Restaurante La Malquerida

Restaurante La Malquerida

Si andas por el centro de Valladolid y tienes hambre después de pasear por la Plaza Mayor, La Malquerida en C. Alarcón, 5 es el sitio que no te puedes perder. Aquí no solo comes, ¡vives una experiencia! Con una mezcla de cocina mediterránea y española que deja huella, el chef y su equipo te sorprenderán con platos innovadores que convierten lo tradicional en algo brutal. El ambiente es moderno y familiar, perfecto para disfrutar con amigos. Además, el servicio es de 10, así que si buscas calidad-precio, este es tu lugar. ¡No te lo pienses más y dale una oportunidad!

Restaurante La Malquerida

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.407 Reseñas
Dirección: C. Alarcón, 5, 47001 Valladolid
Teléfono: 983 84 67 25

Horarios Restaurante La Malquerida

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves13:00–17:00, 20:00–23:30
viernes13:00–17:00, 20:00–24:00
sábado13:00–17:00, 20:00–24:00
domingo13:00–17:00, 20:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Malquerida

Dónde se encuentra La Malquerida en Valladolid

¡Vamos a hablar de La Malquerida, ese sitio que se encuentra en C. Alarcón, 5, 47001 Valladolid! Si estás buscando un lugar donde comer en el centro sin romper la hucha, este restaurante es una buena opción. Tiene 4 estrellas en comida y servicio, ¡así que no está nada mal! La comida es rica y bastante típica, pero yo diría que le falta un poco de originalidad. Una recomendación sería incluir algún plato diferente y dar un “lavado de cara” a la parte de arriba, porque podría estar más acogedor.

Si decides ir, te encuentras con un ambiente que no es la bomba. 2 estrellas en ambiente, así que ve preparado para un rollo un poco más sencillo. En una visita, me ofrecieron sentarme en la terraza, que fue un buen plan, pero el aire acondicionado del salón estaba a tope, así que si alguna vez te sientas ahí, ¡lleva una chaqueta! La comida también tiene sus altibajos: la ensaladilla rusa que pedí estaba bien, pero esas gyozas de carrillada… estaban demasiado saladas. Ojo también con los refrescos: ¡vienen en minibotellines que se quedan cortos para una comida!

Pero no todo es malo. Hay platos que de verdad se llevan un 10. Las croquetas de jamón son pura magia, y los huevos rotos con tartar de atún, para alguien que no es fan del atún, ¡me hicieron cambiar de opinión! Y no te olvides de los tacos de cochinita pibil; ¡tienen un sabor que no olvidarás! El secreto ibérico también lo bordaron, súper jugoso. Además, el servicio es de 5 estrellas, ¡atentos y amables!

Así que ya sabes, si quieres disfrutar de buena comida en el centro de Valladolid sin dejarte una fortuna, dale una oportunidad a La Malquerida. Recuerda que es mejor hacer una reserva, porque puede llenarse rápido. No hay mucha facilidad para aparcar, pero hay un aparcamiento público de pago a unos minutos, así que ¡a disfrutar!

Qué tipo de cocina se ofrece en La Malquerida

Y hablando de La Malquerida, tienes que probar esos torreznos con puré de boniato; son la caña. La chica que nos atendió fue un 10 en servicio. Siempre atenta, preguntando si todo estaba bien y con una sonrisa que contagiaba buen rollo. Eso sí, las gyozas de carrillera no nos dejaron loco, y la tarta de queso era rica, pero no un escándalo. El resto, bastante bien. El ambiente, pues ahí ya no tanto, nos subieron a un piso de arriba que era un poco pequeño. Al final, entre varios grupos de gente, toda la charla se escuchaba y era un poco ruidoso. Dimos una puntuación de 4 estrellas: la comida bien, pero el ambiente se puede mejorar.

Ahora, si hablamos de una experiencia de 5 estrellas, hay que mencionar que todo estuvo delicioso. La atención fue rapidísima y los platos, bien presentados y muy ricos. Por unos 67€ entre dos, salimos rodando. Nos lanzamos a probar unas croquetas cremosas, gyozas al vapor de carrillera y un par de huevos, y todo sabroso a más no poder. El ambiente, tranquilo; perfecto para charlar y relajarse. Por lo que vi, la relación calidad-precio está bastante equilibrada, así que es un lugar donde no dudaríamos en volver.

Lo mismo se aplica a otro grupo con el que hablamos, que aparte de un trato genial, devoraron ensaladilla rusa, croquetas de gambas al ajillo y jijas, patatas bravas, y una mini hamburguesa. Todo un éxito. Con precios super accesibles de 10-20€ por persona, lo disfrutaron de lo lindo, y el nivel de ruido era moderado, así que podían charlar sin problemas.

