Villoldo

Villoldo

¡Ey, colegas! Si andáis por Calle de Lagasca, 134, en Salamanca, tenéis que comprobar lo que ofrece Villoldo, un restaurante de cocina española que saca la artillería pesada en sabor. Aquí la cocina es tradicional y deliciosa, con platos castellanos que te harán la boca agua, como unas alubias y bacalao brutales, o un revuelto de boletus que está de locos. El ambiente es cálido y sencillo, perfecto para relajarse, aunque hay que tener un poco de paciencia porque la cocina a veces va despacito. ¡Así que ya sabéis, si queréis buena comida y un trato cercano, Villoldo es el plan!

Villoldo

Restaurante de cocina española
Valoración media: 4,6
Opiniones: 401 Reseñas
Dirección: Calle de Lagasca, 134, Salamanca, 28006 Madrid
Teléfono: 910 22 45 52

Horarios Villoldo

DíaHora
lunes13:30–16:00
martes13:30–16:00
miércoles13:30–16:00
jueves13:30–16:00, 20:30–23:00
viernes13:30–16:00, 20:30–23:00
sábado13:30–16:00, 20:30–23:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Villoldo

Dónde se encuentra el restaurante Villoldo

¡Tío, si estás buscando un buen sitio para comer en Madrid, Villoldo es el lugar! Está en Calle de Lagasca, 134, Salamanca, 28006 Madrid. Es un restaurante pequeño y acogedor, con un rollo bastante interesante. La comida es de 4 estrellas; muy bien cocinada, aunque ha tenido algunos fallos que son para flipar. Por ejemplo, les dijiste que no traigan dos platos a la vez y lo hicieron dos veces. ¡Así no se juega!

Vamos a lo importante: la comida. Puedes esperar gastarte unos 80-90 € por persona, así que ve preparado. Tienes que probar las Manitas de Cerdo Rellenas de Cebolla Confitada, el Foie y las Setas de Temporada. Y si te animas a indagar más en la carta, las Alubias y el Cochinillo Asado son un must. La experiencia es buena, un 4 en comida, un 4 en servicio, pero el ambiente se queda en un 3.

Ya sabes, el servicio es amable, pero podrían prestar un poco más de atención a los detalles. A veces retiran los aperitivos antes de tiempo y las croquetas de jamón nos hicieron dudar si realmente eran de jamón... ¡Debieron ponerle un poco más al relleno! Las chuletillas estaban bastante bien y el pulpo a la brasa también te lo recomiendo. Eso sí, la carta de vinos es un poco corta y el precio por copa, una barbaridad. A lo mejor hay que mejorarlo.

En resumen, si quieres combinar una experiencia íntima y rica con buena comida castellana en un ambiente elegante, Villoldo tiene todo lo que buscas. Recuerda: Calle de Lagasca, 134, Salamanca, 28006 Madrid. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina ofrece Villoldo

Mira, si buscas un sitio donde comer bien, Villoldo es el plan. Está en Calle de Lagasca, 134, en el barrio de Salamanca, Madrid. Es un restaurante pequeño y acogedor, con un patio interior que, aunque hace calor en verano, se siente bastante bien para comer al aire libre. La atención es buenísima; los camareros están siempre al tanto de tus necesidades y son muy profesionales. Empezamos con un gazpacho exquisito que te deja pensando en la vida, y un salmón con verduritas que estaba para llorar de lo bueno. La espuma de natillas fue como tocar el cielo, recomendada por el camarero; si vuelves, pide dos sin dudarlo.

Por otro lado, hay que ser sinceros. No todo siempre va sobre ruedas. Un día estaba allí y, aunque la carta llegó rápido, los especiales se hicieron de rogar. Después de 40 minutos, tuvimos que olvidarnos de los chipirones en su tinta; en su lugar, probamos unos pimientos rojos asados que no se me van a olvidar. Ojo, son posiblemente los mejores pimientos que he probado en la vida. Luego llegaron unas alubias con hongos de temporada que te hacen querer llorar de felicidad, ¡brutales! Y ya ni hablemos del cochinillo asado que pedimos. Esa piel crujiente es un espectáculo, todo acompañado de un chutney de frutas de temporada. Si estás decidido, no te lo pienses y atrévete.

En resumen, Villoldo ofrece una cocina española de calidad, centrada especialmente en verduras bien elaboradas y platos sabrosos que destacan por su frescura y calidad. No te va a defraudar, y ten claro que para una buena comida con amigos o una cita especial, este sitio da la talla. El precio ronda entre 60-70 € por persona, y la verdad es que cada euro merece la pena. Eso sí, ¡mejor reserva! El ambiente es tranquilo, así que puedes charlar sin problemas. ¿Qué más quieres?

