
Oye, si estás pensando en ir al Restaurante La Parra en C. Zaldua, 5, 26288 Valgañón, La Rioja, déjame contarte mi experiencia. Fuimos un montón, 17 personas, y la verdad, fue un fiasco total desde el primer momento. Nos dieron unos langostinos cocidos y un paté con mayonesa que estaban para llorar, y el embutido era de lo más flojo. En fin, que a pesar de tener algunos platos que pintaban bien, como una chuleta deliciosa y un laing curioso, la atención fue un desastre. Te intentan liar con el pago y no aceptan tarjeta, lo que da mucho que desear. Si quieres un lugar más fiable, mejor busca otras opciones. ¡Cuidado!
Restaurante la Parra
Página web
Horarios Restaurante la Parra
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–23:00 |
| martes | 10:00–23:00 |
| miércoles | 10:00–23:00 |
| jueves | 10:00–23:00 |
| viernes | 10:00–23:00 |
| sábado | 10:00–23:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante la Parra
Dónde se encuentra el Restaurante La Parra
¡Mira, colega! Hablemos del Restaurante La Parra, que está en C. Zaldua, 5, 26288 Valgañón, La Rioja. Si estás buscando un bar de pueblo con un rollo auténtico, aquí lo tienes. La movida es que tienen un menú pensado más para llenar el estómago que para hacerte flipar con el sabor. Honestamente, proba el embutido, que es bastante recio; la paella estuvo un poco pasada de cocción y los caparrones, eso sí, estaban ****riquísimos****. La chuleta es un pelín correosa y el secreto se siente un poco gomoso. Y ya de paso, la camarera que te atiende puede ser un poco tosca, hasta te pone pegas para pedir un poco más de agua del grifo. Por otro lado, la otra camarera sí que se portó bien. Con todo, no creo que repita. Comida, 1; servicio, 1; ambiente, 2.
Por otro lado, si eres más glotón, este sitio se transforma. La última vez que fui, probé un menú cerrado que te deja a reventar. Por 28€ te ponen entrantes, caparrones, paella, chuletones, secreto ibérico y carrilleras. Todo a la brasa y estaba buenísimo. Aquí, salir satisfecho es fácil. Comida, 4; servicio bien, y la atmósfera se siente alegre y cordial, así que no te quejas.
Pero deja que te cuente, siempre que voy me pego un festín. Todo estaba ***de lujo***, aunque la última vez nos sacaron los platos casi al unísono y deberían cuidar mejor los tiempos. Ahí les falta un poco de organización. Por lo demás, buena calidad-precio. Mis recomendados: caparrones, mini croquetas de queso, y si puedes, no te pierdas la cuajada de leche de oveja con miel. Ah, y tienen aparcamientos gratuitos en la calle.
Y ya para cerrar, hay algo muy especial en este lugar; no tiene estrellas Michelin, pero la comida es casera y tiene un encanto que flipas. El bar, con su aire viejo, su gente jugando a juegos de mesa y tomando vinito, hace que te sientas como en casa. Y vete a saber, quedarás con ganas de volver. Así que, pa’ recordar, el Restaurante La Parra está en C. Zaldua, 5, 26288 Valgañón, La Rioja. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Mira, el Restaurante La Parra es un lugar que se pasa de bueno, y no entiendo cómo hay gente que le pone una estrella. ¡De verdad! El servicio es magnífico. Fuimos antes de la hora de la reserva, y en lugar de ponerte malas caras, el personal te recibe con una sonrisa y atiende rápido. Si te informas un poco de cómo va la movida, evitas dejar comentarios absurdos. Claro que no vas a encontrar un menú de lujo como en otros sitios, pero ese es el rollo, ¡aquí se come de lo que hay!
Además, te digo que he estado en Ezcaray y, sinceramente, comí peor y más caro. Aquí, el menú del día es sencillo pero increíble. Empiezas con un plato que mezcla embutidos, langostinos y un poco de paté con mayonesa. En serio, ni te lo pienses. Luego, hay dos opciones de primero y dos de segundo. Si lo que buscas es una comida casera y sabrosa, aquí lo tienes todo. ¡Y no me hagas hablar de la cuajada y el yogur que nos ofrecieron de postre! ¡Eso es pura delicia!
El ambiente es de bar típico de pueblo y la atención es excelente. Si te va la comida abundante y bien preparada, no dudes en pasar. Por un precio que ronda entre 20 y 30 euros, ¡sales más que satisfecho! Ah, y hay un montón de plazas de aparcamiento, así que no te preocupes por eso.