Y para cerrar, La Malquerida es un gastrobar que ofrece cocina moderna y bien ejecutada. Hay opciones como gyozas jugosas, bravas equilibradas, y unos postres de locura, como una torrija caramelizada perfecta y una tarta de queso cremosa. Un sitio que definitivamente vale la pena visitar.

La Malquerida es un buen lugar para ir con amigos

Mira, si estás por Valladolid, La Malquerida es un sitio que no te puedes perder. Es un restaurante pequeño en el centro, super acogedor, que no solo tiene una zona de comedor, sino que también cuenta con terraza. La verdad es que fuimos a comer dos personas y con reserva previa, así que ya te imaginas. La comida nos dejó flipando: quesadilla picosa con cheddar, raviolis de rabo, costillas a baja temperatura y para rematar, la torrija con helado. Todo con una atención de 10 y un ambiente que te hace querer quedarte.

Para que te hagas una idea, el precio ronda 20-30€ por persona. La comida aquí es un 5 de 5, el servicio se lleva un buen 4 y el ambiente, también un 4. Eso sí, no te olvides de pedir los raviolis de rabo de toro y las costillas con glaseado dulce-picante. Ah, y si llegas a la terraza y te atiende Rubén, estás de suerte, porque sabe lo que hace.

Ahora, hay opiniones mixtas sobre el servicio. Algunas veces puede que los camareros se despisten, pero una cosa es clara: la comida es siempre buenísima. Si lo que buscas es un lugar donde picar algo y disfrutar de buena charla con amigos, La Malquerida cumple con creces. Aunque hayan tenido rollos con el servicio, el ambiente es genial y el ruido es bastante bajo, ideal para charlar sin problemas.

Así que, en resumen, La Malquerida es un buen lugar para ir con amigos. La decoración está chula, la comida es increíble y, la verdad, si te gusta el plan de picoteo, aquí te vas a sentir como en casa. Sin duda, repetiría.

Qué platos hacen que La Malquerida sea una experiencia única

Te cuento que La Malquerida es un sitio que te deja con ganas de volver. Si vas, tienes que probar la torrija, que de verdad es lo mejor que he comido allí, ¡puede que en toda mi vida! Y si te gustan los torreznos, estos son otra joya que no te puedes perder. También están los ravioles de rabo de toro, que siempre me sorprenden por su sabor; no tienen nada que ver con los que puedes encontrar en otros lugares. Y si todavía tienes hambre, los canelones y las croquetas de jamón son un gustazo. Al final, por unos 20-30€ por persona, sales bien comido y contento.

La última vez que fui con mi madre, y mmm... qué delicia de cena, la verdad. Empezamos con una ensalada de burrata, que estaba espectacular. El pesto con pistacho le daba un sabor increíble, y las croquetas estaban tan cremosas que son un must si te pasas por ahí. De plato fuerte, nos lanzamos a los tacos de cochinita pibil y, aunque solo venían dos, estaban de lujo. Ella se decantó por los canelones de lechazo, que la dejaron flipando con el hojaldrado; nunca lo había visto antes. Cenamos en la planta de arriba y la decoración estaba tan bonita que, junto con el servicio, nos hicieron sentir como en casa. Lo recomendaría 10 de 10.

Sin embargo, no todo es perfecto. He oído opiniones mezcladas. Algunas personas se han quejado del calor en la planta de abajo y que algunos platos no estaban a la altura. Por ejemplo, los chipirones no daban el pego y había críticas sobre las croquetas de gambas. Pero al final, los platos principales suelen ser mejor opción y hay porciones bien generosas. Me parece que a pesar de las fallas, aún hay sabor. Los postres, especialmente la torrija con helado de chocolate blanco, te dejan un buen sabor de boca. Así que, si todavía te preguntas, ¿qué platos hacen que La Malquerida sea una experiencia única? Pues ya sabes: los ravioles de rabo de toro, la torrija, y esos torreznos, si te animas. ¡No dudes en probarlo!

Cuál es la dirección exacta de La Malquerida

Siguiendo con la movida de Valladolid, La Malquerida es el lugar donde realmente se siente la buena onda. Cinco estrellas de pura calidad. Desde que llegamos, Javier nos ha dejado boquiabiertos con su atención, un crack total. El servicio un diez y la comida, ni se diga. Todo estaba tan bueno que nos vamos con ganas de volver esta misma semana cada vez que pasemos por aquí. ¡Gracias, Javier, eres un genio!

