
Si buscas un buen sitio para parar y comer, La Cueva Restaurante en Alar del Rey es tu mejor opción. Este lugar lleva más de 60 años dando de comer a los viajeros, y en sus orígenes era un bar de camioneros en la Nacional 611, así que imagínate lo acogedor que es. Con una puntuación de 3.9 sobre 5 y más de 2700 opiniones, la gente alucina con su ambiente familiar y su decoración. Su carta es amplia, pero no te vayas sin probar el chorizo, ¡es lo más! Y si te animas, todos los postres son caseros. Así que, ya sabes, si pasas por Alar del Rey, no dudes en hacer una parada.
La Cueva Restaurante
Página web
Horarios La Cueva Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 6:30–23:00 |
| martes | 6:30–23:00 |
| miércoles | 6:30–23:00 |
| jueves | 6:30–23:00 |
| viernes | 6:30–23:00 |
| sábado | 6:30–23:00 |
| domingo | 6:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cueva Restaurante
Dónde se encuentra La Cueva Restaurante
¿Has oído hablar de La Cueva Restaurante? Si no, agárrate que hay mucho de qué hablar. Está en Conde de Vallellano, 6, 34480 Alar del Rey, Palencia. La cosa pinta bien, pero la experiencia puede ser un poco de montaña rusa.
Vamos con lo bueno: la comida está bien rica. Los primeros platos y los postres están de 10, pero los segundos... pues digamos que son algo escasos. Eso sí, prepárate para esperar un buen rato; llegamos de los primeros y los camareros parecían más ocupados que un niño en una tienda de caramelos. Te aseguro que les falta gente y se nota.
Ahora, el ambiente... uff, aquí la cosa se complica. Hay un ruido que no puedes con él; los camareros se gritan entre ellos y no es precisamente la mejor vista. Si intentas hablar con alguien, lo mejor es que te acerques a la oreja como si estuvieras en un concierto. Y hablando de precios, ¡cuidado! El menú te sale por 25€ por persona, pero hay que decir que parece que los precios no incluyen IVA. Escucharás conversación sobre un bar al lado con mejor pinta y precios más bajos... a lo mejor te haces un favor y te vas allí la próxima vez.
Por otro lado, hay quienes lo ven de otra manera. Unos dicen que es un bar de referencia de parada obligatoria. Tienen molletes de pan y croquetas caseras que son un verdadero espectáculo. Servir algo en menos de 10 minutos es un gran logro allí, y si tienes suerte, puedes aprovechar el amplio aparcamiento que tienen.
En definitiva, si quieres una comida casera espectacular y no te importa el ruido, puede que te atrape. Pero si prefieres un ambiente tranquilo, mejor busca otro lugar. La Cueva tiene sus más y sus menos, y depende de lo que estés buscando. Así que ya sabes dónde está: Conde de Vallellano, 6, 34480 Alar del Rey, Palencia. ¡Piéntalo bien antes de decidirte!
Cuánto tiempo lleva La Cueva Restaurante operando
Ya te dije que La Cueva Restaurante es un lugar que la rompes, sobre todo para los que disfrutamos de una buena parada cuando viajamos al norte. Si alguna vez andas por Conde de Vallellano, 6, 34480 Alar del Rey, Palencia, no te puedes perder las croquetas y albóndigas. Son tan ricas que te van a hacer olvidar cualquier dieta. Es un poco caos en verano, porque está a tope, pero el buen rollo del sitio y el ambiente hacen que valga la pena. La comida es casera y, lo mejor de todo, ¡con precios bastante asequibles! No te olvides de probar los bollos, unos bocatas en mollete que son la salvación si solo quieres algo rápido.
El servicio también tiene lo suyo. A veces puede haber un poco de lío, pero los camareros suelen ser majetes a pesar de la marabunta de gente. Las críticas tienen de todo, desde amor a decepciones, pero todos convienen en que el bocadillo de tortilla de chorizo, las almóndigas y esa torrija caramelizada con helado son lo más top. Olvídate del postureo y ven a disfrutar de una comida rica, sin complicaciones.
Ahora, te cuento que la experiencia puede ser un poco yo-yo. Algunos dicen que las raciones son escasas y que el pan sale caro. ¿4 euros por pan? Es para flipar… Pero si te enfocas en lo bueno, las croquetas te salvarán el día. No son perfectas, pero sí están bien ricas. La Cueva tiene tronas para los peques y hasta permite perros en la zona de cafetería, así que todo el mundo tiene cabida.
