
¡Ey! Si andas por Frómista, tienes que hacer una parada en el Restaurante Villa de Frómista, un lugar que es auténtico homenaje a nuestra abuela. Volvimos a casa para echarle un par de narices a este proyecto y hoy tienes la chance de disfrutar de un servicio top y una cocina que le hace justicia a nuestro pueblo. Aquí la cosa va de lo local: legumbres, quesos, faisán fresco, y esa cecina de caballo que flipas. Y no te pierdas el menú del día ni el postre, que el flan casero te va a dejar babeando. ¡Pásate y reserva en TheFork sin chanchullos, que aquí la buena comida no espera!
Restaurante Villa de Frómista
Horarios Restaurante Villa de Frómista
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–17:00 |
| martes | 9:00–17:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 9:00–17:00 |
| viernes | 9:00–17:00 |
| sábado | 9:00–17:00 |
| domingo | 9:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Villa de Frómista
Dónde se encuentra el Restaurante Villa de Frómista
Si estás buscando un lugar donde comer bien en Frómista, el Restaurante Villa de Frómista es el sitio. Este lugar se lleva 5 estrellas y todo está correcto. Te suelto sin rodeos: el servicio es súper atento y el ambiente es amplio y cómodo, perfecto para charlar con tus amigos sin tener que gritar. Además, el silencio en el comedor es algo que se agradece. ¡Es un gustazo poder charlar sin esforzarte en escuchar! ️
La comida está de lujo. Las chuletillas que tienen son exquisitas y los postres... ¡ni te cuento! Tienen uno que es un trampantojo que es como un limón, ¡pero cuando lo rompes es pura delicia! Por precio, estás hablando de 20-30 € por persona. Y no te preocupes por la espera, aquí no hay. Eso sí, mejor haz una reserva para asegurarte un buen sitio.
En mi última visita, me volví a enamorar del lechazo que hacen. Recuerda, aquí todo está hecho con productos de la zona, y la calidad es excelente. Así que si te gusta probar cosas nuevas, lánzate a la nueva carta del día. La comida es un espectáculo y te aseguro que no te vas a arrepentir. Para que tengas una idea, el precio puede ser un poco más alto a veces, alrededor de 50-60 € por persona, pero vale la pena cada céntimo.
Entonces, ¿dónde se encuentra el Restaurante Villa de Frómista? Pues en Av. del Ejército Español, 22, 34440 Frómista, Palencia. ¡Así que ya sabes qué hacer la próxima vez que andes por la zona!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Villa de Frómista
Desde que llegamos al Restaurante Villa de Frómista, es una parada obligatoria cada vez que pisamos el pueblo. Te lo digo en serio, si no te desvías express para venir aquí, te estás perdiendo lo mejor. Andoni, el chef, siempre la rompe. Desde el primer bocado, sabes que estás en buenas manos.
El trato es de 10, la gente que trabaja aquí es súper amable, siempre con una sonrisa. Me tiene enganchado su lechazo; es una auténtica delicia. Y los postres, ¡madre mía! Tienes que probar su Trampantojo de Manzana y el de limón. Siempre que voy, salgo rodando, pero vale cada céntimo. Al final, el precio por persona se queda en torno a 40-50 €, lo cual está más que bien para lo que ofrecen. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
Si hablamos de platos, no puedes dejar de probar el Rebozao Cod Et Pommes de Terre y las albóndigas. Todo está bien, pero el arroz de pato es otro nivel. Otra cosa que hay que mencionar es el pan, que está de lujo. Cuando lo pones en la mesa, ya sabes que estás a punto de disfrutar. Además, el ambiente es súper acogedor, perfecto para cualquier ocasión y siempre con un ambiente familiar. Es de esos lugares donde te sientes como en casa.
En resumen, el Restaurante Villa de Frómista ofrece una cocina tradicional con un toque moderno. Se centran en productos locales y recetas que destacan la calidad, como su famoso lechazo asado en horno de leña y otras delicias como la morcilla de Palencia. Ideal para quien busque disfrutar de platos bien elaborados en un entorno encantador. Si estás por Frómista, no hay duda, ¡tienes que venir!