Ahora, si vas con un grupo potente, ten en cuenta que la parte de arriba puede ser un poco ajustada. El ambiente es chido, pero a veces puede haber un poco de ruido si te toca al lado de una mesa grande. Eso sí, la atención sigue siendo espectacular. Empezamos bien con unas croquetas que estaban de rechupete. La que más nos sorprendió fue la de jijas, delicia total, aunque la de jamón no se destacó tanto. Pasamos a los platos principales y, la verdad, están bien generosos. Canelones hojaldrados con lechazo y unos raviolis que también estaban para flipar. Y no te olvides de dejar un hueco para la tarta de queso; ¡buenísima!

En otro plan más familiar, hemos descubierto que la comida es una delicia y que Javier Martos se lleva la palma en atención. Lo hace todo fácil y sin agobiar. Comida de cinco estrellas y ese ambiente relajado que se agradece. Y si buscas risas, las chicas a cargo tienen sonrisas de sobra y siempre están dispuestas a ayudarte. Las piparras en tempura son otro must para picar antes del plato fuerte. Y sí, el aire acondicionado es un segundo aliciente en esos días calurosos.

¿Te animas a probarlo? Te aseguro que la relación calidad/precio es de diez. Cuando nos despedimos de Valladolid, lo hicimos con el estómago y el corazón contentos. La dirección exacta de La Malquerida es C. Alarcón, 5, 47001 Valladolid. ¡No te lo pierdas!

El ambiente de La Malquerida es adecuado para familias

Te cuento que fui a La Malquerida en C. Alarcón, 5, y la experiencia estuvo bastante bien, aunque no todo fue perfecto. La comida estaba rica, en especial el secreto, que está de locos. Los ravioles, eso sí, estaban un poco salados, pero nada que no se arregle con un trago de agua. Hablando de agua, el pan y el agua van incluidos en el menú, y cuando pedimos más botellas, no nos las cobraron. Por eso, el precio, que ronda entre 30 y 40 € por persona, lo vi justo por lo que comimos. En el servicio, las camareras son muy majas, se nota que le ponen ganas. Ahora, el ambiente… ¡uff! El calor en el comedor era brutal porque el aire acondicionado no daba abasto, lo que ya es un punto en contra.

El local tiene una decoración que parece sacada de un restaurante gourmet, pero la comida y el servicio podrían mejorar. En una ocasión, me senté al lado de un office y se escuchaba a las empleadas quejándose del turno, y eso no me pareció muy profesional. La hamburguesa que pedí llegó con el pan quemado y, bueno, un pelo en ella, ¡qué asco! Las costillas tenían más cebolla cruda que otra cosa, pero los tacos y el solomillo estaban bastante bien. Tarde un rato en llegar, pero solo faltaba un plato de los seis que pedimos. Por lo que vi, no volvería ni lo recomendaría mucho, aunque no es el peor sitio tampoco.

Al final, la ambientación es decentona, pero con el calor no es ideal para familias, sobre todo si llevas peques que necesitan un entorno cómodo. Si pensabas ir en grupo, cálmense, que lo van a pasar bien, pero con las advertencias sobre el calor y el aire. Si puedes, mejor en terraza que dentro del local. En resumen, está ok, pero podrías encontrar sitios mejorcitos en Valladolid.

Qué se puede esperar del servicio en La Malquerida

Mira, si decides pasar por La Malquerida en C. Alarcón, 5, Valladolid, te cuento que el sitio está bastante bien, pero no todo es perfecto. La comida que sirven está rica, aunque hay algunos detalles que pueden decepcionarte un poco. Por ejemplo, cuando pides platos para compartir, te traen unos platos tan pequeños que parece que están diseñados para niños. Te quedas con ganas de revolver la comida, y la verdad, esperábamos algo más generoso. Para que te hagas una idea, salimos a cenar y nos gastamos 80€ entre dos, sin vino. Así que yo diría que es un plan para disfrutar, pero sin esperar un festín.

En otra ocasión, probamos el servicio y, la verdad, fue un 10 en todas. Especialmente con el chico que nos atendió, Javier. Este tío fue un crack, súper atento y siempre pendiente de todo. Si vas, asegúrate de que te toque él. La comida de esa noche fue de lujo, y los precios estaban bastante bien, girando entre 20 y 30€ por cabeza. Los raviolis de rabo de toro, los huevos rotos con tartar de atún rojo, y la torrija con helado son platos que, de verdad, no te puedes perder.

Entonces, ¿qué se puede esperar del servicio en La Malquerida? Te cuento, la atención suele ser bastante buena, aunque puede que tengas algún altibajo dependiendo del día. Cuando te atienden bien, como nos pasó con Javier, la experiencia mejora un montón. Así que, si te animas a ir, mantén la mente abierta y disfruta del ambiente, que en general está bastante bien. ¡Ya me contarás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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