
¡Ey! Si buscas un plan diferente, échale un vistazo al Hotel Rural Torre de los Templarios en Herrán, Burgos. Este hotel de 3 estrellas está metido en una torre medieval del siglo XV que, además, es Bien de Interés Cultural (BIC). Tiene wifi gratis, un restaurante donde puedes comer rico y un bar que mola un montón. Con siete habitaciones cómodas y privadas, aquí puedes alojarte hasta 14 personas. Y lo mejor, está justo a las puertas del espectacular Parque Natural de Valderejo, ideal para escapar y disfrutar de la naturaleza. Así que, si te va la aventura y quieres descansar en un sitio chulo, este es el lugar. ¡No te lo pienses!
Hotel Rural Torre de los Templarios
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Mapa Ubicación Hotel Rural Torre de los Templarios
Dónde se encuentra el Hotel Rural Torre de los Templarios
Si estás buscando un lugar chido para desconectar, el Hotel Rural Torre de los Templarios es la bomba. Estuve el fin de semana pasado y, de verdad, no hay nada que no me haya encantado. Este hotel es una torre medieval con un encanto especial que te deja impresionado. Está en un entorno privilegiado y tranquilo, ideal para dormir, descansar y disfrutar de la naturaleza. Y la atención es de lujo, muy personalizada. Si tienes dudas, solo tienes que mirar las reseñas en Tripadvisor; la gente no para de recomendarlo.
Vaya descubrimiento que hicimos. Un día, buscando algo para picar en domingo, nos encontramos con su bar y fue como ganar la lotería. Pedimos unas chistorricas, tortillas de patata y unas berenjenas con pimientos fundidos al queso que estaban sencillamente brutales. Y el arroz con leche con mermelada de naranja... ¡madre mía! Cada bocado era un festín y, sumado a la amabilidad con la que nos atendieron, la experiencia fue de 10. ¿Qué más se puede pedir?
Mira, aunque no nos hospedamos en el hotel, el ambiente que se respiraba era increíble. La parte del bar tenía un rollo bien acogedor y, aunque no tenían sitio para más en el restaurante, nos dejaron comer allí y quedamos encantados. La comida estaba buenísima y la atención que recibimos fue de otro nivel. La verdad, no te arrepentirías si decides ir.
Ahora, hablemos de lo que no me moló tanto. Aunque el entorno es espectacular, en las noches hacía un calor que flipas, y las ventanas eran pequeñas, así que era un poco complicado descansar. El personal que nos atendió a veces fue un poco chismoso y no pusieron carteles de 'no molestar'. Pero, vamos, eso se puede olvidar por todas las cosas buenas que vivimos. Aún así, si me preguntas, no repetiría porque hay otros lugares que parecen más top.
Para los que no lo saben, el Hotel Rural Torre de los Templarios está en C. Provincias, 31, 09212 Herrán, Burgos. Así que ya sabes, si quieres un plan rural y lleno de buena onda, ¡no dudes en darte una vuelta por ahí!
Qué categoría de estrellas tiene el hotel
Y mira, cuando llegas al Hotel Rural Torre de los Templarios, ya te sientes en otro mundo. Cinco estrellas de puro relax en un lugar que parece sacado de un cuento, rodeado de naturaleza. Si quieres desconectar de la rutina, este sitio es una bomba. Los anfitriones, Sergi y Fabián, son tan majos que te hacen sentir como si estuvieras en casa, pero mejor. Te cuidan como si fueras de la familia y están 24/7 pendientes de que no te falte nada.
La comida que hace Fabián es de otro planeta. Todo casero y con tanto cariño que cada plato es una fiesta. Desde un desayuno completo con fruta fresca hasta un entrecot al café de París que te deja sin palabras. Y si tienes antojos, solo diles y ellos hacen magia. A mí, me encantó que tuvieran agua filtrada en la habitación y que las camas fueran súper cómodas. Las habitaciones son limpias, coquetas y se nota que aquí se cuidan los detalles.
Hablando de actividades, si te gusta el senderismo, estás de suerte. Las rutas cercanas son una pasada, así que prepara tus botas y a disfrutar. El ambiente es tranquilo, así que si vas con los críos, tampoco hay problema. Este sitio tiene todo lo que necesitas para unas vacaciones perfectas, ya sea en pareja, en grupo o con la familia.
Así que ya lo sabes, si buscas un hotel de lujo, romántico y tranquilo, el Hotel Rural Torre de los Templarios es tu destino. ¡Vas a querer volver! Cinco estrellas, y lo digo sin dudar.
