
Si buscas un lugar secreto y con encanto en Cigales, Clandestino Cigales es lo tuyo. Este bar restaurante en C. Fray Antonio Alcalde, 1 mezcla un ambiente elegante y acogedor que te hará sentir como en casa. La comida está de 10: pide el carpaccio de tomate, las croquetas de jamón o la hamburguesa de chuleta, ¡todo está brutal! Eso sí, mejor reservar, que aquí la buena onda se llena rápido. ¿Te apetece vivir una experiencia gastronómica mística? ¡No te lo pierdas!
Clandestino Cigales
Horarios Clandestino Cigales
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–1:00 |
| martes | 9:00–1:00 |
| miércoles | 9:00–1:00 |
| jueves | 9:00–1:00 |
| viernes | 9:00–2:00 |
| sábado | 9:00–2:00 |
| domingo | 10:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Clandestino Cigales
Dónde se encuentra Clandestino Cigales
Si buscas un buen plan para comer, Clandestino Cigales es el lugar. Está en C. Fray Antonio Alcalde, 1, 47270 Cigales, Valladolid, y vaya que merece una visita. La combinación de buen ambiente y comida rica lo hacen un sitio donde pasas un buen rato. Hemos probado algunos de los otros bares del barrio, como Pícara y Lunático, y si bien estos tienen su encanto, aquí la comida es más original. Ideal para quienes quieren aventurarse a probar cosas diferentes.
La terraza es grande, pero honestamente, un poco incómoda. Si buscas relajarte, el comedor interior es el sitio. Es bonito, con ese ambiente chill que te invita a quedarte más tiempo del que pensabas. Los pinchos están bastante buenos, sobre todo el de lechazo y la morcilla. Aunque, aviso, el pincho de pollo... pues no es nada del otro mundo. Eso sí, un detalle curioso: los pinchos suben por la escalera escurriendo, un pequeño error que deberían cuidar un poco más.
Hablando de la carta, hay para todos los gustos. Desde albóndigas de rabo de toro hasta torrijas con helado de turrón. La comida es una explosión de sabores y si tienes intolerancias, no te preocupes, están dispuestos a atenderte sin problemas. Para que te hagas una idea, la calidad-precio es una locura, por unos 30-40 euros comes y bebes de lujo. El ambiente es tranquilo y perfecto para una cena agradable. Además, hay un par de opciones de aparcamiento gratuito cercano, así que no hay lío con eso.
En resumen, si te preguntas ¿dónde está Clandestino Cigales?, ya sabes que está en C. Fray Antonio Alcalde, 1, 47270 Cigales, Valladolid. Así que, ¡no te lo pierdas!
Qué tipo de ambiente ofrece el bar restaurante
Si te estás preguntando qué tal está el Clandestino Cigales, déjame decirte que es un 10/10 en experiencia. Desde que pones un pie en el local, Ruben y Jesus te hacen sentir como parte de la familia, con una atención que te hace sentir más que bienvenido. Es como si estuvieras en casa, pero mejor, porque aquí la comida es de otro nivel. ¡No se lo pierdan!
Hablando de la comida, ¡madre mía! La morcilla de la Maruja con esos pimientos caramelizados y piñones es una locura, y no me hagan empezar con las croquetas caseras, que son pura gloria. Recomiendo encarecidamente que te des un capricho con un entrecot que se deshace en la boca. La variedad de sabor es impresionante; no hay ningún plato que decepcione. Cada visita es una explosión de sabores.
Si venís a cualquier lado de Valladolid, es un crimen no pararse aquí. La comida cuesta entre 20-30 € por persona y la calidad es de primera. Y ya que estamos hablando del buen tiempo, ¡no se olviden de la terraza! La están preparando para el verano y debe quedar brutal disfrutar de una buena copa al aire libre. Así que, ¡reservad mesa porque se va a poner a tope!
Respecto al ambiente, es de esos lugares que te envuelven con su calidez y encanto. Tienes un punto de tranquilidad entre semana, que se agradece, y el servicio es espectacular. Ideal para unas cervezas con amigos o una cena íntima. Así que, la próxima vez que estés por Cigales, ya sabes, el Clandestino es una parada obligada.
Es necesario hacer reserva para visitar Clandestino Cigales
Así que, ya te digo, Clandestino Cigales es un sitio que tiene un ambiente increíble. Cuando llegas, te choca lo bonito que está decorado, ¡da gusto estar ahí! Pero, ojo, hay cosas que tienen su lado positivo y su lado negativo. La comida es una maravilla, variada y todo lo que pedimos estaba riquísimo. Pero, te digo, nos sentaron en unas sillas que eran tan bajas que al final estábamos más incómodos que otra cosa. Para disfrutar de una copa está bien, pero para comer, no tanto.
