
Si buscas un lugar con encanto en pleno corazón de Cantabria, tienes que conocer la Posada Casa Molleda en Barrio Pejanda, un sitio que lleva desde 1928 recibiendo a viajeros como tú. Aquí, cuidamos cada detalle para que te sientas como en casa. Con nueve habitaciones super acogedoras, restaurante que sirve comida tradicional de montaña que está de muerte, y un salón donde relajarte después de un día de aventuras. ¡Ah! Y si quieres explorar, estás a un paso de maravillas como el Parque Natural Fuentes Carrionas o la Cueva El Soplao. No hay excusa para no pasarte por aquí, ¡te va a encantar!
Casa Molleda POSADA
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Mapa Ubicación Casa Molleda POSADA
Dónde se encuentra la Posada Casa Molleda
¡Ey, gente! Si están buscando un lugar para escaparse y desconectar, la Casa Molleda POSADA en Barrio Pejanda, 9, 39557 Pejanda, Cantabria es lo que necesitan. Este sitio tiene 5 estrellas y, en serio, se lo merece. Estuvimos comiendo en su restaurante y ¡vaya experiencia! Aunque afuera hacía calor, el salón estaba fresquito. La atención fue bastante correcta y la comida, un 10/10. No se pueden perder el Cocido Montañés ni los postres: la tarta de chocolate y galletas y el clásico arroz con leche son una delicia. ¡Recomendado a muerte!
Ahora, si están pensando que este lugar es solo para comer, ¡se equivocan! La posada está detrás del bar/restaurante. A solo 15 metros, pero se siente como un mundo aparte. El sitio está reformado y queda de lujo, perfecto para los amantes del senderismo o si quieren ir a explorar la naturaleza. Las habitaciones son amplias y cómodas, y si vas solo, ¡puedes pillarla por solo 55 euros! Eso sí, ten en cuenta que el WiFi no es su fuerte y a veces la cobertura es un poco floja.
Hablando de la comida, no hay que dejar de mencionar las manitas de cerdo que probamos. ¡Eran tan tiernas que se deshacían en la boca! Personal super majo, y ese ambiente acogedor hace que quieras volver una y otra vez. También tienen un menú a 16 euros, y la comida casera es de lo mejor, así que no hay excusas. Estuve en junio, y la atención y el desayuno estaban muy buenos. Se respira tranquilidad aquí, ideal para hacer rutas por la zona.
Entonces, para los que se preguntan "¿Dónde se encuentra la Posada Casa Molleda?", ahí la tienen: en Barrio Pejanda, 9, 39557 Pejanda, Cantabria. Así que, ya saben, si quieren un lugar chido para desconectar y disfrutar de buena comida, ¡este es su sitio!
Desde cuándo recibe la Posada Casa Molleda a los viajeros
Así que, si estás por el Barrio Pejanda y te entra hambre, Casa Molleda es un sitio que no deberías dejar pasar. Mirando solo su restaurante, puedo decirte que la comida está aceptable, aunque solo tiene menú. No esperes una carta larguísima, pero al menos te sacan bien del apuro. Ideal para un viaje en grupo con los amigos. El servicio está bien, no es de los mejores, pero cumplen. La ubicación está bastante bien, con vistas que te dejan con la boca abierta.
Ya llevo unos años llendo a Polaciones y nunca me canso de volver a Casa Molleda. Tienen de todo: casas rurales, apartamentos y una posada en Pejanda, donde se come bien y a buen precio. Además, el bar de toda la vida y el restaurante están siempre listos para ofrecerte lo mejor de la zona, con carnes de ganado propio que están de lujo. Después de probar todas sus opciones, tengo que decir que es un sitio para volver siempre. ¡No hay pierde, amigo!
Si un día te decides a hacer un viaje a Tudanca, no dudes en parar en el restaurante de Casa Molleda a comer. Después de una ruta por el paraíso, vendrá bien sentarte ahí a disfrutar de su comida. La atención es de 5 estrellas, así que no tienes de qué preocuparte. Te sentirás como en casa, y con suerte, hasta te sueltan algún secreto de la zona.
Y ya para cerrar, te cuento que Casa Molleda lleva recibiendo viajeros desde hace más de tres décadas. Así que sabes que, si han aguantado tanto en el negocio, es porque saben lo que hacen. Un buen lugar para desconectar, comer y disfrutar de las vistas que solo Cantabria puede ofrecer.
Cuántas habitaciones hay en la Posada Casa Molleda
Mira, si estás pensando en un sitio para relajarte, Casa Molleda Posada en Barrio Pejanda es el lugar. Tiene calidad de sobra con sus 5 estrellas. La comida es casera, pero de verdad, ¡nada de cuentos! Te vas a poner las botas con un cocido montañés que no se lo salta un gitano. Y el cordero en salsa te va a dejar loco. Todo lo que pruebes en el menú te va a hacer sentir que estás comiendo en casa de tu abuela, de lo bueno que está.