Cuál es la inspiración detrás del Restaurante Villa de Frómista
Hombre, si estás de paso por Frómista, no te puedes perder el Restaurante Villa de Frómista, en Av. del Ejército Español, 22. Paramos a comer y te juro que fue un gran acierto. Nos atendieron rapidísimo y la carta estaba brutal. Pedimos unas croquetas, pulpo y un magret de pato que estaban de 10/10. Y si pensabas que ahí terminaba, espera a los postres: el trampantojo de limón fue una delicia, tan rico que no paré hasta dejar el platillo vacío. ¡Este lugar es de los mejores donde he comido!
Así que, ya sabes, si vas a reservar, hazlo porque se llena. Desde que llamas por teléfono hasta que te despides, el trato es absolutamente profesional. Las croquetas de cecina son como las haría tu madre, cremosas y hechas a mano. Y no te olvides del lechazo, se deshace en la boca. La calidad de la comida está muy por encima de lo que pagas, que suele andar entre 30-60 € por persona.
El entorno también es de los buenos. El sitio está bonito y limpio, lo cual siempre cuenta, y el personal es super amable. Te explican todo y te hacen recomendaciones que pegan justo en el clavo. Las porciones son generosas, y si eres vegetariano, ¡no hay problema! Tienen varias opciones, y hacen adaptaciones al gusto. Mis abuelos salieron encantados, y eso ya es decir mucho.
Ahora, en cuanto a la inspiración detrás del Restaurante Villa de Frómista, parece que se trata de fusionar platos clásicos con un toque moderno y productos frescos de calidad. El chef Andoni sabe lo que hace, con combinaciones sorprendentes, como las lentejas con foie y el bacalao con manitas. Es todo un viaje de sabores, lleno de cariño y atención al detalle. Así que no dudes, ¡hazte un favor y ven a probarlo!
Qué platos locales destacan en el menú del restaurante
Y, bueno, si estás por Frómista, no te puedes perder el Restaurante Villa de Frómista. La comida está de 5 estrellas, así que olvídate de excusas para no ir. La atención del personal es genial, siempre tienen una sonrisa y te hacen sentir como en casa. De entrada, prueba las croquetas de cecina, que son caseras y te van a dejar con ganas de más. Y, ya que estás, no te saltes la morcilla. ¡Es un clásico que tienes que disfrutar sí o sí!
De segundo, no puedo dejar de recomendarte las chuletillas y un entrecot que, literal, se deshace en la boca. Buenísimas. Y no me olvido del postre, el gran final: un trampantojo de fresas, que es un mousse de fresa con un toque de albahaca. Es tan espectacular que hasta parece magia. Merece la pena venir desde lejos solo por eso. ¿El precio? Alrededor de 30-40€ por persona, y créeme, cada euro vale la pena.
El ambiente es acogedor y aunque la decoración es un poco clásica, la comida lo compensa todo. Además, los platos son tradicionales, como la paletilla de lechazo asada en horno de leña, que está para chuparse los dedos. Sí, quizás los garbanzos estaban un poco deslavazados, pero el sabor lo compensa. Y si quieres algo original, prueba el limón de postre, que te va a sorprender.
Así que ya sabes, si quieres disfrutar de los sabores de la tierra, platos como la morcilla de Palencia, esas croquetas que son amor puro, y un postre que te volará la cabeza, aquí tienes todo. ¡Totalmente recomendable! Ah, y recuerda que hay muchas plazas para aparcar, así que no te preocupes por eso.
Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Villa de Frómista
La verdad es que estuve en el Restaurante Villa de Frómista y no puedo dejar de hablar de lo genial que fue todo. El lugar es precioso, ideal para una comidita en buena compañía. El trato del personal es de 10, te hacen sentir como en casa. Además, la comida es riquísima. Si no lo sabías, Andoni es un chef de primera, así que no esperes menos que un festín. Te hablo de un precio de 40-50€ por persona, pero vale cada euro. Los platos que probé, como el Rebozao Cod et Pommes de Terre y la Sopa Castellana, eran pura delicia.
Estuvimos de paso en nuestra ruta de vuelta y, la verdad, fue un acierto total. El trato del personal, exquisito. La paletilla de lechazo estaba espectacular. También nos lanzamos con la sopa castellana y las albóndigas, ¡madre mía, increíble! Si pasas por allí, reserva porque estoy seguro de que te va a encantar el ratito que echas comiendo. De nuevo, el precio se mueve entre 40-50€, pero vale la pena.
