
Si estás buscando un buen plan para picar algo rico en Arroyo de la Encomienda, Bar La Sepia es el lugar ideal. Allí podrás disfrutar de una ración de sepia acompañada de un alioli suave que no te dejará hecho un trapo, perfecto para olvidarte de la comida rápida de alrededor. Este bar es un rincón acogedor con una oferta de tapas que va desde lo clásico a lo moderno, así que seguro encontrará algo que te haga salivar. Ya sea que vayas con amigos o solo quieras un rato a gusto, aquí no decepcionan. ¡Así que no te lo pienses más y dale una oportunidad a La Sepia!
La Sepia
Horarios La Sepia
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–24:00 |
| martes | 12:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Sepia
Dónde se encuentra Bar La Sepia
¡Ey, gente! Hablemos de La Sepia, ese bar de tapas en C. Me Falta un Tornillo, 3, 47195 Arroyo de la Encomienda, Valladolid. Si vas a este sitio, ve con la mente abierta y no esperes mucho, porque la comida no es de la mejor, aunque el precio está bastante decente. Por 1-10 € por persona, no está mal si lo que buscas es picar algo rápido. Pero, aviso, las patatas bravas con alioli son una decepción total: saladas e insípidas. En lugar de eso, lo mejor que puedes hacer es pedir la sepia a la plancha. ¡Ahí sí que no fallas!
Las cantidades pueden dejarte un poco con ganas. Te traen bastante pan, que te llena, pero no te engañes, no te va a dejar satisfecho el paladar. Si solo vas de paso y te da igual un poco la calidad, está bien para quitar el gusanillo. Aunque, sinceramente, yo no volvería por lo que ofrecen. El servicio es regular, ni fu ni fa.
Ahora, no todo es malo. Algunas opiniones dicen que la sepia está en su punto: ¡tampoco creas que es la maravilla del mundo, pero al menos no decepciona tanto! Hay gente que ha tenido buenas experiencias, incluso disfrutando de montaditos de pollo y de calamares a buen precio. El ambiente es una mezcla de gente que busca algo rápido, así que no esperes un gourmet. Todo depende de la suerte que tengas con el servicio, porque hay camareros que pueden ser unos cracks y otros que no tienen mucho respeto por los clientes.
Entonces, ¿dónde se encuentra Bar La Sepia? Fácil, en C. Me Falta un Tornillo, 3, 47195 Arroyo de la Encomienda, Valladolid. Así que, si alguna vez andas por allí y quieres llevarte algo rápido en plan tapas, ¡ya sabes! Pero ten en cuenta lo que te he dicho.
Qué tipo de comida se puede disfrutar en Bar La Sepia
Vaya tela lo que se oye de La Sepia, ¿no? La atención del camarero rubio ese ya se ha colado en el top de las peores experiencias de la semana. Estábamos tres parejas en la cola y el chaval se pone a preguntarnos quién era el último. Como si no supiéramos que es su trabajo atendernos. Al final, nos dejó plantados ahí, sin llenar el estómago y con la sensación de que no le importamos un pimiento. Falta de respeto total.
Y ni hablemos de la comida, que es otra historia triste. Las patatas bravas, calentadas en el micro delante de ti, y la sepia… un hielo que ni debería estar en la cocina. ¿Y las rabas? Diablos, parecían más secas que un desierto. Arrepentido de cada euro. Lo que se decía antes de La Sepia ya no existe; esto es como un mal sueño. Comida: 1, Servicio: 3, Ambiente: 2.
Y ese precio, amigo, seis euros con noventa por media ración de sepia. ¡Un engaño! La foto ya dice más que mil palabras. Lo que antes era un placer, ahora es un atraco a mano armada. Por lo que se paga, deberías salir de allí lleno y satisfecho, no con hambre y con cara de '¿qué he hecho yo para merecer esto?'.