En cuanto a cuánto tiempo lleva La Cueva Restaurante en marcha, no tengo la info exacta, pero por lo que se ve, ya tiene su trayectoria. La variedad de reseñas y experiencias indica que lleva un rato siendo parte de la escena local. Así que si quieres un lugar donde comer bien, con ambiente y sin dejarte el sueldo, este sitio es lo que necesitas.
Cuál era la función original de La Cueva Restaurante
Mira, si te digo la verdad, La Cueva Restaurante es un sitio que te deja con ganas de más. Desde que cambiaron su rollo de bar de carretera a un restaurante de buena cocina y servicio personalizado, han conseguido que la gente siga parando ahí. Es un punto importante en la carretera que conecta Palencia con Santander, así que si no lo conoces, ya estás tardando. Los platos son una pasada y la atención, de diez. No hay duda de que el tiempo les ha dado la razón y han ganado esas ***5 estrellas*** a pulso.
Hablando de comida, ¡vaya manjar! Las croquetas están cremosas como pocas, y si te animas a pedir las rabas o los bocartes, no vas a defraudar. Pero lo mejor es la chuleta, que se deshace en la boca. En cuanto al precio, ronda entre 30-40 € por persona, pero créeme, con esa calidad, te olvidas de lo que pagas. Eso sí, en verano, olvídate de un servicio perfecto; se les nota que están desbordados, aunque hacen lo que pueden.
Por otro lado, no todo es oro en La Cueva. Hay opiniones encontradas y algunos sinvergüenzas se quejan de precios altos por comida que consideran básica. Te topas con cosas raras, como que el IVA no está incluido en la carta, lo ¿que? No entiendo cómo pueden meterte esas cosas. Pero al final, si no te importa un poco de ruido y un trato un poco irregular, las risas que uno se echa mirando cómo se manejan son un aliciente. La experiencia es única, ¡y hay que disfrutarlas!
Así que, poniendo todo en la balanza, La Cueva Restaurante no solo se ha sabido modernizar y mantener su clientela, sino que se ha convertido en un imperdible. Años atrás era solo un bar de carretera donde parar, y ahora es una joya que merece la pena, aunque solo sea por esos ***bollos de tortilla de chorizo*** que son una locura. Así que ya sabes, si te pasas por allí, ¡hazlo por esos platos!
Qué tipo de viajeros solía atender el restaurante en sus inicios
Y ya sabemos que La Cueva Restaurante puede ser un lugar complicado. Con 4 estrellas en general, se lleva buenas referencias, pero hay que ver el otro lado. Cuando pides esas croquetas que están para chuparse los dedos, y esos bocartes en tempura o las albóndigas, la cosa mejora. La tarta tatin es uno de esos postres que quitan el sentido, ¡fabulosa, de verdad! Pero no todos lo ven así…
Por otro lado, hay que hablar de la mala atención. A algunos les tocó esperar un montón mientras la mesa no la limpiaban, y luego se topaban con una camarera que más parecía una furia. ¿Quién quiere estar en un lugar donde te dicen “hay que esperar” con tal mala educación? La gente se levanta y se va, y con razón. 1 estrella para esta experiencia, que nadie quiere vivir.
Bueno, también he oído que, en horas punta, el sitio se convierte en un caos total. Las croquetas pueden ser ricas, y el mollete de tortilla de chorizo no está mal, pero si el servicio es un griterío constante, es difícil relajarse. ¿Para qué paras si el ambiente es un desastre? Un camarero mayor parece ser el único que se salva, intentando poner un poco de orden. Al final, no es el mejor lugar para quienes buscan un rato de tranquilidad en un viaje.
Pero, mira, si nos retrocedemos un poco, en sus inicios este lugar se llenaba con viajeros que buscaban algo rápido y sabroso en su trayecto, antes de que todo este jaleo se armara. Ahora ya ves, los que vienen hoy buscan buen rollo, pero se encuentran con un servicio que les amarga el rato. ¡Vaya lío!
