
¡Ey, colegas! Si buscáis un plan chido en Cantabria, échale un vistazo a Posada El Hoyal en Pesaguero-La Parte. Este hotel de 1 estrella está a solo 17 km del Monasterio de Santo Toribio de Liébana y a 12 km de Potes, perfecto para explorar la zona. Con sus habitaciones cómodas, una piscina de temporada, y un restaurante que sirve lo mejor de la gastronomía local, aquí la buena onda está garantizada. Además, la posada mezcla la tradición rústica con toques modernos y está rodeada de naturaleza, así que prepárate para vistas de ensueño. ¡No te lo pierdas!
Posada El Hoyal
Página web
Mapa Ubicación Posada El Hoyal
Dónde se encuentra Posada El Hoyal
¡Hey, gente! Si queréis un planazo para desconectar, tenéis que dar un vistazo a la Posada El Hoyal. Este sitio está en Barrio La Gloria, s/n, 39572 Pesaguero-La Parte, Cantabria, y es un hotel de 1 estrella que realmente se siente como un 5. Imagínate rodeado de naturaleza y tranquilidad, lejos del bullicio. ¡Un auténtico lujo para los sentidos!
Ya os digo, el trato de Óscar y Carmen es de lo mejorcito. Óscar está siempre dispuesto a ayudarte y Carmen, que tiene que ser una chef increíble, te deja boquiabierto con la comida. ¡No te puedes perder las empanadillas de carne ni el cachopo! Todo a precios súper razonables. Y si os gusta disfrutar de un buen desayuno, aquí lo tienen todo: calidad y cantidad sin vaciar el bolsillo.
Como fuimos dos parejas de Valencia, la experiencia fue un placer total. Las habitaciones están muy bien, el servicio es de 5 estrellas y la ubicación es brutal. Estás rodeado de árboles y las vistas son de película. La verdad, pasamos un mega fin de semana y, sin duda, volveremos a visitar el norte y a repetir en esta joya de posada.
Ah, y si eres peregrino, estás de suerte. Te tratan genial aquí. El equipo está siempre pendiente de ti y, además, tienen una perrita preciosa llamada Lola que le da un toque especial al lugar. Así que, si te preguntas, ¿dónde se encuentra Posada El Hoyal?, ya sabes: en el corazón de Pesaguero-La Parte, Cantabria. ¡No te lo pierdas!
Cuántas estrellas tiene Posada El Hoyal
Y ya te digo, si buscas un sitio con encanto y un ambiente que te haga sentir en casa, la Posada El Hoyal en Pesaguero es la opción perfecta. La ubicación es brutal, rodeado de un paisaje espectacular que invita a desconectar y respirar aire puro. Y no hablemos de la limpieza: está todo impecable, y la decoración tiene ese toque acogedor que te hace sentir a gusto desde que entras.
El desayuno ahí es de otro nivel. Tostadas de pan de pueblo, mermelada y miel que parece sacada de un cuento, y un zumo de naranja natural que te deja con ganas de más. La atención es excepcional; los dueños, Carmen y Óscar, son un encanto, siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa. Literalmente, puedes disfrutar de un buen café mientras contemplas esas vistas increíbles.
Y si te quedas a la cena, prepárate, porque la comida es casera y muy sabrosa. Todo lo que probamos estaba de 10. Te aseguro que no vas a querer salir del restaurante, y si lo haces, será para darte una vuelta por el agradable entorno que rodea la posada. Vamos, que no te vas a arrepentir.
Si estás buscando un lugar para ir con amigos, pareja o incluso en familia, es súper recomendable. Las habitaciones son amplias y cómodas, y después de una buena cena, caerás rendido en esas camas. Aparte, lo mejor es que es un sitio tranquilo, ideal para recargar energías.
Así que para resumir: la Posada El Hoyal tiene una estrella, pero ¡vaya que vale más! La experiencia está bien por encima de lo que esperas, y sin duda, volveremos.
A qué distancia está Posada El Hoyal del Monasterio de Santo Toribio de Liébana
Mira, si estás pensando en escaparte por Cantabria, la Posada El Hoyal es un sitio que tienes que tener en cuenta. En medio de la naturaleza, hay un ambiente despejado, árboles frutales, y hasta gallinas y un perro simpático que te hace sentir como en casa. La cena es un auténtico espectáculo: las judías verdes con jamón son de otro nivel. Y ni hablar del hojaldre y el cachopo. En serio, la comida es casera y de calidad, así que si eres de buen comer, este lugar te va a flipar.
Y no solo la comida es top, también el descanso está asegurado. Las habitaciones son amplias, con camas cómodas que te van a abrazar cuando llegues de un día de aventuras. El trato con el personal es un 10, siempre cercanos y listos para ayudarte. El desayuno es abundante, así que no te vas a quedar con hambre, y tampoco vas a escuchar ruidos molestos, ¡silencio total por las noches! Ideal para recargar pilas.