Qué importancia histórica tiene la torre donde se ubica el hotel
Y, bueno, si habéis estado buscando un lugar donde desconectar y disfrutar de un entorno chido, el Hotel Rural Torre de los Templarios es el sitio ideal. Los que han ido se han quedado flipados con el trato que reciben. En Semana Santa, por ejemplo, el personal fue superatento y se notaba que les importaba que estuvieras a gusto. Todo es muy detallista, como de película. Así que, sin dudarlo, muchos dicen que van a repetir, lo que ya habla de lo bien que se lo pasan por allí.
Hablando de la experiencia, las habitaciones están de lujo, cómodas y con unas vistas que te dejan sin aliento. Como hay buen rollo aquí, no es raro que te encuentres con un par de parejas queriendo disfrutar de un ambiente romántico y tranquilo. Hay quienes incluso mencionan un "misterio" en el piso de arriba. ¡Eso ya te da ganas de ir a descubrirlo!
Y no puedo dejar de mencionar a Sergi y Fabián. Estos cracks hacen que te sientas en casa. La atención que dan es de otro mundo, con una limpieza y un cuidado por los detalles que te dejan sin palabras. Los desayunos que prepara Fabián son de lo mejor. Realmente puedes sentir el mimo que le ponen a todo. Así que si buscas un sitio tranquilo, ¡aquí lo has encontrado!
Finalmente, sobre la torre donde se ubica el hotel, tiene un rollo histórico brutal. Es un auténtico tesoro que, a lo largo del tiempo, ha sido testigo de tantas historias. ¡Imagínate! Estar alojado en un lugar que ha pasado por tantas cosas. La mezcla de un entorno de cuento con la historia de la torre hace que todo sea aún más especial. Así que, no dudéis más, que habéis encontrado un sitio donde el tiempo pasa distinto.
El Hotel Rural Torre de los Templarios cuenta con alguna conexión a internet
Ya te digo que el Hotel Rural Torre de los Templarios es la bomba. Si buscas un sitio donde cenar y desconectar, esto es lo tuyo. Imagina disfrutar de una experiencia gastronómica de las que no se olvidan fácilmente; cada bocado es un regalo para los sentidos. La atención es de primera, te hacen sentir como en casa. Aquí no hay tonterías, todo se siente auténtico y, para colmo, hay un par de profesionales que son unos genios en lo que hacen. Con amigos o familia, este lugar es ideal para hacer un planazo de vacaciones.
Nosotros fuimos un grupo de cinco y, la verdad, no tengo palabras. Todo está en su punto, desde la ubicación hasta las instalaciones. ¡Ah! Y no te olvides de probar los desayunos; ¡son una locura! Mi hija salió tan encantada que me dijo que ha sido superguay estar allí. Las habitaciones son un espectáculo: limpias, acogedoras y con ese toque de encanto que te hace sentir como si estuvieses en una película. Y cuando llega el invierno, ya te imaginas lo calentitas que son.
El pueblo donde está situado este hotel es idílico, ideal para escapadas tranquilas. Hicimos varias excursiones en Valderejo y visitamos algunos pueblos de las Merindades. Es uno de esos pocos sitios que puedes reservar por habitaciones, así que si tienes planeado un viaje en grupo, no busques más. La sala con frescos medievales es simplemente espectacular. Tina y Javier, los dueños, son un encanto. Se notan esos detalles cuidados que hacen la estancia inmejorable.
En cuanto a las conexiones, tengo que decirte que no he encontrado información específica sobre Wi-Fi. Así que, si buscas estar conectado 24/7, tal vez tengas que planear un poco mejor tu estancia. Pero, con todo lo que ofrece el hotel y el entorno, no sé tú, pero yo me desconectaría sin dudarlo.
Qué tipo de gastronomía se puede encontrar en el restaurante del hotel
Estuvimos en el Hotel Rural Torre de los Templarios y, la verdad, fue una experiencia brutal. Fuimos cuatro familias con niños, así que imagina el lío, pero la torre medieval remodelada es gigante y tiene capacidad para 14 personas. Las habitaciones estaban al pelo: baño con ducha, Wi-Fi, televisión, ¡todo lo que necesitas para estar cómodo! Y la cocina, ni hablar, es industrial y te permite moverte en plan chef.