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Y bueno, como os decía, el Villoldo fue el lugar donde nos llevaron para celebrar esos cumpleaños. La familia Pedrosa, con 35 años dándolo todo en la restauración, abrió este rinconcito en Salamanca y la verdad es que se notan los años de experiencia. Ellos también tienen un hotelito en su pueblo, y ya os digo que la combinación de su cocina casera y lo moderno en la presentación es un éxito total. Comida de !temporada! y el trato, ¡de diez! Vale la pena hacer una visita.

La segunda vez que caímos por allí, la cosa seguía igual de bien. Esa comida fantástica que sirve, y el servicio que siempre te hace sentir como en casa. En serio, deberíais recomendarlo más; ese cochinillo que te traen es el mejor que he probado, y eso que he estado en Segovia. Sin duda, es un sitio que tiene que estar en vuestra lista.

Hablando del ambiente, es pequeño y acogedor, lo justo para disfrutar de un buen rato. Tienen un producto de temporada que es espectacular, así que si queréis una cena con un toque elegante y casual, este es el sitio. Y el precio por persona ronda los 50-60€, que se ajusta a la calidad de lo que ofrecen. La señora del servicio siempre está atenta, así que no te preocupes de pasar hambre.

Por si no lo sabíais, los platos recomendados son una maravilla. No os podéis perder el Arroz con Leche como en Villoldo, el Cochinillo Asado y esa Paletilla Entreasada que es una locura. También está de lujo la menestra y las natillas, pero si vas, no dudes en pedir el pichón o la carne; son otro nivel. Así que ya sabéis, si queréis disfrutar de un buen rato, Villoldo es el sitio ideal. ¡A disfrutar!

Es recomendable probar las alubias y el bacalao en Villoldo

Mira, si estás pensando en ir a Villoldo en Salamanca, Madrid, te cuento que tiene sus altibajos. Algunos han salido contentos y otros, como yo, con un sabor agridulce. Fui con grandes expectativas, gracias a toda la buena onda que le tiraron, pero salí sin sentir que había sido el gran evento. Las ensaladas de tomate y la tarta de queso están de lujo, sin duda. El servicio fue decente, aunque el ambiente no me convenció del todo. Eso sí, el precio es lo que se dice: entre 50-60 € por persona si te das un capricho.

Por otro lado, para los que siempre tienen un ojo en la calidad, el lugar tiene platos recomendados que son todo un acierto. La manitas de cerdo rellenas de cebolla confitada, el foie y setas de temporada, y el steak tartare recién cortado… eso no te lo puedes perder. El servicio a veces falla, pero hay quienes no se quejan porque les encanta la comida y el buen rollo que le ponen en general. Cada uno tiene su experiencia, ¿sabes?

Y si eres un habitual de Madrid, escuché que la carta castellana brilla. O sea, que si te chiflan las verduras y asados, estás en el lugar correcto. Todo el mundo habla maravillas de las alubias y casi todos los que van sueltan que es de lo mejorcito que hay. Hasta hay quien va de vez en cuando porque se siente en casa. Así que volviendo a la pregunta, si tienes la oportunidad, prueba las alubias, que son muy recomendables. Por el bacalao no puedo asegurar, pero con la variedad que tienen, tal vez también te sorprenda. En definitiva, merece la pena probarlo.

Qué tal está el revuelto de boletus en este restaurante

Hombre, si no has probado Villoldo en la Calle de Lagasca, 134 de Salamanca, te estás perdiendo algo bueno. Le han puesto 4 estrellas, y no es para menos. La cocina española que tienen es para volver mil veces. Los guisantes que sirven son exquisitos y los pimientos asados están de rechupete. Y vaya, no me olvides de las mollejas, que son buena onda también. El postre fue un helado de leche de oveja que me dejó flipando. Todo estaba rico, y aunque el servicio podría ser un poco más amable, eso no le quita mérito a la comida y al ambiente. Si tienes un presupuesto de 70-80 € por persona, es una buena inversión.

Ahora, por otro lado, está el comentario de un amigo que estaba muy emocionado, pero se encontró con que el rape en salsa pilpil no estaba completamente bien cocinado, y eso le bajó un poco el ánimo. Pese a eso, el aperitivo de crema de verduras le encantó y las manitas de cerdo también estuvo bien. Aunque le pareció que la relación calidad-precio no era la mejor, el servicio fue rápido y amable. Tenía unas altas expectativas, pero al final, se quedó con un 3 estrellas.