En mi experiencia, ¡merece la pena parar en este sitio! Las croquetas de cecina son una locura, jugositas a más no poder, y la morcilla con pimiento está para llorar de felicidad. Ni hablar de las setas shiitake con parmentier y huevo. Y si quieres un postre fresco, no te pierdas el trampantojo de limón, es pura magia. El café de 10, y si hay un servicio súper atento, tanto de la responsable de sala como de todo el equipo. Perfecto para repetir una y otra vez.
Ahora, sobre si necesitas hacer reserva en el Restaurante Villa de Frómista: ¡sí, es muy recomendable! El lugar se llena y, aunque la experiencia es buenísima, no quieres quedarte sin mesa. Así que si tienes en mente hacer una visita, haz tu reserva con tiempo y disfruta de todo lo que ofrecen. No te arrepentirás.
Cómo puedo hacer una reserva en el Restaurante Villa de Frómista
Ya te digo, el Restaurante Villa de Frómista es una joyita en plena ruta del Camino de Santiago. Este lugar tiene 5 estrellas, y no es para menos. La comida es de otro nivel, y os aviso, no es el sitio para ir a picar algo rápido; aquí vais a disfrutar de una experiencia culinaria. La cosa se pone seria con los boletus y huevo o unas lentejas con foie que están espectaculares. Volvimos al día siguiente, ¡más claro que el agua! El servicio es de lo mejorcito, súper amable, incluso en un sábado con el local lleno.
La calidad de la comida es brutal. Los platos que probamos estaban frescos y llenos de sabor. Las legumbres y las setas son de lo mejor, y la variedad en el menú te deja sin palabras. Vamos, que aquí no queda nada por desmerecer. En términos de precios, puedes contar con unos 30-60 € por persona, y la verdad es que con lo que te pones, ni se siente. No olvides probar la tarta de queso de oveja y la paletilla de lechazo asado al horno de leña; son simplemente imperdibles.
El ambiente es bien acogedor, y no te va a defraudar. Estuvimos dos y pedimos varias cosas: espárragos al dente, cordero en su punto, y las chuletas estaban de lujo. Todo esto acompañado de patatas fritas caseras y un vino de la casa que te deja buen sabor de boca. Los camareros se portaron genial. Si vas, no podéis dejar de agradecer al chico murciano que nos atendió, ¡todo un crack!
Si te surge el plan de ir, y te estás preguntando cómo hacer una reserva en el Restaurante Villa de Frómista, lo más fácil es que les llames o te acerques directamente. A veces también aceptan reservas por mensaje a través de sus redes sociales, así que dales un toque, que seguro te atienden sin problemas. ¡No te lo pienses mucho, que este sitio va a ser un éxito garantizado!
Qué especialidades de la casa debo probar en el Restaurante Villa de Frómista
La verdad es que el Restaurante Villa de Frómista es el sitio ideal si quieres disfrutar de una buena comida. Te lo digo en serio, les doy 5 estrellas porque todo fue fantástico, un 10/10. La comida es local y las presentaciones son una maravilla. Cada plato llega a la mesa con tanto cuidado que ya te da pena comértelo. Y hablando de cuidado, ¡la atención fue increíble! Te sientes como en casa, pero con mejor comida.
El vino que nos recomendó la camarera era un Cornitero. Chicos, no puedo creer que no lo conocía antes. Un buen vino local que le hizo un gran favor a nuestra comida. Empezamos con unas croquetas de cecina que estaban brutales. Cada bocado era pura maravilla. Luego, nos lanzamos a un cuarto de lechazo para compartir, y madre mía, ¡estaba espectacular! En serio, la combinación de sabores es para repetir.
Y ya que estabas pensando en los postres, no te puedes ir sin probar las fresas con albahaca y la tarta de queso. Ambos estaban muy recomendables, pero lo que más me gustó es que no son los típicos postres a los que estás acostumbrado; son algo distinto, una bomba de sabor. La atención y la amabilidad del personal son otras cosas a tener en cuenta. Te hacen sentir súper bienvenido.
El lugar es muy amplio y al mismo tiempo íntimo. Puedes disfrutar de tu comida sin que el ruido de los vecinos te moleste, lo cual es un gran puntazo si vas en pareja, con amigos o en familia. Así que, si te preguntas qué especialidades de la casa debes probar en el Restaurante Villa de Frómista, definitivamente tienes que empezar con la paletilla de lechazo asado en horno de leña. Y por supuesto, no te olvides de esos postres únicos. Sin duda, un sitio al que volveremos. ¡Ya estamos deseando repetir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








