Miguelángel Barra y Mantel

Miguelángel Barra y Mantel

Si estás buscando un sitio chido para comer en Valladolid, tienes que probar Miguelángel Barra y Mantel en la esquina de Manuel Silvela y Juan Martínez Villergas. Este lugar, en pleno barrio de Parquesol, es el plan perfecto con su amplia terraza y buena vibra. Tienen un menú del día que te sale por 12,90€ y otro de fin de semana por 20€. Te recomiendo las mollejas y el cachopo que están de lujo. Con una atención top, aquí te sientes como en casa. ¡No te lo pierdas!

Miguelángel Barra y Mantel

Restaurante
Valoración media: 3,9
Opiniones: 765 Reseñas
Dirección: Esq, Calle Manuel Silvela, C. de Juan Martínez Villergas, 47014 Valladolid
Teléfono: 983 37 16 84

Horarios Miguelángel Barra y Mantel

DíaHora
lunes8:00–23:00
martes8:00–23:00
miércoles8:00–23:00
jueves8:00–23:00
viernes8:00–23:00
sábado8:00–23:00
domingo8:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Miguelángel Barra y Mantel

Dónde se encuentra Miguelángel Barra y Mantel en Valladolid

¡Ey, colegas! Si andáis por Valladolid y queréis picar algo, tenéis que echar un vistazo a Miguelángel Barra y Mantel. Está por la esquina de Calle Manuel Silvela y C. de Juan Martínez Villergas, en el 47014. Este lugar es una joyita con 4 estrellas en general, así que lo cierto es que no está nada mal. Tienen una carta variada y una amplia terraza donde comer o simplemente tomarte algo fresco. La comida en general estaba bien, aunque la rapidez del servicio fue un poco floja. Solo había un camarero para toda la terraza, lo que lo hacía un poco complicado.

Un detalle que nos dejó un poco pillados fue que a casi todo el mundo le sirvieron un aperitivo con la bebida, excepto a nosotros. Cuando lo comentamos, dijeron que no lo ponían porque habíamos pedido comida. ¿En serio? Eso nos pareció ilógico. El precio es bastante asequible, entre 10 y 20 € por persona, aunque tened en cuenta que el aparcar es un poco complicado. Hay opciones de aparcamiento gratuito en la calle, así que no todo está perdido.

Por otro lado, hay opiniones para todos los gustos. Una vez pedí por Glovo y fue un desastre total. La sepia estaba dura y no venía aliñada, ¡ni un poco de ali-oli! Los torreznos fueron lo único salvable, pero a 30-40 € por persona, te quedas con ganas de más. Cuando he comido allí, la experiencia ha sido mucho mejor, así que no todo es negativo. Las mollejas estaban un poco secas y la sepia insípida, pero el camarero que nos atendió era un crack. El chico de las uñas pintadas se mereció un 10/10 por su atención y amabilidad.

En resumen, si buscáis un buen plan para comer en la terraza y disfrutar de un ambiente familiar, Miguelángel Barra y Mantel puede ser una buena opción. Y ya sabéis, está en la esquina de Calle Manuel Silvela y C. de Juan Martínez Villergas. ¡No os lo perdáis!

Cuál es la dirección exacta del restaurante Miguelángel Barra y Mantel

Y bueno, lo de Miguelángel Barra y Mantel es una montaña rusa, ¿eh? Me acuerdo de esa vez que decidimos meterle caña a la terraza a eso de las nueve y media. Todo pintaba bien, pero, ¿sorpresa? No había reserva y la peña ya estaba ocupando todo. Nos pusimos en modo zen y esperamos media hora, como buenos samuráis. Cuando por fin conseguimos mesa, el servicio se volvió una pesadilla. Tardaron un montón en traerlo todo, y si decías algo, el camarero te respondía con tanta poca gracia que te quedabas como “¿y este?”.

Vimos que el menú tiene variaciones: hay momentos que parece que puedes comer decentemente por unos 60-70€ por persona, pero al final no sabíamos si comer o esperar. La sensación fue de chasco, y piensas, “¿de verdad necesitas ser tan seco con la clientela?” Es una pena porque, a pesar de lo que haya, un buen servicio debería ser un básico, y así, se cargaron a unos clientes que solo querían disfrutar un rato.