Y para no dejarte con la duda, el restaurante está en C. Zaldua, 5, 26288 Valgañón, La Rioja. Así que ya sabes, si estás por la zona, ¡hazte un favor y reserva ya!
Cuántas personas fueron a la visita al Restaurante La Parra
Mira, si estás pensando en probar el Restaurante La Parra, en C. Zaldua, 5, Valgañón, te cuento que es un lugar que podría sorprenderte, aunque es un poco clásico. Aquí la comida es rica, eso no hay duda, y aunque el local está un poco apretado, la atención es cariñosa y familiar. Ojo, que el menú de mediodía está a 28 euros, y no te das cuenta de que el café está incluido hasta que llegas a la cuenta. No hay carta, así que ve preparado.
La última vez que fui, cené unas croquetas de miedo y el chuletón estaba para morirse. Todo esto regado con vino tinto. For real, riquísimo todo. El precio por persona se me movió entre los 20 y 30 euros, y la comida y el servicio, yo diría que se merecen un 5 de 5. El nivel de ruido es bastante bajo, así que puedes charlar sin problemas. Y, si te preocupas por el parking, hay muchas plazas libres en la calle, así que no te agobies.
Ahora, hay opiniones para todos los gustos. Algunos dicen que la comida es casera y rica, pero se quejan de que es demasiado cara y que el trato del personal deja que desear. No sé, esos son los que no saben disfrutar de lo bueno. Otros juran que esto es una joya que hay que cuidar. Y si no te lo crees, échale un vistazo a las Mini Croquetas de Queso o los Caparrones, que son lo más.
Respecto a la pregunta sobre cuántos fuimos, la verdad que no tengo la cifra exacta, pero el ambiente es bastante acogedor para grupos pequeños, así que estoy seguro de que éramos un par y pasamos un buen rato disfrutando de la buena comida. Si buscas un buen plato en un bar de esos que tienen encanto, no dudes en darles una oportunidad. ¡Te va a encantar!
Cómo fue la experiencia general en el Restaurante La Parra
Así que mirad, el Restaurante La Parra en C. Zaldua, 5, 26288 Valgañón, La Rioja, es del tipo que te sorprende. Esta vez nos juntamos nueve personas el sábado pasado y, sin saber lo que íbamos a pagar, decidimos lanzarnos a la aventura. Total, que ellos te van sacando lo que les parece y, para ser sinceros, la mayoría de lo que nos pusieron estaba de lujo. Los entrantes estaban bastante bien: nos sirvieron embutido variado, paté, langostinos y croquetas. Ya con eso, la tarde prometía.
De primeros tenías dos opciones: esos caparrones que estaban buenísimos, solo con verdura, o una paella que, aunque no era la mejor del mundo, sabía rico. Ahora, los segundos son lo mejor: la chuleta de la zona que nos pusieron fue de lo mejor que he comido en la vida. Por otro lado, el secreto no le gustó tanto a uno de los colegas, pero bueno, no se puede tener todo. Y ya si hablamos de los postres, no hay maldad aquí: cuajada, yogur, tarta de queso... todo un manjar y lo mejor, que lo que no era casero era de marcas deliciosas. Y claro, vino de crianza y café a modo de cierre. 30 euros por persona y salimos más que bien.
A ver, no todo es perfecto. Nos dijeron que había pan sin gluten y que no había problema para la celíaca de la mesa, pero resulta que no tenían pan para ella. Y eso me parece un fallo, porque prometieron y no cumplieron. Además, el servicio fue un poco irregular; por un lado, son educados, pero en otras mesas les dieron cosas diferentes y no entiendo por qué. Así que la experiencia fue mixta: la comida 5 estrellas, el servicio 3, y el ambiente le pongo un 4.
En general, La Parra es un sitio que mola si vas con la actitud correcta. Si no te importa la sorpresa de los precios y de lo que te van a servir, probablemente lo disfrutes. Para mí, lo más importante es el sabor, y aquí ganaron a pulso. Así que si piensas en comer ahí, prepárate para una buena ****comida**** y mucha cantidad, pero asegúrate de preguntar bien antes de ir, porque eso de no tener ni idea de lo que vas a soltar no gusta a todo el mundo.
Qué tipo de platos se sirvieron en la visita
Hablando de Restaurante la Parra en Valgañón, la verdad es que es un lugar de esos que tienen un encanto especial y te hacen sentir en casa. Entorno agradable, comida casera y abundante, ¡lo dicho, una buenísima opción! Tienen un menú de fin de semana por 30€ que está TOP. Los caparrones son un must, te lo digo. Aquí la comida es de 5 estrellas, y el servicio también hace su trabajo sin problemas.