Claro, hay quienes dicen que la sepia es la de toda la vida, que los montaditos saben bien, pero a mí me parece que se están acomodando. Hasta las patatas, que al menos solían estar sabrosas, se están despoblando de aliño. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 5 a lo mejor, pero no todo brilla con el mismo tono.
¿Qué puedes disfrutar en Bar La Sepia? Pues, en teoría, patatas bravas y montaditos, como esos de calamares o pollo, que están bajos en cantidad para el precio que piden. Y la sepia, que a veces sorprende, pero no siempre, así que hay que jugar a la lotería cada vez que pides. Por cada plato que pagas, sientes que estás arriesgando un euro. En fin, si decides pasar, ve preparado para un rollo de sorpresas, pero no de las buenas.
Cuál es el plato recomendado en Bar La Sepia
Y bueno, si andas por Arroyo de la Encomienda, no puedes dejar de probar la sepia en el Bar La Sepia. La última vez que fui, nos pedimos la sepia a la plancha y unas patatas alioli que estaban de rechupete. La ración es abundante y, aunque no es un lugar de lujo, por poco más de 10€ per cápita te llenas. Así que, más que aceptable, ¿no? Ambos, comida, servicio y ambiente están en un sólido 3. Lo que te digo, un sitio majo para comer algo rápido.
Pero espera, porque no todo es oro. He oído que la cosa se ha puesto rara últimamente. Uno de mis colegas probó la sepia y un pulpo, y se quedó a medio gas porque la bebida le pareció cara, como si estuviera en un restaurante de cinco estrellas. El pibe decía que con la caña ganan más que con la sepia. O sea, ya te aviso, no vayas pensando que te van a regatear el precio de la bebida.
Y ojo con las patatas bravas. Un amigo las pidió y casi le da un infarto. Eran más un guiso que otra cosa. La sepia que recibió estaba troceada y ni se parecía a lo que se ve en otros lugares. Encima, los horarios son un lío: si vas a pedir algo a las 22:40, lo mismo te dicen que la cocina ya ha cerrado y ¡no valdría estar cerrando a las 12! Vamos, un rollo.
A ver, si me preguntas cuál es el plato recomendado en el Bar La Sepia, sin duda me quedo con la sepia a la plancha y las patatas alioli. No te vayas con otra idea, porque estos dos son lo que salva el día aunque parece que el sitio está intentando despegar a otro nivel y se le está yendo la pinza. Eso sí, ve con buena actitud y a ver qué tal te va, que puedes encontrar sorpresas.
Qué acompañante se sugiere con la sepia en Bar La Sepia
Ya te digo, La Sepia es uno de esos lugares que te dejan sensaciones encontradas. Por un lado, hay quien dice que la sepia es la mejor que han probado en España. Es tierna y jugosa, y si le echas un buen alioli, ya estás en la gloria. Además, las bravas sacan buena nota; crujientes y bien sazonadas, no defraudan. Y el montadito de pollo, ¡ni te cuento! El pan es de los que te hacen sonreír. La atención, rapidita y amable, suele estar a la altura. Lo mejor es que por un precio de entre 1 y 10 euros por persona, te llevas un buen puñado de sabor.
Pero claro, no todo es color de rosa. También hay quienes se han llevado un chasco tremendo. La frustación se siente cuando te traen las patatas bravas recalentadas en el microondas y con sabor a nada. O cuando la sepia, en vez de ser una delicia, resulta ser un chicle incomestible. Y para rematarla, un camarero con una actitud que ni en un mal día. Yo no sé tú, pero a mí una experiencia así me deja con la sensación de que no hay ganas de repetir.
Ahora, si estás pensando en qué acompañar tu sepia, olvídate del montadito hasta que cambien el pan, que se ha puesto seco y duro como una piedra. Pero es que con esas patatas bravas bien crujientes y esa sepia deliciosa, ya tienes un combo que lo peta. Así que sí, las patatas son el aliado perfecto para tu sepia en La Sepia. Si estás en Arroyo de la Encomienda, dale una oportunidad, pero ve con la mente abierta. ¡Buena suerte!