Sin embargo, no todo es malo. Si decides ir a tomar algo rápido, el bar tiene una terraza amplia donde, si tienes suerte, el trato puede estar mejor. Te ponen un pincho con la consumición, pero ojo, si pides ración, se te olvida el pincho. Al menos sus croquetas hacen que la experiencia no sea un total fiasco. Por unos 20-30€, puedes salir de allí con buen sabor, aunque el servicio a veces les falta un poco de ritmo.

Y claro, también hay su lado positivo. Puedes deleitarte con mollejas o un cachopo relleno que están brutales, y a buen precio si te decides por el menú del día, que ronda los 12,90€. Eso sí, el servicio ahí sí que se nota que hace la diferencia. Pero bueno, en general, ya sabes que no todos los días son oro y hay que ir con la mente abierta.

En fin, si quieres saber la dirección exacta del restaurante Miguelángel Barra y Mantel, te lo digo claro: Esq, Calle Manuel Silvela, C. de Juan Martínez Villergas, 47014 Valladolid. No dudes en echarle un vistazo, pero ve preparado para todo.

En qué barrio de Valladolid está ubicado Miguelángel Barra y Mantel

Mira, te cuento, el Miguelángel Barra y Mantel está dando mucho de qué hablar, pero no siempre por cosas buenas. La última vez que fui, teníamos una comida en un torneo como a las 2 y, hermano, ¿qué te cuento? Nos sirvieron el primer plato a las 5 y 10 y el arroz estaba incomible. Habíamos encargado el menú con antelación y, ¿sabes qué? No tenían nada de lo que pedimos. Una pena, de verdad. Precio por persona entre 10 y 20 € y el servicio un 1. Basta decir que estuve allí más de una hora esperando. Una fauna, vamos.

Luego, otra vez que fuimos y la cosa no cambió mucho. Llegamos y tuvimos que pedir en barra porque los camareros estaban desbordados. La comida, otra vez, tardó más de una hora en llegar. Las croquetas frías y las patatas crudas... ni bravas ni nada. El servicio allí, para olvidar, un 4 al servicio, pero la comida, un 1. Si el precio es el mismo, ya te digo, para ese nivel de comida, es mejor ir a un sitio donde te hagan sentir como en casa.

Y no todo fue negativo, eh. Un día fuimos a comer en la terraza, y el camarero, un tío con coleta, fue súper amable. La comida estaba rica y, por fin, el ambiente era agradable. Me vuelvo a plantear volver solo por esa experiencia. La calificación esa vez fue un 5 tanto para comida como para servicio.

Al final, lo que quiero decir es que el Miguelángel Barra y Mantel está en Calle Manuel Silvela, en el barrio de Juan Martínez Villergas. Un sitio que promete, pero que necesita mejorar la ejecución. ¡Dale una oportunidad, que igual tienes mejor suerte que yo!

Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante Miguelángel Barra y Mantel

Así que, ya te digo, Miguelángel Barra y Mantel en la esquina de Calle Manuel Silvela y Juan Martínez Villergas tiene su rollo, pero no se salva de algunas críticas. Al entrar te da un aire chulo, bien ubicado y con un local agradable, pero cuando la comida no está a la altura, la cosa se complica. La sazón se queda corta y los precios son un poco altos para lo que sirven. Si fueran un pelín más listos y ajustaran la carta, el sitio podría dar mucho de sí. En general, la calidad-precio no es la mejor, como que deja mucho que desear.

Ahora, si vamos a ser directos, hay que mencionar ese trato que fue un poco como una montaña rusa. Algunas personas se quejan de que la atención dejó mucho que desear, sobre todo con ciertas camareras. La comida puede que esté bien, pero la experiencia se amarga cuando te ponen tapas de lo que parecía un día de sobras. Hay quienes han aplaudido el café y la tortilla, pero luego te dicen que un día te dan zumo con el desayuno y otro no, y eso descoloca.

Por otro lado, en el lado positivo, también hay quien dice que la paella y los chipirones estaban de escándalo. La atención fue buena, y además, el ambiente era limpio y seguro. Aquellos que se arriesgaron a pedir más de un plato parecen salir contentos, incluso con opciones de llevarse lo que les sobraba.

Y si te estás preguntando qué tipo de ambiente ofrece Miguelángel Barra y Mantel, la cosa se pinta de una mezcla de buena vibra y desorganización. Hay un punto de modernidad y comodidad, pero con altibajos en el servicio y calidad de la comida que no todos los días están a la par. En resumen, hay potencial ahí, pero deberían ponerse las pilas para que la experiencia mejore de verdad.