Si vas con niños, este place es perfecto. El entorno es seguro y tranquilo, y las vistas son una pasada. ¿Quieres desconectar? Aquí puedes hacerlo sin problemas. Y, si eres carnívoro, no te puedes perder el cocido lebaniego y los torreznos, que son los mejores de toda la zona. Y si estás con amigos o en plan pareja, el ambiente es perfecto para disfrutar.
Por cierto, si te preguntas qué tan lejos está de Monasterio de Santo Toribio de Liébana, solo son unos 30 minutos en coche. Así que después de un buen día de turisteo, regresar a El Hoyal para cenar y descansar va a ser lo mejor del viaje. ¡No lo dudes y apúntalo en tu lista!
Qué lugares turísticos cercanos se pueden visitar desde Posada El Hoyal
Te cuento que la Posada El Hoyal es un sitio que te puede encantar si buscas algo diferente. Está a pocos kilómetros de Potes, en pleno Barrio La Gloria, así que si haces una escapada por la zona, es el lugar ideal para dejarte caer. Esto no es un hotel cualquiera, en serio, la piscina es un lujo para relajarte después de un día de exploración. Imagínate tumbado en una hamaca, disfrutando del entorno tranquilo. Y la cena, ¡ni hablar! Cada plato es una sorpresa, con una elaboración que te dejará con ganas de más. El servicio es tan bueno que sentirás que te tratan como en casa, y los precios son de lo más razonables para lo que recibes.
Hablando del restaurante, si no te alojas aquí, al menos tienes que ir a cenar. De verdad, es de esos sitios donde la comida es un arte. Desde los entrantes exquisitos hasta los postres que son puro amor, no querrás salir de allí. En mis tres días en la zona, cené allí cada noche y no me arrepiento. El ambiente es genial, el personal se nota que ama lo que hace y el lugar se siente especial. He estado en restaurantes de nombre, pero aquí realmente te cuidan.
Para el que le guste lo acogedor, la decoración de la Posada es de lo más chula. Las habitaciones son cómodas, con esos toques de lujo que hacen la diferencia. Tienen terraza con vistas al jardín, perfecto para una charla relajada al caer la tarde. Y ese baño con detalle como el secador de pelo, es un win total. La gente que lo lleva, sobre todo el dueño, se nota que tiene maestría para manejar el ambiente en el comedor. Si vienes aquí, ¡disfrutarás seguro!
Y ya que estás en la zona, no puedes dejar de explorar. Desde la Posada El Hoyal puedes visitar varios puntos turísticos cercanos como el Monasterio de Santo Toribio de Liébana o hacer alguna ruta por los Picos de Europa. A poca distancia está Potes, donde puedes empaparte de la cultura y disfrutar de un buen café en alguna terraza. En fin, es un sitio perfecto tanto si buscas relajarte como si quieres aventura. ¡No dudes en planear tu visita!
Qué tipo de habitaciones ofrece Posada El Hoyal
¡Mira, si estás pensando en hacer una escapada, Posada El Hoyal es el sitio! Hace tiempo fuimos allí una pareja y la verdad, nos quedamos tan a gusto que ya estamos pensando en volver. Está en un entorno precioso, en Barrio La Gloria, rodeado de naturaleza. La atención es de diez, no hay queja. Además, tienen un restaurante que no te puedes perder, la comida está espectacular. Para ser un hotel de una estrella, el trato y todo lo demás superaron nuestras expectativas. Vamos, que lo recomiendo cien por cien.
También es un rinconcito magnífico en el interior de Cantabria, justo lo que necesitas si quieres un lugar tranquilo. Perfecto porque está cerca de Potes, pero lo suficientemente alejado para desconectar y descansar. Las habitaciones son muy acogedoras y limpias, y lo mejor de todo es la atención del personal, siempre dispuestos a echarte una mano. Los desayunos son otra cosa, ¡abundantes y riquísimos! Si buscas tranquilidad, aquí no te vas a sentir decepcionado.
Ah, y si pasas por ahí, no dudes en cenar. Un día fuimos a comer con unos amigos y todo lo que probamos fue espectacular. Pedimos unos saquitos de queso y gambas, y el hojaldre de huevo que estaba para chuparse los dedos. El trato del personal es genial, como si fueras uno de la familia. Para el postre, el mousse de limón muy rico. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde comer o cenar, este es el lugar.
La posada en sí es de lo más acogedora. Los dueños son super amables y todo está limpio y cuidado. La piscina tiene un poquito de todo: zona de sol y sombra, con tumbonas para relajarte después de un día de montañitas. El desayuno incluye pan y bizcocho casero, café bueno y un zumo de naranja natural que se agradece un montón. Todo está bien cuidado y mantenido, así que eres tú quien decide qué tipo de tranquilidad quieres disfrutar.