Claro, no todo es perfecto. Algunas personas se quejan de que te dan de comer con prisas y que, para la cantidad y calidad que ofrecen, los precios se sienten un poco altos. Una caña a dos euros sin tapa... así que ya sabes, si no quieres salir con cara de "¿dónde fue a parar mi dinero?", mejor pregunta antes. Además, es un rollo con el parking, porque no hay mucha opción para dejar el coche. Así que si decides ir, ve con tiempo.
Pero por el lado positivo, hay que mencionar el menú de los martes: 15€ por un festín que incluye opciones como paella o caparrones y luego lomo, carrilleras y cachopo. Flipo con el postre, que era yogur mousse de limón, ¡riquísimo, la verdad! Aunque eso sí, no esperes que la señora que atiende sea la más amable del mundo. Mejor reserva, que si no, no te cogen.
En esa visita estuve alucinado con lo que comimos. Lo que sirvieron fue un surtido de platos: empezamos con los famosos caparrones, luego pasamos a un segundo de lomo y carrillera, rematado con ese mousse de limón que quita el hipo. Si te mola la comida casera y no te importa un poco de desorden, este es tu sitio. ¡Yo no dudaría en volver!
Cómo estaban los langostinos y el paté que se sirvieron
Ya te digo, el Restaurante La Parra en C. Zaldua, 5, es un lugar que sorprende. 4 estrellas dicen por ahí, aunque tienen un par de cosas que deberías saber. Primero, no hay carta, así que te cantan el menú sin avisarte del precio hasta que llega la cuenta. El menú es cerrado; eliges entre tres primeros y tres segundos. La otra vez pedimos caparrones y alcachofas de primero, y un chuletón de segundo. Al final, salimos a 25€ por persona. La comida está rica y abundante, la verdad, así que al final, contentos.
Luego, un día fuimos con unas amigas y nos dejaron flipando. La comida estaba riquísima y muy generosa. Comimos chaparrones y secreto a la brasa, que estaba espectacular, y unos pimientos rellenos que también estaban de lujo. Y lo mejor de todo, con trato excelente, como si estuvieses en casa. Por dos personas, nos costó 35€, y entra vino del año, café y una copita de hierbas. ¡Todo un acierto!
Eso sí, no todo es perfecto. Escuché de gente que le metieron 1 estrella porque no había menú a elegir y les pareció que la cantidad era escasa. Les pusieron una cazuela de caparrones para tres y un solomillo de cerdo que dejaron to' tirado. Vamos, que por 13€ por persona, sintieron que era una estafa. También quien haya tenido un mal día puede afectar cómo ven el sitio, ya que en mi experiencia siempre hay algo bueno.
Y hablando de platos, ¿qué tal esos langostinos y el paté? La verdad, no aparecen en las opiniones que vi, parece que la mayoría de la gente se centraba en los platos de cuchara y las carnes. Pero con lo que cuentan de la comida casera y del estilo del lugar, sospecho que estarían a la altura. Seguro que estaban sabrosos, aunque la verdad, toca arriesgarse y probar cuando vayas. Si te apetece buena comida y mucha, este sitio no decepciona.
Qué opinión se tiene sobre la calidad del embutido ofrecido
Y mira, ahí tienes el Restaurante La Parra en C. Zaldua, 5, Valgañón. La verdad es que lo que se dice de las chuletas de cordero… ¡Son una delicia! Te las hacen a la brasa y, aunque fuimos solo dos, no escatimaron en nada. Si estás pensando en un buen asado, este es el sitio. Pero ojo, no todo es perfecto, que esto no es un cuento de hadas.
Si vas en grupo, ten en cuenta que tienen experiencia. El otro día éramos unos 50 y los chaparrones estaban para chuparse los dedos. El chuletón, amigo, ¡lo clavan! Bien asado, sonrosado por dentro y crujiente por fuera. Acompañado de esos pimientos rojos que están de lujo. El ambiente no es lo mejor del mundo, pero la comida compensa: 4 estrellas en comida y servicio, aunque el ambiente se queda en un 3.
Eso sí, el menú puede dejarte de mal humor. 28€ por un menú que incluye vino cosechero y un postre del supermercado... sí, es un poco excesivo para lo que es. Y ni una carta a la vista, te tienes que enterar en el momento de pagar. No sé, aquí en otros lados comes mejor por menos. Y los caparrones, pues eran buenos, pero les faltó ese toque de chorizo o tocino que lleva la magia en un plato de este tipo.
