudar!

Y ya que hablas del ambiente y la decoración, prepárate para un sitio que te envuelve. Con cuevas adornadas y esos toneles que hacen de cada rincón un lugar fotogénico, la atmósfera es genial. Es un espacio acogedor y cálido, perfecto para disfrutar de la comida y pasar un buen rato. Así que, vete preparado para una experiencia única y rica.

Es necesario hacer una reserva antes de visitar el restaurante

Así que, si estás pensando en lanzarte a El Lagar de San Vicente, déjame decirte que le echas un ojo a este sitio. La verdad, me encantó el ambiente, que es bastante acogedor y lleno de historia. La planta baja es una antigua bodega y es donde se siente mejor la esencia del lugar. ¡Un 5 estrellas fácil! Cuando fuimos, estaba a reventar, menos mal que reservamos con antelación porque si no, hubiésemos tenido que quedarnos sin probar su famoso lechazo.

Hablando de comida, pedir unos pimientos rellenos de entrante es un must, y luego el lechazo que todos dicen que es la bomba. Sí, es verdad que tienes que ir con un buen apetito porque las raciones son generosas. Y no te olvides de los postres; aquí también tienen muy buena mano. La atención del personal es muy cercana, y los precios son más bajos de lo que esperas para un lugar turístico. A nosotros nos salió a poco más de 40€ por cabeza, súper razonable.

Lo que me gusta de este sitio es que hay opciones para todos, incluso para aquellos que tenemos restricciones. Un amigo celíaco se sintió como en casa porque les hicieron fritura sin gluten. ¡Un detalle que se agradece un montón! La sopa castellana y la tabla mixta son otros platos que no debes dejar pasar si te apetece algo diferente. Aunque a veces la calidad puede variar un poco, la experiencia en conjunto hace que valga la pena. Aunque ahí hubo quien se quejó del fuerte sabor del lechazo, mi opinión es que si buscas un buen lugar familiar, este es tu sitio.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿Es necesario reservar antes de ir? Pues si quieres asegurarte una mesa y no quedarte con las ganas, reservar es lo más inteligente. Puede que encuentres un hueco, pero con esa afluencia, es mejor no jugársela y asegurarte de disfrutar a tope de la experiencia. Búscate una buena compañía y lánzate a probar lo que ofrecen, ¡no te arrepentirás!

Cuál es el número de contacto para hacer reservas en El Lagar de San Vicente

Mira, si estás pensando en un buen sitio para comer en Peñafiel, no busques más: El Lagar de San Vicente es donde tienes que estar. Te cuento, el lechazo que preparan aquí es increíble, de esos platos que se te quedan grabados en la mente. Y no solo eso, el servicio es excelente, te tratan como a un rey. Cuando salimos, estábamos encantados y bueno, te digo que busques una mesa en la bodega si puedes. ¡Es un sitio chulísimo!

La bodega no es enorme, pero tiene su encanto, es todo rústico y muy acogedor. Y de verdad que si vas a Castilla, no te puedes perder ese lechazo. La comida, el ambiente, el trato... todo está en su punto. La verdad, me atrevería a darle un 10/10. Además, el precio está bien, entre 40 y 50 € por persona si te dejas llevar por el menú degustación, que vale la pena cada euro.

Si eres más de ir a lo básico, también tienen un menú más asequible, desde 10 a 20 €. La sopa castellana y los filetes que traen son bien buenos también, pero si hay algo que debes probar, es el cuarto de lechazo. Acompáñalo con un vinito de la casa que entra como mantequilla, aunque te lo sirvan frío, da igual, le queda de lujo.

Y si te interesa hacer una reserva, el número de contacto para que no te dejes colar en la estampa es el 983 88 37 67. ¡Corre, llama y asegura tu mesa! No te vas a arrepentir, de verdad.

Qué tipo de horno se utiliza para asar el lechazo en este restaurante

Así que, si estás buscando un lugar donde disfrutar de la cocina tradicional de la zona, El Lagar de San Vicente es una opción que no puedes dejar pasar. Este sitio está especializado en el famoso lechazo, pero la carta no se queda corta, también tienen otros tipos de carne que están de lujo. La última vez que fui, decidimos terminar la cena con unas chuletillas y un solomillo de ternera. Te juro que todo salió sabrosísimo y en su punto. Y no nos olvidemos del postre, un hojaldre con crema y nata que estaba de muerte. Si aún tienes espacio, ¡ve por él!

El servicio también se merece una mención especial. El camarero que nos sirvió fue súper agradable, siempre con una sonrisa y dispuesto a hacer que la experiencia fuera aún mejor. Y como broche final, nos invitaron a conocer la bodega, que está en la planta de abajo. Es una chulada, es como adentrarte en un rincón secreto lleno de historia. ¡No se lo pierdan!

Por otro lado, en una ocasión comí allí un menú del día por solo 16€. Incluía un consomé de primero y un filete de ternera con patatas que era de un tamaño enorme. De postre, yo elegí natillas y tarta de queso, y todo estaba de escándalo. ¡Y el pan! Eso hay que mencionarlo, estaba especialmente bueno, y eso hace una gran diferencia. El ambiente en el comedor, que está en el sótano, le da un toque especial, es como estar en una bodega con estilo.

Sin embargo, no todas las visitas han sido top. Una vez fui y pedí lechazo, pero al llegar me dijeron que no había. ¡Y eran las 15:00! Un poco raro, ¿no? Nos acomodaron en el salón de abajo donde había poquita gente. Probé el menú del día que, aunque no estaba mal, parecía un poco caro para lo que ofrece. En cuanto al servicio, el camarero fue simpático, pero un tanto lento. Y sí, nos ofreció ver la bodega, que es un puntazo.

Ah, y en cuanto al lechazo, se asan en un horno de leña, lo que le da ese saborcito característico y único que todos buscamos. Un must si quieres llevarte un buen recuerdo de tu visita. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad a El Lagar de San Vicente!

Hay opciones de comedores amplios para grupos en El Lagar de San Vicente

Ya te digo que si buscas un sitio que te enganche a la primera, El Lagar de San Vicente es el lugar. Este asador se especializa en un cordero asado de campeonato que te deja sin palabras. La carne se deshace en la boca, es jugosa, con un sabor que te hace querer repetir mil veces. Te prometo que no hay nada como un buen plato de cordero para alegrar el día.

Y aquí no solo hablamos de cordero; el sitio tiene un toque tradicional que recuerda a las comidas de casa de la abuela. Los chicos de la cocina realmente saben lo que hacen y cada plato lo preparan con cariño. Además, el ambiente es chido, con un rollo acogedor que te invita a quedarte. Las paredes te cuentan historias y, sinceramente, no hay mejor plan que juntarte con amigos y disfrutar de una buena mesa.

Pero ojo, si vas en grupo, ¡esto se pone mejor! El Lagar de San Vicente tiene comedores amplios donde puedes acomodar a todos tus colegas. Así que, no hay excusas, que traer a todo el equipo para esas comilonas épicas es más que posible. Solo asegúrate de hacer tu reserva y estarás listo para disfrutar de una experiencia brutal. ¡Así que ya sabes, no te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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