He oído que algunos han estado en una de las casas de la abuela y lo han flipado. Aunque, bueno, hay que decir que la cobertura no es la mejor y eso puede dar un poco de guerra si quieres planificar tu día. Pero, al final, ¡estás en la montaña! La ubicación es idílica para desconectar, aunque la carretera tenga curvas. Yo diría que vale la pena. Además, cenar allí es como estar en la sala de tu casa: comida riquísima y un trato de diez por parte del personal, eso siempre suma.
Por cierto, la terraza del bar es de los mejores momentos que puedes tener. Te relajas con unas rabas y unos huevos rotos, mientras disfrutas de la tranquilidad. Eso sí, no esperes que sea baratito, pero la calidad lo vale. Y no te olvides de probar el borono, ¡es una delicia!
Sobre el alojamiento, lo que cuentan es que la atención es excepcional y el ambiente es acogedor. Hay desayuno incluido, pero también puedes quedarte a comer y cenar. Te vas a sentir como en casa, y hay una ruta junto al río para explorar un poco. Para llegar, la carretera está en muy buen estado, así que no hay excusas. En total, hay ocho habitaciones en la Posada Casa Molleda, así que asegúrate de reservar con tiempo porque se llenan rápido. Si quieres una experiencia genial en un lugar tranquilo y bonito, ya sabes dónde ir.
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante de la posada
Casa Molleda POSADA es el tipo de lugar que te hace sentir como en casa desde el primer momento. La gente es super amable, nos atendieron de maravilla nada más llegar. Veníamos de una rutita a pie desde la Fuente del Chivo y, la verdad, que todo lo que sirvieron para cenar y desayunar estuvo perfecto. Los dueños están siempre pendientes de ti, lo que se agradece un montón.
Ya van dos veces que repetimos la experiencia y, sinceramente, no hay por dónde perderse. En 2020 ya nos encantó, pero este año nos han impresionado aún más. La ubicación es preciosa, la casa es súper cómoda y está limpia. La comida es casera y abundante, con un excelente relación calidad-precio. Es como comer en casa de tu abuela, pero mejor. Y los dueños son tan cercanos y agradables que te sientes parte de la familia desde el primer momento. ¡Vamos, que volveremos seguro!
Si solo vas por el restaurante, también es una joya. Para los que andan en moto, el lugar no puede estar mejor ubicado. El menú del día es super completo y tiene variedad de platos, así que siempre hay algo que se ajuste a tu antojo. Y un consejo: reserva mesa porque el sitio se llena. Tienen una terraza ideal, y si eres cervecero, no te puedes perder su cerveza artesana de elaboración propia. La cerveza y el pacharán de la zona son el perfecto remate a una buena cena.
¿Y qué tipo de comida se ofrece en el restaurante de la posada? Menú del día con platos caseros riquísimos. Desde ternera en salsa hasta otras delicias que hacen que se te haga la boca agua. La calidad es top y el precio, ni te cuento. Así que deja el estrés a un lado y ven a disfrutar de una buena comidita rodeado de naturaleza en Pejanda.
La Posada Casa Molleda tiene un ambiente acogedor
Te cuento lo que se vive en la Casa Molleda Posada, en el barrio Pejanda, un sitio que es puro encanto. Di un salto allí con unos amigos y, la verdad, no podríamos haber elegido mejor. De entrada, las 5 estrellas que presume no son solo un número, son la realidad: habitaciones limpísimas, un servicio excelente y una ubicación fenomenal. ¡Y ni hablar de la relación calidad-precio! ¡Te hacen sentir como en casa!
El restaurante es otro rollo; la familia Molleda te prepara unos platos caseros que flipas. Recuerdo ese filete de venado que me dejó para el arrastre y los frisuelos en el desayuno son una locura. Además, por solo 14€ te montas un menú del día que me deja babeando. Imagina un cocido montañés increíble y unos postres caseros que son puro amor. Aquí no hay truco, se nota que cocinan con cariño.
Pero lo mejor de todo es el ambiente tan chido que hay. Esto no es solo un buen restaurante con habitaciones, sino que le dan vida al valle con conciertos, exposiciones y hasta la cabalgata de Reyes más bonita que he visto. Si buscas un sitio para vacaciones en grupo o con tus colegas, esto es lo que necesitas.
Y si te preguntas si la Casa Molleda tiene un ambiente acogedor, ¡absolutamente! Desde el primer momento, solo recibes buenas vibras. Isabel, la dueña, es un encanto y siempre está pendiente de ti. Todo el lugar tiene una energía que te abraza, y no es solo un sitio donde comes y te vas; te quedas con ganas de volver. Así que ya sabes, anímate a visitar Casa Molleda, ¡no te vas a arrepentir!
Qué actividades puedo hacer después de alojarme en la Posada Casa Molleda
Oye, si buscas un lugar donde relajarte, Casa Molleda POSADA es el sitio. Ubicada en Barrio Pejanda, 9, 39557 Pejanda, Cantabria, no se le puede pedir más. La atención es de 10 y la comida es qué delicia, te aseguro que no vas a querer salir de la mesa. Fuimos un grupo de 11 y quedó claro que son unos cracks, la comida estuvo espectacular. La calidad-precio es un chollazo, ¡no está nada caro! Te vas a sentir como en casa, pero con un toque de lujo.