La sepia en Bar La Sepia es picante
La Sepia tiene un nombre que promete, pero desde el momento en que llegas, ya empiezas a dudar. La atención del camarero es un desastre. Te mira como si le debieras un favor, y eso no sienta bien. Tú esperas un buen servicio, no que te traten como si fueras un problema. Y para colmo, la comida no está a la altura. ¿Esperabas disfrutar de unas tapas ricas en un bar llamado La Sepia? Pues lo siento, amigo, pero las patatas estaban reguleras, los montaditos escasos y el pulpo... ¿insípido, quizás? Para lo que pagas, te quedas con ganas de más.
Hablemos de precios, que tampoco ayudan. 45 € por dos montaditos de pollo, unas patatas que estaban más duras que el cemento y una cerveza, ¿en serio? Te sientes estafado cuando la calidad brilla por su ausencia. Apenas te dan ganas de quedarte unos minutos cuando ves que tienes que esperar a que alguien limpie la mesa. Y la gente sigue yendo solo porque está cerca del centro comercial, pero eso no significa que sea bueno. Si estás pensando en hacer una visita, ten en cuenta que quizás te las veas y te las des con el servicio.
Y, ah, el pan... ¿qué pasó ahí? En Valladolid hay pan que es una maravilla, pero en La Sepia parece que lo traen del fondo del armario. Seco y duro, un horror. Si la calidad cae, deberían ajustar los precios, pero claro, se nota que no tienen claro el concepto. Y luego está eso de cobrarte 30 céntimos por un cuarto de limón. Vamos, que si te vas a sentir mal por lo que pagas, ¡mejor vete a otro sitio!
¿Y la sepia es picante? La verdad, no hay que esperar una explosión de sabor. Sobre todo si está pasada y dura. Si de verdad quieres una experiencia auténtica, aquí no la vas a encontrar. En resumen, mejor buscar otras opciones si no quieres salir decepcionado. Sin duda, yo no volveré.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Bar La Sepia
Y mira, la Sepia está en C. Me Falta un Tornillo, y aunque suena a lugar prometedor, déjame contarte que la cosa se fue a pique. Me acuerdo de haber ido con toda la vibra de atiborrarme de tapas y al final... menuda decepción. Las patatas al alioli que pusieron parecían más bien comida para animales, y las bravas estaban frías, totalmente inservibles como tapas bravas. Y la ración de sepia... ¡madre mía! Cuando llegaron, me dio la risa, porque tendrás que sacarte un microscopio electrónico de barrido para encontrarla en el plato; es enana, casi un chiste.
Por otro lado, el pulpo era otro fiasco. Era como si lo pusieran solo para llenar el plato, con un par de trocitos rollos y una montaña de patatas que sobran para dar la impresión de que había más. De verdad, la relación calidad-precio es pésima. Te ahorras el servicio de mesa, pero más vale que traigas una lata de comida para mascotas y te sientes en un banco, porque te aseguro que ahí va a saber mejor.
Lo que más me toca las narices es que, después de haber ido varias veces, hoy fue la gota que colmó el vaso. Pedí unas patatas que venían nada más que duras y difíciles de masticar. Cuando le digo al camarero, el tío me suelta que si quiero más, que las tengo que pagar. ¿En serio? Me quedé a cuadros, como si no hubiera comido antes. Y para más colmo, no me dio ninguna otra solución. De verdad, no vuelvo más.
Y en cuanto al ambiente en el Bar La Sepia, puedes esperar algo bastante casual. Si no fuera por la comida que nos ofrecieron, tal vez sería un buen sitio para pasar el rato, pero con estos chascos, no lo sé yo. Es un lugar que podría tener su encanto, pero las expectativas se desinflan rápido. Así que si decides ir, ve preparado, porque la experiencia puede ser... flaqueando.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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