Miguelángel Barra y Mantel tiene terraza

Mira, te cuento lo que se vive en Miguelángel Barra y Mantel. Al entrar, ya te digo que el ambiente no es el mejor. He escuchado un montón de gritos entre los empleados, ¡parece un coliseo! El chico que parece el encargado no tiene filtro y lanza palabras ofensivas. Nos sentamos, llegamos a las 22:00 y a las 22:20 ya estábamos cenando. Pero cuando pedimos café, nos dicen que no se puede porque la cafetera ya está hecha. Cero ganas de atender, la verdad. Además, nos soltaron que no podíamos cambiar platos porque “una cocinera se fue llorando hoy”. Semana dura, supongo, pero no es nuestro problema, ¿no? Nos quedamos con la sensación de que no volvemos.

Por otro lado, hay opiniones que dicen lo contrario. Algunos le han puesto 4 estrellas porque la comida está bastante bien y el menú es más interesante que en otros sitios. Aunque eso sí, el servicio a veces deja que desear. Si te pasas a comer, hay platos que destacan como los torreznos de Soria y el cachopo relleno de jamón ibérico y queso. Eso sí, el precio ronda los 10-20 € por persona y ya te aviso que ¡aparcar es un caos!

Y si te gustan los pinchos, hay quien dice que son muy buenos y la atención del camarero es un 10. En resumen, a algunos les encanta, a otros no tanto. Eso de que tengan terraza es un punto a su favor, así que puedes disfrutar del aire libre, aunque el ruido del interior no te lo quitas. A fin de cuentas, es un sitio que puede dar sorpresas, pero también decepciones, así que ve con la mente abierta.

Cuál es el precio del menú del día en Miguelángel Barra y Mantel

Lo del Miguelángel Barra y Mantel ha tenido de todo, ¿eh? Por un lado, hay quienes disfrutan del sitio y se ponen a picar rabas, torreznos y montaditos como si no hubiera un mañana. Por otro, están los que no se tragan la movida del suplemento de 0,40 € solo por tomar una caña en la terraza. Un café a 1,70 € en este barrio es, sin duda, un atraco a mano armada, y eso me parece más que vergonzoso. ¿Tú quién te crees para cobrar así?

Mira, si vas a quejarte, al menos hazlo de forma legal. La OCU dice que tienen que detallar ese suplemento en la factura. Pero al final, solo tienes el precio final del café y el chaval te dice que es lo que hay. Un punto para él por intentar salir airoso, pero así no va a ganar clientes. La verdad, no creo que sea un buen plan amenazar a los que solo quieren tomarse un café tranquilo. No vuelvo, y dudo que muchos quieran seguir adelante tras escuchar estas historias.

Sin embargo, no todo es malo; hay quien aplaude las tapas y el ambiente. Las patatas bravas están que flipas, así que si de verdad quieres ir, es para picar algo y disfrutar de unas cervezas frías. El menú del día está bien, en torno a 1-10 € por persona, y suelen ser rápidos y profesionales. Pero eso sí, si no te apetece que te metan ese suplemento en la jugada, ya sabes, piensa dos veces antes de sentarte en la terraza. ¡Hasta la próxima, pues!

Hay un menú especial de fin de semana en Miguelángel Barra y Mantel

La planta de arriba en Miguelángel Barra y Mantel es lo más. Hace poco estuvimos allí con unos colegas y la verdad, me sorprendió un montón. En otras ocasiones, habíamos optado por picoteo en la planta baja, pero esta vez fue diferente. La comida estuvo riquísima y, oye, casi sin tiempo de espera. El servicio fue un 10, los camareros nos atendieron de lujo. Así que ya sabéis, si estáis pensando en ir, no dudéis en pedir los chipirones a la plancha o las rabas del Cantábrico, ¡no os arrepentiréis! Precio, entre 20 y 30 € por persona, todo un chollazo.

Y ya que hablamos de la comida, si tenéis peques o alguien en la familia que cuida lo que come, no os preocupéis. Tienen un cocido que está de locos, y lo mejor es que se preocupan por contar los carbohidratos. Un colega nos contó que su hijo, que tiene diabetes, pudo disfrutar del helado sin miedo. Eso sí, el servicio siempre está a la altura, así que ¡yo repetiría sí o sí!