Sobre las habitaciones, ofrecen varias opciones muy acogedoras. Te aseguras de descansar bien, ya que las camas son cómodas. Así que si buscas un hotel en el que te sientas como en casa, donde la limpieza y atención son prioritarias, en Posada El Hoyal tienes la opción perfecta. Lo dicho, ¡no lo pienses más!
Hay piscina en Posada El Hoyal
Hablando claro, la Posada El Hoyal es un lugar que tiene un poco de fachada, pero el interior deja bastante que desear. Es como si hubieran hecho un gran esfuerzo para lucir bonitos por fuera, pero el servicio y el ambiente son bastante decepcionantes. No hay ese toque acogedor que te hace sentir como en casa. Y oye, si piensas que puedes salir a dar un paseo para encontrar algo de comer, olvídalo. Te tienes que mover varios kilómetros para encontrar un bar o un restaurante decente. Una verdadera faena para cualquier viajero.
El tema de la piscina es otro cuento. Sí, hay piscina, pero ni sueñes con tomar el sol ahí. No hay espacio para disfrutar del buen clima. Y si quieres desayunar, prepárate para hacer un tour por un espacio que parece más bien lúgubre, cuando hay mesas al aire libre donde podría dar el sol. Pero no, no sirven el desayuno ahí. ¿Y qué hay para comer? Solo cosas harinosas: pan, bollería industrial… nada fresquito como fruta o huevos. Una decepción total y, sinceramente, no parece que estén muy interesados en hacer que sus huéspedes se sientan cómodos.
Podría dar la sensación de que con una estrella tienen suficiente, pero en verdad es una pena, porque las fotos pueden engañar. Entonces, si estás pensando en quedarte ahí, aquí va el consejo: mejor busca otro sitio. Lo que te prometen en imágenes no se traduce en una buena experiencia. En resumen, no volveremos ni lo recomendaremos; hay mil sitios que merecen más la pena.
La piscina de Posada El Hoyal es de uso todo el año
Si estás buscando un sitio donde relajarte y desconectar, la Posada El Hoyal es un buen lugar. Este bonito hostal rural es perfecto para los que quieren tranquilidad. Las habitaciones y el baño están bastante bien, sin lujos, pero cómodos. Ah, y no te preocupes por el coche, que hay amplio aparcamiento para que no te rompas la cabeza buscando dónde dejarlo. Además, tienen piscina para el verano, así que si vas en época calurosa, ¡a zambullirse se ha dicho! Y ni hablar del restaurante, abre para las cenas y desayunos, pero eso sí, prepárate porque el precio puede ser un poco elevado. Si te interesa, mira más reseñas en Tripadvisor.
Nosotros estuvimos un fin de semana, gracias a una caja regalo que le di a mi pareja por nuestro aniversario, y la verdad, no nos falló. Venimos de Palencia y, siendo fan de Cantabria, fue la elección perfecta. Desde que llegamos, todo fue de lujo: el trato del personal fue excelente. Aunque no servían comidas, nos prepararon un picoteo de ibéricos que estaba de rechupete, y pasamos la tarde charlando con Óscar, que hizo todo lo posible para que nos sintiéramos como en casa. ¡Sin duda, muy recomendable! Otro punto a favor fue la ubicación, cerca de todo pero lo suficientemente alejado del bullicio.
No todo es perfecto, eso hay que admitirlo. Las habitaciones son sencillas y la bañera es un poco incómoda de usar. Además, el desayuno no es tipo buffet, aunque sí que es completo. Nos encontraron a 12 minutos de Potes, pero cuidado con la piscina que, la verdad, estaba un poco sucia. Y ah, las noches... si pensabas en descansar, mejor ve preparándote, porque al estar en el campo hay mucho ruido. Ocas, perros, gallos... ¡que no te dejarán dormir! Entiendo que esto es el campo y hay que acostumbrarse, pero en verano, sin aire acondicionado, se hace difícil descansar bien.
Y ya para terminar, si te preguntas si la piscina de Posada El Hoyal es de uso todo el año, lamentablemente no lo es. Solo está abierta durante el verano. Así que, si quieres disfrutar de un chapuzón, asegúrate de ir en la época adecuada. ¡Ya sabes!
Qué tipo de comida se puede disfrutar en el restaurante de Posada El Hoyal
El otro día estuve charlando de la Posada El Hoyal, y la verdad es que es un lugar que no pasa desapercibido. Las vistas son espectaculares y el trato que te da el personal es de esos que te hacen sentir como en casa. Todo está impecablemente limpio, lo que es un gran plus. Si buscas un lugar para desconectar con amigos o pareja, este sitio es recomendable 100%. Tienen habitaciones cómodas y un ambiente muy tranquilo, ideal para relajarse.