Las habitaciones son un sueño, limpias y cómodas a más no poder. Isabel, la dueña, es un encanto total. Te hace sentir como parte de su familia desde el primer momento. Y si de comida hablamos, el cocido montañés y el cordero asado son pa' morirse. Aparte, los postres son caseros y ¡uff! No puedo decir más, pero 100% recomendados. Todo esto en un ambiente tranquilo, ideal para ir en grupo o con la familia.
Y aunque hubo un par de hormiguitas en el baño, no es que eso nos haya arruinado la estancia. El servicio es tan atento que te olvidan todos los detalles pequeños. La cena fue como un banquete: caldereta de cordero con patatas caseras que, vaya, son de otro mundo. Si tienes la suerte de ir, no dejes de probarlo, ¡realmente volvemos sabiendo que lo vamos a recomendar a toda la peña!
Ahora, ¿qué hacer después de dejar la posada? Te cuento que hay varias opciones. Puedes dar un paseo por los alrededores y disfrutar de las vistas impresionantes, o si te mola el rollo más activo, puedes hacer senderismo. La zona es súper tranquila, perfecta para relajarse y desconectar. Ya sabes, ¡a disfrutar del aire fresco y de la buena comida antes de volver a la rutina!
Cuáles son algunas de las maravillas naturales cercanas a la posada
Si buscas un lugar tranquilo y con encanto, Casa Molleda en Barrio Pejanda es justo lo que necesitas. Pasamos allí tres noches y la verdad es que la experiencia fue bastante buena. La habitación que nos dieron era amplia y la cama súper cómoda, aunque la almohada la tuvimos que cambiar porque era más fina que un folio. En cuanto a los dueños, son un encanto, te hacen sentir como en casa desde el primer momento.
El restaurante es una joya, en serio. Mi familia y yo quedamos encantados con la comida. Sirvieron un cocido montañés que te deja sin palabras y un estofado de cordero que estaba de rechupete. Y no te olvides de los postres, la natilla y la tarta de la abuela son una locura. Todos los platos son caseros y excepcionales, así que ya sabes, si te queda la oportunidad, no te lo pienses y pídelo. Tienes que ir.
En cuanto al resto de servicios, la relación calidad-precio es brutal. El desayuno es bastante completo, puedes pedir lo que quieras, y aunque no nos quedamos a comer, tengo claro que hay que repetir.
Y si te gusta el senderismo, estás de suerte. Estás rodeado de paisajes impresionantes en el Valle de Polaciones. Desde Casa Molleda, puedes salir a explorar y hacer miles de fotos. Además, la gente del pueblo es muy maja, es como la guinda del pastel. Aquí también puedes probar los famosos frisuelos en el desayuno y esos torreznos que son una delicia. De verdad, ya quiero volver.
Por cierto, si te preguntas sobre las maravillas naturales cercanas, solo tienes que salir a caminar y mirar a tu alrededor. El valle está lleno de rutas y vistas que te dejarán sin aliento. ¡Prepárate para disfrutar de la naturaleza en su mejor versión!
Qué características hacen que la Posada Casa Molleda tenga encanto
Y mira, si te cuento de Casa Molleda POSADA, no puedo dejar de decir que este sitio es un auténtico paraíso. Está en Barrio Pejanda, 9, 39557 Pejanda, Cantabria, y de verdad que le doy 5 estrellas sin pensarlo. La habitación que nos tocó fue amplia, limpia y con todo lo que necesitas para pasar unos días chill. Lamentablemente, solo pudimos quedarnos una noche, pero la experiencia valió oro. Las vistas son para quedarse embobado, y esa tranquilidad que se siente allí… ¡es otra dimensión!
Y ni hablemos de la comida, que es auténtica y de sabor casero al 100%. Cuando estés allí, no te puedes perder los frixuelos ; son un manjar que te hará recordar la visita. Además, toda la gente que trabaja allí, desde los camareros hasta los dueños, son amables y súper atentos en todo momento. Lo del tema del COVID también lo llevan genial, con las medidas bien claras. En serio, un 10 de calificación en mi libro.
Yo solo fui a comer, pero ya te digo, merece la pena venir solo por la comida y el ambiente que tienen. El servicio es de 10 y el precio está bastante bien, la verdad. Te alimentan a la hora que llegues de la ruta, así que no hay excusas para no disfrutar de un buen plato. Hay muy pocos sitios que tienen este rollo tan familiar y acogedor, lo que lo hace aún más especial.
Entonces, ¿qué es lo que hace que Casa Molleda tenga tanto encanto? La verdad es que son varias cosas: la hospitalidad, la comida casera, esas vistas impresionantes y el ambiente tranquilo que te hace sentir como en casa. Es como un rincón donde te apetece quedarte a vivir, y eso, amigo, no tiene precio. ¡No te lo pienses más y planea tu escapada ya!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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