Ahora, si lo vuestro es cenar en una noche de verano, la terraza es el lugar ideal. La decoración es acogedora y tiene una vibra familiar. A nosotros nos encantó el revuelto de morcilla y las croquetas caseras, divinas. Un apunte: había mucha gente y el tiempo de espera se notó un poco, pero compensó al final. Por volver, repetimos seguro; calidad-precio, un 10.

Por cierto, si estáis pensando en el fin de semana, hay un menú especial que no os podéis perder. Así que armad a los colegas y preparaos para disfrutar de un ambientazo y comida top. Las tablas mixtas son una apuesta segura, y si queréis algo bien contundente, el cachopo os va a dejar flipando. ¡A disfrutar!

Cuál es su precio

Ya te digo, Miguelángel Barra y Mantel en la esquina de Calle Manuel Silvela y C. de Juan Martínez Villergas, es un sitio que tiene su encanto. A mí me pareció un lugar muy agradable, y eso que solo tenía una hora para comer. Pero no fue problema, nos sirvieron rápido y sin complicaciones. La comida está muy rica, de verdad. Empezamos con un arroz a la cubana que estaba de rechupete y unas alubias que también le daban, mejor que cualquier plato de casa.

Los segundos no se quedaron atrás: un pescado gallo recién hecho que estaba para flipar. Y si hablamos de postres, el café que nos trajeron estuvo a la altura. Salí de allí con la barriga llena y una sonrisa, así que sin duda volveré algún lunes como acompañante. En cuanto a precios, está en la franja de 10-20 € por persona y la experiencia global se siente bien equilibrada, al menos para mí, así que le doy 5 estrellas a la comida y al servicio. El ambiente, lo pongo en 4, que la decoración es sencilla pero currada.

Aunque he escuchado por ahí que algunos días puede ser un poco impredecible. De hecho, alguien comentó que han estado en agosto y notaron una ligera caída en la calidad. La comida sigue siendo aceptable, pero el servicio estaba muy lento, aunque el ambiente seguía en su línea. No entiendo cómo con solo tres mesas ocupadas tardan tanto. Aquí, la cámara no capta nada, pero las tapas son muy buenas y el lugar tiene su movida, así que el brunch por 1-10 € por persona merece la pena si estas por la zona.

Sin embargo, parece que no todo es perfecto. Oí una historia de unos amigos que van todos los viernes, esperaron a pagar y misteriosamente desaparecieron 10 euros de la cuenta. Eso da que pensar. Aunque la comida era rica y rápida, el desenlace cuando toca pagar no fue nada agradable. Así que, más allá de las buenas experiencias, ojo con lo que pasa al final de la comida, porque parece que hay algo turbio en la caja. Si lo que buscas es servicio rápido pa’ una buena comilona, aquí en general la comida se mueve en el rango de 10-30 € por persona.

Y para los que buscan un plan más seguro y tranquilo, mejor que eviten los días en que puede que el servicio se vuelva loco. En fin, si estás por Valladolid, este sitio puede ser una buena opción, pero ve con pacha y ten cuidado con la cuenta, no vaya a ser que te pase lo que a otros.

Qué platos se recomiendan probar en Miguelángel Barra y Mantel

Así que ya sabes, al hablar de Miguelángel Barra y Mantel, este sitio en la esquina de Calle Manuel Silvela y C. de Juan Martínez Villergas es una auténtica joyita que no puedes dejar pasar. No es solo un restaurante más; tiene ese rollo acogedor y desenfadado que te hace sentir en casa desde el primer momento. La decoración está currada, con un estilo que mezcla lo moderno y lo clásico. Y la vibra, hermano, es espectacular. Puedes ir solo o en grupo, siempre va a haber un rincón esperándote.

Ahora, lo que realmente importa: la comida. Aquí no se andan con tonterías. La carta es una mezcla de sabores locales con un toque moderno, y eso siempre es bienvenido. Desde entrantes hasta postres, todo tiene su punto. Además, el servicio es rápido, así que no te quedas con hambre esperando. ¡Eso siempre se agradece!

Y por último, si te preguntas qué platos hay que probar en Miguelángel Barra y Mantel, aquí va un tip: no te puedes ir sin saborear su pulpo a la brasa o el steak tartar, que es una locura. Para los que son más de pasta, la lasaña de rabo de toro es un espectáculo, y si te queda hueco, los postres caseros son la guinda del pastel. ¡Ojo! Asegúrate de pedir el que más llame tu atención, porque quedarás flipando. En resumen, si no has pasado por aquí, ya estás tardando.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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