Lo mejor es que, además de las habitaciones sencillas pero bien cuidadas, cuentan con una piscina en medio de la naturaleza. Imagínate, un rato de sol en esas hamacas viendo el paisaje... ¡Es un planazo! El desayuno también está de lujo: zumo de naranja natural, café recién hecho y los típicos frisuelos lebaniegos con miel. Te dejan bien lleno para matar el hambre y empezar el día con energía, ¡aunque aviso que para algunos puede ser un poco excesivo! Ah, y sí, hay ocas rondando, así que por la noche puede que te despierten un poco con sus ruidos.
Si hablamos de comer, ¡vaya que sí! En el restaurante la comida es brutal. Una vez probé un cocido lebaniego que realmente me dejó sin palabras; ha sido de los mejores que he comido. Y el flan de queso, ni se diga, el mejor que he probado hasta el momento. La relación calidad-precio es bastante buena, y se nota que utilizan género de calidad. Así que ya sabes, si tienes la oportunidad de hacer una parada ahí, ¡no lo dudes!
Cómo se describe el ambiente y la decoración de Posada El Hoyal
La Posada El Hoyal es un lugar que te deja con ganas de más. Ubicación perfecta, a tiro de piedra de Potes, y rodeado de un entorno natural espectacular que te hace sentir en el paraíso. La piscina con vistas a la montaña es un lujo que no te puedes perder. La limpieza es sorprendente, y la cocina, ¡madre mía! Precios razonables y unos postres de escándalo. En serio, si estás buscando un sitio donde disfrutar de buena comida y atención, aquí lo has encontrado. Totalmente recomendable. Es un verdadero placer para los sentidos.
El fin de semana que pasamos en la posada fue de lo mejor. Disfrutamos de la piscina y, con el clima que hacía, era como un regalo caído del cielo. La atención fue de 10, y nuestros hijos ya están pidiendo volver para ver a Lola, quien, por cierto, les cayó de maravilla. La habitación bien equipada y el hecho de estar cerca de los peques fue todo un acierto. La cena en el restaurante fue otro puntazo: croquetas que estaban de muerte, y esos postres que parecen hechos por ángeles. Si vas, no te olvides del helado de queso y la torrija. ¡Son obligatorios!
Además, el lugar es tranquilo y perfecto para familias. Si andas haciendo el camino lebaniego, la posada es un refugio ideal. El ambiente acogedor y el trato cercano hacen que te sientas como en casa, pero con el extra de un paisaje que no olvidarás. El restaurante ofrece una carta sencilla, pero muy completa y adecuada para disfrutar después de un día de exploración. Y si eres como yo y buscas un lugar cómodo para descansar, aquí te sentirás como nuevo.
En cuanto a la decoración y el ambiente, la Posada El Hoyal tiene ese toque rústico y acogedor que te hace desconectar completamente. Rodeado de animales y naturaleza, le da un aire especial. Los rincones están diseñados para que te relajes al máximo y disfrutes de la paz del lugar. Todo en armonía, con un estilo que respeta la esencia de Cantabria. Si te gusta lo auténtico, vas a amar cada rincón de este sitio.
Es adecuada Posada El Hoyal para quienes buscan un plan en contacto con la naturaleza
Mira, déjame contarte sobre Posada El Hoyal, un lugar que, aunque tiene solo 1 estrella, se las arregla para ofrecerte una experiencia de 5 estrellas en el restaurante. Yo no me hospedé allí, pero comí como si no hubiera un mañana. De verdad, la comida es brutal, casera y exquisita. Te aseguro que salir de allí con el estómago vacío es prácticamente imposible.
El trato que recibimos fue de 10, y eso se nota. Hay curiosidad y cariño en cómo lo hacen, y es algo que se agradece. El local está muy bien cuidado, y todo tiene un aire acogedor que te hace sentir en casa. Tienen platos típicos de la zona que son un verdadero homenaje al paladar. No te olvides de probar el hojaldre, el cocido Lebaniego, los espárragos, el cachopo y el solomillo relleno de queso. Todo espectacular, de verdad. Y ya te digo, los postres caseros no tienen palabras, ¿Viste la tarta de tres chocolates? Es para llorar de lo buena que está. Salimos encantados y con ganas de volver.
Ahora, hablando de si este sitio es adecuado para quienes buscan un plan en contacto con la naturaleza, obvio que sí. Pesaguero-La Parte es un lugar donde la naturaleza está a la vuelta de la esquina. Si te mola hacer senderismo, conectar con el entorno, y disfrutar del aire libre, aquí tienes el sitio perfecto. Así que si estás buscando un plan bien chido en un entorno natural, ¡Posada El Hoyal es el lugar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