Afortunadamente, también hay quienes les va de maravilla en Villoldo. El sitio es chiquito, pero acogedor, y las críticas sobre la comida son muy buenas: 5 estrellas para ellos. Sin embargo, si buscas un lugar para aparcar, olvídate, que eso es un rollo aquí. En cuanto al revuelto de boletus, no vi comentarios específicos, pero teniendo en cuenta que la mayoría hablan bien de sus ingredientes frescos y cocinados con cariño, es probable que sea otro plato que valga la pena probar. ¡A darle una oportunidad y luego me cuentas!

Cómo es el ambiente dentro de Villoldo

El Villoldo es un pedazo de lugar que no puedes dejar de visitar si pasas por Madrid. La comida aquí es un auténtico festival, de verdad. La última vez que fui, me tiré a una ensalada tibia de setas con tirabeques, y eso fue solo el comienzo. Después llegó ese cochinillo al horno que se derretía en la boca, y el bacalao confitado estaba tan bueno que hasta me arrepentí de no pedir más. Este sitio se merece 5 estrellas por la comida, el servicio y el ambiente. Aunque el precio oscila entre 20-30 € por persona, créeme, vale cada céntimo. Si estás en Salamanca, este es el plan.

Además, si eres fan de la comida palentina, la carta aquí va a volarte la cabeza. Pinché en unas menestras de setas de temporada y unas croquetas del monton. El lomo bajo de ternera estaba brutal, y el lechazo ni te cuento, ¡sabroso como el que más! Todo está bien presentado, y el ambiente es pequeño pero acogedor. La atención del personal fue de lujo, estaban pendientes de todo y con una buena onda que da gusto. También me flipó que la chef, Pilar, te cante las sugerencias. Siempre es un detalle que hace la diferencia.

Eso sí, no todo es perfecto. En un par de ocasiones he notado que el servicio se pone un poco lento, sobre todo si decides cenar en horas picos. El local es bonito, pero le falta un poco de "magia", como esa chispa que hace que la experiencia gastronómica sea aún más memorable. Pero, vamos, que no se puede tener todo. La comida es de 5 estrellas y te dejan un sabor en la boca que se te antoja volver, sí o sí.

El ambiente en Villoldo es muy agradable. Es ese tipo de sitio donde puedes relajarte y disfrutar de buena compañía. Aunque es pequeño, está bien montado. La decoración es simple pero tiene su encanto, y la limpieza es impecable, lo que lo hace aún más acogedor. Pero, sí, echo de menos un poquito más de pasión en cómo presentan los platos y cuentan sus historias. En general, es un lugar donde se come de lujo y se siente el cariño en cada bocado. ¡No digas que no te lo avisé!

Es un lugar adecuado para relajarse y disfrutar de una comida

Tío, si estás pensando en Villoldo, prepárate porque vas a sentir que entras en la casa de un colega. Desde que cruzas la puerta, ya te das cuenta que la cosa va en serio. Te tratan con un cariño que no esperas, y eso ya es un plus. La experiencia es buenísima, todo supera lo que imaginas: el ambiente, la comida y la atención son de 5 estrellas. La cena te puede salir entre 50 y 60 € por persona, pero vale cada céntimo. No, en serio, ¡tienes que volver!

Por cierto, la materia prima que usan es de primera. La cocina es estúpida, en el buen sentido. Te sacan platos que parecen obras de arte. Si eres de los que les gusta disfrutar de un buen vino con la cena, en Villoldo tienen una selección que te va a dejar flipando. Eso sí, cuida el bolsillo porque algunos dicen que el precio puede parecer algo alto, como 63 € por persona y tal, pero ¡qué calidad! Algunos platos son escasos en cantidad, pero lo que comes es puro amor de la buena cocina.

Ahora, no te engaño, hay momentos donde el servicio puede flaquear un poco. Unos han tenido experiencias con platos que llegan tarde o un desorden en la mesa. Y lo del vino… algunos han gritado porque se les va la mano con los precios. Pero si logras pasar por alto eso, el local es un encanto: acogedor, bien decorado y con un ambiente que invita a quedarte.

Entonces, ¿es un lugar adecuado para relajarse y disfrutar de una comida? Claro que sí, si te dejas llevar. Si buscas un sitio para sentarte, relajarte y disfrutar de un buen rato con los amigos, Villoldo tiene su magia. La calidad de la comida es indiscutible, y a pesar de algún fallo, la calidez del lugar te hace sentir bien. ¡No lo dudes y dale una oportunidad!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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