Cuál es la puntuación actual de La Cueva Restaurante en reseñas
Mira, si no has estado en La Cueva Restaurante en Conde de Vallellano, 6, Alar del Rey, te estás perdiendo un lugar que debería estar en tu mapa. 5 estrellas de pura magia culinaria y un ambiente que te hace sentir como en casa. La comida aquí es de otro nivel. ¡Es que las croquetas son de 10! Te digo, es imposible resistirse a probarlas. Y no me hagas empezar con el bocadillo de tortilla con chorizo, que es una auténtica bomba. Pero, ojo, si vas, no te olvides del flan y la tarta Tatín; es de desmayarse. Parada 100% obligatoria, aunque solo sea para saludar y ver cómo curran, porque tienen un ritmo que flipas.
Aún así, hay quienes dicen que el menú puede parecer un poco caro. Pero escucha, el sabor y la calidad son más que razones para darle una oportunidad. Te dejas caer en esta joya y sales más que satisfecho. Por unos 20-30 € por persona, te llueven platos caseros que son pura vida, desde las albóndigas hasta los huevos rotos con jamón. Es un sitio que mola para ir en grupo, con buena onda y un ambiente genial.
Aunque, claro, no todo es perfecto. Hay alguna que otra queja sobre el servicio, especialmente si estás yendo a llevarte la comida. Hay días que los camareros pueden estar un poco a la defensiva, pero no dejes que eso te eche para atrás. Virgi y Txutxi son los cracks que se encargan del lugar, y la mayoría de las veces, te atienden de maravilla. Al final, yo diría que vale la pena la visita.
Así que, para ponerte al día, la puntuación actual de La Cueva Restaurante en reseñas es más que positiva, marcando un sólido 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Si pasas por ahí, no dudes en hacer una parada; tu estómago te lo agradecerá.
Cuántas opiniones han sido registradas sobre La Cueva Restaurante
Y bueno, si pensabas que La Cueva Restaurante iba a ser una experiencia relajante, ¡pues no! Una estrella y una montaña de historias. Mi familia y yo hicimos una parada técnica ahí y, la verdad, me quedé flipando. El staff gritando a todo pulmón, vómito en el suelo y colillas por todas partes. Pedimos tres refrescos y solo nos trajeron uno, junto a siete vasos vacíos. Tuvimos que pedir los otros dos como tres veces, en plan: “¡Hola, que no tenemos sed!” Además, una camarera le puso tres manteles de papel a la cara de mi madre, un auténtico espectáculo que no esperábamos. ¿Caro y poca higiene? Por supuesto. Para mí, no vale la pena, y las reseñas de Google son todo un show, al menos no me aburrí.
Y si esto no te convence, cuando paramos de viaje al norte porque ChatGPT lo recomendó por su comida casera, nos olvidamos del pequeño detalle del espectáculo que cuesta ver. Desde que llegamos ya se sentía un ambiente tenso entre una camarera y los clientes. Escuchamos a un compañero decirle al encargado: “No sé cómo no le quitan el contrato a esta”. Increíble, ¿no? Ver cómo alguien pierde la compostura con los clientes es incómodo. La comida era rica, pero los precios demasiado altos para las cantidades. Venimos del sur y aquí los platos estaban medio vacíos. Ah, y si decides detenerte, lleva palomitas, que el ambiente se pone interesante.
Por último, si te das una vuelta, te vas a encontrar con un ambiente súper ruidoso, y si preguntas algo, prepárate, porque las respuestas vienen en un tono bastante maleducado. Te clavan 25€ por un menú del día normalillo que llega de forma tardada. Y si te falta algo y se lo dices, te dicen que está en camino. En fin, ¿quién necesita eso en su vida? Hay mil sitios mejores por ahí. Para que veas, tengo tres opiniones grandecitas sobre La Cueva Restaurante que te hacen pensar dos veces antes de entrar.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Cueva Restaurante
Mira, si te estás planteando parar en La Cueva Restaurante en Alar del Rey, te cuento que la experiencia es un poco una montaña rusa, pero vale la pena. La primera vez que entras, te gritan “¡Hola!” desde la barra y al principio flipas, pero luego te das cuenta de que así es el rollo aquí. El trato es directito, sin tonterías. Cinco estrellas en servicio, porque la camarera tiene una forma de gritar que al principio asusta, pero después te cala bien hondo. Es una cura de humildad adulta, te lo juro. Te vas sintiendo tan a gusto que al final de la visita, estás pensando en volver.