En cuanto al servicio, hay que ser sinceros. Una camarera estaba en su mundo, insistiendo en que quitébamos los platos aunque le dijimos que no habíamos terminado —súper incómodo, la verdad—. Y al final, pagamos mirando el reloj, esperando unos 10 minutos para que nos trajeran la cuenta y otros 10 para que nos dieran el datáfono. Fue como un juego de paciencia, y la misma camarera riéndose como si nada. Eso te deja un mal sabor, y para ser honestos, no creo que volvamos. La comida y el ambiente son geniales, pero si el servicio es un puñetazo en la cena, no tiene sentido repetir.
Ahora, también te puedo contar que hay otras experiencias por ahí. He escuchado a otros que han ido, y la verdad, parece que la cosa cambia. Un lugar tranquilo donde han disfrutado de aperitivos muy buenos y un servicio ameno. Parecía que esas raciones sí cumplían y todo el mundo salió encantado. ¡Unos hasta han ido varias veces! El risotto y la morcilla son la bomba, así que está claro que hay cosas que valen la pena.
Y ya para terminar, lo de las reservas. Si tienes pensado ir, te recomiendo que reserves. Así evitas sorpresas y aseguras que te sienten bien, porque el sitio a veces se llena. No quieres encontrarte sin mesa, ¿verdad? Así que, ya sabes, mejor asegúrate y disfruta de una buena comida en un ambiente chido.
Qué platos destacados se recomiendan en Clandestino Cigales
Si aún no has probado Clandestino Cigales, ¡te lo estás perdiendo! Este bar restaurante se ha convertido en todo un must en la zona. Aquí no solo comes bien, sino que el servicio es amable y eficaz. La última vez que fui, me pedí unas croquetas de jamón que estaban de escándalo con esa salsa de boletus, y no te cuento de los chipirones con la salsa de setas, ¡te vuelven loco! Ah, y la ensaladilla con langostinos es un must; suave y rica. Si estás buscando algo diferente, las morcillas a la naranja con mermelada de pimientos son únicas. Y por supuesto, no puedes olvidar la pluma ibérica con esa salsa de mango que es el toque final perfecto.
El sitio tiene una decoración de mucho estilo y una terraza enorme que se agradece en días soleados. Si te preocupa el precio, ten en cuenta que por 40-50€ por persona, la calidad que obtienes es brutal. ¡Y ni se te ocurra irte sin probar la torrija de postre! Todo esto con vino de la cooperativa del pueblo, que le da un toque especial a la comida.
Lo que más me gusta es la atención, especial mención a Elena, que siempre tiene una recomendación lista. Ellos no tienen menú del día, pero con la cantidad de platos bien elaborados que tienen, ¡es mejor que todo esté a la carta! ¿Y qué platos destacan? Las croquetas mixtas, la morcilla, las albóndigas de rabo de toro y, por supuesto, el secreto ibérico. No importa si decides ir de pinchos o comer de pleno, aquí vas a encontrar algo que te va a encantar. ¡No dudes en ir, te aseguro que repetirás!
Qué dirección exacta tiene Clandestino Cigales
Hablando de Clandestino Cigales, déjame contarte que es un sitio que se lleva un 10 en mi lista de preferidos. La comida es MARAVILLOSA, y si vas en grupo, aún mejor. Fuimos 8 personas, y todos salimos encantados. Las croquetas de chipirones son de otro nivel, merecen un 12, y lo demás que probamos, todo un 10. ¡Ah! Y no te preocupes por el aparcamiento, que ahí no tienes problemas.
Claro, hay opiniones encontradas. Algunos dicen que han notado un bajón en la calidad, y es una pena porque antes era la bomba. Cuentan que la ensaladilla parecía puré y el pulpo venía duro. Los precios, que también se quejan, son de unos 30-40€, lo que hace que esperas algo más por lo que pagas. Pero bueno, ya sabes cómo es esto, a veces un sitio va y viene, ¿no?
Por otro lado, hay quienes han tenido buenas experiencias. La atención es un punto fuerte; gente como Laura se lo curra, siempre atenta y explicando cada plato. Y lo que me flipó fue el arroz con leche, que dicen que salía de 10. Eso sí, ojo con el pincho de pollo, que más hueso que carne puede decepcionarte un poco.
Si te apetece comer tranquilo, el ambiente es genial. Tienen una terraza amplia que, en verano, es perfecta para disfrutar. Yo te recomendaría las albóndigas de rabo de toro y un buen coulant de chocolate de postre, que siempre pega bien. Entonces, si quieres saber la dirección exacta de Clandestino Cigales, es C. Fray Antonio Alcalde, 1, 47270 Cigales, Valladolid. Así que ya sabes, ¡dale una visita!