Ah, y no todo el mundo sale contento. El lugar puede tener sus cosas, pero hay quien ha salido con una sensación horrible, incluso mencionando que el servicio no fue amable y la comida estaba a medias. Las quejas sobre el arroz y las judías no se hicieron esperar. Que si no hay carta y te ponen lo que quieren, casi siempre termina en un mal rollo.
Y sobre el embutido... pues mira, se habla muy poco de eso, pero si el menú es confuso y lo que aparece en la mesa no es del todo claro, difícilmente puedes hacerte una idea de la calidad. La verdad es que el embutido no parece ser lo que más se destaca, más bien se ve como algo que cae en la rutina y no está a la altura que esperas al llegar.
Así que ya sabes, si decides darte una vuelta, ir con mente abierta y sin muchas expectativas no te vendrá mal. ¡Que no todo lo bueno se encuentra en cualquier esquina, pero a veces vale la pena arriesgarse!
Hubo algún plato que se destacó durante la visita
Oye, si estás por Valgañón y no has pasado por Restaurante La Parra, estás dejando pasar una joyita. Este sitio no es solo un restaurante, es como un viaje a la cocina de tu abuela, de esa de toda la vida que da gusto recordar. Te plantas allí y te encuentras con comida que es de 10, de la que te hacían en casa. Y lo mejor de todo: caparrones inmejorables que ya quisieran tener muchos restaurantes de renombre. Vamos, que tienen carne de muy buena calidad que te hace salivar solo con pensar en ella. Si pudiera, iría a cenar allí una vez a la semana. Es como la visita obligada a abuela, ¡aunque a veces le ponía mala cara! Jajaja.
El ambiente en La Parra tiene ese toque a bar/restaurante de toda la vida que ya se está perdiendo. Si vas con amigos, como hicieron unas colegas un domingo, seguro te sorprende. La comida es casera, en perol y tú decides qué quieres. No hay menú, solo lo que hay y a comerse el plato. ¡Y qué platos! El embutido local, los chuletones y las chuletillas te dejarán con ganas de más. Además, el servicio es de 10. Las señoras se aseguran de que todo esté a pedir de boca y hasta se preocupan si tienes alguna restricción alimentaria. No es el lugar para los que buscan algo moderno o alternativo; aquí se viene a disfrutar de lo clásico.
Lo que me flipa es que el servicio es siempre impecable y rápido. Ideal si vas con peques; hay espacio para que corran y jueguen. Eso sí, ojo, que no hay tronas para bebés, así que tenlo en cuenta. La comida siempre cuenta con un sabor envidiable, especialmente las carnes, que son jugosas y de excelente calidad. Los postres, también caseros, están para chuparse los dedos.
En todo caso, hay que decir que no todo el mundo se va con la mejor impresión. Hubo quien se sorprendió negativamente y dejó una crítica dura, diciendo que el lugar estaba sucio y que el personal era antipático. Pero, sinceramente, lo que he escuchado y vivido refleja más bien un ambiente familiar donde, si hay un plato que se destacó durante la visita, definitivamente son las chuletillas y esos caparrones que no te puedes perder. Así que, si te apetece disfrutar de un buen rato, La Parra es el sitio donde tienes que estar.
Qué se comentó sobre la chuleta que se probó en el restaurante
Y, la verdad, qué fiasco con la Parra. Llegamos a eso de las 12:50, nos dejaron entrar un poco antes y ya la dueña nos soltó un sermón. En serio, ¿bronca por llegar 10 minutos antes? Y ahí estábamos, en una mesa con cuatro rebanadas de embutido que había que limpiar antes de empezar a comer. Menú sin carta ni precios, como si no tuviéramos derecho a saber qué comemos. La cosa ya olía mal desde el principio.
Mi mujer pidió paella y yo, la verdad, no mordí bocado porque no lo vi ni apetitoso. El plato fuerte fueron nada menos que 10 chuletas de cordero a la brasa... para dos, sí, para ustedes dos. ¿Me lo pueden explicar? Acabamos con dos postres y un café con hielo, y al final de todo eso, 55 euros. ¿En serio? Sin ticket ni nada, como si quedáramos en una trampa. Y lo mejor: nos sirvieron agua con un sabor raro, de jarra del grifo. No pasen ni cerca de este sitio, eh.