La comida también tiene su encanto. Si eres de los que disfruta de un buen mollete de tortilla de chorizo, esto es un imprescindible total. Las croquetas son cremosas y otro nivel, ya sabes, de esas que te hacen cerrar los ojos y disfrutar. Y ni hablar de los postres, que están bien elaborados y sorprenden. Aunque el ambiente puede ser un poco bullicioso porque suele estar lleno, ¡hay sitio! Tienes terraza, mesas dentro y un comedor más tranquilo. Así que si no quieres esperar mucho, lo mejor es ir a la barra, que los tiempos son más cortos.
Ahora, no todo es color de rosa. Si decides sentarte en la terraza, el servicio puede ser un verdadero caos. Esperando más de 15 minutos para que te limpien la mesa y te traigan la carta es un poco dramático. Y los precios… uy, eso sí que pica. Croquetas a 14€, morcilla a 13€, torrija a 7€, y aunque el pan de los bocadillos está rico, está un poco caro teniendo en cuenta que es un pueblito pequeño. Así que, puede que no sea el lugar más barato que encuentres, pero si lo que quieres es pasar un buen rato con comida decente, es un sitio a considerar.
Ahora, sobre la atmósfera de La Cueva, imagínate algo entre lo informal y lo auténtico. Mucha gente, risas, y algo de ruido, pero eso le da vida al lugar. No es un sitio de súper lujo ni nada por el estilo, y puedes esperar un ambiente relajado pero vibrante. Así que si quieres salir de la rutina y disfrutar de una buena comida con un trato directo, la cueva puede ser tu espacio. ¡Nos vemos allí!
Qué destaca en la decoración de La Cueva Restaurante
¡Vaya vuelta a La Cueva! Cinco estrellas por la experiencia que nos llevamos. Después de siete años sin pasar por allí, la verdad es que no sabíamos qué esperar. Al entrar, nos sorprendió ver un local con diversas mejoras y un ambiente que ya te hacía sentir en casa. Los hermanos Chuchi y Virgi nos reconocieron al instante y fue todo abrazos. Ellos son dos cracks, cada uno con su toque especial, pero juntos mantienen la movida del restaurante funcionando a la perfección. No puedo evitarlo, Chuchi es del Real Madrid y, porcasualidad, Virgi y yo somos del Atlético. Un claro ejemplo de que entre diferentes, se crea un buen equipo.
La comida fue un verdadero festín. Todo lo que probamos estaba de escándalo. El pisto vegetal y la crema de boletus nos dejaron sin palabras. Y lo mejor, el entrecot y esos bocartes guisados a su manera, ¡madre mía! Hasta el pan era una delicia. Pasamos una hora disfrutando como locos, cada bocado era un abrazo para el paladar. Y para rematar, una crema tostada que no te puedes perder. El precio también nos sorprendió, muy favorable para lo que nos sirvieron. Así que, cuenta con que volveremos, y esta vez, mejor organizados con el tiempo.
Ahora, si hablamos de la decoración de La Cueva, ¡esa es otra historia! El lugar tiene un aire acogedor, con un toque rústico que te hace sentir que has llegado a un refugio. Las mejoras que le han hecho le dan un rollo más moderno pero sin perder la esencia. Las mesas y la iluminación están bien pensadas, creando un ambiente que invita a quedarte charlando un rato más. En resumen, es un sitio donde te sientes a gusto, y eso ya es un gran punto a favor.
Qué platos son recomendados en el menú de La Cueva Restaurante
Mira, si estás pensando en La Cueva Restaurante en Conde de Vallellano, déjame ponértelo claro: no esperes mucho. Es un sitio de paso, y la verdad, está bastante sucio. Las moscas te van a acompañar durante toda la comida, así que prepárate para mover los brazos como si estuvieses en un concierto. Y oye, la comida... bueno, digamos que la relación calidad/precio es cutre. Además, si te pedís algo de la carta, recuerda que los precios están sin IVA, y eso es ilegal, ni más ni menos.
He escuchado que la tortilla está buena, pero eso no compensa el servicio penoso que te vas a encontrar. He estado ahí y, siendo sincero, lo que más resuena es el jaleo de gritos entre los camareros y en la cocina. ¿Esperar 10 minutos para pagar? Te lo digo, la experiencia no vale la pena. Más allá de la comida rica, prefiero un ambiente tranquilo, y aquí parece un mercado. La atención, lo siento, deja mucho que desear.