Nos encantó el lugar por la tranquilidad que se respira. Todo el mundo allí es majo, pero Tina y Javier se llevaban la palma del buen trato. Te hacen sentir como en casa. Estar cerca del desfiladero y tener la cascada a un paseito es un lujo que no te puedes perder. El edificio en sí es una maravilla; te transporta a otra época. Aunque, ojo, a algunos les pareció que por la noche bastaba con abrir las ventanas y ahí la ventilación escasa entraba en juego, así que si eres de los que les cuesta dormir con calor, ¡prepárate!
Hicimos una ruta por el desfiladero del Purón y, por suerte, encontramos la Posada Torre de Herrán para refrescarnos con unas cervezas. Al final, nos quedamos porque el lugar es una foto pintoresca, rodeado de montañas y con un ambiente acogedor. La habitación donde nos quedamos era amplia y limpia, con un baño recién reformado. Si no te apetece moverte mucho, está a menos de 10 minutos andando de Santillana del Mar, así que puedes ir y volver sin problema.
Sobre la gastronomía, el restaurante del hotel ofrece desayunos caseros que no te puedes perder. La comida está cuidada y, además, a nosotros nos sorprendieron con un gran bizcocho casero que estaba riquísimo. Así que, si decides quedarte, prepárate para disfrutar también de la buena comida. En resumen, es un lugar recomendado cien por cien para un viaje en grupo o en familia. ¡No lo pienses más!
Hay un bar en el hotel
Y mira, si te gusta la historia, ¡este sitio es una pasada! Puedes dormir en una torre del siglo XV y los del hotel te cuentan toda la movida del lugar. Te enseñan unos murales que flipas, de esos que han restaurado y que te dejan con la boca abierta. Y no solo eso, ¡la comida casera está de lujo! Para que veas, hasta se adaptaron a mi dieta sin gluten y eso es un puntazo.
El ambiente aquí es de lo más tranquilo y romántico. Te sientas a comer con unas vistas espectaculares y te relajas de verdad. ¿Necesitas más? Este lugar tiene un bar y un restaurante donde sirven de todo, y si vas con amigos o en familia, es ideal. Las habitaciones son amplias y están decoradas con un encanto especial, así que no te vas a querer ir.
Las actividades cercanas son otro rollo. Desde hacer senderismo por el monte hasta darte un paseo en piragua o visitar las salinas de Añana, hay mil cosas para hacer. Y no te preocupes, que la seguridad es absoluta aquí, así que puedes relajarte sin drama. ¿Vas con niños o con mascotas? Perfecto, porque este hotel es muy acogedor para todos. Realmente, merece la pena pasarse por aquí unos días. Te lo aseguro, repetirás, ¡yo ya tengo ganas de volver!
Cómo es el ambiente
La Hotel Rural Torre de los Templarios te va a dejar impresionado. Con 4 estrellas, no está mal del todo, pero hay que admitir que puede ser un poco caro. Un detalle que le resta puntos es que no tiene chimenea y que la dueña no te deja acceder al bar, lo cual es un poco rollo si quieres disfrutar de una copa tras un día de aventuras. Pero, ¡bueno!, eso no quita que el lugar tenga su encanto.
Si buscas algo más histórico, aquí se nota que hay historia en cada rincón. La comida es excelente, y si te haces un favor, no te vayas sin probar el bacalao con miel y el entrecot. La atención del personal es de 10, súper amables y siempre dispuestos a ayudarte. Eso sí, a veces hay que hacer un esfuerzo para consultarles sin el bar a mano, pero son tan buena onda que compensa.
Este sitio se lleva el premio a la mejor opción de la comarca. Tiene habitaciones que son una delicia, además de bar y restaurante, todo en un edificio que tiene más de 500 años. La tranquilidad es brutal, y si quieres desconectar un rato, este es el lugar. Puedes ir con tu pareja, tus amigos o hasta con los peques, porque el ambiente es muy acogedor y relajado.
Las habitaciones, aunque a veces un poco pequeñas, son súper acogedoras. Ideal para un viaje en grupo, o simplemente para escaparte con esa persona especial. Las vistas son buenas y el ambiente es romántico, sin dudas un sitio que se siente como un refugio. Para un fin de semana largo, no se puede pedir más.
Y para responder a tu pregunta de cómo es el ambiente, la verdad es que hay una mezcla perfecta de tranquilidad y amabilidad. La gente es maravillosa, y eso le da un toque especial al lugar. Es el tipo de sitio donde te sientes como en casa desde el momento en que entras. ¡Así que ya sabes, si quieres una escapada, este es el plan!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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