Cómo es la experiencia gastronómica en Clandestino Cigales
Si todavía no has estado en Clandestino Cigales, ¿qué estás esperando? Es un bar restaurante chiquitito pero con un ambiente acogedor que te hace sentir casi como en casa. La decoración está cuidada, así que mientras comes, también disfrutas de algo a la vista. La carta es original, ¡y las raciones son generosas! Es el lugar ideal para ir con amigos y compartir unos platos ricos.
Tienes que pedir el Carpaccio de Buey y las croquetas; la mezcla de sabores es una bomba, y además puedes hacer una ración de mitad y mitad. Y si te apetece un buen vino, el Verdejo de Cigales es el que hay que probar. Te va a encantar. También deberían entrar en tu lista las albóndigas de rabo de toro y el risotto, que son una locura. Todo está muy bien presentado y sabe de lujo, ¡no hay nada que rajarse aquí!
Lo mejor de todo es la atención. Aunque llegamos tarde, ya pasadas las 3:15 p.m. y sin reserva, nos recibieron como si llegáramos justo a tiempo. Las camareras son un encanto, siempre atentas y dispuestas a ayudarte a elegir. Y hablemos de los postres: si puedes, comparte un arroz con leche que te dejará con ganas de más.
La experiencia gastronómica en Clandestino Cigales es de 10. La comida está riquísima, el ambiente es chido y el trato del personal es espectacular. Todo esto lo convierte en un sitio imprescindible si andas por Cigales. ¿Te apuntas o qué?
Cuál es la atmósfera del lugar
Claro, hablemos de Clandestino Cigales. Tío, si buscas un sitio con estilo y buena onda, este es el lugar. Tiene pocas mesas, así que el servicio es super personalizado. Te aseguro que la camarera que nos atendió es un solete, siempre con una sonrisa y lista para aconsejarte sobre las raciones, que son más grandes de lo que esperas. Además, ¡los precios están de lujo! Comida buenísima sin hacer temblar tu bolsillo.
La otra vez, llamamos para reservar, pero estaba todo lleno. Nos ofrecieron una mesita justo al entrar y ¡vaya acierto! La atención fue espectacular, la camarera siempre al quite, y no tuvimos problema en pedir una media ensalada extra. Productos frescos y caseros que no decepcionan, y al final salimos de allí disfrutando de un Cigales joven de la cooperativa. Por unos 20-30€ por persona, te llenas y sales satisfecho.
El rincón es agradable, con luz tenue y decorado con buen gusto. La sardina ahumada es una maravilla, presentada con cariño; el carpacho de buey es para quitarse el sombrero, aunque un pelín salado por ahí, pero la mezcla no defrauda. Y, ni te digo de los postres. La pera al vino y la torrija me dejaron flipando. Todo por 50€, en serio, ¿quién no se anima a picar algo rico con amigos o en pareja?
Y, para quienes se preocupan por las alergias, no hay rollo. Tienen mucho cuidado en atender cualquier necesidad. El ambiente es relajado, ideal para disfrutar y desconectar. Así que, en resumen, si buscas un sitio con buena comida, atención de 10 y un ambiente chido, Clandestino Cigales es sin duda el mejor restaurante de la zona. ¡No te lo pierdas!
A qué tipo de público está dirigido Clandestino Cigales
Tío, te voy a contar sobre Clandestino Cigales, un bar restaurante que no te puedes perder. 5 estrellas se quedan cortas, de verdad. Este lugar es un descubrimiento brutal. Desde que puse un pie ahí, el trato y servicio fueron de otro nivel, sobresaliente total. Los camareros son un encanto, siempre con una sonrisa y listos para ayudarte con lo que necesites.
Y la carta, amigo, es una auténtica maravilla. Yo no sé qué tienen, pero todo lo que pedimos estaba de escándalo. Solo con lo que devoramos, le doy un 10 a la carta, sin dudar. Tienen una gran variedad de productos y lo que más me flipó fueron las croquetas de jamón ibérico con crema de boletus y los chipirones con alioli de aguacate y cilantro. ¡Menuda locura! No te olvides del coulant de chocolate con helado de vainilla para cerrar la cena. Y la torrija con helado de turrón también está para llorar de lo buena que es.
El sitio es pequeño, acogedor y tranquilo, lo que hace que te sientas súper cómodo. Perfecto para una cena entre colegas o una cita romántica. Y para colmo, el precio ronda entre los 20 y 30 € por persona. Sinceramente, por esa pasta, recibes un servicio y una comida que valen mil veces más. Así que claro, repetir... ¡por supuesto!
¿Y a qué tipo de público va dirigido Clandestino Cigales? Pues la verdad, es el plan ideal para los que buscan buen rollo, buena comida y un ambiente sin estrés. Ya sea una cena relajada con amigos, una cita especial o hasta una celebración pequeña. Aquí tienes todo lo que necesitas para pasar un buen rato, así que no te lo pienses más y ¡hazte un favor visitando este lugar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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