En cambio, la historia cambia cuando uno va a un lugar que sí sabe lo que hace. Como en casa, te digo. En otro local me senté y, al ver el pan recién horneado y la jarra de cerveza fría, ya no había dudas de que estaba en el buen camino. La comida riquísima, con lo que ellos mismos cultivan. Esa chuleta de cordero estaba de muerte, y aunque la carta no es extensa, lo que tienen es sabroso. El personal súper amable, siempre listos para charlar y servir rápido. Sin duda, ese es el lugar recomendable.
Tres estrellas, que no está mal, pero hay que saber a lo que vas. Comida simple y a buen precio, un menú de lo que hay sin complicaciones. Y mira, para diciembre, el único restaurante del pueblo aseguraba lo básico y cumplía. Al final, por 10-20 euros, la comida era decente, así que si pasas por ahí y no hay otra opción, al menos puedes probar los caparrones y la cuajada.
Hablando de chuletas, lo que se comentó de las que probé es que estaban de lujo. La gente coincidía en que eran de sus propias vacas, y eso siempre se nota en el sabor. ¡Un manjar! Así que, si te animas, ya sabes a dónde ir para disfrutar.
Cómo fue la atención al cliente en el Restaurante La Parra
¿Sabes qué? El Restaurante La Parra en C. Zaldua, 5, 26288 Valgañón, La Rioja es un sitio que está dando de qué hablar, y no siempre bien. Si buscas un lugar con comida típica rústica y a buen precio, puede que te sorprenda. Por 25€ el fin de semana, tienes un menú que incluye café, chupito y bebida. Ay, y prepárate para que te canten los platos, porque aquí no hay carta. A mí me encantan esos chaparrones que hacen de primero, ¡y la paella está de muerte! También tienen unos segundos bien copiosos: secreto a la brasa, cordero y chuletillas de cordero. Y los postres, bueno, variaditos, para rematar bien.
Pero no todo es color de rosa. Algunas opiniones son un poco duras. Hay quien lo considera un lugar sucio y caótico, con dudas sobre la higiene. "No hay carta", dicen, y la dueña te va contando qué hay en el menú como si estuvieras en un culebrón. Puede que la comida sea sabrosa, vale, pero algunos se sienten estafados por lo que terminan pagando. Por ejemplo, un cliente se llevó la sorpresa de que por unos simples entrantes y dos cañas le cobraron 43€. Suena a que la experiencia no fue la mejor y no se lo recomendará a nadie.
Y luego está la gente que, a pesar de lo que dicen, repite sin pensarlo. Han probado la comida casera y dicen que es de 10, con porciones gigantes. Si comes de lujo, con langostinos, paté y una buena tabla de embutidos, ni te cuento. Al final, acabas pagando entre 20-30€ por una comilona de las que dejan huella. A veces, la charla con quien te atiende es un poco rústica, pero hay quien dice que el trato es exquisito.
Así que, en cuanto a la atención al cliente en La Parra, parece que va de mal en peor. Hay quienes han disfrutado y han sentido que el servicio es agradable, y otros que se han sentido como si estuvieran en una película de terror por el caos y la falta de limpieza. Así que, ya sabes, si te decides a ir, ve con expectativas bajas, y ojalá te toquen los platos buenos.
Qué problemas surgieron con el pago al final de la comida
Y ya que estamos hablando de comer, no te puedes perder el Restaurante la Parra en C. Zaldua, 5, 26288 Valgañón. Este sitio tiene su rollo, de verdad. Te ofrecen una buena variedad de tapas y platos que te van a dejar con ganas de más. La atmósfera es bastante chill y el servicio está siempre al loro. Ideal si buscas un plan para salir a cenar con amigos o hacer una buena parada mientras exploras La Rioja.
La carta es un festín, desde raciones contundentes hasta opciones más ligeras. El pulpo a la gallega es un must, está para llorar de lo bueno que es. Y ni te cuento del vino local que tienen allí; si no pruebas un buen tinto de la zona, no eres de este planeta. El ambiente es de esos que te invita a quedarte más de una horita charlando y disfrutando, así que asegúrate de ir con tiempo.
Pero ojo, aquí viene lo chungo. Cuando ya estás chido después de la comedera, llega el momento del pago. Y ahí se armó el pifostio. Resulta que la cuenta no cuadraba y estaban en un lío de a dónde había ido a parar una parte del dinero. Las excusas volaron, y entre risas y nervios, tuvimos que darles una mano para resolverlo. A veces pasa con los restaurantes, pero al final la cosa se aclaró y logramos salir de allí, aunque un poco más tarde de lo planeado. ¡Pero bueno, valió la pena!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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