Por otro lado, si todavía decides parar a comer, he oído que las croquetas son supercremosas y que el chuletón está bastante bueno. A veces, las cosas pueden salvarse un poco, pero sinceramente, con tantos problemas, me lo pensaría dos veces. Así que, si vas con un grupo, podría ser un plan, pero aclara que no se esperan grandes cosas en servicio y ambiente. ¿Recomendados? ¡Croquetas y chuletón, pero no olvides tu paciencia!
Por qué es famoso el chorizo de La Cueva Restaurante
La Cueva Restaurante en Alar del Rey es un sitio muy normalito, no esperes nada del otro mundo. Desde el momento en que llegas te da la sensación de que la higiene no es su prioridad, y eso no es muy atractivo. Fuimos con mi hijo que es celíaco, recomendados por una celíaca de la zona, pero menuda decepción. No están preparados para manejar las necesidades de alguien con celiaquía; le tiraron las migas de pan por encima sin pensar dos veces y se les notaba que no sabían si el arroz podía contener gluten. Cero confianza en ese tema.
Por no hablar de lo que pedimos. Mi primer plato, unos espárragos con mayonesa, venían con un pelo enrollado, y cuando lo comenté, casi que me miraron como si fuera la que estaba siendo delicada. ¡Qué asco! Me quitaron el plato sin ni siquiera ofrecer una disculpa. El plato de mi marido llegó 45 minutos después, justo cuando nuestros hijos ya estaban en el postre. Un desastre total en el servicio. La comida era sosa, ni buena ni mala, pero más bien simple para lo que ofrecen, como una sopa de cocido o alubias.
Ahora, lo positivo: el personal era dispuesto y resolutivo, por lo que al menos eso se agradece. También nos dejaron llevar a nuestro perro en el transportín, aunque no éramos bienvenidos en el comedor. Lo bueno es que se puede comer en la terraza, donde no faltan los perritos disfrutando con sus dueños. Tienen un menú del día por 15€ que viene con varias opciones, así que si buscas algo barato, ahí lo tienes. Además, hay bastante sitio para aparcar y la ribera del río Pisuerga está cerquita, perfecta para un picnic.
Y hablando de su fama, el chorizo de La Cueva Restaurante es conocido por ser básico, pero hay que admitir que es un clásico. Quizás no sea lo más gourmet del mundo, pero a la gente le gusta por su sabor auténtico y por ser un plato que nunca falla. Así que sí, si decides darles una oportunidad, tal vez puedas probarlo, pero ya sabes que debes tener cuidado con lo que pides.
Qué tipo de postres se ofrecen en La Cueva Restaurante
La Cueva Restaurante es ese tipo de lugar que no puedes dejar de visitar si andas por Alar del Rey. La fama de su bollo de tortilla con chorizo no es casualidad, ¡es que no tiene rival! Te lo dicen todos: ven por el menú o la carta, pero el bollo es un must. Ojo, desde que abrieron la autovía ha bajado un poco, pero aún así sigue siendo una parada obligatoria. Y si te preocupa el parking, aquí no vas a tener problemas, porque hay espacio de sobra. Además, está cerquita del Canal de Castilla, así que puedes combinarlo con un paseo después de comer.
La primera vez que fuimos, flipamos. Pedimos ese mollete de tortilla de chorizo, lo que ellos llaman bollo, y se convirtió en un clásico para nosotros. ¡Ten cuidado, que es tan bueno que repetirás seguro! La segunda vez que lo visitamos, nos dimos el gusto con croquetas y albóndigas que estaban de escándalo, y las carrilleras contundentes que son una delicia. Además, tienen una selección de vinos muy recomendable. El servicio también es top, ¡todo un 5 estrellas! Si te decides a ir, no dudes en reservar. Aunque no es obligatorio, es mejor para asegurar tu mesa.
Y ya para rematar un día perfecto, el lugar en sí tiene un ambiente familiar, muy acogedor, y si llevas a los peques o necesitas accesibilidad, no te preocupes, porque el sitio está bien adaptado. Por un precio razonable, entre 20 y 30 €, saldrás satisfecho y con ganas de más.
Ahora, ¿qué hay de postres? Te cuento que en La Cueva son conocidos por sus delicias dulces, aunque entramos en un terreno un poco más vago. No tengo detalles precisos de los postres que ofrecen, pero la buena onda del lugar hace pensar que tienen algo rico para cerrar la comida con broche de oro. ¡Seguramente merezcan una vuelta más solo por eso!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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